<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417</id><updated>2012-02-14T14:19:35.352-06:00</updated><category term='Psicoanálisis'/><category term='Capítulos de mi 4º libro'/><category term='Will Durant'/><category term='Pinocho'/><category term='Notas autobiográficas'/><category term='Harry Potter'/><category term='Nueva Guinea'/><category term='El planeta de los simios'/><category term='Hernán Cortés'/><category term='Raza blanca'/><category term='Relativismo cultural'/><category term='Psicología'/><category term='Matrix'/><category term='Rousseau'/><category term='Videos'/><category term='Alice Miller'/><category term='Psiquiatría'/><category term='Daniel Mackler'/><category term='Jeffrey Masson'/><category term='Luis Cuevas'/><category term='Eurabia'/><category term='Capítulos de mi 2º libro'/><category term='Fjordman'/><category term='Buda'/><category term='Octavio Paz'/><category term='Religiones'/><category term='Cine'/><category term='Psicohistoria'/><category term='Freud'/><title type='text'>Blog de Chechar</title><subtitle type='html'>Posteados misceláneos en español. Los temas más importantes aparecen en mi único blog en inglés, &lt;em&gt;&lt;a href="http://caesartort.blogspot.com/"&gt;The West's Darkest Hour&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, donde hablo de la masiva inmigración de pueblos no blancos hacia las naciones blancas, instigada por occidentales traidores: "la solución final" al "problema ario".</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-6946519522583724856</id><published>2011-04-18T20:40:00.011-05:00</published><updated>2011-09-22T14:05:03.419-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Raza blanca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas autobiográficas'/><title type='text'>Despedida</title><content type='html'>Mi apellido es francés y puedo pasar por un blanco ibérico; aunque no por alguien con piel tan blanca como la de un ario o anglosajón. No obstante, un insólito hallazgo sobre la dilución demográfica tanto de blancos mediterráneos como de nórdicos transformó mi vida interna. Me refiero a la importación masiva de no caucásicos a Occidente. Tal reemplazo de población amenaza de extinción a los especímenes más bellos de &lt;em&gt;Homo sapiens&lt;/em&gt;, como aquellas en la obra maestra de Maxfield Parrish en tiempos más civilizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WTw7357Fuow/TazIxd20M7I/AAAAAAAABEs/H9m7-HL-z2I/s1600/parrish_daybreak.jpg" imageanchor="1" style="clear:left; float:left;margin-right:1em; margin-bottom:1em"&gt;&lt;img border="0" height="115" width="200" src="http://4.bp.blogspot.com/-WTw7357Fuow/TazIxd20M7I/AAAAAAAABEs/H9m7-HL-z2I/s200/parrish_daybreak.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Visualicemos en nuestra mente la situación actual en un diagrama de pie. La raza blanca cubría más del 30 por ciento de la población mundial cuando nació mi abuela. Nuestra generación, resultado de la llamada liberación sexual de los años sesenta, se redujo al 15 por ciento y la tendencia es que nos encogeremos al 5 por ciento. El invierno demográfico de la gente de mi grupo étnico es un tema censurado en los medios de comunicación. Entender el tabú me movió a subir una cantidad de entradas en mi blog en inglés, &lt;em&gt;The West’s Darkest Hour&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reemplazo de población que actualmente se perpetra en Europa, Norteamérica y Australia es la mayor traición en toda la historia de las elites contra su pueblo. Tal política migratoria a la par de nuestra suicida tasa demográfica se debe a una ideología que se ha adueñado de la cultura occidental, la cual muchos llaman “marxismo cultural” aunque prefiero el nombre antiguo, “liberalismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo leído hasta la fecha en los blogs de los críticos del liberalismo me ha hecho ver que, a menos de que nos secesionemos para crear un Estado étnico dentro de los Estados Unidos, o de que expulsemos a los millones de migrantes de Europa, nos conducimos irremediablemente a la extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que combatir semejante traición requiere de cada onza de nuestra energía, el tema del maltrato a la infancia, que tantos años me costó entender, ha pasado a segundo plano. Eso no significa que me haya olvidado de lo que originalmente me motivó a escribir. Significa que de ahora en adelante lo que escriba tendrá como punto de partida la hora más oscura de Occidente: más oscura incluso que la caída del Imperio Romano ya que nuestro grupo étnico no estuvo entonces amenazado de extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una imagen vale más que mil palabras. Hace no mucho vi la película &lt;em&gt;La Novicia Rebelde&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;The Sound of Music&lt;/em&gt;), la cual había visto por vez primera hace ya más de cuarenta años en la entonces espléndida sala del Cine Manacar en la Ciudad de México. Tomando en cuenta que a diario veo en los blogs de los disidentes cómo hordas de migrantes invaden el suelo europeo, una honda agonía cubrió mi espíritu al pensar, durante los primeros segundos del filme, cómo en esas verdes y otrora sacras tierras de los Alpes austriacos pulula ahora una marabunta de tercermundistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongamos un ejemplo específico. La anti-música, en la que incluyo no sólo al &lt;em&gt;rap&lt;/em&gt; negro sino a la música populachera compuesta por morenos y blancos, refleja el extremo grado de degradación al que hemos caído hoy día. Además de la inmigración de color, la música, las costumbres sexuales y maritales valen más que mil silogismos en textos más académicos. Estas &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=pXtSP8e27rA"&gt;escenas familiares&lt;/a&gt; con la familia von Trapp en esa película que vi de niño, la perfecta antítesis de la degeneración actual, me mueven a luchar por esa cultura aunque sea una idealización hollywoodense de Salzburgo. Y no hablemos de Plummer y Andrews bailando el Ländler. Cada vez que lo veo, ahora en minipantallas caseras y tan lejos de aquellos magníficos cines de antaño, no puedo sino pensar en los nefandos bailes de las &lt;em&gt;discos&lt;/em&gt; a través de los cuales, comparado con el gusto y la alta cultura de otra época, el hombre occidental se ha rebajado a nadires nunca vistos. Para el “Lot en Gomorra” en que me he convertido, me resulta obvio que quienes escuchan y bailan aquello se encuentran en las últimas etapas de decadencia, suicidio civilizatorio y defunción espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Nota del 25 de mayo de 2011&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presente, un texto revisado que originalmente había posteado en septiembre de 2010, representa mi despedida de Blogger. Aquellos que deseen seguir el hilo de mi odisea intelectual pueden hacerlo en un blog que abrí hoy, donde reproduzco parte de esta entrada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-6946519522583724856?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/6946519522583724856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=6946519522583724856' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/6946519522583724856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/6946519522583724856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/09/la-hora-mas-oscura-de-occidente.html' title='Despedida'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-WTw7357Fuow/TazIxd20M7I/AAAAAAAABEs/H9m7-HL-z2I/s72-c/parrish_daybreak.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-2004340094629900200</id><published>2011-01-28T13:51:00.021-06:00</published><updated>2011-09-22T13:38:14.272-05:00</updated><title type='text'>Atrapados sin salida: Mi palabra final a los lectores de Miller</title><content type='html'>&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hace nueve años descubrí los libros de Alice Miller. No voy a resumir aquí lo que ya escribí en &lt;em&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.files.wordpress.com/2011/04/l3.pdf"&gt;La india chingada&lt;/a&gt;. &lt;/em&gt;En pocas palabras, Miller fue el Hada Azul que le rompió el hechizo al &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2010/06/pinocchio.html"&gt;pinocho&lt;/a&gt; que fui...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminé el proceso de años de “ruptura de hechizo”, aproximadamente en 2007 al finalizar el quinto tomo de mis &lt;em&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/"&gt;Hojas susurrantes&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, podría decirse que salí del manicomio para no volver a entrar allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno... En la vida real sólo he entrado dos veces a manicomios. En ambas ocasiones como investigador, no como paciente. La primera, en 1997. Al leer su libro sobre la seudociencia en siquiatría biológica, desde Houston le escribí al siquiatra Colin Ross a fin de conocerlo. Ross me contestó y, para mi sorpresa, me citó en su lujosa clínica de Dallas en que trata el trauma psicológico de sus pacientes causado por los padres. Nueve horas estuve viendo las terapias del instituto y hablando con el personal. La segunda vez que visité a un manicomio fue en 2002. Gracias al Secretario de Salud de México se me permitió concertar una cita con el director del Instituto Nacional de Psiquiatría, Gerard Heinze, quien rápidamente me mostró los pabellones y a sus internos; además de conversar y discutir en su oficina y en los laboratorios del instituto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien en la vida real nunca estuve internado, uso la metáfora “manicomio” en esta entrada para explicar por qué, en lo que resta de mi vida, no volveré a tener contacto con otros pinochos del Hada Azul. No me refiero únicamente a mi reciente experiencia con el seudoamigo y lector del Hada, Luis Cuevas Lara, quien me traicionó como vimos en las últimas entradas. No: a lo que voy es a un mundo mucho más amplio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que, me he percatado, para mí la “cura de almas” del Hada Azul fue radicalmente distinta a lo que hacen otros pinochos que conocí a través de internet. Usando la metáfora, el Hada Miller era la doctora corazón en nuestro hospital de víctimas de nuestros padres: la única persona en el mundo entero que nos había comprendido. Pero en teoría la visita al hospital era sólo para, en una operación de cirugía radical, con su varita mágica arrancarnos el arpón que nos clavaron de chicos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, una vez arrancado—como dije: cuando terminé &lt;em&gt;Hojas susurrantes &lt;/em&gt;la estaca de mi plexo solar había ya salido—, la obviedad de obviedades era salir del hospital y retomar mi vida en el mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh sorpresa de sorpresas!: descubrí que sólo yo había salido de ese lugar. Toda la gente del Hada que conocí en internet, toda sin excepción—el terapeuta neoyorquino Daniel Mackler, el inglés Kerry Watson, el holandés Dennis Rodie, el sueco Andreas Wirsén y últimamente un bloguero que me pidió no mencionar ni su nombre ni su país pero que lo he citado recientemente en las previas entradas (“Becoming Other”), e incluso los hispanohablantes que postean en el foro de José Luis Cano Gil—están atrapados sin salida en el manicomio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TUMd0hXgm_I/AAAAAAAAA8w/wxtasVsN6bc/s1600/jack%2By%2Bel%2Bjefe.jpeg" imageanchor="1" style="clear:left; float:left;margin-right:1em; margin-bottom:1em"&gt;&lt;img border="0" height="113" width="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TUMd0hXgm_I/AAAAAAAAA8w/wxtasVsN6bc/s200/jack%2By%2Bel%2Bjefe.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;“Atrapado sin salida” fue el título que, en México, le pusieron a la película &lt;em&gt;Alguien voló sobre el nido del Cucó&lt;/em&gt; cuando la vi en 1976.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí el nido del Cucó fue simplemente una etapa que tuve, por fuerza, que cruzar. Para quienes fueron martirizados de chicos sin testigo auxiliador alguno, cruzar en la institución de la doctora corazón fue más que fundamental. Como he dicho en otro lugar, por no cruzar dicha etapa una de mis hermanas, martirizada horriblemente como lo fui yo de chico, padece delirios en la actualidad. El duelo de años en la soledad de mi recámara fue etapa esencial para saber qué rayos había ocurrido en mi vida; duelo que mi hermana se brincó. No obstante, para quienes lleven el duelo a cabo se sobreentiende que, una vez finalizado, es hora de salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A finales de 2008, un mes después de haber terminado la revisión de mis &lt;em&gt;Hojas susurrantes&lt;/em&gt;, di por finalizada mi investigación sobre el maltrato a la infancia y, sólo gracias a ello, descubrí que Europa se islamizaba (cosa que tiene implicaciones precisamente sobre el trato a la infancia dado que los tercermundistas maltratan más a sus niños que los occidentales). El estudio de la migración masiva a Europa me alarmó y me llevó, en agosto de 2009, a descubrir a los intelectuales del nacionalismo blanco o caucásico, tema que circunscribe mi previa etapa anti-yijadí sobre desterrar a los moros de nuestras tierras. Pero el mayor cambio ocurrió en febrero de 2010, hace ya casi un año. Descubrí que el problema de los no gentiles no era alucinatorio como, por décadas, había creído debido a la ubicua propaganda después de la última guerra mundial (la entrada en inglés sobre el rayo que me cambió se encuentra &lt;a href="http://caesartort.blogspot.com/2010/02/lightning-in-middle-of-night.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta última metamorfosis acabó de despertarme, con gran violencia, al mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que mi mente actual se compone de dos campos de conocimiento. El que desarrollé por decenios: las secuelas del maltrato a los hijos, y uno que se gesta: mi reciente toma de conciencia étnica y nacional ante la amenaza migratoria de etnias más primitivas. Curiosamente, el cuarto libro de mi serie, &lt;em&gt;El retorno de Quetzlcoatl&lt;/em&gt;, puede servir como una suerte de puente emocional e intelectual entre mi previo campo de estudio y el actual; entre mi estancia en el manicomio y mi salida al mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero debí de haberlo supuesto: toda la gente mencionada arriba, así como muchos otros que conocí en internet, no están dispuestos a salir del hospital mental. No pueden hacerlo. La razón es que: (1) sus duelos han sido parciales y no han llegado a arrancarse el arpón y, (2) al igual que la inmensa mayoría de occidentales contemporáneos, son demasiado cobardes para ver al mundo detrás de los muros del castillo del Hada Azul. Su cobardía y los muros les impiden ver la cruda realidad social y política de nuestros tiempo. No importa que &lt;em&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.files.wordpress.com/2011/04/l4.pdf"&gt;El retorno de Quetzlcoatl&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; sea una suerte de puente que los ayude a salir. El caso es que es un puente que jamás osarán cruzar. Y como para mí la estancia en el pabellón de Nicholson fue siempre pasajera, no puedo sino sentir una especie de piedad por los pobres diablos que he dejado atrás después de haber roto las abarrotadas ventanas con la enorme consola de hidroterapia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que el devenir del trato a la infancia se jugará no en lo que dicen estos atrapados sin salida, sino en la metapolítica que abordo en &lt;em&gt;The West’s Darkest Hour&lt;/em&gt;, no volveré a hablar con esta gente a menos que, como yo, rompan la coraza del acogedor castillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es algo que dudo mucho vayan a hacer. Así que, de hoy en adelante, sólo mantendré amistad con los nacionalistas blancos a pesar de que éstos no estén conscientes de la magia del Hada. Y no es necesario que estén conscientes por el momento. Basta con que luchen para que sus naciones permanezcan caucásicas, y, por ende, menos abusivas hacia la infancia que las regresivas culturas que nos traen los migrantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Adiós.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-2004340094629900200?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/2004340094629900200/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=2004340094629900200' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/2004340094629900200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/2004340094629900200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2011/01/atrapados-sin-salida-mi-palabra-final.html' title='&lt;em&gt;Atrapados sin salida&lt;/em&gt;: Mi palabra final a los lectores de Miller'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TUMd0hXgm_I/AAAAAAAAA8w/wxtasVsN6bc/s72-c/jack%2By%2Bel%2Bjefe.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-6109814260236535367</id><published>2011-01-18T16:42:00.049-06:00</published><updated>2011-01-28T19:31:14.135-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luis Cuevas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alice Miller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matrix'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Daniel Mackler'/><title type='text'>Todo no desenchufado es un potencial enemigo</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;Advertencia&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;: Sólo aquellos que hayan leído a Alice Miller, y mis polémicas sobre malos lectores de Miller como Luis Cuevas y Daniel Mackler, podrán entender lo que quiero decir en esta entrada.&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de aquellos pobres diablos—tanto lectores como no lectores de Alice Miller—que no han salido de una suerte de &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2011/01/atrapados-sin-salida-mi-palabra-final.html"&gt;manicomio interior&lt;/a&gt;, desde hace tiempo yo me encuentro trabajando en el mundo &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;: donde la obvia prioridad es rescatar a Occidente del suicidio demográfico que padece&lt;em&gt;.&lt;/em&gt; No obstante, hace poco más de veinte mil palabras me llevó ajustar las cuentas con un seudoamigo, Luis Cuevas (índice &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2011/01/existe-la-sicoterapia.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;). Y es a raíz de ese último descalabro que escribo esta nueva entrada que nada tiene que ver con el tema en el que me encuentro trabajando hoy día, el de mi blog &lt;em&gt;The West’s Darkest Hour&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que un bloguero que firma con el seudónimo de “Becoming Other” (BO) ha &lt;a href="http://excoboard.com/Beyond_Ideologies"&gt;estado diciendo&lt;/a&gt; grandes verdades sobre la llamada sicoterapia, incluyendo la tonta faceta &lt;em&gt;new age&lt;/em&gt; de algunos lectores Miller. Por ejemplo, por correo electrónico ayer BO me escribió una frase que epitoma lo que pensamos del terapeuta neoyorquino Daniel Mackler: “La iluminación” que Mackler tanto predica “&lt;b&gt;es&lt;/b&gt; disociación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras entradas de sus foros de internet BO soltó otra gran verdad. Dijo que toda sicoterapia, o movimiento de salud mental, &lt;b&gt;es&lt;/b&gt; pedagogía. Muy cierto: y es una lástima que quienes no estén familiarizados con el legado de Miller no podrán entender lo que estas dos frases significan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BO también ha dicho que, en lugar de buscar vindicación real en el mundo real, toda subjetivización de lo pasado en nuestro abusivo hogar es ponerse de parte de la ciega sociedad y del sistema familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más: muy cierto, y sus palabras me retrotraen mi imaginada &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/14/1337/"&gt;&lt;em&gt;terapia A.I.&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, lo que quería comunicar en esta entrada es mi conclusión &lt;em&gt;global &lt;/em&gt;respecto a lo que me sucedió con Cuevas: el tema del índice en mi previa entrada. La presente entrada no sólo pondrá en contexto a la terapia en particular, sino a la disociada humanidad en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;*            *            *&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;Imaginemos a Sor Juana tal y como nos la pinta Octavio Paz en el libro que subtituló &lt;em&gt;Las trampas de la fe&lt;/em&gt;. Frente a la guerra que le hizo el arzobispo de México, Juana solicitó ayuda en Miranda, su confesor. ¡Qué error! Miranda no sólo no la ayudó: Se puso de parte del sistema y asustó horriblemente a Juana mediante ogros del superyó que le hacían sentir temor acerca de su salvación postmortem. Quien antes de la re-victimación del confesor había sido una monja comodina, después del virus mental que le inculcó el confesor escribió: “Yo, la peor de todas”. Juana se enfermó, regaló sus más que atesoradas pertenencias, y, debido a sus ascéticas privaciones virtualmente se suicidó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que le hicieron a Juana de Asbaje es una historia muy sucia: y debemos estar agradecidos con Paz por haber desenmascarado a la sociedad que crucificó a esta pobre mujer. En Nueva España no podía haber, por definición, un &lt;em&gt;testigo conocedor &lt;/em&gt;para Juana. Ante su iniciativa de mujer independiente toda “cura de almas” del México virreinal habría sido contraproducente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TTYW9anV3lI/AAAAAAAAA64/G8f9PQkBSIE/s1600/smith.jpeg" imageanchor="1" style="clear:left; float:left;margin-right:1em; margin-bottom:1em"&gt;&lt;img border="0" height="150" width="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TTYW9anV3lI/AAAAAAAAA64/G8f9PQkBSIE/s200/smith.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La matriz católica en la que vivía Juana no le permitía vindicación. Pero a lo que quiero llegar es a la matriz terapéutica de nuestro siglo. ¿Recuerdan ustedes aquella frase célebre de Morfeo a Neo en la primera &lt;em&gt;Matrix&lt;/em&gt; en que, durante uno de los ejercicios de entrenamiento, le dice que cada persona que ve en ve calle es un potencial enemigo? Al depender del sistema, decía Morfeo, de reconocernos esas personas de la calle no podrían sino dispararnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;—La matriz es un sistema, Neo— dijo Morfeo —. Y ese sistema es nuestro enemigo. Cuando estás dentro del sistema puedes ver a tu alrededor. ¿Qué ves? Hombres de negocios, maestros, abogados, carpinteros: justo las mentes que estamos tratando de salvar. Pero hasta que lo hagamos esta gente es parte integral del sistema, y eso los convierte en nuestros enemigos. Tienes que entender que la mayoría de la gente no están listas para ser desenchufadas. Y muchos de ellos se encuentran tan metidos, son tan dependientes del sistema, que lucharán para protegerlo.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Perfecta metáfora. Casi al final de la película, cuando Neo huye corriendo de tres agentes que lo persiguen para dispararle, irrumpe en la cocina de una viejita en un viejo edificio. Hay un corte fílmico y en la siguiente toma aparece el rostro del Agente Smith lanzándole uno de los cuchillos culinarios de la viejita. Los directores dieron a entender que, en la matriz, aún una dulce viejita instantáneamente puede metamorfosearse en Agente si el sistema se percata que por allí se esconde un disidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Eso fue exactamente lo que le pasó a Juana en la matriz novohispana! ¡Eso fue lo que me pasó en el México moderno con Luis Cuevas Lara! Pero no sólo con él sino con la incontable gente, terapeutas o no, con quienes intenté comunicarme durante mi adolescencia, veintes, treintas y cuarentas. Tal es, ni más ni menos, el tema de mi &lt;a href="http://cesartort.org/Hojas_Susurrantes/L3.pdf"&gt;tercer libro&lt;/a&gt; de la serie &lt;em&gt;Hoja susurrantes&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es aquí adonde quería llegar. En el muy específico caso de Cuevas, así como en el caso de los otros lectores de Miller que conocí a través de internet, creí que ya se habían desenchufado de la matriz contemporánea. ¡La horrenda verdad con que me topé ya a mis cincuenta años es que nadie lo había hecho!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Y muchos de ellos se encuentran tan metidos, son tan dependientes del sistema, que lucharán para protegerlo”, dice la cita de arriba. Qué cosa más cierta. Sor Juana cometió un error garrafal al pedirle ayuda a su confesor, quien por cierto trabajaba en el Tribunal de la Fe, como se le llamaba a la Inquisición. Análogamente, todo aquél que haya sido martirizado por la familia comete un error garrafal al solicitar ayuda no sólo al terapeuta, sino a cualquier hombre de negocios, maestro, abogado, carpintero y demás mentes que son parte integral del sistema. Incluso podría decirse que, dado que no sólo la terapia sino las más diversas cosmovisiones de la gente son pedagógicas, prácticamente cualquier persona se comportará como una viejita transformada en Smith si osamos desenchufarnos de la matriz que controla a los billones de humanos. Prácticamente no hay excepción: si hablamos con honestidad brutal nos dispararán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si buscamos ayuda sobre lo que nos hicieron nuestros padres de chicos &lt;em&gt;tendremos que hacer el duelo en la soledad de nuestras recámaras&lt;/em&gt;, y, como BO bien vio, los primeros siete libros de Miller pueden ser fundamentales para semejante duelo. Lo que la víctima de la familia no acaba de entender es que ni un solo terapeuta en el mundo entero se prestará para secuestrar a los perpetradores y conducirlos a mansiones solariegas a fin de aplicarles mi &lt;em&gt;terapia A.I.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, las llamadas profesiones de salud mental son sólo la cresta del iceberg de la mentira en que profundamente duerme la raza humana. La terrible realidad es que si hablamos sobre nuestra tragedia familiar a cualquier Juan de los Palotes, toda acción, consejo o regaño se dirigirá contra la víctima. Sólo un verdadero &lt;i&gt;testigo cómplice&lt;/i&gt;, como acertadamente tradujo TusQuets la expresión de Miller, nos vindicaría. Que no nos sorprenda pues que, si hablamos con cualquier habitante del tercer planeta del sistema, él o ella se comporte como viejita-Smith si cometemos la burrada de hablarle de nuestra tragedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;*            *            *&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;Podría expander esta entrada en todo un libro pero tengo algunas cosas que hacer. Me limito a decir que, quienes quieran ir más allá de los hallazgos de Miller, pongan atención:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya va siendo hora que despertemos al hecho que, si existe tal cosa como un camino a la sanación del martirio que nos infligieron de chicos, ese camino se traza en nuestro combate en el mundo real. Toda subjetivización sobre lo acontecido es disociativa. Toda “iluminación” o “consejo” no pedido tipo Mackler, o “regaño” tipo Cuevas es, en última instancia, disociación de gente enajenada en el sistema. Es el mundo real lo que tenemos que conquistar, incluso por las armas, en un futuro próximo: precisamente la moraleja de mi blog &lt;em&gt;The West’s Darkest Hour&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tal guerra llega, y seguro que llegará más tarde en este siglo, recordemos las citas de Will Durant que, hace ya más de dos años, capturé para este mismo blog sobre la nefasta influencia de Oriente en Occidente. Ese artículo epitoma por qué creo que toda interpretación misticona o regañona sobre el legado de Miller es disociación cobarde. Casi al final del &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2008/12/will-durant-y-la-nefasta-influencia-de.html"&gt;artículo&lt;/a&gt; escribí: “Desde que asimilé el pensamiento de Durant y otros, no volvería a ver con los mismos ojos a la religión oriental, la subcultura hippie, el &lt;i&gt;new age &lt;/i&gt;e incluso las sicoterapias occidentales que, a diferencia del espíritu ateniense, renacentista o ilustrado, nada hacen para cambiar al mundo”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-6109814260236535367?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/6109814260236535367/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=6109814260236535367' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/6109814260236535367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/6109814260236535367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2011/01/todo-no-desenchufado-es-un-potencial.html' title='Todo no desenchufado es un potencial enemigo'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TTYW9anV3lI/AAAAAAAAA64/G8f9PQkBSIE/s72-c/smith.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-7315409781224072333</id><published>2011-01-14T17:00:00.019-06:00</published><updated>2011-01-28T20:45:24.429-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luis Cuevas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alice Miller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Freud'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jeffrey Masson'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicoanálisis'/><title type='text'>¿Existe la sicoterapia?</title><content type='html'>&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TTEIowlJOsI/AAAAAAAAA6Q/g7MnuS6ZCGQ/s1600/exitos-de-la-psicoterapia.jpg" imageanchor="1" style="clear:left; float:left;margin-right:1em; margin-bottom:1em"&gt;&lt;img border="0" height="200" width="179" src="http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TTEIowlJOsI/AAAAAAAAA6Q/g7MnuS6ZCGQ/s200/exitos-de-la-psicoterapia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;“La terapia, en el sentido que un oído amigo puede comprarse con dinero, no existe. Solicitar los servicios de un terapeuta es similar a solicitar los servicios de una prostituta. La ramera cobra por rentar su cuerpo. El terapeuta cobra por rentar su mente. La prostituta no puede proveer verdadero amor a sus clientes. El terapeuta no puede proveer verdadera amistad a sus pacientes. La prostitución bastardea al amor. La terapia bastardea la amistad”. &lt;i&gt;—C.T.&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;Índice a mi más reciente ensayo, &lt;i&gt;El último idiota&lt;/i&gt;. Las entradas en negrillas dan una idea global de por qué la sicoterapia es algo que no puede existir:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/06/1159/"&gt;Desde el año pasado&lt;/a&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/07/el-ultimo-idiota-ii/"&gt;Los patéticos lectores de Alice Miller&lt;/a&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/07/el-ultimo-idiota-iii/"&gt;Antecedentes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/07/el-ultimo-idiota-iv/"&gt;¿Existe la sicoterapia? (I)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;5. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/08/el-ultimo-idiota-v/"&gt;¿Existe la sicoterapia? (II)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/09/el-ultimo-idiota-vi/"&gt;Cumbias, roces con machos y otras aberraciones&lt;/a&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. “&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/11/el-ultimo-idiota-vii/"&gt;Si un problema puede resolverse con dinero no es un problema psicológico&lt;/a&gt;”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/13/el-ultimo-idiota-viii/"&gt;Cinco idiotas y un monstruo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/13/el-ultimo-idiota-ix/"&gt;El síndrome Mackler&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/14/1337/"&gt;Terapia &lt;em&gt;A.I.&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/16/el-ultimo-idiota-xi/"&gt;La lucha contra los introyectos&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/16/el-ultimo-idiota-xii/"&gt;José Luis Cano Gil&lt;/a&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/17/el-ultimo-idiota-xiii/"&gt;&lt;em&gt;Hojas eliminadas&lt;/em&gt; son&lt;/a&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/19/el-ultimo-idiota-xiv/"&gt;De no haber sido&lt;/a&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15. “&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/20/el-ultimo-idiota-xv/"&gt;¿Qué podemos hacer para...?&lt;/a&gt;”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16. “&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/20/el-ultimo-idiota-xvi/"&gt;Tu madre suelta información...&lt;/a&gt;”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2010/12/21/el-ultimo-idiota-epilogo/"&gt;Epílogo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18. &lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2011/01/08/posdata-a-%E2%80%9Cel-ultimo-idiota%E2%80%9D/"&gt;Posdata&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-7315409781224072333?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/7315409781224072333/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=7315409781224072333' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/7315409781224072333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/7315409781224072333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2011/01/existe-la-sicoterapia.html' title='¿Existe la sicoterapia?'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TTEIowlJOsI/AAAAAAAAA6Q/g7MnuS6ZCGQ/s72-c/exitos-de-la-psicoterapia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-3477829358050266852</id><published>2010-12-16T18:56:00.016-06:00</published><updated>2010-12-16T19:41:40.488-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicohistoria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nueva Guinea'/><title type='text'>La psicoclase de Nueva Guinea</title><content type='html'>En mi entrada anterior hablé de la idiotez de un supuesto fan de Alice Miller quien se hace de la vista gorda sobre los crímenes que, con sus críos, cometen los padres de las culturas más rezagadas. Puse el caso de Nueva Guinea. Pero no especifiqué qué sucedía allá. Aunque casi extinta, en la actualidad la psicoclase infanticida tribal que escandalizó a los europeos decimosextos con sus sacrificios y canibalismo de niños (el tema de mi libro &lt;a href="http://cesartort.org/Hojas_Susurrantes/L4.pdf"&gt;&lt;i&gt;El retorno de Quetzalcóatl&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;) persiste, y fueron precisamente unos españoles quienes se toparon con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQq1HO1l3kI/AAAAAAAAAzQ/d91dSfVn3_Q/s1600/PNG.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQq1HO1l3kI/AAAAAAAAAzQ/d91dSfVn3_Q/s320/PNG.jpg" width="203" /&gt;&lt;/a&gt;En noviembre de 1995 César Pérez de Tudela, uno de los alpinistas más conocidos en España, y el profesor Vicente Martínez encontraron en Nueva Guinea una tribu de antropófagos. Al inicio de mi &lt;i&gt;Quetzalcóatl&lt;/i&gt; hablé de lo que Géza Róheim escribió en los años cincuenta sobre los aborígenes que había visto en la isla. La nueva expedición se hizo en poblados situados en las fuentes de los ríos de Irian Jaya. “La expedición española vio numerosas cabezas cortadas a las que habían devorado partes de sus cuerpos”. Un misionero desaparecido en esa zona meses antes había sufrido idéntica suerte. “Al ser nómadas”, continúa el artículo, “estas tribus son de difícil localización; las regiones que recorren, muy insalubres, están habitualmente azotadas por la malaria”. Hay quienes creen que Pérez de Tudela y sus acompañantes encontraron a los últimos caníbales del planeta. Pero lo que se hacía en la isla era sabido por los antropólogos tiempo atrás, como se detalla en mi libro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El infanticidio animal ha sido estudiado por Yukimaru Sugiyama y otros, incluyendo el infanticidio entre los monos Langur de la India y los gorilas de lomo plateado: la plataforma para entender las motivaciones infanticidas de nuestros ancestros homínidos. Como no podemos ver nuestro pasado paleolítico y neolítico, en psicohistoria los estudios de los caníbales nómadas de Nueva Guinea arrojan luz sobre las formas de crianza que mantuvieron cautiva a la humanidad en el pensamiento paleológico antes de idear la agricultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra manera de visualizar el concepto de psicoclases es leer las notas periodísticas sobre la cacería de “niños brujos” en África. Un reporte de 2006 de la UNICEF y otros defensores infantiles calculan que miles de niños en Angola, Congo y la antigua Zaire son acusados de brujería. La creencia está tan arraigada que incluso los trabajadores sociales creen en su existencia. En 2001 al menos mil brujas fueron macheteadas hasta morir en una purga en Zaire: la actual República Democrática del Congo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La figura de la depredadora bruja nocturna que se chupa a los niños ha dejado perplejos a los antropólogos. Aunque no creen en los universales tal figura se presenta independientemente en las culturas autóctonas de Asia, América, Europa y África.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después de haber escrito mi &lt;i&gt;Quetzalcóatl&lt;/i&gt; entiendo mejor el fenómeno. La dualidad del mito podría tener su génesis en el hecho que muchas madres de la vida real cuidan íntimamente al niño a la vez de comportarse como devoradoras, succionadoras de vida. Al estar proscrito este saber a lo largo de las culturas debido al problema del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Instituto_Ross_del_Trauma_Psicol%C3%B3gico#El_problema_del_apego_con_el_perpetrador"&gt;apego con el agresor&lt;/a&gt;, el inconsciente colectivo crea un símbolo. Así lo ilustré con la figura de Tonantzin-Guadalupe en mi libro &lt;i&gt;La india chingada&lt;/i&gt;, y, a nivel individual, en la manera como de adolescente me escandalizaba al soñar diariamente a mi madre como una Medusa al despabilarme en las mañanas: sueños que le dieron el título al primer libro de &lt;a href="http://www.cesartort.org/"&gt;mi serie&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;Carta a mamá Medusa&lt;/i&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-3477829358050266852?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/3477829358050266852/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=3477829358050266852' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3477829358050266852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3477829358050266852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/12/la-psicoclase-de-nueva-guinea.html' title='La psicoclase de Nueva Guinea'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQq1HO1l3kI/AAAAAAAAAzQ/d91dSfVn3_Q/s72-c/PNG.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-8845936296174038608</id><published>2010-12-16T00:13:00.031-06:00</published><updated>2011-09-22T13:39:08.026-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alice Miller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Daniel Mackler'/><title type='text'>¿Llevando a Alice Miller “al siguiente nivel” o un gigantesco paso hacia atrás?</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;&lt;code&gt;En memoria de Alice Miller, aquí presento una traducción de mi reciente reseña de un libro en Amazon Books.&lt;/code&gt;&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQmtNp361tI/AAAAAAAAAzM/Xrob1VvFD9I/s1600/danny%2527s+book.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQmtNp361tI/AAAAAAAAAzM/Xrob1VvFD9I/s200/danny%2527s+book.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;A diferencia de un libro académico que Daniel Mackler coeditó, y a diferencia de otro libro escrito en colaboración con muchos autores, &lt;em&gt;Toward Truth&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Hacia la verdad: una guía psicológica de iluminación&lt;/em&gt;) es la declaración más personal de Mackler. Tanto en la imagen de la portada del libro como en su contenido, “iluminación” es un concepto tan central en Mackler (“Se trata de mi tema favorito, el más precioso para mí que todos los demás, de verdad”) que es pertinente analizarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, ¿es Danny Mackler realmente un “iluminado”? Como defensor de los niños, lo que más llama mi atención de los libros y escritos de Mackler, incluyendo &lt;em&gt;Hacia la verdad&lt;/em&gt;, es el hecho de que no da crédito a Lloyd deMause, un pensador social conocido por su trabajo en el campo de la psicohistoria. DeMause vive en la misma ciudad de Mackler y comenzó a publicar sobre las diversas formas abusivas de crianza de los niños cuando Danny era un niño pequeño. Por supuesto, cuando uno se entera de que la conclusión final de la psicohistoria demausiana es que los métodos de crianza son aún peores en las culturas no occidentales, la razón por la que Mackler apriorísticamente despacha a la psicohistoria se vuelve vidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la mayoría de los neoyorquinos no gentiles, Mackler es un ultraliberal que se suscribe a las modas posmodernas en nuestro suicida &lt;em&gt;zeitgeist &lt;/em&gt;(de los libros que he &lt;a href="http://www.amazon.com/gp/cdp/member-reviews/A1BYZLAVNRJVY7/ref=cm_pdp_rev_all?ie=UTF8&amp;sort_by=MostRecentReview"&gt;reseñado para Amazon&lt;/a&gt;, véase especialmente mi reseña de libro de Michael H. Hart &lt;em&gt;Conservando la civilización occidental&lt;/em&gt;). Quizá Mackler no esté plenamente consciente, pero inconscientemente se suscribe a lo que los antropólogos llaman relativismo cultural. Mackler escribió:&lt;blockquote&gt;Esto [el concepto de “psicoclases” de deMause], para mí, representa un peligro: etiquetar a otra cultura de inferior, o etiquetarla de “totalmente infanticida”. Básicamente el concepto nos dice que ellos están totalmente mal, son viles, inútiles y estúpidos, y que no tenemos nada que aprender de ellos; cuando eso no siempre puede ser el caso. Asimismo, el concepto resulta en que se nos haga muy fácil idealizarnos.&lt;/blockquote&gt;Por supuesto, Mackler es ignorante de la psicohistoria. Ni deMause ni otros psicohistoriadores dicen que las tribus son “totalmente infanticidas”. Cuando un terapeuta que coquetea con el New Age como Mackler lleva a cabo su “conexión interna” que supuestamente culmina en la “iluminación”, ¿está diciendo que es posible sanar al mundo a través de la introspección, sin acción política alguna (incluyendo guerra contra las culturas inferiores)? Cuando se enfrenta con el pensamiento político conservador, Mackler distorsiona la psicohistoria y mágicamente trasmuta horribles hechos históricos, como el infanticidio y el sacrificio de niños entre los aborígenes, a un mirarse en el ombligo. En el foro que debido a mis críticas Mackler cerró, escribió:&lt;blockquote&gt;Lo más probable es que nunca vaya a ir a Nueva Guinea [el hogar de una terrible tribu infanticida] y ellos nunca oirán de mí. Mi trabajo—nuestro trabajo, como yo lo veo—, es “reformar a las más regresivas psicoclases” dentro de nosotros mismos, para sanar nuestro interior. Una parte de mí sigue siendo primitiva y regresiva.&lt;/blockquote&gt;Mackler confunde así al mundo objetivo donde los no-occidentales abusan más de sus hijos, con su pequeño y subjetivo mundo plagado de New Age. Esencialmente nos está diciendo que su trabajo es estar libre de sus traumas interiores, ¡como si tal práctica acabaría con el comportamiento infanticida de los padres de Nueva Guinea!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El infanticidio en Oceanía y en las tribus que persisten en el mundo no tiene un impacto directo en nuestra civilización. Pero en tanto que los niños y las mujeres son muy maltratados en el Islam, la migración masiva de los musulmanes a Europa se ha convertido en un problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto debería ser una obviedad para los defensores auténticos de los niños. Pero me impacta sobremanera el hecho de que tanto los fans de Miller como los de deMause—incluyendo Mackler ¡y aún los críticos de Mackler!—, se obcecan deliberadamente ante ello. Aquí no puedo hablar de los libros de Bruce Bawer, Robert Spencer, Oriana Fallaci y muchos otros. Baste decir que con el colapso demográfico de los Caucásicos está poniendo en grave peligro la causa de los defensores de los niños y lo que deMause llama “modo ayuda” en puericultura. Esto se debe a que, al igual que Mackler, muchos padres potencialmente “ayudadores” se niegan a reproducirse. Y lo peor es que los inmigrantes musulmanes se reproducen profusamente y anhelan imponer la ley islámica en Europa, es decir, la ley coránica que exige un mayor abuso de las mujeres y los niños de lo que hacemos los occidentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Will Durant le llevó más de tres décadas escribir su monumental &lt;em&gt;Historia de la Civilización&lt;/em&gt;. Después de terminar los diez volúmenes de la &lt;em&gt;Historia&lt;/em&gt; siguió su ensayo &lt;em&gt;Las lecciones de la historia&lt;/em&gt;, que refleja tanto la erudición de Durant como su sabiduría acumulada. Leí &lt;em&gt;Las lecciones de la historia &lt;/em&gt;en 1996 y me gustaría citar algunos extractos de uno de los capítulos, “La biología y la historia”. Resuena con el punto que estoy tratando de hacer frente a la ética Mackler (“Mi verdadero punto de vista trata de lo horrible que los padres [occidentales] son, y por qué no deberían tener hijos, el tema de &lt;a href="http://iraresoul.com/alicemiller.html"&gt;mi artículo&lt;/a&gt; sobre Alice Miller”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Will Durant escribió:&lt;blockquote&gt;Así que la primera lección de la historia biológica es que la vida es competencia. La segunda lección biológica de la historia es que la vida es selección. No nacemos libres, ni iguales. La naturaleza ama la diferencia. La desigualdad no sólo es natural e innata, sino que crece con la complejidad de la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La naturaleza sonríe ante la unión de la libertad y la igualdad en nuestras utopías. Porque la libertad y la igualdad son enemigos jurados y eternos, y cuando uno se impone el otro muere. Dejad al hombre libre y sus desigualdades naturales se multiplicarán casi geométricamente, como en Inglaterra y Estados Unidos en la década del siglo bajo la &lt;em&gt;laissez-faire&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las utopías de la igualdad están biológicamente condenadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tercera lección biológica de la historia es que la vida debe procrear. La naturaleza no hace uso de organismos, variaciones o grupos que no pueden reproducirse en abundancia [como los homosexuales, a quien por cierto Daniel Mackler defiende con vehemencia]. Tiene pasión por la cantidad como requisito previo a la selección de la calidad. No le importa que un alto porcentaje esté por lo general acompañado de una civilización cuya cultura sea baja, o una baja tasa de natalidad en una civilización de alta cultura. La naturaleza vela para que una cultura con baja tasa de natalidad sea periódicamente castigada por el grupo más viril y fértil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es divertido encontrar a Julio César en 59 A.C. ofreciendo premios a los romanos que tuvieran muchos niños, y prohibiendo a las mujeres sin hijos que llevaran joyas. En Estados Unidos la baja tasa de natalidad anglosajona ha disminuido el poder económico y político de ese grupo étnico. Así que la tasa de natalidad, como la guerra, puede determinar el destino de las teologías, al igual que la derrota de los musulmanes en Tours (732) mantuvo a Francia y a España libres de sustituir la Biblia por el Corán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay mejor humorista que la historia...&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;En comparación con la &lt;em&gt;Historia &lt;/em&gt;de Durant, el libro de Mackler &lt;em&gt;Hacia la verdad&lt;/em&gt; parece haber sido escrito en Marte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema central es el concepto mimado por Mackler, la “iluminación”, un estadio mental definido ¡por Mackler mismo! (“no sueños”, “no inconsciente” y cosas similares). Sí, es Mackler quien define cuándo una persona caucásica está lo suficientemente iluminada y por lo tanto tiene derecho a tener hijos. Absurdamente, Dan Mackler no predica a los inmigrantes moros que detengan su reproducción. Y mucho menos ha sugerido, como podríamos concluir al leer &lt;em&gt;Conservando la civilización occidental &lt;/em&gt;(citado arriba), que expulsemos tanto a ellos como a otros abusadores de niños del tercer mundo que viven en Europa y los EE.UU.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la “iluminación” de la que habla Mackler o ética del No Te Reproducirás fuera su decisión privada, no casarse y no tener hijos, no me opondría. Pero Mackler predica a los demás: “&lt;em&gt;ellos &lt;/em&gt;no deben tener hijos” (el énfasis es mío). Y Mackler coloca la barra del salto de altura para obtener el derecho a criar tan alto que cree que el Iluminado, presumiblemente quien sí podrá reproducirse ¡no tendría necesidad de soñar! Si todos los occidentales siguieran su consejo tanto nuestra civilización como la raza blanca se extinguirían. Y si la psicohistoria está en lo cierto, el Occidente suicida de Mackler dejaría a los niños del mundo en peligro mucho mayor de ser maltratados en las culturas no occidentales sobrevivientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo podríamos entender la mente extraordinaria de Mackler? En &lt;em&gt;Hacia la verdad&lt;/em&gt;, siempre que Mackler habla del niño maltratado se refiere a éste como un “él”, mientras que el padre abusivo siempre es una “ella”. Esto me hace leer su texto entre las líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usando su verdadero nombre—Daniel Mackler—, Mackler ha confesado en videos de YouTube que el perpetrador en su vida fue su madre. Qué curioso... ¿No será que su distribución de los roles de género indica que el alboroto que armó en su gran &lt;a href="http://iraresoul.com/alicemiller.html"&gt;ensayo&lt;/a&gt; sobre la pobre de Alice Miller (presumiblemente debido a su fantasía sexual ocasional, no actuada, hacia sus hijos) sea proyección del mismo Mackler? Infortunadamente, Mackler ha declarado que no va a publicar su autobiografía en cuatro volúmenes durante el lapso de nuestras vidas, donde explica exactamente qué le pasó de niño. Danny escribió:&lt;blockquote&gt;He tomado algunas decisiones respecto a mantener la mayoría de los aspectos de mi vida personal privados, por lo que podría parecer como hipócrita eso de mi hablar de las vidas personales de otros. A veces me siento culpable por eso. Pero en el caso de Ellie Van Winkle [su crítica aparece &lt;a href="http://iraresoul.com/van_winkle_essays.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;], sin embargo, ha estado muerta durante más de cinco años, así que creo que es aceptable. Además, no tengo ninguna intención de dejar a mi historia personal siempre sin contar. De hecho, he escrito una gran cantidad sobre ello, con gran detalle tanto en lo que digo sobre quienes me traumaron como sobre las formas muy saludables, y muy enfermizas, en que reaccioné. Pero no puedo ver su publicación a corto plazo. Creo que se trata de décadas y décadas al futuro. Tal vez después de que yo y muchos otros hayan muerto. No lo sé...&lt;/blockquote&gt;Mackler está equivocado. &lt;em&gt;Hacia la verdad&lt;/em&gt; no “lleva a Alice Miller al siguiente nivel” como se nos vende en la contraportada. Todo lo contrario. A diferencia de Mackler, Miller compartió mucho sobre su vida íntima. Andreas Wirsén, un fan de Alice Miller, ha señalado en &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2009/03/mi-primer-lector.html"&gt;un artículo&lt;/a&gt; que afirmaciones como la anterior cita de Mackler nos parecen un salto gigantesco hacia atrás desde el legado de Miller. No, no crean esto sólo porque yo lo digo. La prueba está en el postre: prueben los libros de Mackler; compárenlos con los de Miller, y vean qué quiero decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería publicar mi desenmascaramiento de Daniel Mackler antes de que pasara el año en que mi querida Alice Miller murió. Mi conclusión es que los estudios sobre la infancia sí pueden tomar un nuevo camino, “un siguiente nivel” como escribe Mackler. Pero lo que necesitamos es un camino más sano, digamos la unión de los hallazgos de Miller con la psicohistoria. (He escrito un libro sobre el tema, &lt;em&gt;El retorno de Quetzalcóatl&lt;/em&gt; &lt;a href="http://cesartort.org/Hojas_Susurrantes/L4.pdf"&gt;disponible en mi web&lt;/a&gt;, pero rebasa con mucho esta reseña).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-8845936296174038608?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/8845936296174038608/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=8845936296174038608' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/8845936296174038608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/8845936296174038608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/12/llevando-alice-miller-al-siguiente.html' title='¿Llevando a Alice Miller “al siguiente nivel” o un gigantesco paso hacia atrás?'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQmtNp361tI/AAAAAAAAAzM/Xrob1VvFD9I/s72-c/danny%2527s+book.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-8258449036742127384</id><published>2010-09-05T23:11:00.044-05:00</published><updated>2010-12-15T19:43:51.450-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eurabia'/><title type='text'>“Anónimo”</title><content type='html'>&lt;span style="color:#7F5217"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Nota de diciembre 15 de 2010&lt;/b&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí esta entrada cuando un comentario mío en el &lt;a href="http://www.psicodinamicajlc.com/_blog/index.html"&gt;blog de José Luis Cano Gil&lt;/a&gt; misteriosamente desapareció hace unos meses.&lt;/i&gt; &lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Estos días he estado revisando, uno por uno, los artículos de mi blog en inglés. He descubierto que, con toda probabilidad, Teresa, &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2009/11/una-canaria-apanada.html"&gt;de quien he hablado tanto&lt;/a&gt;, posteó una cantidad de comentarios hipercríticos y frecuentemente insultantes bajo seudónimos (o como se diría en la jerga de internet, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;sockpuppets&lt;/span&gt;). He borrado muchas entradas de 2009 junto con los comentarios de los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;sockpuppets&lt;/span&gt; de Teresa porque ese año me limité a “copiar y pegar” lo que veía en otros blogs sobre la islamización de Europa. Los borré no porque censurara lo escrito, sino porque, en su encarnación actual, en mi blog en inglés sólo dejé la crema y nata de tanta cosa que había subido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comportándose de manera similar a lo que Tere hacía en mis blogs, hoy me enteré que un sujeto anónimo posteó un comentario sumamente crítico sobre mí en una &lt;a href="http://psicodinamicajlc.blogspot.com/2010/03/la-luz.html"&gt;entrada&lt;/a&gt; del foro &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Psicodinámica y humanismo&lt;/span&gt; de mi amigo José Luis Cano Gil. Me resulta molesto esto del anonimato pues, aunque yo firmo con el nombre de “Chechar”, en la blogósfera todos conocen mi verdadero nombre. Así que no me aguanto las ganas de responderle a esta persona que, escudándose en el anonimato, citó unas palabras mías que originalmente había escrito en el foro &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gates of Vienna&lt;/span&gt;. Anónimo le preguntó al amigo José Luis:&lt;blockquote&gt;¿Has leido la última entrada en el blog del autor del video, en la que cita tu enlace? ¿Has leido su blog en inglés? Moraleja: antes de enlazar a alguien en tu blog, infórmate antes sobre el susodicho... Una cosa es la libertad de opinión y otra promocionar a personas que escriben cosas como la siguiente: (extractos de entradas en su blog en inglés que ha borrado recientemente pero que persiten [sic] en foros en los que participaba):&lt;/blockquote&gt;A renglón seguido de esos dos puntos, Anónimo citó unos pasajes en que yo hablaba de los futuros nazis. He aquí mi respuesta a:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Anónimo:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He explicado mis borrados arriba. No obstante, todo lo que dije en ese hilo de discusión que mencionas está aún intacto en esta &lt;a href="http://gatesofvienna.blogspot.com/2009/12/f-street.html"&gt;entrada&lt;/a&gt;. Y no me retracto de aquello de “reinaugurar Auschwitz”. El problema con eso de sacar citas fuera de contexto como lo hiciste es que se pierde el hilo de la argumentación. Ahí te va el contexto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. En primer lugar, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gates of Vienna&lt;/span&gt; es un sitio filosemita (cuando escribí eso que citas yo también era filosemita);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gates of Vienna&lt;/span&gt; se dedica a despertar a la población sobre el problema de la islamización de Occidente;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. En un controversial artículo, el bloguero que escribe en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gates of Vienna&lt;/span&gt; con el nombre de &lt;strong&gt;El Inglés &lt;/strong&gt;dijo que Inglaterra se encaminaba al genocidio de moros en un futuro (recordemos la película &lt;em&gt;Hijos de los Hombres&lt;/em&gt; del mexicano Alfonso Cuarón, ubicada en una Inglaterra inundada de inmigrantes el año 2027);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. El artículo de &lt;strong&gt;El Inglés &lt;/strong&gt;no era un llamado al genocidio, sino una descripción de un posible futuro;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. A pesar de ello, tanto escándalo causó el artículo de &lt;strong&gt;El Inglés &lt;/strong&gt;en otros blogs que, desde entonces, algunos sujetos del movimiento anti-yihadí quitaron a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gates of Vienna&lt;/span&gt; de sus enlaces en sus respectivos blogs;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. A partir del artículo de &lt;strong&gt;El Inglés &lt;/strong&gt;surgieron otros artículos en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gates of Vienna&lt;/span&gt; sobre cómo expulsar a los moros de Europa sin caer en un futuro genocidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Anónimo&lt;/strong&gt;: Sólo en el contexto de arriba se apreciarían mis posteados en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gates of Vienna&lt;/span&gt;. Lo que dije en ese foro es claro y transparente, e invito a los que lean inglés a leer todo el hilo de discusión. Cierto: el bloguero &lt;strong&gt;Conservative Swede&lt;/strong&gt;, de cuyo blog sacaste la cita mía, se enojó mucho conmigo en ese hilo. (Pero mi disputa con ese sueco es otro asunto.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que en el hilo de discusión enlazado arriba dije es que “Auschwitz II” sería una farsa. Una farsa en que, si bien morirían los ingenieros sociales que crearon Eurabia, el objetivo sería asustar a los millones de moros (en Francia ya son el 10% de la población y aún más en otros países europeos según el video de abajo) para que abandonen el suelo europeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de este escenario hipotético violaría los derechos humanos, obviamente. Ni siquiera aquello de mi “show televisivo” para ajusticiar a los traidores blancos que crearon Eurabia. Aplicarles la pena de muerte no sería nada nuevo. Antes de que la Unión Europea y el liberalismo galopante se apoderaran de Europa, la pena de muerte en casos de alta traición era muy común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la blogósfera anglosajona me caracterizo por decir las cosas más incendiarias que se me ocurran. Escribo en inglés como hablo en español en el video empalmado en el blog del amigo José Luis. Pero si se analizan a fondo mis palabras, se verá que son más “show” que otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién podría condenarme por sugerir ajusticiar a los traidores y, a través de ese susto, sacar de nuestras tierras a los moros—sin necesidad &lt;span style="font-style:italic;"&gt;genocidarlos&lt;/span&gt; como predecía el artículo de &lt;strong&gt;El Inglés&lt;/strong&gt;? Porque son los moros quienes andan diciendo que, una vez que demográficamente alcancen mayoría en las próximas décadas, nos impondrán la ley coránica como lo habían hecho en Andalucía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Estimado José Luis&lt;/span&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dudo mucho que “Anónimo” vaya a entrar en razón. Me limito a sugerirte a ti y a tus lectores de&lt;span style="font-style:italic;"&gt; Psicodinámica y humanismo&lt;/span&gt; que vean un par de videos para entender la gravedad de este asunto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/FIV5yOi3Qf0?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/FIV5yOi3Qf0?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="280" height="185"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No importa que el video de abajo termine con una referencia evangélica. Simplemente hay que verificar las estadísticas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vJL0vEJJbG4?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/vJL0vEJJbG4?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="280" height="185"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-8258449036742127384?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/8258449036742127384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=8258449036742127384' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/8258449036742127384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/8258449036742127384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/09/anonimo.html' title='“Anónimo”'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-729227984839166374</id><published>2010-08-17T14:17:00.046-05:00</published><updated>2011-09-22T13:46:13.024-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas autobiográficas'/><title type='text'>¿Pato o conejo?: Mi cambio de paradigma</title><content type='html'>Los últimos días he removido gran cantidad de mis videos en mi canal &lt;a href="http://www.youtube.com/user/karellen2001"&gt;&lt;em&gt;Karellen2001&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;de YouTube, incluso los que estaban bien ranqueados. Por ejemplo, mi video “Cienciología y psiquiatría” tenía 1629 reproducciones, y mi crítica a la idealizada visión de Hans Küng sobre el Islam algo menos. Los quité porque considero esos temas como infinitamente menores a la serie “Padres tóxicos” que reinará en ese canal. También quité videos criticando otra secta, Escatología, y aun otros en que hablaba de temas misceláneos (como el cine, mi antigua vocación). Aunque el video “Idiotas españoles”, con más de 1,500 reproducciones y 33 comentarios, sí era importante, ya lo había pasado a mi otro canal de YouTube, &lt;a href="http://www.youtube.com/user/LechiaLion"&gt;&lt;em&gt;LechiaLion&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;. Lo mismo puedo decir de “Gente de raza blanca: ¡Despierten!” que tenía 1234 reproducciones y 47 comentarios. “¿Adiós a la raza blanca?” tenía 2385 reproducciones y 60 comentarios. A pesar de ello los quité por las mismas razones: ya los había subido al canal de &lt;em&gt;LechiaLion&lt;/em&gt; y no me gustan las publicaciones dobles en YouTube.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi entrada anterior decía que el cambio de paradigma que he sufrido este año ha sido cataclísmico. Es cierto. Hablando sobre la islamización en Europa, eliminé videos en que yo decía cosas como que “la Alemania nazi era más bárbara que la Alemania contemporánea”. Mi cambio de paradigma fue tan radical que el año pasado me grabé diciendo que había que “velar por derechos de la mujer” y hablé en contra de “los años ochenta y noventa” de Reagan y los Bush, y en favor del feminismo. Ahora creo que el feminismo es una de las causas principales de que los caucásicos estén muriendo demográficamente (cf. los primeros párrafos de mi &lt;a href="http://www.cesartort.org/"&gt;página web&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borré casi todo video que condenara a los nazis. No es que ahora niegue al Holocausto. Es la propaganda de no mencionar al Gulag, donde los bolcheviques sobrerrepresentados por los no-gentiles mataron a más gente que los nazis, lo que me enfurece a la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;n&lt;/span&gt; potencia. (Y por esa misma razón también me preocupó mi reiterada mención a Auschwitz y el Holocausto en videos que no borré.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TIcLnOtk0AI/AAAAAAAAAs4/aGkFyhJXZk0/s1600/Duck-Rabbit_illusion.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 135px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TIcLnOtk0AI/AAAAAAAAAs4/aGkFyhJXZk0/s200/Duck-Rabbit_illusion.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5514389037330518018" /&gt;&lt;/a&gt;A pesar de que José Luis Cano Gil había enlazado uno de mis videos sobre Alice Miller a su blog, lo quité. Lo volveré a subir una vez que lo edite para censurar algo que ya no creo: que todo no-gentil era un chivo expiatorio ciento por ciento inocente. (El movimiento de Hitler y sus secuaces fue básicamente una vigorosa reacción contra el terror rojo en la Unión Soviética, muchos de cuyos exponentes eran no-gentiles.) El cambio de paradigma que ocurrió en mi mente es tal que ahora estoy en desacuerdo con la psicobiografía de Alice Miller sobre Hitler y aquellos en la cúpula del poder alemán en los  años treinta. La realidad es un poco más compleja, y no acaba de sorprenderme mi cambio interno. Como explica este &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Paradigm_shift#Kuhnian_paradigm_shifts"&gt;artículo&lt;/a&gt; en inglés, la ilustración de arriba simboliza qué es un cambio de paradigmas: educar la mente para ver aquello que había estado siempre enfrente de nosotros. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Voilà!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, como dije al final de mi previa entrada, quien no haya leído mi blog en inglés tendrá dificultades de entender cómo, en poco más de un año, metamorfoseé mi mente de un típico liberal de derechas a un racialista conservador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Posdata del día siguiente&lt;/span&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de ver ahora los videos de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;LechiaLion&lt;/span&gt;. El cambio de paradigma ha sido tan brutal que removí varios videos incluso en ese canal. En “¿Adiós a la raza blanca?” e “Idiotas españoles” había hablado en favor de Israel y desfavorablemente de los antiguos nacionalistas blancos de Misisipí: algo que ahora jamás haría. Asimismo, quité el video “Bastardo racista antiblanco” (Clinton) porque tenía muchos cortes que había hecho para corregir mi dicción, y lo mismo puedo decir de “La conquista de México”. Sin embargo, editaré uno de mis videos favoritos, “Mi querida raza blanca”, el cual renombraré “Éowyn (LOTR)” quitándole una mención crítica a Hitler y añadiéndole subtítulos al inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Actualización del 21 de agosto:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi buen amigo José Luis Cano ha actualizado el video del que hablaba arriba (por cierto, “video” se escribe sin acento en México y con acento en España). Gracias José Luis. Si ves esta entrada quisiera manifestar públicamente que, de los hispanohablantes, eres el único terapeuta que a la fecha entiende la mente humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Actualización del 20 de septiembre:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Luis ha eliminado su viejo blog y, por tanto, la entrada a que me refería arriba. Pero la ha salvado (y modificado) &lt;a href="http://www.psicodinamicajlc.com/_blog/pivot/entry.php?id=44"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-729227984839166374?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/729227984839166374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=729227984839166374' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/729227984839166374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/729227984839166374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/08/conejo-o-pato-mi-cambio-de-paradigma.html' title='¿Pato o conejo?: Mi cambio de paradigma'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TIcLnOtk0AI/AAAAAAAAAs4/aGkFyhJXZk0/s72-c/Duck-Rabbit_illusion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-3228910734955793175</id><published>2010-08-07T10:14:00.053-05:00</published><updated>2011-10-12T19:55:10.485-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Octavio Paz'/><title type='text'>Octavio Paz: de mentor a traidor</title><content type='html'>He actualizado esta entrada en &lt;a href="http://nacionalismocriollo.wordpress.com/2011/10/12/a-la-goma-con-octavio-paz/"&gt;mi blog de WordPress&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-3228910734955793175?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/3228910734955793175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=3228910734955793175' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3228910734955793175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3228910734955793175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/08/palabra-de-despedida.html' title='Octavio Paz: de mentor a traidor'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-3904663473282420119</id><published>2010-07-08T19:50:00.013-05:00</published><updated>2010-10-03T00:29:35.941-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psiquiatría'/><title type='text'>La siquiatría biológica: ¿Ciencia o seudociencia?</title><content type='html'>&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TFHSfDga6yI/AAAAAAAAAlo/Law_0I0V5eM/s1600/ulises.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 127px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TFHSfDga6yI/AAAAAAAAAlo/Law_0I0V5eM/s200/ulises.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5499408050955152162" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-size:80%;"&gt;Subrepticia foto&lt;br /&gt;tomada en 2000 &lt;br /&gt;por Ulises&lt;br /&gt;Castellanos &lt;br /&gt;en un siquiátrico mexicano&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;code&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;En esta entrada publico la página principal de mi ahora difunta página web, http://antipsiquiatria.org/ (la cual en septiembre de 2010 fue acaparada por otro usuario) &lt;/span&gt;&lt;/code&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;B&lt;/span&gt;ienvenidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por diez años investigué a la profesión llamada siquiatría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las razones que me motivaron a hacerlo fue la nula información en castellano sobre la asociación delictuosa entre padres abusivos y siquiatras. Al intentar hablar sobre el tema, me he topado con que la mayor dificultad es una falta de empatía hacia los &lt;a href="http://www.psicodinamicajlc.com/articulos/evolucion_infancia.html"&gt;hijos martirizados por sus mismos padres&lt;/a&gt;, como diría un lector atento de la Psicohistoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En confabulación con un médico, muchos padres les están administrando psicofármacos a sus hijos cuerdos para controlarlos. Según el siquiatra egresado en Harvard Peter Breggin (su página en inglés puede leerse &lt;a href="http://www.breggin.com/"&gt;aquí&lt;/a&gt;), quien ha hablado en el Congreso americano sobre este tema, algunos de esos fármacos son tan peligrosos como las drogas de la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí demostramos cómo la llamada siquiatría biológica &lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/2009/05/16/seudo/"&gt;no pasa la “prueba de ácido”&lt;/a&gt; que distingue entre ciencia verdadera y falsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien esté cruzando por una crisis depresiva y sea escéptico de la publicidad farmacéutica, la cual nos pretende vender “píldoras de la felicidad”, encontrará información en&lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/2009/05/16/depre/"&gt; ¿Qué causa la depresión?&lt;/a&gt; Incluimos también algunas &lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/2009/05/16/lecturas/"&gt;Lecturas recomendadas&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Parte I del libro &lt;em&gt;Cómo asesinar el alma de tu hijo&lt;/em&gt; sólo aparece en mi [nueva] página web  [&lt;a href="http://cesartort.org/Hojas_Susurrantes/L2.pdf"&gt;aquí&lt;/a&gt;]. Aquí sacamos a la luz pública las partes restantes. El &lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/2009/05/16/gulagquimico/"&gt;capítulo basado en Foucault&lt;/a&gt; dentro de la segunda contiene información fundamental:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte II.&lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/category/2a-parte-un-gulag-quimico/"&gt; Un Gulag químico&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte III. &lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/category/3a-parte-hasta-que-tu-nombre-se-te-olvide/"&gt;Hasta que tu nombre se te olvide&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte IV. &lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/category/4a-parte-que-es-realmente-la-siquiatria/"&gt;Qué es realmente la siquiatría&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También publicamos una nota sobre por qué no debemos herir a nadie con &lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/2009/05/16/jamas/"&gt;la palabra "esquizofrénico"&lt;/a&gt;, por más perturbado que esté; y una sección sobre &lt;a href="http://biopsiquiatria.wordpress.com/category/reporte-intermedio-la-siquiatria-en-mexico/"&gt;la siquiatría en México&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un punto de menor importancia. No nos agrada la palabra &lt;span style="font-style:italic;"&gt;antisiquiatría&lt;/span&gt; que popularizó &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/David_Cooper"&gt;David Cooper&lt;/a&gt; en los años sesenta del siglo XX. Aunque simpatizamos con algunas ideas de Laing y Cooper, no nos consideramos “antisiquiatras”. Escogimos el término como dominio de esta web porque fácilmente nos viene a la cabeza al buscar información en Google.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien hemos aprendido mucho del libro &lt;em&gt;El yo dividido&lt;/em&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ronald_Laing"&gt;Ronald Laing&lt;/a&gt;, no nos gusta cómo trató a su familia. Pero mucho más nos disgusta cómo Ron Hubbard trató a la suya. Hubbard, el creador de la Dianética y la Cienciología, fundó una organización crítica de la siquiatría. Hemos escrito &lt;a href="http://cienciologia.wordpress.com/"&gt;un libro entero&lt;/a&gt; para que no se nos vaya a confundir con esa secta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fin de restarle un poco los humos de severidad a esta página, incluimos un librito humorístico sobre lo locos que andan los jugadores de ajedrez y su relación con la siquiatría: &lt;a href="http://cesartort.org/es/En_pos/Reymet.html"&gt;&lt;em&gt;En pos de un rey metafórico&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diviértanse con el contenido serio, y a la vez anecdótico, de esta página.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-3904663473282420119?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/3904663473282420119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=3904663473282420119' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3904663473282420119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3904663473282420119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/07/la-siquiatria-biologica-ciencia-o.html' title='La siquiatría biológica: ¿Ciencia o seudociencia?'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TFHSfDga6yI/AAAAAAAAAlo/Law_0I0V5eM/s72-c/ulises.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-5121935202230275125</id><published>2010-07-07T17:01:00.016-05:00</published><updated>2011-09-22T13:52:21.284-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulos de mi 2º libro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Freud'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicoanálisis'/><title type='text'>Cómo asesinar el alma de tu hijo (capítulo 9)</title><content type='html'>&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TDT08slckQI/AAAAAAAAAiE/L7CAGNBxoOk/s1600/freud.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TDT08slckQI/AAAAAAAAAiE/L7CAGNBxoOk/s200/freud.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5491283169269027074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Noveno capítulo &lt;br /&gt;del segundo libro &lt;br /&gt;de César Tort Jr:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;“Yo Nunca Hice Nada Innoble” —Freud&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;Llevo toda una vida combatiendo &lt;br /&gt;contra el sentimiento de culpabilidad&lt;br /&gt;y contra todas esas palabrejas que el&lt;br /&gt;sicoanálisis nos ha metido en la cabeza.&lt;br /&gt;- David  Cooper &lt;a href="#_edn1"&gt;[i]&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Se habrá observado que en ocasiones usé intercambiablemente los términos siquiatra y sicoanalista. Antes de leer a Jeffrey Masson creía que eran cosas esencialmente diferentes. Cierto que tenía la experiencia con Amara, quien aparece en los medios mexicanos como sicoanalista pero que ante problemas familiares actúa como siquiatra. Pero aún así creía que eran cosas básicamente distintas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba equivocado. Ahora sé que desde sus orígenes el sicoanálisis ha estado vinculado a la siquiatría, y que en Norteamérica muchos analistas habían sido, como Amara, a la vez médicos y siquiatras. Sigmund Freud mismo, quien inició su carrera como electroterapeuta, floreció gracias a una amalgama de su sistema con actitudes siquiátricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eugen Bleuler, el siquiatra que inventó la palabra esquizofrenia, publicó con Freud la primera revista de sicoanálisis. Desde el primer círculo de seguidores de Freud hubo siquiatras. Ludwig Binswanger y Jung, del grupo de Bleuler y representantes de la siquiatría oficial en Europa, comenzaron a relacionarse con Freud en 1907. Karl Abraham era un siquiatra de Zurich y fundó en Berlín la sociedad de sicoanálisis más estructurada. En el primer congreso de sicoanálisis Abraham y Jung presentaron ponencias sobre la demencia precoz, que actualmente se le llama esquizofrenia, y Freud los escuchó con beneplácito. Max Eitingon también era un siquiatra joven y fue el primer traductor de Freud al inglés. Al otro lado del Atlántico el siquiatra norteamericano Stanley Hall invitó a Freud a Estados Unidos, donde la Universidad de Clark le otorgó el título de doctor &lt;em&gt;honoris causa&lt;/em&gt; en 1909. Ese fue el punto inicial para que las ideas de Freud se diseminaran en Norteamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ideas freudianas son parte de nuestra matriz cultural: memorias reprimidas, sublimación sexual, símbolos fálicos, ansia de castración. No puedo detenerme a hacer un examen de la teoría analítica. Me enfocaré en los aspectos de la biografía de Freud en los que su personalidad está comprometida con el sistema que creó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freud escribió: “Considero que la ética se da por sentada. En verdad, yo nunca hice nada innoble”.&lt;a href="#_edn2"&gt;[ii]&lt;/a&gt; Para comprobar si eso es cierto, es ilustrativo leer la correspondencia que mantuvo con sus amigos íntimos más que la versión oficial de su vida que aparece en las hagiografías de sus discípulos. En su correspondencia con Eduard Silberstein, su amigo de la adolescencia, el muchacho Freud escribió: “a quienes la naturaleza ha inclinado, además, a ser vanas, una combinación que suele encontrarse en las muchachas”.&lt;a href="#_edn3"&gt;[iii]&lt;/a&gt; Menciono esto porque Freud nunca abandonó un cierto desprecio por la mujer. Esta carta que escribió de chico resuena en los juicios del Freud adulto sobre las mujeres, a quienes describiría como seres moralmente inferiores que envidiaban el pene de los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carrera de Freud como terapeuta inició de manera horrenda. Cuando Pauline, la esposa de Silberstein, se deprimió en 1891, Silberstein la mandó con Freud. Por razones desconocidas Pauline se tiró del cuarto piso, donde Freud tenía su consulta. Aunque hay quienes tratan de defender a Freud arguyendo que Pauline se tiró sin haberlo conocido aún, hay que señalar que Freud nunca habló del caso.&lt;a href="#_edn4"&gt;[iv]&lt;/a&gt; Pero yo tengo mis conjeturas. ¿Habrá Freud revictimado a Pauline por sus problemas conyugales con su amigo de la juventud? ¿Habrá sufrido la joven un pánico suicida en plena consulta a causa de la retraumatización (recuérdese lo que me hizo Amara de muchacho)?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sabido que, por lo que a la política familiar respecta, Freud se ponía de parte de los maridos en conflictos con sus mujeres. Asimismo, al igual que Kraepelin y Bleuler Freud encontraba difícil ponerse del lado de los hijos y fácil del lado de los padres. Por ejemplo, al siquiatra Richard von Krafft-Ebing le disgustó una carta que le envió una muchacha de diecinueve años, Nina R., manifestando que tenía sueños eróticos. Le escribió a Freud acusándola que sufría de “masturbación psíquica”. En 1891, el año en que Pauline se tiró del piso de Freud, éste escribió: “Nina R. siempre ha sido excitada en exceso, llena de ideas románticas, cree que no le agrada a sus padres. Tiene fantasías ocasionales de que su padre no la ama. La paciente no hace otra cosa que leer y escribir” (esto evoca en cierto modo el diagnóstico de Amara). Dos años más tarde Freud le escribió al doctor Binswanger sobre esta misma joven: “La perversión congénita en su carácter se manifiesta en el olvido de sus deberes inmediatos y su adaptación al medio ambiente, mientras se empeñaba en ganar intereses a un nivel más idealista y absorber estímulos intelectuales más exaltados”.&lt;a href="#_edn5"&gt;[v]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claramente, el de Nina fue un caso de una de esas típicas adolescentes liberadas a finales del siglo XIX que estaba en la mira de policías de la mente. Freud mismo envió a algunas mujeres al siquiátrico Bellevue en la década de 1890: incidentes desconocidos por las mujeres que actualmente consultan analistas.&lt;a href="#_edn6"&gt;[vi]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su primer libro, &lt;em&gt;Estudios sobre la histeria&lt;/em&gt; que publicó junto con Josef Breuer, Freud escribió sobre otras mujeres. Breuer, quien le había conseguido estas pacientes a Freud, había sido una figura paternal. En la década de los ochenta del siglo XIX, cuando Freud aún era un médico desconocido y relativamente pobre, le abonó sumas de dinero mensual. Aunque Breuer no estaba siempre de acuerdo con las interpretaciones que Freud hacía de las mujeres en el libro que publicaron juntos, expresó sus diferencias de manera muy cauta y respetuosa hacia su protegido. Eso fue suficiente para que el discípulo repudiara a su maestro y no volviera a dirigirle la palabra el resto de su vida. Josef Breuer quedó muy dolido por la desproporcionada reacción de Freud. Hanna, la nuera de Breuer, cuenta algo que sucedió muchos años después: “Cuán profundamente debió haber afectado esta ruptura a mi suegro es algo que se puede adivinar a partir de un pequeño pero significativo incidente que ocurrió cuando él ya era un anciano: iba caminando por la calle, en Viena, cuando de pronto vio a Freud, que venía hacia él. Intuitivamente, abrió los brazos. Freud pasó a su lado fingiendo que no lo había visto”.&lt;a href="#_edn7"&gt;[vii]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freud así le pagó a la persona más protectora en su vida. Posteriormente Adler, Stekel, Jung, Rank y Ferenczi, al igual que Breuer, cayeron de la gracia de Freud por la misma razón: no se adhirieron a todas y cada una de las doctrinas freudianas. Si Freud se comportaba así con su protector y sus discípulos ¿cómo se habrá comportado con sus pacientes? Además del suicidio de Pauline Silberstein, se sabe a ciencia cierta que Freud llegó a poner en peligro la vida de una de sus pacientes: Emma Eckstein.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1895, cuando Freud vio que Emma no se curaba de su histeria, mandó llamar a Wilhelm Fliess. Los sicoanalistas omiten decir cuando hablan de su maestro que Fliess, el mejor amigo de Freud, era “uno de los gigantes de la chifladura alemana”.&lt;a href="#_edn8"&gt;[viii]&lt;/a&gt; Fliess estaba convencido de que las neurosis estaban relacionadas con la nariz, por lo que extirpaba un trozo de algún hueso nasal en sus pacientes “severos”. En los diez años que duró la amistad de Fliess con Freud éste tomó la charlatanería de su amigo como ciencia real. De hecho, Freud llegó a llamarle “el nuevo Kepler” a su compadre por sus descubrimientos en el campo de la otolaringología. Así que Fliess, el nuevo Kepler, operó a Emma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la operación Fliess regresó a Berlín pero la joven comenzó a tener una hemorragia imparable. Alarmado, Freud la llevó con un verdadero cirujano quien volvió a abrirle la nariz y halló un pedazo de gasa yodada que Fliess había olvidado durante la operación. La gasa había impedido la cicatrización en la torturada nariz. Aunque sanó después de que el cirujano la curara, Emma quedó deformada de por vida por una cavidad en la mejilla. Sin embargo —y esto es lo importante— Freud interpretó lo sucedido a Emma Eckstein de forma tal que exculpó al peligroso curandero. En una de sus cartas Freud le escribió a Fliess:&lt;blockquote&gt;Ante todo, Eckstein. Estoy en condiciones de probarte que tenías razón, que sus hemorragias eran histéricas, fueron ocasionadas por &lt;em&gt;ansiedad&lt;/em&gt;, y probablemente ocurrieron en épocas sexualmente propicias. La mujer, debido a su resistencia, todavía no me ha revelado las fechas.&lt;a href="#_edn9"&gt;[ix]&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;Freud concluyó: “Por lo que se refiere a la sangre ¡estás totalmente libre de culpa!”&lt;a href="#_edn10"&gt;[x]&lt;/a&gt; Eso de las fechas era parte de la charlatanería de Fliess quien, cual astrólogo, hacía asociaciones de fechas y períodos menstruales para pronosticar los destinos humanos. Pero lo que nos interesa es la interpretación de Freud. No puedo pensar en un mejor ejemplo para mostrar cómo, a pesar de las más que obvias pruebas de la culpabilidad de Fliess, en un conflicto entre personas el sicoanalista exonera al compadre, y la manera de hacerlo es culpar a la víctima. A esto le llamo revictimación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interpretación analítica que Freud le aplicó a Emma, “hemorragia histérica”, no fue un lapsus epistolar en su correspondencia con Fliess. En su obra más importante, &lt;em&gt;La interpretación de los sueños&lt;/em&gt;, le dedica dieciséis páginas al caso Emma, de seudónimo “Irma” en ese libro: el tema analítico más largo de &lt;em&gt;La interpretación&lt;/em&gt;. En ese libro Freud confiesa que tuvo un sueño con Irma (es decir, con Emma Eckstein). No viene al caso transcribirlo aquí. Lo importante es que, según Freud, el sueño era la declaración de inocencia de su propio inconsciente respecto a la acusación de error médico, y según continúa el autoanálisis de Freud, el sueño culpaba a varias personas: a Emma / Irma por no aceptar su interpretación, a Breuer, y a otro médico que apareció en su sueño. Es una exquisita ironía que una obra que muchos consideran seminal para desenterrar la verdad de la mente humana —&lt;em&gt;La interpretación de los sueños&lt;/em&gt; es el libro favorito de Amara por cierto— inicie tergiversando lo que Freud y Fliess le hicieron a Emma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para colmo de lo grotesco, el año de la operación que deformó a Emma Freud le escribió una carta a Fliess en la que le preguntaba si la casa en que tuvo el sueño con Emma no ostentaría algún día una placa de mármol con una lapidaria leyenda, según estas palabras del mismo Freud:&lt;center&gt;&lt;br /&gt;Aquí, el 24 de julio de 1895&lt;br /&gt;el secreto del sueño fue revelado&lt;br /&gt;al doctor Sigmund Freud &lt;a href="#_edn11"&gt;[xi]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;Diez años después, en 1905, Freud le escribió a Emma y volvió a tocar el tema de la chapucera operación de Fliess. Podría suponerse que después de tantos años el gran conocedor del alma humana habría hecho un examen de conciencia y se habría arrepentido de lo que él y su compadre le hicieron. No fue así. En la carta Freud la siguió acusando de creer que su problema era físico y que otro médico la había curado. Increíblemente, Freud reiteró que esta “resistencia” de Emma ante su interpretación había sido la responsable de que su “sicoanálisis” no hubiera prosperado.&lt;a href="#_edn12"&gt;[xii]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peor error en la carrera de Freud, un error que causaría estragos no en una sola mujer sino en la manera como sus seguidores tratarían a los pacientes a lo largo del siglo XX, fue el haber repudiado uno de sus descubrimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A finales del siglo XIX Freud se había percatado que algunas mujeres que lo consultaban sufrían de recuerdos de haber sido violadas por sus padres: algo que pasó a la posteridad como “la teoría de la seducción”. En 1896 Freud escribió un artículo sobre el tema, &lt;em&gt;La etiología de la histeria&lt;/em&gt;. Jeffrey Masson sugiere que, al ver Freud que estas revelaciones sólo lo alejaban de sus colegas en una Viena incapaz de poner en el banquillo de los acusados a los padres, muy a la manera de los siquiatras invirtió su ideología y decidió culpar a las víctimas. Freud las etiquetó de “histéricas” y definió la histeria como un deseo oculto de ser seducida. Actualmente se sabe que el incesto ocurre con mayor frecuencia de lo aceptado en la Europa decimonónica, pero esta inversión de culpas iba a ser la piedra angular sobre la que Freud levantaría su edificio. Para el sicoanálisis el año 1897 marca tanto el abandono de la teoría freudiana de la seducción (si dices que te molestaba tu progenitor...) como el “descubrimiento” del complejo de Edipo (...significa que en realidad lo fantaseabas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el año 1900 Freud vio por primera vez a la muchacha Ida Bauer, a quien llamó “Dora”. El señor K., un industrial amigo del padre de Dora, trató de seducirla dos veces: la primera cuando era apenas una púber de trece años, y la segunda, una muchacha de quince. El señor K. la besó por la fuerza en la boca y Dora respondió “con una viva sensación de asco”.&lt;a href="#_edn13"&gt;[xiii]&lt;/a&gt; Cuando la joven denunció la situación, su padre quiso llevarla al médico. Dora rehusó: lo único que quería es que la vindicaran ante el acosador de la Lolita. Pero con el tiempo cedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sesión con Freud, y ya a sus diecisiete años, Dora le contó su historia. Como su papá no la había apoyado quizá el doctor Freud lo haría. Freud la escuchó durante varias sesiones y, a diferencia de su padre, creyó su historia. Pero hizo algo más. La siguiente es una cita de un artículo en que Freud nos confiesa lo que, en su consulta, le dijo a Dora:&lt;blockquote&gt;Estarás de acuerdo en que nada te enfurece tanto como el que se piense que sólo te imaginaste la escena junto al lago [el lugar de la seducción]. Yo sé ahora —y esto es lo que no quieres recordar—, que tú deseabas que las proposiciones del señor K. fueran serias, y que no cejaría hasta que se casaran.&lt;a href="#_edn14"&gt;[xiv]&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;Este es uno de los pecados que a diario cometen los analistas. Ahora mismo alguno de ellos está “interpretando” la mente de uno de sus incautos clientes de manera tan caprichosa como ésta. Recuérdese cómo Amara interpretó que, por acomplejarme ante mis hermanos, había huido a la casa de mi abuela. Ante la interpretación de Freud, que estaba enamorada de un señor que le triplicaba la edad, y que la sensación de asco cuando el señor K. había querido besarla había sido “histérica” —Freud supuso que si fuera normal Dora habría respondido con agrado—, la muchacha no lo rebatió. Se despidió del curandero de Viena para no volver a entrar a su consulta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freud se vengó ideando la teoría de que si alguien no había estado de acuerdo con la interpretación del analista es simplemente debido a falta de &lt;em&gt;insight&lt;/em&gt;, de no querer enfrentar la propia realidad psicológica. A esta sobreinterpretación, elevada a doctrina en sicoanálisis, la bautizó como “resistencia”: un concepto que ya había usado en el caso de Emma Eckstein. Para Freud y los sicoanalistas esta palabra significa que, una vez que el analista ha hecho una interpretación, el caso está cerrado: lo demás es resistencia. Escuchemos una vez más a Freud:&lt;blockquote&gt;Sin dejarnos desorientar por su negativa inicial, insistiremos en nuestras deducciones, y nuestra firme convicción acabará por vencer toda resistencia.&lt;a href="#_edn15"&gt;[xv]&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;Luego Freud añade que “esta convicción ha llegado a ser en mí tan absoluta...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el lenguaje del dogmático, no del estudiante de la mente y mucho menos de la mente ajena. Lo que en realidad Freud quería es que Dora cayera a un estado de &lt;em&gt;folie à deux &lt;/em&gt;con él (como caí yo con Amara al impedirme que dejara de ir a su consulta). Freud no sólo no le pidió perdón a Dora por la estupidez que le había dicho sobre el señor K., sino que elevó su estúpida interpretación a nivel de ciencia con todos los recursos literarios de su intelecto. El ensayo de Freud sobre Dora, &lt;em&gt;Análisis fragmentario sobre una histeria&lt;/em&gt;, es la más extensa historia clínica del legado freudiano y la más citada sobre la “histeria” femenina. En &lt;em&gt;Análisis fragmentario &lt;/em&gt;Freud osó interpretar la tos de Dora como una expresión de su deseo de hacerle una felación al señor K., y también interpretó dos de sus sueños en esa línea sexual. Obviamente el desacuerdo de la adolescente ante tales interpretaciones eran “resistencias”. No conforme con eso, con el caso Dora Freud también elaboró la famosa doctrina de la “transferencia”. Leamos una vez más a Freud:&lt;blockquote&gt;aquellos indicios que hacen verosímil una transferencia sobre mí [...]. Llego a la conclusión de que en alguna de las sesiones del tratamiento se le ocurrió a la paciente [Dora] desear que yo la besara.&lt;a href="#_edn16"&gt;[xvi]&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;Freud se autoengañó en creer que una muchacha en plena flor no sólo quería ser besada por el señor K., sino por él mismo. En una de las pocas buenas biografías que se han escrito sobre Freud el analista Louis Breger afirma: “Queda claro que la terapia que aplicó Freud a Dora fue bastante perjudicial, y resulta doloroso leer el caso hoy”.&lt;a href="#_edn17"&gt;[xvii]&lt;/a&gt; La perjudicial terapia aparece en la estupenda obra teatral mexicana &lt;em&gt;Feliz nuevo siglo doktor Freud &lt;/em&gt;de Sabina Berman. La comedia de Berman, que gocé enormemente y llegó a exhibirse en España, trata precisamente de lo dicho aquí sobre Freud y Dora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto cómo alguien como Freud fue a parar a la historia como un astuto observador de la mente. Como los analistas continúan siguiendo las doctrinas freudianas, a lo largo de decenios han manchado la imagen de Dora sin haberla conocido. Masson nos dice que analistas famosos como Ernest Jones, Felix Deutch, Jacques Lacan e incluso feministas como Toril Moi se han expresado de Dora con desprecio. Jenny Pavisic, una analista lacaniana, me dijo personalmente: “Dora era una histérica que—”. En otras palabras, continúa la &lt;em&gt;folie à deux &lt;/em&gt;de los seguidores con las ideas de Freud. La verdad es que el doktor Freud culpó a Dora para absolver al industrial y culpó a Emma para absolver a su compadre; antecedentes de lo que, tres cuartos de siglo después, me haría Amara: culparme para absolver a mis padres. A lo largo del siglo XX e inicios del XXI los seguidores de Freud han culpado a incontables Doras, Emmas y Césares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A finales del siglo XIX, en una carta a Wilhelm Fliess Freud le confesó que, debido a su ensayo sobre la seducción, en que Freud hablaba del incesto en la clase media y alta, “la sentencia de abandonarme ha sido dada y me encuentro aislado”.&lt;a href="#_edn18"&gt;[xviii]&lt;/a&gt; Masson cree que el caso Dora lo reivindicó. Su nueva teoría sobre la histeria significó un giro de ciento ochenta grados de su posición anterior. Ahora Freud ya no tenía como blanco a poderosos industriales como el señor K., sino a una indefensa jovencita. La conducta de Freud estaba en línea con la siquiatría: ponerse de lado de los padres, las clases pudientes y en contra de sus víctimas. Desde este ángulo no es exagerado decir que el sicoanálisis fue fundado sobre la traición de las mujeres y de los adolescentes en la Viena de principios del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso Dora y el abandono de su teoría de la seducción no son pecados veniales del fundador del sicoanálisis. Invalidan dos pilares del edificio freudiano: la noción de la histeria y el famoso complejo de Edipo. Pero Freud también usaba su prestigio para ponerse de parte de los padres en conflictos con adolescentes varones. Esto se desprende de sus propios escritos. En &lt;em&gt;Psicopatología de la vida cotidiana &lt;/em&gt;Freud cuenta que una madre le pidió que examinara a su hijo. Freud notó una mancha en sus pantalones y el adolescente le dijo que se le había caído un huevo. Freud no creyó la historia y habló con su madre a solas: “Tomamos como base de discusión su confesión de estar sufriendo los problemas originados por la masturbación”.&lt;a href="#_edn19"&gt;[xix]&lt;/a&gt; El punto de la anécdota, y se lo debo a Thomas Szasz, es que el muchacho no sufría absolutamente de nada: era una madre ignorante la que estaba preocupada por la sexualidad emergente del hijo. Freud vio como “psicopatológico” algo tan normal como una eyaculación adolescente. Se haya debido a la masturbación o no, al igual que los católicos que llevan al hijo al confesionario, la polución del chico ameritó toda una ceremonia médica que culminó en un diagnóstico formal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este no fue otro hipotético lapsus aislado de Freud. A lo largo de su vida compartió la histeria victoriana de su época sobre la masturbación: la verdadera histeria, no la “histeria” de Emma y Dora que no dañó a nadie. Freud creía que la masturbación era algo muy serio. A Fliess le escribió que la masturbación era la “adicción primaria” de la que surgían todas las demás, incluyendo la adicción a la morfina y al homosexualismo.&lt;a href="#_edn20"&gt;[xx]&lt;/a&gt; Estamos tan acostumbrados a ver en Freud al pionero en la valiente revelación de la sexualidad humana que nos resulta difícil verlo como lo que era: un exponente de la moral de su época. A sus propios hijos no les dijo cómo venían los niños al mundo: los mandaba con el médico de la familia para que se los explicara. La anécdota más fascinante que conozco sobre el tema es algo que cuenta Oliver Freud, uno de los hijos de Freud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Oliver tenía dieciséis años le pidió consejo a su papá sobre la masturbación. El chico esperaba que el reputado médico del alma humana lo librara del sentimiento de culpa. Freud hizo lo opuesto: le advirtió que no se masturbara. Según las palabras de Oliver mismo, estuvo “bastante disgustado durante algún tiempo”.&lt;a href="#_edn21"&gt;[xxi]&lt;/a&gt; Louis Breger comenta que Oliver “tuvo la sensación de que la censura de su padre había erigido una barrera que evitaba la comunicación entre ellos”.&lt;a href="#_edn22"&gt;[xxii]&lt;/a&gt; Años después Oliver sería el hijo de los Freud que más se distanciaría de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué mejor ejemplo que éste para retratar al verdadero Freud, el creador de una omnicomprensiva teoría que giraba alrededor de la erótica humana. ¡Quien fundó la profesión de escuchar a quienes necesitaban hablar de su sexualidad no quiso escuchar a su hijo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me referiré ahora a la postura de Freud frente a la realidad política de su tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera guerra mundial fue la mayor catástrofe que Europa experimentó a inicios del siglo. Despertó violentamente a la gente del sueño optimista de progreso irrefrenable del siglo XIX. Nunca antes habían muerto millones de seres humanos en una sola guerra. La guerra no sólo mató y minusvalidó a muchos soldados durante los combates, sino que las secuelas emocionales se dejaron sentir después con sus esposas y familias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freud estaba en la cumbre de sus capacidades intelectuales cuando el conflicto estalló. Al principio participó en el nacionalismo de la época y llegó a decirle a un discípulo: “Toda mi libido está puesta en Austria-Hungría”.&lt;a href="#_edn23"&gt;[xxiii]&lt;/a&gt; La euforia de Freud se enfrió, como la de sus compatriotas, cuando las crudas realidades de la guerra y el número de las muertes comenzaron a conocerse. No puedo extenderme en los hechos, sólo señalar la postura de Freud ante los miles de soldados traumatizados que sobrevivieron a los combates. La película &lt;em&gt;Paths of glory &lt;/em&gt;de Stanley Kubrick retrata por vez primera el infierno de la guerra de trincheras en la primera guerra mundial, incluyendo el trauma psicológico de algunos soldados que en tiempos de Freud se denominaba peyorativamente “neurosis de guerra”. Para algunos médicos ingleses y franceses, y esto no es película sino historia real, les era obvio que los traumas eran causados por las experiencias en la guerra. (Actualmente se habla del “trastorno de estrés postraumático” en algunos casos de veteranos de Vietnam y las guerras del golfo pérsico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freud, en cambio, se cegó ante lo obvio. En su contribución a la monografía &lt;em&gt;El psicoanálisis y la neurosis de guerra &lt;/em&gt;escribió que los trastornos mentales de los soldados tenían un origen puramente sexual, y sus discípulos cercanos lo secundaron. Josef Breuer, a pesar de su avanzada edad durante la guerra, ayudó a tratar médicamente a algunos de los sobrevivientes. Su actitud filantrópica contrasta con la de Freud, quien jamás atendió a uno solo de los soldados. A Freud le bastó sacar sus conclusiones directamente de sus teorías. Para Freud estas teorías eran leyes de la naturaleza, y de ellas era posible deducir todo lo referente a la conducta humana. Si la teoría freudiana partía del axioma de la sexualidad humana todas las neurosis, incluyendo la “neurosis de guerra”, debían por necesidad tener una etiología sexual. Un solo caso bastará para ilustrar la postura de Freud. En 1919 Lou Andreas-Salomé, una de las más famosas discípulas de Freud, le escribió a Freud sobre el caso de un soldado que había sufrido la muerte de su hermano gemelo en la guerra. Ni Andreas-Salomé ni Freud le prestaron atención a la pérdida. Con la guía de Freud Andreas-Salomé condujo el “análisis” del gemelo sobreviviente alrededor de doctrinas freudianas clásicas como la homosexualidad latente, el complejo de Edipo y la fijación hacia la figura paternal.&lt;a href="#_edn24"&gt;[xxiv]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interpretación freudiana es tan caprichosa como las interpretaciones de Emma y Dora, o como la interpretación de Amara sobre mi huida a la casa de mi abuela. Pero Freud fue culpable de algo más que una postura teórica. El fundador del sicoanálisis no sólo se aliaba con los individuos poderosos en conflictos con las jóvenes: se aliaba también al Estado en conflicto con los soldados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siquiatra alemán Julius Wagner-Jauregg administró dolorosos shocks eléctricos en la primera guerra mundial a los jóvenes que querían abandonar el servicio militar. Después de la guerra, algunos de los que habían sido tratados en la división de siquiatría del Hospital General de Viena a cargo de Wagner-Jauregg se quejaron, y en 1920 se designó una comisión para investigar los cargos. La comisión le pidió a Freud su opinión. Freud defendió a Wagner-Jauregg, y no sólo eso. Insistió en denominar “pacientes” a los soldados que acusaban al célebre médico y hablar de su temor como “enfermedad” (¡qué más perfecto paradigma para entender a gente como Amara!). La comisión decidió a favor de Wagner-Jauregg. Como Freud era un hombre convencido de su propia rectitud y creía que nunca había hecho nada innoble, jamás se arrepintió de lo que le hizo a los jóvenes soldados.&lt;a href="#_edn25"&gt;[xxv]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insisto que éstos no fueron pecados aislados en las biografías de Freud y de Jung. En toda la vasta obra de estos pensadores no hay una sola línea crítica de la hospitalización siquiátrica involuntaria. Como Jung aprendió su oficio en el hospital Burghölzli en Zurich bajo la supervisión de Bleuler, estaba familiarizado con el neologismo que su jefe acuñó: esquizofrenia. En una ocasión Freud jugó al cómplice de la siquiatría carcelaria de Bleuler y Jung. El 16 de mayo de 1908 Freud le escribió a Jung:&lt;blockquote&gt;Aquí te mando el certificado de Otto Gross. Una vez que lo tengas no lo dejes salir antes de octubre, cuando seré capaz de hacerme cargo de él.&lt;a href="#_edn26"&gt;[xxvi]&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;Esto huele a mafia. Gross mismo era un médico que, irónicamente, ese mismo año publicó una carta a un editor donde objetaba el internamiento involuntario de una muchacha por su padre. El 17 de junio Gross se escapó del Burghölzli. Jung se vengó etiquetándolo de “esquizofrénico”. Freud aceptó el diagnóstico con entusiasmo.&lt;a href="#_edn27"&gt;[xxvii]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1975 el Instituto Mexicano del Seguro Social convocó una conferencia internacional en la Ciudad de México sobre siquiatría y sicoanálisis, en la que Tom Szasz participó junto con otros siquiatras y analistas europeos y latinoamericanos. En una mesa redonda Szasz confrontó a sus colegas. Les dijo qué pensaba sobre los médicos lobotomistas y los siquiatras:&lt;blockquote&gt;La otra conclusión es que se trata de gángsteres, de carniceros, criminales y delincuentes. Esa es mi conclusión. Y añadiría yo que gentes como Freud son también simpatizantes de estos carniceros, ya que durante cuarenta años nunca señaló que esto era algo equivocado. Y esto ocurría en la casa de al lado. Se comportó como uno de esos alemanes que cuando los no-gentiles estaban en las cámaras de gas decían no oler nada. Y en último señalamiento mi conclusión es que Freud y Jung, especialmente Freud —quien tuvo muchas buenas ideas y era muy inteligente— era básicamente un gángster, porque no estaba interesado en estudiar científicamente nada. Estaba sólo interesado en construir lo que él llamaba el movimiento psicoanalítico. Las palabras son muy importantes. Galileo no tenía un movimiento. Darwin no tenía un movimiento. Mendel no tenía un movimiento. Einstein no tenía un movimiento. Freud decía ser científico, pero puesto que necesitaba un movimiento esto lo convierte en un político. Sólo queda la pregunta: ¿les gusta Freud como político o no? A mí me parece detestable.&lt;a href="#_edn28"&gt;[xxviii]&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;Los analistas que compartían la mesa redonda con Szasz no respondieron el cargo que le hacía a Freud: que a lo largo de su carrera guardó silencio sobre los crímenes siquiátricos en la casa de al lado. Igor Caruso y Marie Langer lo ofendieron y Szasz tuvo que abandonar la mesa de discusión.&lt;a href="#_edn29"&gt;[xxix]&lt;/a&gt; Lo importante es recalcar que estos letrados en el sicoanálisis no respondieron nada sobre la indiferencia de Freud ante el crimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenían nada qué decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo pecaba Freud de falta de compasión hacia las víctimas de las guerras mundiales y de los encarcelamientos siquiátricos sino que, como su mentor Charcot, al referirse a las mujeres perseguidas por la Inquisición habló de “histéricas”. Este es uno de los datos que más me horrorizó al leer un clásico de Szasz, &lt;em&gt;La fabricación de la locura&lt;/em&gt;: Freud y su mentor no hablaron de perpetradores sino que diagnosticaron a las víctimas de los perpetradores. En su nota necrológica sobre Charcot, Freud escribió:&lt;blockquote&gt;Al dictaminar la posesión diabólica como causa de los fenómenos de la histeria, la Edad Media está optando en realidad por esta solución; sería tan sólo una cuestión de cambiar la terminología religiosa de esa época oscurantista y supersticiosa por el lenguaje científico de la actualidad.&lt;a href="#_edn30"&gt;[xxx]&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;Como ha señalado Szasz, esta es una afirmación extraordinaria. ¡Freud reconoce que la descripción sicoanalítica de la histeria es tan sólo una revisión semántica de la demonológica! Freud escribió su nota en 1893. En tiempos más recientes hay siquiatras e historiadores simpatizantes de la siquiatría que siguen diciendo exactamente la misma imbecilidad. Por ejemplo, en &lt;em&gt;Nueva historia de la psiquiatría&lt;/em&gt;, publicado en Francia en 1983, los editores Jaques Poster y Claude Quétel escribieron una nota biográfica sobre Johann Christian Heinroth y las palabras que usaba. Este siquiatra decimonónico identificaba a la enfermedad mental con el pecado. Poster y Quétel comentaron que el vocabulario luterano de Heinroth había sido muy criticado, y que en nuestros tiempos había caído en desuso. Pero a renglón seguido añadieron: “Sin embargo, si sustituimos la noción de ‘pecado’ por la de ‘culpabilidad’, muchas de sus ideas adquieren una dimensión curiosamente moderna”.&lt;a href="#_edn31"&gt;[xxxi]&lt;/a&gt; Otro de los contribuyentes de artículos, el siquiatra mexicano Héctor Pérez Rincón, escribió: “No se puede hablar de la historia de la psiquiatría de la Nueva España sin tomar en consideración [...] la actividad de la Inquisición en algunas conductas que hoy día serían calificadas de psiquiátricas”.&lt;a href="#_edn32"&gt;[xxxii]&lt;/a&gt; Así que en un libro publicado un siglo después del pronunciamiento de Freud hay siquiatras que siguen manteniendo que su nuevahabla es sólo una revisión semántica de la ideología de la Inquisición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el siglo IV las etiquetas estigmáticas eran pagano y hereje. Mil años después ya no había paganos grecorromanos, sólo herejes, pero surgió un nuevo grupo a estigmatizar: las brujas. En 1486 los teólogos dominicos Jacob Sprenger y Heinrich Krämer publicaron el &lt;em&gt;Malleus Maleficarum&lt;/em&gt;, literalmente el martillo de las brujas: el manual medieval que sería el &lt;em&gt;Mein Kampf &lt;/em&gt;de su tiempo, la fuente ideológica de terror para innumerables mujeres: una cacería inhumana que duraría siglos.&lt;a href="#_edn33"&gt;[xxxiii]&lt;/a&gt; No se sabe a ciencia cierta el número de mujeres asesinadas, pero algunos cálculos arrojan la cifra de cien mil a medio millón. La última ejecución por “brujería” se realizó en Polonia en 1793.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por increíble que parezca, estas víctimas de cristianos enloquecidos no son consideradas como tales en los escritos de los siquiatras. Siguiendo a Charcot y a Freud, los siquiatras hablan de neuropatologías refiriéndose no a los inquisidores, sino a sus víctimas. Szasz observa que, para los historiadores de la siquiatría Franz Alexander y Sheldon Selesnick, el hecho que estas mujeres fueron torturadas y quemadas fue suficiente para convertirlas &lt;em&gt;a ellas&lt;/em&gt;, no a sus asesinos, en objetos de interés médico. ¿Y qué dicen los siquiatras de los autores del &lt;em&gt;Malleus&lt;/em&gt;? Gregory Zilboorg, otro historiador de la siquiatría, les llamó “dos dominicos honestos”. Similares palabras de admiración pueden leerse en los escritos de Jules Masserman, otro siquiatra.&lt;a href="#_edn34"&gt;[xxxiv]&lt;/a&gt; Evidentemente, estos médicos tan soberbios como esos teólogos medievales diagnostican “psicopatologías” siglos después, sin haber examinado médicamente a ninguna de las mujeres. A esto le llamo Lógica Wonderland, haciendo referencia al cuento de Lewis Carroll: el surrealismo de castigar a la víctima y no al perpetrador. El punto de mayor relevancia en la Wonderlandia&lt;em&gt; &lt;/em&gt;siquiátrica es que actualmente muchos siquiatras creen en esas historias oficiales de siquiatría. Incluso hay estudiantes que en el nuevo siglo aceptan tales historias. Por ejemplo, en su tesis para obtener el título de licenciado en sicología en la Universidad Nacional Autónoma de México en 2001, Guillermo Gaytan escribió: “el &lt;em&gt;Malleus Maleficarum &lt;/em&gt;de Sprenger y Krämer, libro que puede ser considerado como un verdadero tratado de psicopatología, que además contaba con una buena cantidad de medidas correctivas”.&lt;a href="#_edn35"&gt;[xxxv]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Medidas correctivas! Esto casi aprueba la quema de las mujeres en la estaca. Afortunadamente, para los historiadores que no son siquiatras o sicólogos, como Hugh Trevor-Roper, la cacería de brujas fue a todas luces una empresa paranoica en la cristiandad. Después de la Ilustración no hay excusa en ver de otra manera ese capítulo de la historia. No me extraña que un individuo que etiqueta de histérica a la víctima de fanáticos haya tratado como trató a algunas de sus pacientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr size="1" /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[i]  David Cooper, citado en Francisco Gomezjara: “La otra psicología” en &lt;em&gt;Alternativas&lt;/em&gt;, pág. 76.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[ii]&lt;/a&gt; Freud a James Putnam, citado en Thomas Szasz: &lt;em&gt;Ideología y enfermedad mental&lt;/em&gt; (Amorrortu, 2000), pág. 30. También leí esto en Masson: &lt;em&gt;Final analysis&lt;/em&gt;, págs. 39s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[iii]&lt;/a&gt; Citado en Louis Breger: &lt;em&gt;Freud: el genio y sus sombras&lt;/em&gt; (Javier Vergara, 2001), pág. 71.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[iv]&lt;/a&gt; Ibídem, pág. 72.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[v]&lt;/a&gt; Citado en Masson: &lt;em&gt;Juicio a la sicoterapia&lt;/em&gt;, pág. 43.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[vi]&lt;/a&gt; Ibídem, págs. 27 &amp;amp; 42.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[vii]&lt;/a&gt; Hanna Breuer, citada en Breger: &lt;em&gt;Freud&lt;/em&gt;, pág. 174. La relación entre Josef Breuer y Freud se explica en tres capítulos del libro de Breger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[viii]&lt;/a&gt; Martin Gardner: “Freud, Fliess y la nariz de Emma” en &lt;em&gt;La nueva era&lt;/em&gt; (Alianza Editorial, 1990), pág. 52.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[ix]&lt;/a&gt; Freud a Wilhelm Fliess, citado en Breger: &lt;em&gt;Freud&lt;/em&gt;, pág. 184.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[x]&lt;/a&gt; Gardner: &lt;em&gt;La nueva era&lt;/em&gt;, pág. 55.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xi]&lt;/a&gt; Freud a Wilhelm Fliess, citado en Breger: &lt;em&gt;Freud&lt;/em&gt;, pág. 196.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xii]&lt;/a&gt; Leí esto en ibídem, pág. 511.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xiii]&lt;/a&gt; Ibídem, pág. 212.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xiv]&lt;/a&gt; Masson: &lt;em&gt;Juicio a la sicoterapia&lt;/em&gt;, pág. 56.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xv]&lt;/a&gt; Citado en Breger: &lt;em&gt;Freud&lt;/em&gt;, pág. 162.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xvi]&lt;/a&gt; Ibídem, pág. 213.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xvii]&lt;/a&gt; Ibídem.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xviii]&lt;/a&gt; Masson: &lt;em&gt;Juicio a la sicoterapia&lt;/em&gt;, pág. 65.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xix]&lt;/a&gt; Freud, citado en Szasz: &lt;em&gt;La fabricación de la locura&lt;/em&gt;, pág. 191.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xx]&lt;/a&gt; Leí varias citas de Freud a Fliess sobre la masturbación en Szasz: &lt;em&gt;Pharmacracy&lt;/em&gt;, págs. 102s. Véase también &lt;em&gt;La fabricación de la locura&lt;/em&gt;, págs. 189-194.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxi]&lt;/a&gt; Oliver Freud, citado en Breger: &lt;em&gt;Freud&lt;/em&gt;, pág. 375.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxii]&lt;/a&gt; Ibídem. En las páginas 244ss Breger escribe sobre un caso distinto en el que Freud mostró un amplio criterio y no condenó la masturbación de Albert Hirst, uno de sus pacientes. Pero Freud jamás habló del caso en sus escritos: lo que se sabe se debe a lo que Hirst mismo contó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxiii]&lt;/a&gt; Freud, citado en ibídem, pág. 305.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxiv]&lt;/a&gt; Ibídem, pág. 339.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxv]&lt;/a&gt; &lt;em&gt;El mito de la psicoterapia&lt;/em&gt; de Szasz contiene un capítulo sobre Freud y la electroterapia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxvi]&lt;/a&gt; Szasz: &lt;em&gt;Anti-Freud&lt;/em&gt;, págs. 135s (nota a pie de página).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxvii]&lt;/a&gt; Estas observaciones las tomé enteramente de ibídem, pág. 136. Un relato más detallado sobre estos sucesos y la extraviada vida de Otto Gross aparece en Richard Noll: &lt;em&gt;Jung: el Cristo ario &lt;/em&gt;(Vergara 2002), págs. 106-114.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxviii]&lt;/a&gt; Basaglia y otros: &lt;em&gt;Razón locura y sociedad&lt;/em&gt;, &lt;em&gt; &lt;/em&gt;págs. 178s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxix]&lt;/a&gt; Ibídem, 179-184.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxx]&lt;/a&gt; Freud, citado en Szasz: &lt;em&gt;La fabricación de la locura&lt;/em&gt;, pág. 87.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxxi]&lt;/a&gt; Jaques Poster y Claude Quétel (coordinadores): “Diccionario biográfico” en &lt;em&gt;Nueva historia de la psiquiatría &lt;/em&gt;(Fondo de Cultura Económica, 2000), pág. 652.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxxii]&lt;/a&gt; Héctor Pérez-Rincón: “México” en ibídem, pág. 525&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxxiii]&lt;/a&gt; Hay una versión en castellano del &lt;em&gt;Malleus &lt;/em&gt;bajo el título de &lt;em&gt;Compendium Maleficarum&lt;/em&gt; publicado en 2001 en Valencia por el Club Universitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxxiv]&lt;/a&gt; En el capítulo “La bruja como paciente mental” de &lt;em&gt;La fabricación de la locura&lt;/em&gt; Szasz expone la postura de Charcot, Freud, Zilboorg y demás médicos sobre la Inquisición, así como en “Teología, hechicería e histeria” de &lt;em&gt;El mito de la enfermedad mental&lt;/em&gt; (Amorrortu, 1982).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ednref"&gt;[xxxv]&lt;/a&gt; Guillermo Gaytan-Bonfil: &lt;em&gt;El diagnóstico de la locura en el Manicomio General de La Castañeda &lt;/em&gt;(tesis de licenciatura en la Facultad de Psicología, UNAM, 2001), pág. 3.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-5121935202230275125?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/5121935202230275125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=5121935202230275125' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/5121935202230275125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/5121935202230275125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/07/yo-nunca-hice-nada-innoble-freud.html' title='&lt;em&gt;Cómo asesinar el alma de tu hijo&lt;/em&gt; (capítulo 9)'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TDT08slckQI/AAAAAAAAAiE/L7CAGNBxoOk/s72-c/freud.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-7957174473586143913</id><published>2010-06-20T10:56:00.027-05:00</published><updated>2010-07-29T14:09:47.447-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pinocho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alice Miller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicología'/><title type='text'>Pinocho y Alice Miller</title><content type='html'>Earl Hazell inicia así su reseña sobre el primer libro de Alice Miller: “Este es uno de esos libros que no son para los febles de corazón”, y la termina con estas palabras: “Compra este libro; deja la más reciente tentativa de ensayo sobre política moderna y el último caramelo neo-espiritual de la lista de bestsellers, e inicia un verdadero viaje”. Otra reseñadora se manifestó de este modo:&lt;blockquote&gt;Alice Miller ha expresado exacta, precisa y cabalmente mis conclusiones sobre mis experiencias de los últimos treinta años de reconstrucción personal después de una infancia devastadora. Dios: ¡qué alivio! Es bello ver cómo hace añicos lo que he encontrado que es el tabú más potente de la sociedad humana. Al hacerlo, me ha dado una poderosa validación personal; nunca imaginé qué tan poderosa.&lt;/blockquote&gt;Otro reseñador de internet nos advierte: “Si lees este libro, prepárate para no hablarle a tu madre por un tiempo”. Y aún otros confesaron que la lectura había sido “una invasión espiritual” que les había “pegado como un martillo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miller es la antítesis de los profesionales de salud mental que guardan un distanciamiento emocional sobre su materia de estudio. Su tema central es el asesinato de almas de niños y adolescentes por parte de sus padres: algo que la humanidad ha condonado por milenios y que requiere de un &lt;span style="font-style:italic;"&gt;exposé&lt;/span&gt; tan cargado de tinta y bilis como el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Archipiélago Gulag&lt;/span&gt;. No obstante, en contraste a los campos de trabajo forzado y de exterminio, no hay categorías vernáculas para transmitir la importancia o la dimensión del tema que nos atañe. Tratar de hacerlo en una sola entrada de blog sería riesgoso para nuestra credibilidad. Otro reseñador de Miller nos dice: “No es sorpresa que este libro &lt;span style="font-style:italic;"&gt;no&lt;/span&gt; sea un importante bestseller y que no esté disponible en todos lados. El libro realmente se enfrenta al sistema”. Añadiría que una nueva estirpe de seres humanos, como la de estos reseñadores, han comenzado a despertar de la matriz social como nadie lo había hecho en la historia: un amanecer o enfrentamiento al sistema con el que ni siquiera se atrevieron a soñar los filósofos de la Ilustración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítaseme recoger unas frases más sobre las impresiones de los lectores de Miller: “Sentí como si mi mente hiciera contacto con algo escondido dentro de mí que siempre he sabido. Por primera vez en mi vida siento que no estoy sola”, escribió Barbara Rogers. Y según otro reseñador: “La pregunta ahora es si este conocimiento alcanzará a suficientes personas en posiciones de poder”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;&lt;code&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; P&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:110%;"&gt;asajes del libro de Alice Miller &lt;em&gt;El saber proscrito&lt;/em&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/code&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paciente necesita estar rodeado de personas que se pongan sin reservas a favor del niño. Yo no encontraba en ninguna parte a esas personas, ni siquiera en los terapeutas primarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería saber lo que había sucedido en mi primera infancia, pero me faltaban los instrumentos necesarios. Con mis herramientas de sicoanalista no iba a ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo cómo muchos terapeutas siguen negando la verdad acerca de los malos tratos en la infancia, no me cuesta nada imaginarme que ahí se halla una parte importante de la respuesta a mi pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio casi no podía concebir que mis ideas fuesen correctas a pesar de ser yo la única que las sustentaba. Si todos estaban de acuerdo, pensaba, en que sólo se pueden superar los síntomas si se perdona a los padres, ¿cómo puedo estar segura de no engañarme? Al fin y al cabo todos los demás, en conjunto, tienen que poseer mucho más experiencia que yo. Sólo una cosa me dio la respuesta: los recuerdos, recientemente evocados, del terror destructivo de mi madre. Comprendí que ese acuerdo general entre todos los terapeutas no es fruto de sus experiencias, sino de su educación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las numerosas discusiones en grupo en las que abordé el tema, apenas si había terapeutas que pudieran desprenderse de la creencia de que para librarse de los síntomas hay que perdonar a los padres... No se daban cuenta que de tal manera ejercían una manipulación pedagógica, y ello para alcanzar un objetivo al servicio de la moral tradicional. Al aliarse con dicha moral, los terapeutas recogen la herencia de los educadores que siempre se ponen de lado de los adultos y en contra del niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sustrato moral de esas terapias era la ineludible exigencia educativa de perdonar a los padres una vez pasados los accesos de ira temporalmente permitidos. Tuve noticia de una persona que, al final de una terapia semejante “se lo perdonó todo” por fin a su padre —un sádico—, y al cabo de dos años mató, sin motivo aparente, a un hombre que no tenía culpa de nada. Esa información confirmó mis suposiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya ha perdonado a sus padres durante la terapia, el sujeto no podrá dejar paso a sus nuevos sentimientos de ira, y correrá el riesgo de proyectarlos sobre otras personas. Dado que entiendo por terapia el descubrimiento sensorial, emocional y mental de la verdad reprimida en el pasado, veo en la exigencia moral de reconciliación con los padres un bloqueo y una paralización insoslayables del proceso terapéutico&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;En las cartas dirigidas a Miller se hallan a menudo estos consejos&lt;/span&gt;:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;li&gt;&lt;em&gt;“Eso sin duda fue un mal trago para usted, pero hace ya tanto tiempo. ¿No va siendo hora de olvidarlo?”&lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;br /&gt; &lt;li&gt;&lt;em&gt;“El odio no le hace a usted ningún bien, le envenena la vida y prolonga su dependencia de sus padres. Hasta que no se reconcilie con sus padres, no se verá libre de ellos”.&lt;/em&gt; &lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;br /&gt; &lt;li&gt;&lt;em&gt;“Intente ver también el lado positivo. ¿Verdad que sus padres a los que usted califica de malvados le pagaron sus estudios? ¿No le parece que usted es injusta?”&lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;br /&gt; &lt;li&gt;&lt;em&gt;“No quiero forzarla a perdonar, pero no tendrá usted paz si sigue siendo tan intransigente, si no perdona”.&lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;br /&gt; &lt;li&gt;&lt;em&gt;“Nadie se cura echándole la culpa a otros. No hay que olvidar que el niño también tiene una responsabilidad”.&lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;br /&gt; &lt;li&gt;&lt;em&gt;“Los padres también son personas y pueden equivocarse”.&lt;/em&gt; &lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;En su libro Miller les responde a esos llamados a la moral tradicional&lt;/span&gt;:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas afirmaciones tienen algo en común: son desorientadoras y falsas, pero pasan generalmente por verdaderas, pues las conocemos desde siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El odio reprimido e inconsciente tiene efectos destructores, pero el odio &lt;em&gt;vivido &lt;/em&gt;no es veneno, sino uno de los caminos por los que se sale de la trampa, del disimulo, la hipocresía o la franca destructividad. Y uno en verdad se cura cuando, libre de sentimientos de culpabilidad, deja de exonerar a los auténticos culpables; cuando uno se atreve a ver y sentir por fin lo que éstos hicieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuanto más claro veía que muchos de los actuales terapeutas se dedicaban a proteger el sistema educativo de sus padres a costa de los pacientes, mayor se volvía mi desconfianza hacia las terapias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Intercambio con un lector de Miller en septiembre de 2006&lt;/span&gt;:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Has leído el cuento original de &lt;em&gt;Pinocho &lt;/em&gt;de Carlo Collodi? Es lectura obligatoria, creedme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No, no lo he leído. ¿Es similar a la vieja historia de &lt;em&gt;Pinocho&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—La “vieja historia” es en realidad la serie publicada en  1880 en una revista de Carlo Collodi (la película de Disney es una traición del cuento italiano original). Collodi proyectó sus sentimientos sobre sus abusivos padres hacia los tremendamente manipuladores personajes de Geppetto y el Hada Azul. En la historia original, en el capítulo XV para ser específico, Pinocho es ahorcado enfrente de la mansión del Hada Azul y la maternal hada no lo socorre. Exclamó palabras como las de Jesús en la cruz:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“¡Oh papá!, ¡querido papá! ¡Si estuvieras aquí!” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas fueron sus últimas palabras. Cerró los ojos, abrió la boca, estiró las piernas, y dando una gran sacudida se quedó tieso como muerto.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TB47prS8OMI/AAAAAAAAAdM/ANT4clGd19E/s1600/Pinocchio+Hanged.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 286px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TB47prS8OMI/AAAAAAAAAdM/ANT4clGd19E/s400/Pinocchio+Hanged.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484886983366686914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El editor le pidió a Collodi que rescatara a Pinocho en el siguiente número de la revista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que mi padre, de niño Collodi había sido atormentado en una escuela de jesuitas, y, como jamás ajustó cuentas con ellos posteriormente se identificaría con el agresor. Para ganarse el pan Collodi ilustró aburridos libros de texto para niños y vivió siempre con su manipuladora madre (proyectada arquetípicamente en el Hada Azul).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque Miller no analizó el cuento, el original de &lt;em&gt;Le avventure di Pinocchio&lt;/em&gt; es la peor clase de “pedagogía negra”, como diría (los consejos de las misivas arriba citadas ejemplifican qué entendía Miller por pedagogía negra). Los padres y el sistema escolar son idealizados a costa del yo interno del niño. Gran bestseller, fue usado para manipular y socializar niños a principios del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale la pena leer el cuento original...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-7957174473586143913?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/7957174473586143913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=7957174473586143913' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/7957174473586143913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/7957174473586143913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/06/pinocchio.html' title='&lt;em&gt;Pinocho&lt;/em&gt; y Alice Miller'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TB47prS8OMI/AAAAAAAAAdM/ANT4clGd19E/s72-c/Pinocchio+Hanged.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-420844101044593158</id><published>2010-06-16T00:27:00.024-05:00</published><updated>2011-03-26T20:23:43.298-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas autobiográficas'/><title type='text'>Aviso</title><content type='html'>&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mi página web—:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;code&gt;http://antipsiquiatria.org/&lt;/code&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—dejará de funcionar el 24 del presente mes. &lt;br /&gt;No obstante, mudaré parte de los textos &lt;br /&gt;a:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://biopsiquiatria.wordpress.com/&lt;br /&gt;http://chechar.wordpress.com/&lt;br /&gt;http://cesartort.blogspot.com/&lt;br /&gt;http://caesartort.blogspot.com/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-420844101044593158?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/420844101044593158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=420844101044593158' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/420844101044593158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/420844101044593158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/06/aviso.html' title='Aviso'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-400096750784060254</id><published>2010-04-28T13:35:00.021-05:00</published><updated>2011-05-31T20:33:51.183-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulos de mi 4º libro'/><title type='text'>Las páginas bernaldinas</title><content type='html'>&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s1600/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s200/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454130394765474306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;E&lt;/span&gt;n esta entrada presento el capítulo &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;8&lt;/span&gt; de &lt;em&gt;El Retorno de Quetzalcóatl&lt;/em&gt;. Los enlaces a los capítulos que iré publicando aparecen al final de este texto. Sólo una sección de mi libro será publicada en este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi libro explico qué es la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicohistoria"&gt;Psicohistoria&lt;/a&gt;  a partir de las culturas prehispánicas. La razón por la que exhumo parte de estos textos destinados al papel es porque muchos estamos hartos de La Leyenda Negra, y no hay mucho material que desmienta la propaganda indigenista en las universidades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:110%;"&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;E&lt;/span&gt;l Retorno de Quetzalcóatl: Capítulo 8&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;strong&gt;Las páginas bernaldinas&lt;/strong&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La santa furia&lt;/em&gt; de mi padre, es un oratorio en honor a Bartolomé de las Casas para soprano, tres tenores, barítono, coro mixto y orquesta, la cual al momento de escribir aún no se estrena. Las Casas, a quien mi padre tanto admira, había escrito: &lt;blockquote&gt;En estas ovejas mansas, y de las calidades susodichas por su Hacedor y Criador así dotadas, entraron los españoles, desde luego que las conocieron, como lobos e tigres y leones cruelísimos de muchos días hambrientos.&lt;/blockquote&gt;A Las Casas se le considera el paladín de la causa indígena frente a la corona española. Quienes reprueban la Conquista toman nota de la investigación conducida contra Antonio de Mendoza, el primer virrey de Nueva España, acusado de haber puesto en fila a unos indios en los combates de Mixtón para destrozarlos a fuego de cañón. De niño había llamado mi atención la ilustración, en un cómic mexicano, de unos indios atacados por los temibles perros que habían traído los españoles. Motolinía reportó que innumerables indios entraban sanos a las minas sólo para salir como cadáveres y despojos. El trabajo esclavo en las minas, nos dice el religioso franciscano en &lt;em&gt;Historia de los indios de Nueva España&lt;/em&gt;, mataba a tantos que los pájaros que se alimentaban de la carroña humana “oscurecían los cielos”. Y no hablemos de la esclavización en las islas del Caribe con las que, originalmente, Las Casas tan íntimo contacto tuvo. En La Española (Santo Domingo), Cuba y otras islas la población nativa fue virtualmente exterminada, especialmente por las epidemias que trajeron los conquistadores. Estos hechos y muchos otros horrorizaron a Las Casas, y en su vastísimo corpus literario el infatigable fraile siempre intentó denunciar los excesos de la conquista española y portuguesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los liberales de habla inglesa y española les gusta citar a Las Casas. Pero ¿estaba en lo cierto? A diferencia de otro fraile, Diego de Landa, Las Casas siempre omitió hablar de las crueldades que cometían los indios con ellos mismos. De hecho, hay quienes acusan a Las Casas de ser el originario de la Leyenda Negra. Por ejemplo, su cita de arriba es una mentira: Los mesoamericanos eran todo menos “mansas ovejas”. La conquista fue una calamidad para muchos indios, pero benefició a muchos otros. Sólo gracias a ella los niños no volverían a recibir el shock esquizógeno de enterarse que los suyos había sacrificado, y a veces comido en una alegre fiesta, a alguno de sus hermanitos. Las Casas sesgó el sermón de su escrito polémico &lt;em&gt;Brevísima redacción de la destrucción de las Indias&lt;/em&gt;, y también el de sus textos más eruditos para forzar, en su calidad de consejero espiritual, a Carlos V a tomar medidas a favor de los nativos. Su meta era protegerlos frente a la doctrina escolástica en boga de que eran esclavos natos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años treinta y cuarenta del siglo XX un historiador de Harvard, Lewis Hanke, se apasionó tanto por la figura de Las Casas como mi padre lo haría en tiempos más recientes. Después de leer un magnífico libro de Hanke, que mi padre mismo me prestó de su biblioteca, no pude evitar comparar a Las Casas con los antropólogos que han escamoteado la crueldad de los aborígenes en su afán de protegerlos. Por poner sólo un ejemplo: Las Casas llegó a extremos como defender el canibalismo indígena con el pretexto de que era una costumbre religiosa, a la que comparó con la comunión cristiana. Parece extraño decirlo, pero las primeras semillas del relativismo cultural, ideología que cubriría a Occidente desde las últimas décadas del siglo XX, se habían sembrado en el siglo XVI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mexicas sólo habían sido los últimos mesoamericanos proveedores de un inmenso &lt;em&gt;teoatl&lt;/em&gt;: un mar divino, un océano de sangre derramada a los dioses. Al igual que los canarios prehispánicos, los olmecas sacrificaban matando con un porrazo en cabeza. De los mayas, tan idealizados cuando era un muchacho, se sabe bastante más. Fueron ellos quienes iniciaron la práctica de enjaular a los condenados antes del sacrificio y después de matarlos tirarlos desde las pirámides. En 1696, ya cerca al siglo XVIII, los mayas sacrificaron a unos misioneros incautos que osaron incursionar en una región aún no conquistada. Cuando visité las ruinas de Palenque, subí a su pirámide y bajé por las escalinatas interiores envuelto en un clima caluroso y húmedo, hasta la tumba del famoso sarcófago de piedra. El lugar me supo tétrico e inconcebible. Recuerdo ahora a un arqueólogo en televisión hablando sobre un dibujo dentro de un recinto maya: un prisionero colgado en estado de tormento. Los mayas se ensañaron mucho más con los prisioneros que los mexicas. Diego de Landa cuenta que llegaron a atormentar a los reyes cautivos sacándoles los ojos, cortándoles las orejas y labios y comiéndose sus dedos. Mantenían vivo al infeliz por años antes de matarlo, y en el clásico &lt;em&gt;The blood of the kings&lt;/em&gt; se nos informa que los mayas les arrancaban la quijada a algunos prisioneros aún vivos. Una vez más, ni Mel Gibson se atrevió a filmar estas cosas, aunque las mencionó en una entrevista al defenderse frente a crítica de los reporteros y académicos políticamente correctos. A diferencia de éstos, estoy de acuerdo con Gibson en que no debiera entristecernos la desaparición de semejante cultura, sino más bien revalorar la cristiana; y debo añadir que, cuando en un conocido programa de televisión veo a un nativo angloparlante racionalizando los sacrificios mayas, me resulta claro que la corrección política en nuestros tiempos ejemplifica lo que en psicología se conoce como “identificarse con el perpetrador”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto los teotihuacanos como los tolteca-chichimecas eran sanguinarios. Los tenochcas, que sentían gran admiración por ellos, mataron y desollaron a una princesa el año 1300: un ultraje que los indigenistas barren debajo de la alfombra dado que este y otros asesinatos similares están vinculados a los relatos sobre la fundación de México-Tenochtitlan, como lo ha señalado Takuan Seiyo. De manera similar a sus antecesores, los mexicas establecieron guerras cuyo único propósito era facilitar cautivos para asesinarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digamos la verdad sin tapujos: Mesoamérica era el lugar de una una cultura de asesinos seriales. En las redadas lanzadas en territorio ajeno, como la que se ve en &lt;em&gt;Apocalypto&lt;/em&gt;, la actividad principal se orientaba al sacrificio. De hecho, era imposible obtener poder político en esa sociedad sin pasar por los asuntos del sacrificio. El impedirles a los adolescentes que se cortaran el mechón de la nuca a menos que capturaran a una víctima para sacrificarla transmitía un mensaje: Si no colaboras con el asesinato serial no escalarás en la jerarquía social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una explosiva catarsis y un verdadero furor se libraba al estallar la guerra en tanto que los indios americanos albergaban algo recóndito que había que descargar a toda costa. En 1585 Diego Muñoz Camargo escribió en &lt;em&gt;Historia de Tlaxcala&lt;/em&gt; que, acompañados de la inmensa gritería al precipitarse en el combate, los guerreros tocaban “tambores y caracoles y trompetas que hacían extraño ruido y estruendo, y no poco espanto en los corazones frágiles”. El Conquistador Anónimo añade que mientras peleaban vociferaban con alaridos y silbidos de lo más escalofriantes, y que después de ganada la guerra sólo a las mujeres jóvenes se les respetaba la vida. Aportar cuerpos vivos para los sedientos dioses, no la matanza &lt;em&gt;in situ&lt;/em&gt;, era el objetivo. Atrás llegaban guerreros especializados en atar a los cautivos para ser trasladados a los altares de piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una cuchillada que no tenía por objeto matar a la víctima, el sacrificador, generalmente el sumo sacerdote de uno de los incontables templos, abría el abdomen del condenado con un golpe sordo a la altura del diafragma. Metía la mano hurgando entre las vísceras hasta hallar el corazón. Lo asía aún palpitante y lo arrancaba de un fuerte tirón. Esta eventración y ablación del corazón es la forma en que el sacrificio se practicó de modo idéntico, miles y más miles de veces, en Mesoamérica. Lo último que veía la víctima en el instante anterior a perder la conciencia eran sus verdugos. Al arrancar el corazón de esta manera el cuerpo derramaba virtualmente toda su sangre, de cinco a seis litros: la hemorragia más fuerte de todas las formas concebibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S9iB9ZbClaI/AAAAAAAAAU4/ivvr2SkZ_uE/s1600/orozco1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 171px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S9iB9ZbClaI/AAAAAAAAAU4/ivvr2SkZ_uE/s200/orozco1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465261039610402210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:80%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Fresco de José Clemente Orozco&lt;/span&gt; (1933)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diego Durán se admiraba de que, según sus cálculos, en el mundo prehispánico moría más gente en los sacrificios que de muerte natural. A diferencia de cómo se nos enseña la Segunda Guerra Mundial, los académicos son reacios en señalar que la institución sacrificial en Mesoamérica fue un verdadero Holocausto. El año de 1487 marcó el clímax de la sed sacrificial. En cuatro días sucesivos los antiguos mexicanos se dejaron llevar por una orgía de sangre. Los guerreros habían tomado a los hombres de tribus enteras para sacrificarlos durante los festejos de la reconsagración de la última capa del Templo Mayor. A lo largo de cuatro días los sacerdotes, sus ayudantes y los ciudadanos más comunes arrancaron corazones sin interrupción en catorce pirámides. La sangre derramada bañó de rojo la plaza y las rampas de piedra que se habían construido para botar los cuerpos. No se sabe el número exacto pero en el Códice Telleriano-Remensis se lee que los viejos hablaban de 4000 sacrificados. Es probable que la propaganda del terror mexica haya inflado su cifra oficial, 84,400 sacrificados, a fin de amedrentar a sus rivales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy aparte de la reconsagración de 1487 no debemos olvidar la perpetuidad de la fiesta sacrificial mexicana, excepto los temidos cinco días finales del año. La sangre de las víctimas se salpicaba a manera de agua bendita (algo de esto llega a verse en la interpretación vertical de Gibson al lado del tzompantli). La reverberación de semejante carnicería llegó incluso al inconsciente del joven que fui siglos después. Nunca olvidaré un sueño que tuve hace muchos años en que me veía transportado a lo más tenebroso de una noche en el centro de la antigua Tenochtitlan. Recuerdo el ámbito del sueño: algo me decía, en esa densa noche, que había un olor y un depósito de víctimas que me escalofriaba por la inconcebible cantidad de despojos: lugar muy cercano a donde vagaba mi alma. El horror de la cultura fue captado en ese sabor onírico que es imposible describirlo en palabras. La inmunda peste del lugar era algo que sabía que existía, aunque no recuerdo haber olido algo durante el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo mes del calendario mexica se llamaba &lt;em&gt;tlacaxipehualiztli&lt;/em&gt;, literalmente “el desollamiento de los hombres”, durante el cual sólo en Tenochtitlan mataban al menos setenta personas. A veces a los condenados al sacrificio se les conducía desnudos recubiertos de tiza blanca. Las víctimas de Xippe Tótec, un dios importado de la región yopi de Guerrero-Oaxaca, habían sido presentadas al público el previo mes al sacrificio. En la estatuaria mesoamericana siempre se representa a Nuestro Señor el Desollado revestido con la piel de un sacrificado, y pueden adivinarse los rasgos de la víctima en el pellejo de Xippe. Ese día de fiesta, escribe Duverger, se les permitía a los pordioseros vestir los pellejos “aún pringosos de la sangre de la víctima” para que “con esa aterradora túnica” pidieran limosna en los hogares de Tenochtitlan. Según el Códice Florentino, también se ponían las pieles quienes habían capturado a los condenados. Después de varios días de usarlas “el hedor era tan terrible que todos volvían la cabeza; era repugnante: la gente con que se topaban se tapaba la nariz, y las pieles, ya secas y arrugadas, se quebraban”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos actos ofertorios eran lo opuesto a la imagen hollywoodense de una secta oculta que, en la clandestinidad, sacrifica a una mujer joven. Mesoamérica era el teatro de la más pública de las crueldades. En contraste a las catedrales cristianas en que su espiritualidad radica en una sensación de privacidad y recogimiento, el templo mesoamericano ostentaba el sacrificio a vista del sol universal y el pueblo llano participaba en un evento comunitario. En la fiesta llamada &lt;em&gt;panquetzaliztli&lt;/em&gt; los danzantes “a toda velocidad corrían, saltaban y se agitaban hasta quedar sin aliento y los viejos del barrio tocaban el tambor y cantaban para ellos”. El agotador maratón era un espectáculo alucinante y el asesinato ritual marcaba el apogeo de la fiesta mexicana. En otra de sus fiestas, &lt;em&gt;Xócotl huetzi&lt;/em&gt;, la del dios fuego, arrojaban a las víctimas a un inmenso brasero mientras la muchedumbre contemplaba muda. Sahagún nos informa que después de sacarlos con las carnes hinchadas de la quemazón y arrancarles el corazón “la gente se dispersaba y todos iban a sus casas a celebrar, pues era un día de regocijo”. Todo sacrificio se rodeaba de fiestas populares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo personal, me impresiona el segundo mes del calendario mexica, el que más relaciono con mi sueño porque en la vida real se desmayaban quienes iban a ser asesinados y desollados. Así, muertos de pánico, eran arrastrados por los pelos a la piedra sacrificial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S9iCFpHUStI/AAAAAAAAAVA/n2IZdgKWthU/s1600/warrior.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 142px; height: 151px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S9iCFpHUStI/AAAAAAAAAVA/n2IZdgKWthU/s200/warrior.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465261181261597394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:80%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Guerrero y su cautivo,&lt;br /&gt;tomado de los pelos y llorando&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sacerdotes también se vestían con las pieles de los sacrificados, pintadas de amarillo, el exterior de la piel vuelta hacia adentro como un calcetín. A Nuestro Señor el Desollado se le invocaba con estas palabras: “Oh mi dios, ¿por qué te haces del rogar? ¡Ponte el ropaje de oro, póntelo!” El cadáver desollado se cocinaba y se repartía para su consumo. En el Códice Florentino aparecen ilustraciones de estas formas de sacrificio incluyendo la de cinco indios desollando un cadáver. Los &lt;em&gt;xixipeme &lt;/em&gt;eran los hombres que se vestían con la piel de los condenados personificando a la deidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto los códices como la evidencia en pinturas murales, estelas, graffitis y vasijas son testimonio de la gama de los sacrificios humanos. Incluso celosos indigenistas como Eduardo Matos Moctezuma y Leonardo López Luján han declarado públicamente que hay evidencia iconográfica de los sacrificios en Teotihuacan, Bonampak, Tikal, Piedras Negras y en los códices Borgia, Selden y Magliabechiano, así como irrefutable evidencia física en forma de partículas sanguíneas extraídas de los puñales sacrificiales. Además de la extracción del corazón, en la última encarnación de esta cultura de asesinos seriales las víctimas eran encerradas en una cueva donde morían de sed e inanición; o eran decapitadas, ahogadas, acribilladas con flechas, desempeñadas, apaleadas, ahorcadas, lapidadas o asadas vivas. En el ritual llamado mitote, las víctimas aún vivas eran desangradas y un grupo de danzantes les iba mordiendo el cuerpo. El mitote culminaba con el cocimiento de los sacrificados para su consumo comunitario en un guiso similar al pozole. En el sacrificio que practicaban los matlazincas al condenado se le apresaba en una red y le rompían los huesos lentamente por medio de retorcer la red. El juego de pelota, que se hacía desde la costa del golfo y que despertaba enormes pasiones entre los espectadores, culminaba en arrastrar al cadáver decapitado para que manchara de sangre la arena mientras un friso de cráneos “veía” el deporte. No tiene caso hacer la lista erudita, tipo enciclopedia sahagunense, sobre los nombres de los dioses o los meses del calendario que correspondían a estos tipos de sacrificio. Más pertinente parece notar que a lo alto de las pirámides estaban los ídolos del tamaño de un hombre o aún mayores, compuestos de una pasta de semillas mezclada con la sangre de los sacrificios. Las figuras estaban sentadas en sillas con una espada en una mano y un escudo en otra. Como lo que dije del gran Huichilobos en el capítulo anterior, qué daría por contemplar las figuras del llamado panteón azteca. Se sacrificaba a dioses cuyos nombres nos resultan familiares a quienes fuimos educados en México: desde las deidades agrarias hasta las de la guerra, el agua y la vegetación; pasando por los dioses de los muertos, del fuego y la lujuria. Casi siempre se sacrificaba en los templos, pero también podía hacerse en el palacio imperial. Ya vimos que a los niños se les sacrificaba en los montes o en la laguna. Ahora debo decir algo sobre el sacrificio de mujeres. Según el Códice Florentino, en los rituales de los meses &lt;em&gt;Huey tecuíhuitl&lt;/em&gt; (del 22 de junio al 11 de julio) y &lt;em&gt;Ochpaniztli &lt;/em&gt;(del 21 de agosto al 9 de septiembre) se les engañaba con estas palabras:&lt;blockquote&gt;Alégrate hija mía, pues dentro de muy poco tiempo compartirás el lecho del emperador Motecuhzoma. Él dormirá contigo. ¡Sé dichosa!&lt;/blockquote&gt;La india subía voluntariamente las escalinatas del templo, pero al llegar era decapitada por sorpresa. En sacrificios similares que se hacían puntualmente según la fiesta del calendario, las mujeres eran decapitadas, desolladas y su piel usada cual trofeo. Además de hombres, mujeres, niños y ocasionalmente viejos, los mexicas sacrificaban perros, coyotes, cérvidos, águilas y jaguares. El Códice Florentino nos informa que a veces subían al condenado amarrado por las cuatro extremidades, “significación que eran como ciervos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien mejor nos transporta a este insólito mundo y más se acerca a mi sueño de “máquinas para ver el pasado” es Bernal Díaz del Castillo y su &lt;em&gt;Historia verdadera de la conquista de Nueva España&lt;/em&gt;. El espontáneo testimonio del soldado de infantería difiere de los secos reportes de Cortés. Por haber sido obra de un memorialista también difiere del tratado, considerado una referencia estándar sobre la conquista, que escribió Hugh Thomas medio milenio después. Habla mucho de nuestra primitiva era el hecho de fijarse en la forma literaria del &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt;, que es ficción, en vez de los hechos reales que cuenta Bernal: vivencias extraordinarias en que varias veces estuvo muy cerca de perder la vida. (Esta actitud de los literatos me recuerda precisamente un pasaje de la novela de Cervantes en que el hidalgo se acobardó sólo cuando se topó con la única aventura real que se le presentó, a diferencia de sus molinos de viento.) La impresión que me llevó descubrir al cronista fue considerable. Me percaté de la charlatanería de la escolaridad mexicana: con todos sus silencios, obcecaciones y tabúes sobre el canibalismo, la crueldad y la magnitud de la institución sacrificial precolombina. Me pareció inconcebible que tuviera que esperar tanto para descubrir a un autor que habla como ningún otro sobre el pasado distante de México, alguien que debí haber conocido en mi adolescencia. Cada vez resulta más claro que la verdadera universidad son los libros; y la voz de la propia conciencia, más que la de los académicos, el faro que nos oriente en los mares del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humboldt dijo que el alborozo experimentado por el aventurero al enfrentarse al mundo recién descubierto fue mejor transmitido por el cronista que por los poetas. En 1545 Bernal Díaz fue a la Antigua Guatemala donde vivió el resto de su vida, si bien Bernal no escribiría sus memorias sino hasta frisar los setenta años. El poeta guatemalteco Luis Cardoza y Aragón dijo que la crónica de Bernal es el trabajo más importante sobre la conquista. La considera superior a las crónicas sobre las campañas de Perú o las campañas contra Turquía, Flandes o Italia. Quienes en tiempos más recientes han leído a Bernal en traducciones dicen cosas similares. En una reseña de internet puede leerse: “En cada página de este libro están las tramas y los personajes de cada película de Spielberg. Pero ninguna película, ninguna aventura, ninguna ciencia-ficción ni novela gótica puede siquiera acercarse al relato de Bernal Díaz sobre la derrota inicial y conquista final de Nueva España”. Y Christopher Bonn Jonnes, autor de &lt;em&gt;Wake up dead&lt;/em&gt;, escribió: “Esta historia podría haber sido rechazada como demasiado improbable de haber sido presentada como ficción, pero es historia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de los libros de corte académico que matan de aburrimiento al lector, en las páginas bernaldinas uno realmente siente cómo fue el México prehispánico. Es muy ilustrativa la narrativa del impacto que sintieron los europeos al toparse, por primerísima vez en la historia, con la institución sacrificial. Sucedió en una isla cerca de la costa de Veracruz, y debido a la novedad que el rito representaba los camaradas de Bernal la bautizaron &lt;em&gt;Isleta de los Sacrificios&lt;/em&gt;.&lt;blockquote&gt;Y hallamos una casa de adoratorios, donde estaba un ídolo muy grande y feo, el cual se llamaba Tezcatepuca, y acompañándole, cuatro indios con mantas prietas [oscuras] muy largas, con capillas que quieren parecer a las que traen los dominicos o los canónigos. Y aquellos eran sacerdotes de aquel ídolo, que comúnmente en la Nueva España llamaban &lt;em&gt;papas&lt;/em&gt;, como ya lo he memorado otra vez. Y tenían sacrificados de aquel día dos muchachos, y abiertos por los pechos, y los corazones y sangre ofrecidos [a] aquel maldito ídolo y no consentimos que tal sahumerio nos diesen; antes tuvimos gran lástima de ver muertos aquellos dos muchachos, y ver tan grandísima crueldad. Y el general preguntó al indio Francisco, por mí memorado y que trajimos del río Banderas, que parecía algo entendido, por qué hacía aquello: y esto se lo decía medio por señas, por que entonces no teníamos lengua [traductora] ninguna, como ya otra vez he dicho.&lt;/blockquote&gt;Eran los tiempos anteriores a la expedición de Cortés. En la expedición de Grijalva, Bernal y sus camaradas habían sido los primeros europeos en percatarse de que más allá de Cuba y La Española no había más islas sino inmensas tierras. En la siguiente expedición, ya tierra adentro en el continente en lo que hoy es el estado de Veracruz, nos cuenta Bernal:&lt;blockquote&gt;Dijo Pedro de Alvarado que habían hallado en todos los más de aquellos cuerpos muertos sin brazos y piernas, y que dijeron otros indios que los habían llevado [los brazos y piernas] para comer, de lo cual nuestros soldados se admiraron mucho de tan grandes crueldades. Y dejemos de hablar de tanto sacrificio, pues desde allí adelante en cada pueblo no hallábamos otra cosa.&lt;/blockquote&gt;Demos también nosotros un salto hacia adelante en la ruta bernaldina a Tenochtitlan en que no hallaban otra cosa, incluyendo Tlaxcala. Al llegar a Cholula, ciudad religiosa de peregrinaje indio con una centena de templos y la más alta pirámide del imperio, dedicada a Quetzalcóatl, le dijeron a Cortés:&lt;blockquote&gt;“Mira, Malinche [amo de Marina], que esta ciudad está de mala manera porque sabemos que esta noche han sacrificado a su ídolo, que es el de la guerra, siete personas, y los cinco de ellos son niños, para que les de victoria sobre vosotros”.&lt;/blockquote&gt;Para los antiguos mesoamericanos todo se resolvía matando niños y adultos. Una vez que llegaron a la gran capital del imperio, y después de que Moctezuma y su séquito los condujeran en &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=4k4fX8ddfxY"&gt;gran tour por la bella Tenochtitlan&lt;/a&gt; y de haber visto al impresionante Huichilobos a lo alto de la pirámide, Bernal nos cuenta:&lt;blockquote&gt;Y un poco apartado del gran &lt;em&gt;cú&lt;/em&gt; [pirámide] estaba otra torrecilla que también era casa de ídolos o puro infierno, porque tenía [en] una puerta una muy espantable boca de las que pintan que dicen que están en los infiernos con la boca abierta y grandes colmillos para tragar las ánimas; y asimismo estaban unos bultos de diablos y cuerpos de sierpes juntos a la puerta, y tenían un poco apartado un sacrificadero, y todo ello muy ensangrentado y negro de humo y costras de sangre, y tenían muchas ollas grandes y cántaros y tinajas dentro en la casa llenas de agua, que era allí donde cocinaban la carne de los tristes indios que sacrificaban y que comían los &lt;em&gt;papas&lt;/em&gt;, porque también tenían [en] el sacrificadero muchos navajones y unos tajos de madera, como en los que cortan carne en las carnicerías. […] Yo siempre le llamaba a aquella casa el infierno.&lt;/blockquote&gt;El testimonio de Bernal sobre la antropofagia es corroborado por Sahagún y Durán. Como vimos, ni Bartolomé de Las Casas lo desmentía. En &lt;em&gt;Historia de Tlaxcala&lt;/em&gt; Diego Muñoz escribió:&lt;blockquote&gt;Ansí había carnicerías públicas de carne humana, como si fueran de vaca y carnero como en día de hoy las hay.&lt;/blockquote&gt;Y en el capítulo XXIV del texto del Conquistador Anónimo puede leerse que a todo lo largo de Mesoamérica los indígenas comían carne humana, la cual, agrega el cronista, les gustaba más que cualquier otra comida. Llama la atención que en esta ocasión los mexicanos no usaran chile, sólo sal: lo que parece sugerir, como han señalado los estudiosos, que la tenían por bocado precioso. La carne humana, que sabía como la de cerdo, no era asada sino que se servía en pozole. En Tenochtitlan los cadáveres eran llevados a los barrios y consumidos. (De igual modo, había pedacería de carne humana en los mercados de Batak en Sumatra antes de la conquista de los holandeses.) Quien había realizado la captura en la guerra era dueño del cadáver cuando éste llegaba a los escalones de la pirámide. Los ayudantes del sacerdote le daban al dueño una calabaza llena de la sangre caliente de la víctima, con la que hacía ofrendas a diversas estatuas. Se comía en la casa de quien realizaba la captura, pero según la etiqueta éste no podía unirse al banquete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S9iCS7HffcI/AAAAAAAAAVI/2j-k-7KUi8E/s1600/canibals.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 144px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S9iCS7HffcI/AAAAAAAAAVI/2j-k-7KUi8E/s200/canibals.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465261409432468930" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:80%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;Escena de canibalismo comunal&lt;br /&gt;(Códice Magliabechiano)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto los sacrificios como el canibalismo habían iniciado en el continente desde 5000 a. de C, con los primeros asentamientos humanos que trajeron la práctica desde su tránsito por el estrecho de Bering. He mencionado las festividades del mes &lt;em&gt;panquetzaliztli&lt;/em&gt; pero no dije que, según Sahagún, en esa fiesta los mexicas compraban esclavos, “los lavaban y regalaban para que engordasen, para que su carne fuese sabrosa cuando los hubiesen de matar y comer”. Incluso los escritores contemporáneos que admiran al mundo mexica concuerdan con Sahagún. Para Duverger el canibalismo no debe disimularse como parte simbólica de un rito antiguo: “¡No! La antropofagia forma parte de la realidad azteca y su practica es mucho más corriente y mucho más natural de lo que a veces se suele presentar”, y añade: “Abramos los códices: brazos y piernas surgen de una jarra colocada sobre el fuego; unos indios acurrucados devoran, a mano, la carne de los miembros de un sacrificado”. Cuando los tlaxcaltecas llevaron a los tepeacas muertos a las carnicerías de Tlaxcala después de la huída de Tenochtitlan, se ve claro que el objetivo no era el canibalismo ritual sino la más pragmática antropofagia (esto muestra que la afirmación de Las Casas, mencionada arriba, de que la antropofagia era una costumbre religiosa es, simplemente, falsa). Miguel Botella de la Universidad de Granada explica que el canibalismo mesoamericano había sido “como en las actuales corridas de toros, donde todo sigue un ritual, pero una vez que muere el animal es carne”. Botella señala que se han comprobado las descripciones de los cronistas al examinar más de veinte mil restos óseos a lo largo del continente, algunos de los cuales con inequívocos signos de manipulación culinaria. Entre las muy diversas recetas de los antiguos mexicanos, la que más asco me da imaginar era un inmenso tamal que hacían con el indio muerto, triturando sus restos ¡después de un año de la defunción y entierro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la matanza de Cholula, los españoles liberarían a los cautivos de las cárceles en forma de jaulas de madera, las cuales incluían niños cebados para ser consumidos. Ni siquiera Hugh Thomas lo niega. El &lt;em&gt;establishment&lt;/em&gt; políticamente correcto siempre presenta a la masacre de Cholula como uno de los actos más viles de los españoles. Pero nunca mencionan las jaulas, ni cómo los cautivos fueron liberados gracias a los conquistadores en vez de ser merendados por los cholultecas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más que los mexicanos nacionalistas intenten escamotear el asunto en los libros de texto para escolares, y por más difícil que nos cueste imaginarlo a quienes fuimos educados para idealizar esa cultura, el ineludible hecho es que apenas trece o catorce generaciones atrás los mexicanos consumían carne humana como parte de su cadena alimenticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;code&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Nota&lt;/span&gt;: El libro completo puede leerse en mi página web, &lt;a href="http://cesartort.org/Hojas_Susurrantes/L4.pdf"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/blockquote&gt;&lt;/code&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;P&lt;/span&gt;osdata para la edición del blog&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He subido un vídeo de diez minutos, una selección de la reconstrucción de Mel Gibson de la muy poblada ciudad maya en &lt;em&gt;Apocalypto&lt;/em&gt;, palabra que significa, “Un nuevo comienzo.” Supongo que el católico Gibson la usó en el sentido de la transformación de Mesoamérica en Nueva España:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="295"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/G6gaWqq1HmQ&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/G6gaWqq1HmQ&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="295"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;©2008 C.T.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-400096750784060254?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/400096750784060254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=400096750784060254' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/400096750784060254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/400096750784060254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/04/las-paginas-bernaldinas.html' title='Las páginas bernaldinas'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s72-c/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-4086352278801964079</id><published>2010-03-31T18:32:00.011-06:00</published><updated>2010-03-31T18:50:42.126-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hernán Cortés'/><title type='text'>Cortés y Cuauhtémoc</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7Pp_2RSp-I/AAAAAAAAAL4/ongqGi5rxxg/s1600/cort%C3%A9s.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 174px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7Pp_2RSp-I/AAAAAAAAAL4/ongqGi5rxxg/s200/cort%C3%A9s.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454960856784873442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Antes de continuar publicando capítulos sobre mi libro (véanse las entradas anteriores), quisiera confesar que cuando lo inicié estaba muy renuente a escribir el nombre Hernán Cortés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún recuerdo una ilustración de un libro de texto en la primaria cuando era un niño sobre el suplicio a Cuauhtémoc (“sol al ocaso” o “águila que desciende” significa el nombre del último emperador de los antiguos mexicanos), soportando la quema de sus pies por Cortés y negándose a revelar el sitio del tesoro de Moctezuma. Más de cuarenta años iban a pasar para que me topara con un pasaje de fray Juan de Torquemada que arroja dudas sobre el relato. A principios del siglo XVII Torquemada escribió que Cortés incluso salvó a Cuauhtémoc del tormento que le aplicaron sus compañeros “teniendo por cosa inhumana y avara tratar de tal manera a un rey”. En la escuela también me ocultaron que Cuauhtémoc había tenido un hijo a quien Cortés concedería una encomienda, hijo que recibiría un escudo de armas del mismo Carlos V. De niño me habían metido hasta el tuétano la anécdota que, durante el tormento, Cuauhtémoc le contestaba al rey de Tacuba a su lado quejándose del fuego: “¿Y crees que estoy yo en un lecho de rosas?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lugar de adoctrinar a la infancia mexicana con viñetas de dudosa historicidad habría que señalar los verdaderos pecados del conquistador. Por ejemplo, cuando la guerra estalló en toda su furia, y ya con Cuitálhuac como sucesor de Moctezuma, Cortés instituyó la esclavitud de indios marcándolos en la cara con hierro, incluyendo mujeres y niños. (El hecho que una vez consumada la conquista se decretara la pena de muerte a todo español que herrase indios como esclavos no disminuye este crimen.) Esas atrocidades —matanzas, esclavitud y marcaje con hierro— fueron perpetradas por los conquistadores en Tepeaca, Quechula e Izúcar. Hugh Thomas comenta obre esa campaña: “la más brutal, la más importante y la más olvidada de las que libró Cortés”. Por eso quiero volver al porqué de mi renuencia de escribir el nombre del conquistador en los primeros borradores de este libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la referida conversación televisada con León Portilla en 1983, Octavio Paz le dijo al ilustre nahualteca, y al resto de sus conciudadanos, que es necesario reconciliarse con el pasado y volver a ver a Cortés como lo que siempre fue: un hombre de carne y hueso. Cortés, el hombre: no el arquetipo que me enseñaron en la escuela. A la par de su crueldad, el Cortés histórico tenía una faceta humanitaria. Cuando Moctezuma murió después de que le llovieran piedras lanzadas por su pueblo “Cortés lloró por él, y todos nuestros capitanes y soldados”, tanto así que “fue tan llorado como si fuera nuestro padre, y no nos hemos de maravillar dello viendo que tan bueno era”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la clave para entender al humano, no al arquetipo, que atormenta a muchos mexicanos. A fin de cuentas, había sido el jovencísimo Cuauhtémoc, el hijo de sangre real de Ahuitzotl, quien asestó el primer flechazo que habría de victimar a Moctezuma cuando su pueblo percibió su conducta ante el invasor como aplacante y traicionera. Es increíble que, debido a tanta leyenda negra, apenas recientemente me haya enterado de que Cuauhtémoc había “lanzado la primera piedra” que terminaría con la vida de quien había sido el señor de señores del México antiguo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El retrato bernaldino de Cortés es tan verosímil que, para el lector honesto, leerlo pone en evidencia la disociación de los académicos y de un pueblo empecinado en desconocer su historia. Incluso el más conocido historiador mexicano de la actualidad, Enrique Krauze, le huye al tema de la conquista. Es la terrible confusión de los sentimientos —la gran pérdida que aún siento por la destrucción de la ciudad más bella del mundo &lt;em&gt;a la vez &lt;/em&gt;de saber que, al destruir el teocali y exhumar &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2010/03/la-exclamacion-de-sahagun.html"&gt;los restos del niño&lt;/a&gt;, éste &lt;em&gt;también sería&lt;/em&gt; vindicado— lo que los historiadores no pueden tolerar. El indigenista prefiere irse a los polos como el de Diego Rivera: quien pintó a Cortés como un microcéfalo en uno de sus coloridos murales. El hispanófilo se va al otro extremo, el de Vasconcelos, quien le llamó “Don Hernando” en su &lt;em&gt;Breve historia de México &lt;/em&gt;y siempre lo tuvo en un lugar de honor. Pero una escena como Cortés y los suyos llorando ante el lecho de muerte de Moctezuma es un hecho histórico que ningún mexicano que conozco ha procesado en sus adentros. Nadie lamenta y &lt;em&gt;a la vez&lt;/em&gt; celebra la caída de “&lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2010/03/la-ciudad-mas-hermosa-del-mundo.html"&gt;la cosa más hermosa&lt;/a&gt;” como dice el innombrable en su misiva al emperador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conquista de México fue un tremebundo clash de psicoclases. Si llegara a cumplir mi vocación de antaño filmaría la tragedia de forma tal que, al llorar los rústicos soldadotes, haría llorar al público por igual. Entonces se rompería el hechizo que ha caído sobre el mexicano desde hace casi quinientos años. Entonces se vería cómo la puñalada que los mestizos apiñonados llevan en la espalda, se refleja la ausencia de estatuas a Cortés, la Malinche y Moctezuma a la par de enormes estatuas en honor a Cuitálhuac y Cuauhtémoc en la calzada más importante de la capital. Entonces se vería, como dice &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Instituto_Ross_del_Trauma_Psicológico"&gt;Colin Ross&lt;/a&gt;, que llorar, y llorar en grande, es la meta última de su terapia de grupo. Los mexicanos tienen medio milenio de un duelo que no termina porque son incapaces de llorarlo. Llorarlo en las crónicas que no leen, en novelas que no escriben y en películas que no filman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El odio hacia los abusivos padres se transmuta en llanto y la liberación del trauma en los pacientes del Instituto Ross se torna explosiva. Claro que en mi proyectada película además de lágrimas no faltarían imágenes de los españoles rezagados en los combates llevados a la piedra sacrificial al son de un enorme tambor que producía un sonido que espeluznaba a quienes habían logrado salvar el pellejo. Al mismo Cortés le espantaba tanto el sonido sordo del tambor de guerra, que él y sus compañeros tuvieron que oír por cuatro días, que escribió que parecía el fin del mundo. Desde la calzada de Tacuba los castellanos vieron cómo, completamente desnudos, sus compañeros eran, a empujones y a palos, forzados a subir el gran templo donde les ponían plumas en la cabeza y “les hacían bailar delante de Huichilobos”, para luego recostarlos boca arriba y sacarles el corazón. A los cadáveres los tiran por las gradas abajo, donde aguardan “otros indios carniceros” que los desmiembran, desollan las caras y las adoban como cueros de guantes para sus fiestas, comiéndose las carnes de las piernas y los brazos “con chimole, y desta manera sacrificaron a todos los demás”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conquista de México-Tenochtitlan fue lo que los mexicanos de hoy día llamarían, muy coloquialmente, una &lt;em&gt;supermadriza&lt;/em&gt;: y ya puedo imaginármela en mis mentadas máquinas para ver el pasado. Si bien podría expandir esta entrada, prefiero detenerme y recordar que mi propia ambivalencia acerca de la destrucción de la ciudad más bella se refleja en el hecho que uno de los edificios fundacionales de la plaza del Templo Mayor de Tenochtitlan, actualmente desaparecido, era la celda para los niños que serían sacrificados a Tláloc.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-4086352278801964079?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/4086352278801964079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=4086352278801964079' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/4086352278801964079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/4086352278801964079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/03/hernan-cortes.html' title='Cortés y Cuauhtémoc'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7Pp_2RSp-I/AAAAAAAAAL4/ongqGi5rxxg/s72-c/cort%C3%A9s.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-1288996906095618538</id><published>2010-03-29T18:39:00.005-06:00</published><updated>2010-08-09T23:31:06.941-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulos de mi 4º libro'/><title type='text'>La exclamación de Sahagún</title><content type='html'>&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s1600/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s200/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454130394765474306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;E&lt;/span&gt;n esta entrada presento el capítulo &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;7&lt;/span&gt; de &lt;em&gt;El Retorno de Quetzalcóatl&lt;/em&gt;. Los enlaces a los capítulos que iré publicando aparecen al final de este texto. Sólo una sección de mi libro será publicada en este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi libro explico qué es la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicohistoria"&gt;Psicohistoria&lt;/a&gt;  a partir de las culturas prehispánicas. La razón por la que exhumo parte de estos textos destinados al papel es porque muchos estamos hartos de La Leyenda Negra, y no hay mucho material que desmienta la propaganda indigenista en las universidades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:110%;"&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;E&lt;/span&gt;l Retorno de Quetzalcóatl: Capítulo 7&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;strong&gt;La exclamación de Sahagún&lt;/strong&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;He trabajado en el corazón de Houston, en medio de sus rascacielos. Las postales fotográficas que veía del centro en el hotel en que trabajaba eran engañosas: ostentaban sólo el lado luminoso e impresionante de la ciudad tejana. Jamás mostraban lo que veía a unas cuadras de mi trabajo: calles muy feas, miseria abyecta y malvivientes negros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo similar puede decirse de las ilustraciones del capítulo anterior. Si Tenochtitlan era mantenida bella era por los cautivos de otros pueblos forzados a trabajar. El Conquistador Anónimo nos dice que a los prisioneros de guerra a quienes los mexicas no canibalizarían los esclavizaban. Si uno de éstos hubiera escrito una autobiografía, como la de aquellas mujeres que escapan de los países bajo la &lt;em&gt;sharia&lt;/em&gt;, sería una sensación literaria en la actualidad. ¿Y quién trabajó para levantar esos grandes templos y abrir las anchas avenidas? El hormigueo de trabajadores alrededor del lago de Tezcoco, obligados a trabajar como parte del tributo de las aldeas tributarias al imperio, no debió haber sido muy disímil a las escenas de &lt;em&gt;Apocalypto &lt;/em&gt;antes de que la cámara nos mostrara el centro de la ciudad maya. A la par de su belleza, Tenochtitlan tenía minusválidos, ladrones y prostitutas; y a diferencia de los nobles, los comunes llevaban únicamente un taparrabo y una manta no de algodón sino de fibra de maguey, y caminaban con los pies desnudos ante sus superiores. Sólo si se elevaban en la jerarquía se les permitía calzar sandalias. Y al igual que la Ciudad de México contemporánea con sus antiguas mansiones o americanizados edificios en Las Lomas y Santa Fe coexistiendo con los barrios más pobres, a diferencia de los palacios de Nezahualcóyotl y las mansiones cercanas al teocali la casa media mexica consistía de una habitación-dormitorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto que las flores y la muerte adornan la lírica de los mexicas. Pero una línea de sus poemas —&lt;em&gt;“Ojalá arrastren acá (prisioneros), Todo el país debe ser desolado”&lt;/em&gt;—, me descubre el otro lado del alma nahua. En ese mundo llovían flores sin cesar al lado de la macabra, aunque magnífica, estatuaria mexica. Cada vez que veo la mirada en pánico del Chac Mool encontrado en los cimientos del Templo Mayor me pregunto qué estaría viendo (excavaciones realizadas entre 1978 y 2000 en el templo recuperaron más de un centenar de cráneos, entre los que se incluían una gran cantidad de niños). Hay mucho de cierto, y a la vez de engañoso, en la primera ilustración que coloqué en el capítulo anterior. Por ejemplo, no se nota la sangre en las escalinatas. En la Tenochtitlan real, no en la postal idealizada, las muy empinadas gradas de los templos, las cuales tenían por objeto que los cuerpos cayeran sin obstáculos, estaban manchadas de la sangre de los sacrificados (sangre en las escalinatas que sí se ve tanto en el mural de Rivera como de la película de Gibson). En la reconstrucción pictórica, basada en los planos del arquitecto Ignacio Marquina, tampoco se nota el carácter dramático del sacrificio que está teniendo lugar sobre gigantesca piedra &lt;em&gt;quauhtemaláctl&lt;/em&gt;: que en la ilustración se divisa en el patio del Gran Teocali. Esa piedra circular servía de teatro para un sacrificio gladiatorio donde los atacantes iban hiriendo gradualmente la pierna, cabeza o vientre de un hombre atado a la piedra en el rito llamado apropiadamente &lt;em&gt;tlahuahuanaliztli&lt;/em&gt;, “la laceración”: el equivalente humano a un toro herido con banderillazos (al final le extraían el corazón). Era de tal importancia el espectáculo que el rey Axayácatl requirió la mano de obra de cientos de hombres para arrastrar la monumental piedra desde la calzada que unía a Coyoacán con Tenochtitlan. Sobra decir que el confort del noble que, en la ilustración, ve el espectáculo desde la cómoda sombra es inverso a lo que en la vida real debió haber sentido el lacerado en la ciudad más bella del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mes pasado este día que escribo aún se exhibía en los cines mexicanos la película &lt;em&gt;Apocalypto&lt;/em&gt;. Contrario a los augurios de que no tendría un buen recibimiento en México, la cinta rebasó los ingresos de taquilla que obtuvieron otras películas memorables. Muchos se enfurecieron alegando que era injusto enfocarse en la parte oscura de la cultura maya en lugar de sus matemáticas, astronomía o desaparición. Activistas indígenas de Guatemala pidieron al público que no asistiera a las salas y no faltaron, como los negadores del Holocausto, quienes negaran la historicidad del sacrificio humano en la América precolombina. Uno de mis más delirantes paisanos escribió el mes anterior a su estreno: “En lo personal me avergüenzo de la poca sangre española que tengo. Prefiero ser caníbal y demostrar el esplendor de esta cultura muy por arriba de la cultura española. Yo ansío morir a filo de obsidiana. Sólo quieren nuestros corazones la muerte gloriosa” (dado que la obsidiana es quebradiza los mexicas usaban, en realidad, cuchillos de sílex). Como réplica a estas rasgaduras de vestiduras nacionalistas, en una editorial del periódico mexicano &lt;em&gt;Reforma &lt;/em&gt;Juan Pardinas escribió: “La mala noticia es que esta interpretación histórica tiene alguna dosis de realidad. Los personajes de Mel Gibson se parecen más a los mayas de los murales de Bonampak que a los que aparecen en los libros de la SEP”, la Secretaría de Educación Pública mexicana, donde los niños aprenden que los antiguos yucatecos utilizaron el cero antes que los europeos, algo así como si los mayas hubieran sido una civilización de pensadores y científicos: la Atenas india de las Américas. Pero lo que ni Gibson mismo se atrevió a mostrarnos en la pantalla es que no sólo los adultos, sino los niños pequeños, eran víctimas de sacrificios mayas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sacrificio de niños en Mesoamérica inició muchos siglos antes de que las tribus nómadas del norte se establecieran en el Lago de Tezcoco. En El Manatí, sitio arqueológico olmeca en Veracruz asociado a un rito sacrificial, se han hallado esqueletos de bebés, fémures y calaveras. A los olmecas le siguieron los teotihuacanos. En la Pirámide del Sol, la más grande del Valle de México, a principios del siglo XX Leopoldo Batres encontró varios esqueletos de niños: ofrendas al dios del agua (los teotihuacanos fueron coetáneos de los mayas). Cuando vi una fotografía de los esqueletos en la Pirámide de la Luna se me figuró al horrífico hallazgo de humanos sacrificados y puestos en capullos en una alta pared de la película &lt;em&gt;Aliens&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahorrémonos la historia de similares hallazgos arqueológicos del siglo XX y enfoquémonos en los del nuevo siglo. En diciembre de 2005 &lt;em&gt;Reforma&lt;/em&gt; sacó una nota en que el arqueólogo Ricardo Armijo Torres habló de un hallazgo en Comalcalco, región de Chontalpa que algunos creen fue la cuna de la civilización maya, en que los mayas habían perpetrado “un sacrificio masivo de niños de alrededor de uno o dos años de edad”. Chichén-itzá se volvió una de las nuevas siete maravillas del mundo en 2007 ignorando, tanto por los orgullosos nacionales como por los admirados extranjeros, que era la sede de una carnicería ritual. El Chac Mool arriba del templo tiene una vasija de piedra a manera de recipiente de corazones humanos. Miles de mayas murieron en sacrificios rituales en tiempos de la gran sequía: holocausto inútil que no logró salvar a Chichén-itzá de su destino. En el juego de pelota maya a veces jugaban con una cabeza decapitada. Los relatos cuentan que en el cenote se echaban a muchachas, corroborado en tiempos recientes al drenar uno de ellos y hallar los esqueletos. Además de la evidencia ósea existe evidencia pictórica en el arte maya sobre los niños sacrificados. En la página 25 del número de septiembre-octubre de 2003 de la revista &lt;em&gt;Arqueología mexicana&lt;/em&gt; aparece una escena en una cerámica pintada del Clásico Tardío “que indica que el sacrificio de niños se realizaba en circunstancias bien definidas”. En esa misma página aparece una fotografía de la Estela 11 de Piedras Negras, Guatemala, en que se ve un niño muerto mostrando una cavidad abdominal: señal que le extrajeron el corazón. El sacrificio de infantes continuó en el Posclásico; y aunque en la clandestinidad y bajo la sombra protectora de las cuevas, en los primeros años de la Colonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque los mayas abandonaron las grandes ciudades y sus enormes campos de cultivo del período Clásico, sin estar sometidos conservaban relaciones distantes con el imperio de los mexicas. Una vez que los jeroglíficos mayas fueron descifrados, la visión sobre el mundo maya cambió. Recuerdo mucho el momento en que recibí la primera información a este respecto al toparme con una reseña del &lt;em&gt;New York Times &lt;/em&gt;sobre &lt;em&gt;The blood of the kings&lt;/em&gt;, publicado en 1986 cuando vivía en Estados Unidos. Aunque no conservo la reseña recuerdo que me entusiasmó. Esos días le escribí a una amiga informándole que, lejos de ser los “griegos de América”, los mayas realizaban rituales cuyo fin era provocar alucinaciones en los mutilados; que veneraban la sangre como un elixir mágico y que toda ceremonia, sea de nacimiento, matrimonio o defunción conllevaba un tributo de sangre humana. Citaré extensamente mis misivas a esta amiga en mi próximo libro. Por ahora sólo quisiera añadir que también le escribí acerca de un fresco de Bonampak mostrando a un príncipe maya “con cara de ojete”, su corte y los cautivos yaciendo a sus pies con ojos de pánico, aparentemente pidiendo una misericordia que no obtendrían (una cabeza decapitada se observa en el suelo). Los mayas les habían cortado las yemas de los dedos para que corriera el líquido precioso. El fresco es tan famoso que llegó a aparecer una temporada en los billetes mexicanos de veinte pesos. Unos años después, en la revista cultural de Octavio Paz leí las palabras de un erudito en asuntos mayas, Michael Coe: “Ahora es sorprendentemente claro que los mayas de la época clásica, y sus antecesores del Preclásico, eran gobernados por dinastías hereditarias de guerreros, para quienes el autosacrificio y el derramamiento de la sangre, y el sacrificio de la decapitación humana eran obsesiones supremas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a los mexicas, fray Diego Durán escribió sobre el sacrificio ritual de niños en una importante celebración del Valle de México a la que asistían los gobernantes. Varios meses del calendario mexica estaban consagrados al sacrificio de niños en las cumbres de los montes, al igual que los distantes incas. Los niños eran transportados en literas adornadas mientras sus verdugos los acompañaban cantando y bailando. Se les hacía llorar para que sus lágrimas presagiaran una buena temporada de lluvias. Mientras más llorara el niño, más contentos estaban los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nombre mexica del primer mes es &lt;em&gt;atlcahualo&lt;/em&gt;. Equivale a una parte de febrero en su contraparte gregoriana (los meses del calendario mexica duraban veinte días). Se sacrificaban niños a la deidad del agua Tláloc, y a Chalchitlicue, la señora de la falda de verde jade y la diosa de las aguas termales. En otras ceremonias los niños eran ahogados. En el tercer mes del calendario se volvían a sacrificar niños. El etnólogo francés Christian Duverger escribió algo que me perturbó. En las páginas 128s de la traducción de su libro &lt;em&gt;La flor letal&lt;/em&gt; aparece este pasaje:&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;Los suplicios&lt;/em&gt;. En el contexto de las violentas estimulaciones presacrificiales, creo que conviene dejar un lugar a la tortura, justamente porque sólo es practicada por los aztecas antes del sacrificio humano. La tortura no está obligatoriamente integrada al preludio sacrificial, pero puede ocurrir. El arrancar las uñas a los niños que debían ser sacrificados al dios de la lluvia es un buen ejemplo de tortura ritual. Las uñas pertenecían a Tláloc. Por medio de los sacrificios del mes &lt;em&gt;atlcahualo&lt;/em&gt; los mexicanos rendían homenaje a los tláloques [servidores de Tláloc], y llamaban la lluvia; para que el rito fuera eficaz, convenía que los niños lloraran abundantemente en el momento del sacrificio.&lt;/blockquote&gt;Después se les aplicaba una mascarilla de hule caliente y eran arrojados a una pila que hacía que el hule se endureciera y no los dejara respirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tláloc, el dios de la lluvia, era uno de los dos dioses más honrados por los mexicas. Junto con el de Huitzilopochtli, su templo azul claro existía en el punto más alto de Tenochtitlan. A partir de los esqueletos hallados desde finales del siglo XX hasta principios del XXI se determinó que docenas niños, en su mayoría varones de unos seis años, fueron sacrificados y enterrados en la esquina noroeste del primer templo dedicado a Tláloc (recuérdese que el templo consistía de varias capas; sólo la primera sobrevivió, en meros cimientos, a la gran destrucción española). En julio de 2005 los arqueólogos que trabajan en las ruinas anunciaron otro descubrimiento en los cimientos: un sacrificio infantil a Huitzilopochtli, probablemente con motivo a la consagración del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7ErZa2VZ8I/AAAAAAAAALQ/xLPSSVHOQOA/s1600/HuichoBN.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7ErZa2VZ8I/AAAAAAAAALQ/xLPSSVHOQOA/s200/HuichoBN.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454188339426322370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;center&gt;&lt;span style="font-size:80%;"&gt;Los restos de un niño sacrificado a&lt;br /&gt;Huitzilopochtli en Templo Mayor&lt;br /&gt;(fotografía de Héctor Montaño)&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;Confieso que a lo largo de los años he albergado la fantasía morbosa de averiguar el aspecto de la estatua de Huitzilopochtli. Sueño con unas futuristas “máquinas para ver el pasado” para saber, con lujo de detalle, cómo era exactamente la terrible deidad. Es sabido que para conocer el alma de una cultura no hay como tener a su arte enfrente. Unas de las páginas que más aprecio de los relatos cortos de Arthur Clarke provienen de &lt;em&gt;Jupiter five&lt;/em&gt;, en donde unos exploradores encuentran una estatua representando a un alienígena en la sala de arte de una abandonada nave de treinta kilómetros de diámetro. A veces el mundo mexica me parece tan distante de mi civilización que no me parece exagerada la comparación. Pero volviendo a mi fantasía. Las páginas que con más interés leí de &lt;em&gt;Historia verdadera de la conquista de Nueva España &lt;/em&gt;fueron aquellas en que Bernal Díaz describió la gran estatua de Huitzilopochtli que vio a lo alto de la gran pirámide:&lt;blockquote&gt;Y luego nuestro Cortés dijo a Montezuma, con doña Marina, la lengua: “Muy señor es vuestra merced, y de mucho más es merecedor; hemos holgado de ver vuestras ciudades; lo que os pido por merced, que pues que estamos aquí, en este vuestro templo, que nos mostréis vuestros dioses y teules”. Y Montezuma dijo que primero hablaría con sus grandes &lt;em&gt;papas&lt;/em&gt; [sumos sacerdotes]. Y luego que con ellos hubo hablado dijo que entrásemos en una torrecilla y apartamiento a manera de sala, donde estaban dos como altares, con muy ricas tablazones encima del techo, y en cada altar estaban dos bultos, como de gigante, de muy altos cuerpos y muy gordos, y el primero, que estaba a mano derecha, decían que era el de &lt;em&gt;Uichilobos&lt;/em&gt;, su dios de la guerra, y tenía la cara y rostro muy ancho y los ojos disformes y espantables; en todo el cuerpo tanta de la pedrería y oro y perlas y alfójar pegado con engrudo, que hacen en esta tierra unas como raíces, que todo el cuerpo y cabeza estaba lleno de ello, y ceñido el cuerpo unas a manera de grandes culebras hechas de oro y pedrería, y en una mano tenía un arco y en otra unas flechas. Y otro ídolo pequeño que allí junto a él estaba, que decían que era su paje, le tenía una lanza no larga y una rodela muy rica de oro y pedrería; y tenía puestos al cuello el &lt;em&gt;Uichilobos&lt;/em&gt; unas caras de indios y otros como corazones de los mismos indios, y éstos de oro y de ellos de plata, con mucha pedrería azules; y estaban allí unos braseros con incienso, que es su copal, y con tres corazones de indios que aquel día habían sacrificado y se quemaban, y con el humo y copal le habían hecho aquel sacrificio. Y estaban todas las paredes de aquel adoratorio tan bañado y negro de costras de sangre, y asimismo el suelo, que todo hedía muy malamente.&lt;/blockquote&gt;El indio bautizado como Andrés de Tapia alegó que la estatua de Huitzilopochtli estaba hecha de semillas enharinadas con sangre de niños en una pasta endurecida; fray Durán, en cambio, dijo que era de madera. Lo cierto es que los sacerdotes dedicados a su culto se autolesionaban la lengua, los brazos y los muslos mojando pajas con su sangre como ofrenda. Incluso el mexica común se autolesionaba mucho más de lo que solía hacerlo mi prima Sabina: ofrecía sangrías con puntas de maguey perforándose los labios, las orejas y la lengua. Los hombres se punzaban el pene y las ensangrentadas puntas eran colocadas en un adoratorio. Los mexicas comunes “ornamentaban sus puertas con espadañas con sangre de sus orejas”. Los sacerdotes, llamados &lt;em&gt;papas&lt;/em&gt; por Díaz, tenían los lóbulos de las orejas completamente destrozadas por estas sangrías. Además de arrancarle el corazón a un cautivo en el día 4-Terremoto, ese día el mexica común hacía estas penitencias de punciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menciono todo esto a fin de arrojar luz a la larga cita de Colin Ross. Las autolesionadoras de Dallas se punzaban porque se creían malvadas y necesitaban una válvula de escape para descargar alguna presión del volcán de cólera contra sus padres que llevaban dentro. A costa de su salud mental y debido a la sustitución del sitio de control, el mal de sus padres había sido transfundido a su mentalidad desde la infancia haciendo al perpetrador bueno y seguro para apegarse. Recordemos que esta sustitución ayuda a resolver el dilema básico y fundamental de la raza humana: el apego afectivo a nuestros padres por nuestra larga dependencia. Ross no se pronuncia sobre los antiguos mexicanos, pero según Lloyd deMause este tipo de autolesiones aliviaban a los amerindios del ansia de la internalizada imagen de padre, ahora sublimada, que los castigaría por una prosperidad percibida como pecaminosa (ya veremos adónde nos lleva esto al analizar al Occidente del siglo XXI). Dicho de otra manera, autolesionarse y lesionar a otros son dos caras de la misma moneda. Desplazamos nuestra ira contenida hacia otros y hacia nosotros mismos por la absoluta disociación de las emociones resultantes del trato que nos propinaron. Si los prehispánicos desplazaban más que nosotros se debe simplemente a que su puericultura era más primitiva que la nuestra. Para Claude-François Baudez, del Centro de Investigación Científica de París, el sacrificio mesoamericano de otros sólo reemplaza al autosacrificio “a condición de que &lt;em&gt;alter &lt;/em&gt;sea equivalente a &lt;em&gt;ego&lt;/em&gt;”. El sacrificio humano era, en última instancia, el sacrificio del ego “como lo muestran en primera instancia los mitos de origen que dan la precedencia al autosacrificio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más: esto es muy importante, como veremos al psicoanalizar a un Occidente que se autolesiona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baudez ilustra su punto a través de la costumbre mesoamericana de comerse al enemigo o vestirse con su piel: práctica que ocupaba un lugar de primera magnitud entre los antiguos pobladores del continente. A pesar del hecho que la forma socializante de educación en nuestra época también es abusiva, las formas culturales prehispánicas eran infinitamente peores. No puede sino venirme ahora a la mente los estudios de dos antropólogas mexicanas que muestran que los cadáveres de algunos sacrificados sufrían procesos de desollado, descarnado, desmembrado, decapitación e incluso la exhibición de partes corporales como adornos, como lo demuestra el registro óseo (en nuestra época, sólo algunos asesinos seriales hacen este tipo de cosas). En el caso de los niños, la psique de los hermanos, primos, parientes, cercanos y lejanos sobrevivientes de los infantes sacrificados interiorizó un impulso más homicida que el nuestro: un buen ejemplo para entender la diferencia entre psicoclases muy distantes entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La página 34 del referido número de &lt;em&gt;Arqueología mexicana&lt;/em&gt; da cuenta de un alarmante estudio osteológico. En Xochimilco, al sur de la Ciudad de México, se encontraron los restos de un niño de tres a cuatro años cuyos huesos presentaban una coloración naranja o amarilla traslúcida; texturas tersas o vítreas, y compactación del tejido esponjoso, además de estrellamiento del cráneo. Dado que en los tratamientos mortuorios los mexicas decapitaban algunos cadáveres y a veces hervían algunas de las cabezas para su posterior ostentación estética, los arqueólogos concluyeron que la cabeza del niño sacrificado había sido hervida y que se estrelló debido a la ebullición de la masa encefálica. La fotografía del cráneo fue publicada. Asimismo, a principios de 2005 salió una nota periodística sobre el hallazgo al norte de la Ciudad de México, en Ecatepec: un sitio arqueológico con osamentas de ocho menores sacrificados. Según la nota recogida por &lt;em&gt;Discovery Channel&lt;/em&gt;: “El sacrificio involucraba quemar total o parcialmente a las víctimas. Encontramos un hueco donde enterraban los restos de cuatro niños que fueron parcialmente quemados y otros cuatro completamente carbonizados”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más rústicos que fueran los soldados españoles, al ver por vez primera en sus vidas este tipo de costumbres se espantaron. Los primeros textos sobre el Nuevo Mundo jamás publicados en Europa fueron las Cartas de relación de Hernán Cortés. En una de estas cartas, publicada en 1523, el conquistador escribió:&lt;blockquote&gt;Y tienen otra cosa horrible y abominable y digna de ser punida que hasta hoy no habíamos visto en ninguna parte, y es que todas las veces que alguna cosa quieren pedir a sus ídolos para que más acepten su petición, toman muchas niñas y niños y aun hombres y mujeres de mayor edad, y en presencia de aquellos ídolos los abren vivos por los pechos y les sacan el corazón y las entrañas, y queman las dichas entrañas y corazones delante de los ídolos, y ofreciéndolos en sacrificio aquel humo. Esto habemos visto algunos de nosotros, y los que lo han visto dicen que es la más cruda y espantosa cosa de ver que jamás han visto.&lt;/blockquote&gt;En otra ocasión Cortés refirió que sus soldados habían capturado a un indio que había estado asando el cadáver de un bebé para comérselo. Fernando de Alva Cortés Ixtlilxochitl, un mestizo que escribió el códice que lleva su nombre, dice que uno de cada cinco niños era sacrificado al año. La cifra parece exagerada: se desconoce a ciencia cierta cuántos niños se sacrificaban en Mesoamérica. Los estudiosos contemporáneos más reservados dicen que en el mundo mexica al menos docenas de niños se sacrificaban cada año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las fuentes que los indigenistas mexicanos tienen en alto precio es la obra de fray Bernardino de Sahagún, quien partiera para el Nuevo Mundo en 1529, apenas unos años después de la caída de Tenochtitlan. Sahagún es considerado el primer antropólogo que dio el mundo. Incluso un apasionado indigenista como Diego Rivera pintó a Sahagún joven y con un rostro inteligente. Sobre las fiestas del llamado Calendario Azteca, Sahagún nos habla de los ritos del primer mes, llamado &lt;em&gt;atlcahualo &lt;/em&gt;o &lt;em&gt;quauitleoa&lt;/em&gt; por los mexicas:&lt;blockquote&gt;En este mes mataban muchos niños; sacrificábanlos en muchos lugares y en las cumbres de los montes, sacándoles los corazones a la honra de los dioses del agua, para que les diesen agua o lluvias.&lt;/blockquote&gt;Sobre lo que los mexicas hacían en el segundo mes del calendario, hablaré en el siguiente capítulo. En el tercer mes, prosigue la relación de Sahagún: “En esta fiesta mataban muchos niños en los montes; ofrecíanlos en sacrificio a este dios”. Luego hace un comentario general sobre los primeros meses del año:&lt;blockquote&gt;Según relación de algunos [indios], los niños que mataban juntábanlos en el primer mes, comprándolos a sus madres, e íbanlos matando en todas las fiestas siguientes hasta que las aguas comenzaban de veras; y así mataban algunos en el primer mes, llamado &lt;em&gt;quauitleoa&lt;/em&gt; [del 2 de febrero al 21 de febrero]; y otros en el segundo, llamado &lt;em&gt;tlacaxipehualiztli &lt;/em&gt;[del 22 de febrero al 13 de marzo]; y otros en el tercero llamado &lt;em&gt;tozoztontli&lt;/em&gt; [del 14 de marzo al 2 de abril]; y otros en el cuarto, llamado &lt;em&gt;uey tozoztli&lt;/em&gt; [del 3 de abril al 22 de abril], de manera que hasta que comenzaban las aguas abundosamente, en todas las fiestas crucificaban [sacrificaban] niños.&lt;/blockquote&gt;Quienes vivimos en la región que otrora fue Tenochtitlan sabemos que la primavera aquí es seca, lo que significa que mis antepasados sentían un irrefrenable impulso de matar a los pequeños. Es inverosímil que quienes tenían el genio de construir en el centro de la plaza un templo a Quetzalcóatl en que se veía la salida del sol entre los dos altares del Templo Mayor, a la vez no pudieran prever las temporadas de lluvias que mis más incultos conciudadanos conocen a la perfección. Parece elemental que algo más que solicitar las lluvias preñaba la psique de los descendientes de los tenochcas. En el segundo libro de &lt;em&gt;Historia general de las cosas de Nueva España &lt;/em&gt;Sahagún comenta sobre el primer mes: “Para esta fiesta buscaban muchos niños de teta, comprándolos a sus madres”. Y añade: “A estos niños llevaban a matar a los montes altos, donde ellos tenían hecho voto de ofrecer; a unos de ellos sacaban los corazones en aquellos montes, y a otros en ciertos lugares de la laguna de México”. En discusiones conmigo mi padre ha hablado mucho de la “raza profunda”: los antiguos mexicanos. Me pregunto qué tan “profundo” es que los pueblos bajo control Mexica ofrecían, a modo de tributo, a sus pequeños para el sacrificio. Sobre Pantitlán, Sahagún escribe:&lt;blockquote&gt;Gran cantidad de niños mataban cada año en estos lugares y después de muertos los cocían y comían.&lt;/blockquote&gt;Cuando leí ese pasaje no pude sino pensar en la estación del metro de la Ciudad de México llamada Pantitlán. Ignoraba que era el lugar más hondo de la laguna. (En tiempos de la ciudad lacustre, la colonia donde escribo este libro también estaba bajo el agua.) En ese mismo segundo tomo de su enciclopédica obra de doce libros sobre los usos y costumbres de los antiguos mexicanos, Sahagún nos proporciona más detalles:&lt;blockquote&gt;Los lugares donde mataban niños son los siguientes: el primero se llamaba &lt;em&gt;Quauhtépetl&lt;/em&gt;, es una sierra eminente que está cerca de Tlatelolco. Al segundo monte sobre que mataban niños llamaban &lt;em&gt;Ioaltécatl&lt;/em&gt;. El tercer monte sobre que mataban niños llamaban &lt;em&gt;Tepetzinco&lt;/em&gt;; es aquel montecillo que está dentro de la laguna frontero del Tlatelolco; allí mataban una niña. El cuarto monte sobre que mataban niños llamaban &lt;em&gt;Poyauhtla&lt;/em&gt;. El quinto lugar en que mataban niños era el remolino o sumidero de la laguna de México, al cual llamaban &lt;em&gt;Pantitlán&lt;/em&gt;. El sexto lugar o monte sobre que mataban niños llamaban &lt;em&gt;Cócotl&lt;/em&gt;. El séptimo lugar donde que mataban niños era un monte que llamaban &lt;em&gt;Yiauhqueme&lt;/em&gt;.&lt;/blockquote&gt;Estos tristes niños antes que los llevasen a matar aderezábanlos con piedras preciosas, con plumas ricas y con mantas y llevándolos en las andas íbanles tañendo con flautas y trompetas que ellos usaban. Allí los tenían toda la noche velando y cantábanles cantares los sacerdotes de los ídolos, porque no durmiesen. Y cuando llevaban los niños a los lugares donde los habían de matar, si iban llorando y echaban muchas lágrimas, alegrábanse los que los veían llorar porque decían que era señal que llovería muy presto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más valioso del opus sahagunense es la exclamación que, en la edición mexicana más rústica, la de Porrúa (edición de 2007), aparece en la página 97:&lt;blockquote&gt;No creo que haya corazón tan duro que oyendo una crueldad tan inhumana, y más que bestial y endiablada, como la que arriba queda puesta, no se enternezca y mueva a lágrimas y horror y espanto; y ciertamente es cosa lamentable y horrible de ver que nuestra humana naturaleza haya venido a tanta bajeza y oprobio que los padres maten y coman a sus hijos, sin pensar que en ello hacían ofensa ninguna.&lt;/blockquote&gt;Mel Gibson yerra al citar al historiador Will Durant al inicio de su filme. El sacrificio humano en Mesoamérica no era una aberración política como en su película: era un extendido fenómeno social. Gibson falseó la historia al poner como pacífica a una comunidad de cazadores-recolectores en contraste con la decadente metrópoli. La realidad parece ser que tanto los americanos que poblaban las pequeñas aldeas, y especialmente los nativos desnudos que fueron exterminados en las islas del Caribe, estaban aún más disociados que los residentes de la refinada ciudad doble Tenochtitlan-Tlatelolco. La variedad de indios que no vivía en las grandes ciudades oscilaba del caribeño antropófago al otomí de las cavernas; del fiero guaraní al canibalesco chiriguano. A diferencia de los aldeanos de &lt;em&gt;Apocalypto&lt;/em&gt;, los tarahumaras, los temidos tobosos chichimecas, los xiximes y guarijíos practicaban la “danza de la cabeza”, en que mantenían enclaustrada a una virgen a quien le llevaban una cabeza decapitada para que le “hablara”, lo cual la mujer tenía que hacer con oscilantes sentimientos de amor y odio. A diferencia de la bucólica aldea en medio de la selva maya que nos pinta Gibson, esto es lo que hacían los aldeanos prehispánicos en la historia real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el sacrificio era un fenómeno más popular y social que político se muestra en el hecho que, después de la eliminación de los gobiernos autóctonos y de la introducción del cristianismo en la época colonial, los indígenas adoptaron la cruz como forma de sacrificio de niños. Para una psicoclase que en páginas pasadas rotulé de infanticida, la asimilación española tuvo momentos increíbles. Los indios llegaron a clavar niños de manos a una cruz con los pies atados antes de sacarles el corazón. A veces, aún crucificados se les arrojaba a un cenote, como se lee en la página 81 del segundo volumen del &lt;em&gt;Archivo General de las Indias &lt;/em&gt;recopilado por France Scholes y Eleanor Adams en 1938. El sacerdote indio solía decir: “Mueran estos muchachos puestos en la cruz como murió Jesucristo, el cual dicen que era nuestro señor, mas no sabemos nosotros si lo era”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;code&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Nota&lt;/span&gt;: El libro completo puede leerse en mi página web, &lt;a href="http://cesartort.org/Hojas_Susurrantes/L4.pdf"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/blockquote&gt;&lt;/code&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;©2008 C.T.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-1288996906095618538?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/1288996906095618538/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=1288996906095618538' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/1288996906095618538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/1288996906095618538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/03/la-exclamacion-de-sahagun.html' title='La exclamación de Sahagún'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s72-c/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-8635856272737186929</id><published>2010-03-29T12:03:00.005-06:00</published><updated>2010-08-09T23:31:42.416-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulos de mi 4º libro'/><title type='text'>La ciudad “más hermosa del mundo”</title><content type='html'>&lt;span style="color:white"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s1600/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s200/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454130394765474306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;D&lt;/span&gt;espués de mucho pensarlo por cuestiones de derechos de autor, en esta entrada presento el capítulo 6 de &lt;em&gt;El Retorno de Quetzalcóatl&lt;/em&gt; (los enlaces a los capítulos del 6 al 12 aparecerán al final de las siguientes entradas). Sólo una sección de mi libro será publicada en este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi libro explico qué es la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicohistoria"&gt;Psicohistoria&lt;/a&gt;  a partir de las culturas prehispánicas. La razón por la que exhumo parte de estos textos destinados al papel es porque muchos estamos hartos de La Leyenda Negra, y no hay mucho material que desmienta la propaganda indigenista en las universidades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:110%;"&gt;&lt;span style="color:#7F5217"&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;E&lt;/span&gt;l Retorno de Quetzalcóatl: Capítulo 6&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;strong&gt;La ciudad “más hermosa del mundo”&lt;/strong&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D9kJKLalI/AAAAAAAAALI/htdOTfQXfoQ/s1600/Reconstruction.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D9kJKLalI/AAAAAAAAALI/htdOTfQXfoQ/s400/Reconstruction.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454137946121398866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Bernal Díaz del Castillo escribiría en sus memorias sobre lo que, en ruta a Tenochtitlan con sus compañeros de armas, vio a sus veintidós años:&lt;blockquote&gt;Y desde que vimos tantas ciudades y villas pobladas en el agua, y en tierra firme otras grandes poblaciones, y aquella calzada tan derecha y por nivel cómo iba a México, nos quedamos admirados, y decíamos que parecía a las cosas del encantamiento que cuentan en el libro de Amadís, por las grandes torres y cúes [templos] y edificios, que tenían dentro en el agua, y todos de calicanto, y aún algunos de nuestros soldados decían que si aquello que veían si era entre sueños.&lt;/blockquote&gt;Cuando el sombrío Lutero martilleó sus tesis en los portones de Wittenberg, ningún hombre de raza blanca sabía de la existencia de un continente entero y del poder más extenso que conociera Mesoamérica: un imperio que tocaba ambos océanos y en cuya ciudad inundaba la luz. Y aún en nuestra época se desconoce la enorme plaza que asombró a Bernal Díaz porque sus camaradas la arrasaron en su totalidad. Si bien después de la conquista Rodrigo de Castañeda acusó a Hernán Cortés de desear preservar los tempos y sus efigies, México-Tenochtitlan fue objeto de un vandalismo sistemático. Ni un solo edificio quedó en pié en lo que ahora es la Ciudad de México, que recuerda lo que los romanos hicieron en la tercera guerra púnica: no dejaron piedra sobre piedra de Cartago y construyeron una ciudad romana sobre sus ruinas. No conformes con eso, después de la devastación física de los soldados, Zumárraga quemó las bibliotecas mexicas. Como dice un poema azteca:&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;Hemos de dejar los bellos cantos,&lt;br /&gt;Hemos de dejar las bellas flores.&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;Sin embargo, bajo las edificaciones novohispanas algunos cimientos desenterrados permiten reconstruir a los arquitectos modernos cómo era la antigua ciudad india; además de que sobrevivieron las descripciones del capitán de los conquistadores, quien nos informa que las calles de Tenochtitlan:&lt;blockquote&gt;son muy anchas y muy derechas, algunas de estas y todas las demás son la mitad de tierra y por la otra mitad es agua, por la cual andan en sus canoas, y todas las calles, de trecho a trecho, están abiertas, por donde atraviesa el agua de las unas a las otras, y en todas estas aberturas, que algunas son muy anchas, hay sus puentes, de muy anchas y muy grandes vigas juntas y recias y bien labradas, y tales que por muchas de ellas pueden pasar diez a caballo juntos a la par.&lt;/blockquote&gt;El mismo Cortés le escribió a Carlos V que la ciudad era “la más hermosa cosa del mundo”. Mucho más grande que Sevilla, la ciudad española más grande en ese tiempo, tres calzadas convergían al centro de la ciudad lacustre, uniendo la isla con la costa. “Es cosa admirable el ver cuánta razón ponen en todas las cosas”, le escribió Cortés al rey. En las calles de una ciudad que resplandecía como una joya de piedra y agua y cielo los habitantes solían salir “a pasear unos por agua en estas barcas y otros por tierra, y van en conversación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenochtitlan era objeto de admiración por sus treinta palacios de roca rojiza y porosa, sus casas de la clase alta (según el conquistador Diego de Ordás, superiores a las de España); su inmenso conjunto de sus casas de blanco inmaculado y construcciones decoradas con bajorrelieves y esculturas de piedra (a diferencia de otros pueblos que las hacían de barro), algunas estatuas decoradas incluso con oro, plumas y pieles de animales; por sus plumas de amarillo del papagayo; por sus piedras preciosas como el verde del jade y el rojo de los granates; por “sus himnos florecidos en la primavera y la flor del corazón nahua abierto”, y porque en ese insólito mundo en que jamás se hizo uso práctico de la rueda millares de canoas, las grandes hasta con sesenta indios a bordo, convergían diariamente en la ciudad lacustre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La plaza central que se ve en la imagen de arriba (en cuyo lugar hoy día se encuentra un zócalo infestado de lo que en mi anterior libro denominé “la marabunta de Neandertales”) tenía la forma de un rectángulo. Los monumentos estaban adornados con frescos, perdidos para siempre tras el derrumbamiento de las paredes que los sustentaban, y además del acueducto había fuentes que brotaban del suelo de la isla central. El palacio de Nezahualcóyotl en Tezcoco, estado perteneciente a la triple alianza junto con Tenochtitlan y Tlacopan, estaba cercado por más de dos mil sabinos. Además de este palacio Nezahualcóyotl tenía jardines en otras localidades “con andenes llenos de rosas y flores, y muchos frutos y rosales de la tierra, y un estanque de agua dulce, u otra cosa de ver: que podían entrar en el vergel grandes canoas desde la laguna por una apertura que tenían hecha, sin saltar en tierra, y todo muy encalado y lucido, de muchas maneras de piedras y pinturas en ellas que había harto que ponderar”. Como en mis ensoñaciones de niño con la Coatlicue contadas en mi anterior libro, los laberintos y las cascadas artificiales de esos jardines proporcionaban un ambiente fresco y tonificante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya podemos imaginar la impresión que este mundo totalmente aparte causó en los europeos, quienes no cesaron de admirarse de la riqueza de los vestidos tornasolados; de los colores y dibujos en la indumentaria de mujeres con cabello teñido de morado para que brillara y los dientes manchados de negro con cochinilla; de la vestimenta de los nobles decorada en bordados policromos con dibujos que representaban corazones y luciendo collares de cuentas de jade, de turquesa o con enormes objetos de diorita, pelucas y pieles de jaguar, brazaletes en los brazos y tobillos, o la simple “muchedumbre de morenos bajo sus vestidos blancos”. Los guerreros se pintaban la cara con rayas; otros con polvo amarillo ocre, untándose los pies con ungüentos de copal y tatuándose las manos con diseños. Era un espectáculo verlos alrededor del emperador, los estandartes de tela y los inmensos adornos de oro y de plumas de quetzal exquisitamente cortadas formando ramilletes de mil colores; artes elaborados bajo una técnica musivaria en agudo contraste con la vestimenta negruzca de los sacerdotes con figuras de cráneos y huesos humanos. Qué desatinada es la petrificada imagen del Museo Anahuacali de Diego Rivera para transmitir el universo abierto al aire libre, luminoso y multicolor de los aztecas. Paradójicamente, los murales de Rivera (por ejemplo, &lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c6/Murales_Rivera_-_Markt_in_Tlatelolco_3.jpg"&gt;éste&lt;/a&gt; de Tenochtitlan vista desde un hipotético punto de visto desde el mercado de Tlatelolco), son atinadísimos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El palacio de Moctezuma (que ocupaba el lugar donde se construyó lo que ahora es el Palacio Nacional) también causó el estupor de los europeos. Levantado con piedra volcánica porosa tenía más de cien baños; muros recubiertos de mosaicos y techos de maderas preciosas; zoológicos y jardines botánicos, albercas y jardines de flores. Las jaulas de madera estaban a cargo de cientos de hombres que atendían a las aves, gatos salvajes, pumas, jaguares y coyotes; había vastos estanques con garzas, patos, cisnes y una enorme colección de serpientes. El zoológico incluso contaba con fenómenos humanos como enanos y albinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El humilde varón nahua que vivía lejos del Gran Teocali estaba poco dentro de su hogar y mucho en el exterior, y desde su chinampa constantemente veía al levantar sus ojos “la silueta de las pirámides y el blanco deslumbrador de los edificios bajo el sol de mediodía”. (En la actualidad los cimientos de los edificios españoles están llenos de piedra prehispánica y de los fragmentos de bajorrelieves y de las estatuas.) Apenas podía decirse que había arte profano: prácticamente todo arte cargaba un contenido religioso. Tlatelolco, ciudad gemela de México, tenía una plaza como del triple de Salamanca. (A partir de ahora eludo la palabra “azteca” que no se popularizó sino hasta el siglo XVIII. Usaré en su lugar el término original, “mexicas”, o alternativamente “antiguos mexicanos”.) El aspecto de la capital mexica era el de una ciudad doble. El principal barrio comercial “chispeaba con la gritería de los vendedores del mercado”. En Tlatelolco el gran templo a Huitzilopochtli era impresionante porque no había otros templos alrededor que le hicieran sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenochtitlan era una ciudad anfibia en medio de “aguas de flores, aguas de oro, aguas de esmeralda” que en tan espaciada arquitectura en el Valle de México tenía como techo al cielo y, como suelo, al inmenso lago azulverdoso de Tezcoco. La cantidad de dioses del panteón mexica era tan grande —sólo de deidades principales había unas doscientas— que los cronistas les perdieron la cuenta. Las terrazas de los nobles estaban coronadas de jardines. Moctezuma, quien tuvo muchos hijos con sus esposas y concubinas, tenía tres mil servidores en su palacio. La pirámide denominada Gran Teocali (“Templo Mayor” en el México actual), que se muestra en la ilustración de arriba, descansaba sobre un espacio de 100 metros de largo por 80 de ancho, y tenía unos 60 metros de altura. La fachada comenzaba con grandes cabezas de serpiente y en la plataforma había estatuas que sostenían los estandartes que se desplegaban durante las fiestas. La pirámide estaba completamente rodeada por cabezas de serpiente que formaban una muralla fortificada de aproximadamente 400 metros de largo por 300 de ancho, con cuatro puertas. Los dos adoratorios habitados por la dualidad Tláloc-Huitzilopochtli estaban pintados: uno de blanco y azul en el lado norte, y otro blanco y rojo en el lado sur. Este último estaba ornamentado con calaveras esculpidas y almenas con formas de mariposas. Defender el templo de Huitzilopochtli siempre fue considerado uno de los deberes de los soberanos. Sol y lluvia, Huitzilopochtli y Tláloc, era el legado de los tenochcas: guerreros nómadas y mexicas sedentarios. Los santuarios que coronaban la pirámide trunca eran habitáculos estrechos, aunque altos para albergar el par de estatuas de tres metros de estos dioses. Los techos de crestería imitaban a los de los templos mayas, y daban un efecto visual de mayor altitud. (Llama enormemente la atención que al otro lado del Atlántico estructuras muy similares, los zigurat, habían sido comunes en los templos caldeos o babilonios: culturas que Julian Jaynes también denomina reinos bicamerales.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los antiguos mexicanos alegremente se desprendían de su mejor arte: enterrando animales, plumas, flores, insectos, tesoros y aún seres humanos como ofrendas a las deidades. Los templos mismos eran una inmensa ofrenda cargada por dentro con los restos de estos sacrificios que quedaban atrapados cada vez que se reconstruía la edificación. El Templo Mayor fue reconstruido varias veces. Al igual que los templos teotihuacanos y mayas poseía capas, una encima de la otra, como muñecas rusas. Cuando los españoles lo destruyeron encontraron que sus entrañas ocultaban innumerables joyas de oro, piedras preciosas y huesos que habían quedado encerrados a manera de ofrenda. En esta gran pirámide también se encontraba el colegio de la teocracia militar para la educación de la elite de los muchachos mexicas. Trazada bajo una aritmética perfecta que nos recuerda Teotihuacan, enfrente del Templo Mayor lucía el templo de Quetzalcóatl, la única edificación circular de la gran plaza, y a uno de sus costados la pirámide de Tezcatlipoca. Alrededor de los templos había anexos de culto como los tzompantli llenos de cabezas humanas decapitadas, muchas descompuestas hasta tornarse en calaveras, artísticamente colocadas orden horizontal. Las casas de los caciques eran enormes construcciones de madera. Las recámaras más grandes tenían más de treinta metros de largo y otros tantos de ancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso que mis imaginerías al bañarme cuando vivía en la casa de San Lorenzo, contadas en mi libro anterior, hayan tenido en el pasado su correspondiente de realidad. Cierto que en esas imaginerías no visualizaba a los tambores resonantes o los hogares rojizos de los templos, ya que en Tenochtitlan se usaban principalmente instrumentos de percusión. Pero algo de esas danzas y embriaguez colectiva, una catarsis de algo recóndito en el alma nahua, llegaba a la mente del niño que fui. (Muchos han escuchado al grupo de niños, que me incluye, tocando el tambor vertical llamado huéhuetl&lt;em&gt; &lt;/em&gt;gracias a una grabación comercial realizada cuando estudiaba en el método musical de mi padre: un apasionado del folclore nativo.) La gran danza que se celebraba a pié de las pirámides duraba horas a la luz de enormes braseros y antorchas a altas horas de la noche. Al ocultarse el sol iniciaban las danzas entre el sonido de las flautas (precisamente lo que me imaginaba oír de niño), los tambores de los templos y las llamas de enormes trípodes quemando maderas. Nada más importante, escribe Jacques Soustelle, que esos cantos y danzas para los antiguos mexicanos.&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;¿Nada de mi nombre será algún día?&lt;br /&gt;¿Nada mi fama será en la tierra?&lt;br /&gt;¡Al menos flores, al menos cantos!&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;code&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Nota&lt;/span&gt;: El libro completo puede leerse en mi página web, &lt;a href="http://cesartort.org/Hojas_Susurrantes/L4.pdf"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/blockquote&gt;&lt;/code&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;©2008 C.T.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-8635856272737186929?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/8635856272737186929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=8635856272737186929' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/8635856272737186929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/8635856272737186929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2010/03/la-ciudad-mas-hermosa-del-mundo.html' title='La ciudad “más hermosa del mundo”'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/S7D2smKoOgI/AAAAAAAAAKo/iHvwvq_jd7I/s72-c/Orozco_-_Dartmouth_a.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-4562057305302504435</id><published>2009-11-02T15:15:00.010-06:00</published><updated>2012-02-14T14:19:35.360-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas autobiográficas'/><title type='text'>Una canaria apañada</title><content type='html'>En mi antepenúltima entrada de este blog, escribí:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;He sido atacado ferozmente vía mails por los últimos vídeos que subí. Quienes me atacan no se han molestado en refutar la veracidad de los datos que menciono, o la sustancia de mis argumentos.&lt;/blockquote&gt;Lo que omití decir es que no debí haber escrito la frase en plural, sino en singular. Quien me atacaba era una sola mujer canaria, sobre quien ahora escribo. Si usé el plural fue porque, por razones prácticas, cuando escribí eso no deseaba provocarla, como aquí veremos. De otro de mis blogs en español, he aquí el índice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-n-KWL9Mysb8/TzrBXcgRIaI/AAAAAAAABGU/iYeV2Hf61ec/s1600/histeria.jpg" imageanchor="1" style="margin-left:1em; margin-right:1em"&gt;&lt;img border="0" height="100" width="220" src="http://3.bp.blogspot.com/-n-KWL9Mysb8/TzrBXcgRIaI/AAAAAAAABGU/iYeV2Hf61ec/s320/histeria.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/06/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-1/"&gt;Primera entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/12/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-2/"&gt;Segunda entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/12/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-3/"&gt;Tercera entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/13/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-4/"&gt;Cuarta entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/14/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-capitulo-5/"&gt;Quinta entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/14/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-6/"&gt;Sexta entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/15/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-7/"&gt;Séptima entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/15/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-8/"&gt;Octava entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/17/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-9/"&gt;Novena entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/18/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-10/"&gt;Décima entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/18/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-11/"&gt;Undécima entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/18/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-12/"&gt;Duodécima entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/28/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-13/"&gt;Treceava entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://hojaseliminadas.wordpress.com/2009/10/30/las-histerias-de-una-mujer-de-izquierda-14/"&gt;Última entrada&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-4562057305302504435?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/4562057305302504435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=4562057305302504435' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/4562057305302504435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/4562057305302504435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/11/una-canaria-apanada.html' title='Una canaria apañada'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-n-KWL9Mysb8/TzrBXcgRIaI/AAAAAAAABGU/iYeV2Hf61ec/s72-c/histeria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-7622917765251459745</id><published>2009-08-18T22:30:00.000-05:00</published><updated>2010-03-29T14:06:52.305-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Videos'/><title type='text'>Florentino Portero</title><content type='html'>He sido atacado ferozmente vía e-mails por los últimos videos que subí, que pueden verse en mi entrada anterior. Quienes me atacan no se han molestado en refutar la veracidad de los datos que menciono, o la sustancia de mis argumentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vez de hablar “el lenguaje del Self”, como le llamo a mis fogosas jeremiadas de YouTube, he decidido poner un video de gente que dice (casi) lo mismo pero de manera mucho más templada. Y qué mejor que pasarle el micrófono al hispanohablante más inteligente y erudito de nuestros tiempos: Florentino Portero. Portero y otros manifiestan los mismos temores sobre el suicidio de Europa que me han quitado el sueño desde hace meses, desde que descubrí la islamización del Viejo Mundo y su suicidio étnico (temas de los que recojo lo mejor que he encontrado en Internet en mi &lt;a href="http://caesartort.blogspot.com/"&gt;blog en inglés&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo añadir que es la primera vez que escucho a un hispanohablante (el mediador) mencionar los libros de &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/search?updated-min=2008-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&amp;updated-max=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&amp;max-results=9"&gt;Oriana Fallaci&lt;/a&gt; y de &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2009/02/la-islamizacion-el-suicidio-de-europa.html"&gt;Bruce Bawer&lt;/a&gt;, y que incluso recomiende uno de este último en la sección del programa de lecturas recomendadas. Tal cosa sólo podía haberse hecho en Internet: el establishment europeo prohíbe terminantemente que se discuta el tema más importante de todos los temas en los medios comunes de comunicación. Aunque parezca mentira, en Europa estamos viviendo en tiempos de un totalitarismo suave en que no se permite nada que vaya más allá de la corrección política; al menos no en los periódicos y en las cadenas de televisión normales. El tener que venir a Internet para decir la verdad me recuerda los tiempos del Gulag ruso, en que sólo se circulaba auténtica información a través de misivas y textos testimoniales siempre que estuviesen lejos de la vista pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El análisis de Portero sobre por qué está de moda en Europa odiar a los Estados Unidos es lucidísimo, pero no me sorprende. Cada vez que escucho a este hombre hablar en Libertad Digital TV no sólo me asombra la increíble amplitud de sus conocimientos, sino la profundidad de sus análisis. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="265"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/uh1BDldn4Pc&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/uh1BDldn4Pc&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="320" height="265"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al inicio del programa dice el moderador:&lt;blockquote&gt;Vamos a hablar de una Europa... que se van a asustar. Pero bueno: es una Europa dormida, muy avejentada (además, sobre eso hay datos); una Europa dependiente; una Europa relativista; una Europa que se calla ante la invasión [de migrantes]; es decir, un desastre.&lt;/blockquote&gt;El reporte del GEES sobre el suicidio de Europa que el moderador menciona&lt;a href="http://www.gees.org/documentos/Documen-03351.pdf"&gt; puede leerse acá&lt;/a&gt;. El moderador también comenta:&lt;blockquote&gt;Quizá España sea uno de los paradigmas... Pero les puedo decir más que esto. Si por ejemplo yo les digo que para finales de siglo Europa va a ser musulmana, ustedes dirán: "Está exagerando. Eso es imposible". Bueno: le preguntaré a nuestros contertulios porque la tendencia podría llegar a ser esa. O que Europa se muere—pero literalmente, demográficamente; que la tasa de reemplazo ya no existe. Es decir: que Europa se muere de verdad... Y España, quizá, sería el paradigma... Y el relativismo parece que se ha instalado como lo más cómodo para los europeos.&lt;/blockquote&gt;Ahora veamos el estilo diametralmente opuesto a la discusión calmada: el Lenguaje del Fuego. En este otro lanzo una jeremiada: &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=VX30BkWW6KM"&gt;dar clic aquí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, fueron otros, mis más recientes videos, los que causaron la furia de algunos que los vieron. Éstos aparecen en la entrada de abajo:&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-7622917765251459745?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/7622917765251459745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=7622917765251459745' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/7622917765251459745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/7622917765251459745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/08/florentino-portero.html' title='Florentino Portero'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-8098138131105401668</id><published>2009-07-16T15:25:00.011-05:00</published><updated>2010-08-14T01:09:29.337-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El planeta de los simios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Harry Potter'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Dos grandes decepciones</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TGYwqZf8hgI/AAAAAAAAAnA/5x8GiK0YmQA/s1600/pottervold.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 98px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TGYwqZf8hgI/AAAAAAAAAnA/5x8GiK0YmQA/s200/pottervold.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505141099464525314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Para un consumado crítico de cine como yo, quien iba a ser un director de cine mucho mejor que mi primito Gerardo Tort, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Harry Potter y el Príncipe Mestizo&lt;/span&gt; ha sido una gran desilusión. La gloria que alcanzó la serie Potter con &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Prisionero de Azkaban&lt;/span&gt;, la tercera entrega, dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón, no sólo no fue igualada en las entregas cuarta y quinta, sino que la sexta marca un definitivo declive artístico y humano en la concepción de hacer buen cine. Con &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Prisionero de Azkaban&lt;/span&gt; Cuarón filmó una de sus dos obras verdaderamente maestras (la otra es &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hijos de los Hombres&lt;/span&gt;). Si yo le daría a Cuarón un 9.7 ó 9.8 por &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Prisionero de Azkaban&lt;/span&gt;, a David Yates, el director de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Príncipe Mestizo&lt;/span&gt; le daría un 3.3; un 3.5 como máximo. Es decir: lo repruebo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es absolutamente imperdonable que el guionista y Yates hayan omitido la escena inicial de la novela de Rowling en que Dumbledore le da una regañiza a los tíos de Harry por haberlo tratado tan mal durante todos esos años. Y es igualmente imperdonable que omitieran el duelo de Harry por haber perdido a lo único que quedaba de su familia: su padrino Sirius Black.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lugar de aprovechar estos dos estupendos referentes nostálgicos de las previas entregas, el guionista y Yates inventaron la estúpida escena de un café de Londres en que Harry quiere ligarse a una mesera &lt;span style="font-style:italic;"&gt;muggle&lt;/span&gt; que no aparece en la novela de Rowling (“muggle” son las personas que no tienen ninguna habilidad mágica y que no pertenecen a la comunidad de magos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi la película en España. Infortunadamente, en ese país no subtitulan las películas (como en México) sino que las doblan. Así que aún tengo que ver la película en el original en inglés, como siempre las veo. Es sintomático que en el estreno de medianoche en un país de habla inglesa la gente haya aplaudido animosamente en los primeros segundos al ver plateadas las palabras “Harry Potter” después de una dolorosa ausencia de dos años en la pantalla grande, pero apenas si aplaudieron al final de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Príncipe Mestizo&lt;/span&gt; (como lo habían hecho, por ejemplo, con su predecesora: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Harry Potter y la Orden del Fénix&lt;/span&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo quienes estuvieron a punto de llorar cuando, al leer la novela de Rawling, Dumbledore muere en un muy trágico final. Debilitado por una agua tóxica que bebió, Dumbledore no puede pelear contra sus enemigos con su usual destreza. La película no muestra este debilitamiento corporal de Dumbledore dentro de la torre. El guionista y Yates se las ingeniaron para filmar un final monocromático—¡toda la película parece medio monocromática comparada con las previas!—en que apenas se nos encoge el corazón. Ese final, en que Yates se alejó tanto de la novela, fue peor que una falta de cinematografía humana: yo lo llamaría &lt;span style="font-style:italic;"&gt;blunder&lt;/span&gt;, un error garrafal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el punto de vista positivo, el filme de Yates me hizo reír mucho cuando Harry se toma el elixir de la buena suerte, así como en los enredos amorosos de tan bellos adolescentes. Pero estos aciertos no compensan, ni con mucho, los desaciertos del director. Habla mal de la cultura mercantilista en que vivimos el hecho de que no le haya dado a Cuarón la oportunidad de filmar esta película—y las últimas de Harry Potter que actualmente se filman en Inglaterra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TGYvJPLwjwI/AAAAAAAAAm4/WOhHleSyQ-M/s1600/merdosa_peli.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 118px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TGYvJPLwjwI/AAAAAAAAAm4/WOhHleSyQ-M/s200/merdosa_peli.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505139430248189698" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Debajo del planeta de los simios&lt;/span&gt; - traición de la primera película&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una decepción mucho más grave fue la que me llevé cuando era un púber. Uno de los recuerdos de la época del primero de secundaria fue el golpe que recibí al enfrentarme al hecho de cómo el mercado corrompía mis más queridos ideales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el tercer libro de mi serie hablé de cómo me gustó &lt;em&gt;El planeta de los simios &lt;/em&gt;el mismo año que se estrenó la obra magna de Kubrick. Cuando me enteré de niño que estaban filmando la segunda parte me encantó la idea y me imaginaba que sería una película que respetaría la fascinante historia del original. Recuerdo que me parecieron muy largos los meses en los que, con gran ansia, esperaba que se estrenara &lt;em&gt;Debajo del planeta de los simios&lt;/em&gt;. Cuando por fin se estrenó y fui con mi primo Julio al Cine Insurgentes, recibí un shock. La cinta era absolutamente distinta de lo que me imaginaba que debiera ser una secuela legítima. De niño no tenía la más remota idea de los intereses del mercado, y mucho menos me imaginaba que esos intereses nada tenían que ver con el arte o la crítica social: valores presentes en la película del 68. &lt;em&gt;Debajo del planeta de los simios&lt;/em&gt;, que salió al mercado en México unos tres años después de la película original de Franklin Schaffner, resultó ser una absoluta bazofia y lo peor fue que hizo sentirme totalmente defraudado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como viñeta personal me permito decir que, al salir del cine con mi primo Julio, en la ofuscación nos cruzamos directamente a la glorieta que se encuentra a la salida del Cine Insurgentes en lugar de bordearla. Nos atascamos él y yo ya estando en ella por la velocidad de los coches que no nos dejaban salir de la glorieta. No estaba construida para peatones, pero eso lo descubrí hasta que me percaté que en la “banqueta” que la glorieta tenía alrededor apenas había lugar para mis pies. En cierto sentido habíamos arriesgado nuestras vidas al precipitarnos a la glorieta cuando salimos del cine. Yo habría tenido unos doce años; Julio, unos diez. La caótica salida en la avenida ruidosa y transitada de los Insurgentes, y el congestionamiento de esos dos niños solos en la inmensa glorieta, fue un pertinente corolario a una gran decepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los años y aún décadas posteriores me mostrarían que lo que me sucedió ese día había sido sólo el primer caso entre muchos chascos cinematográficos sobre películas de las que esperaba algo mucho mejor. Por ejemplo, en el seudoremake de &lt;em&gt;El planeta de los simios &lt;/em&gt;del año 2001 me salí decepcionado del cine después de menos de veinte minutos de haber iniciado la película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mis cuarentas sé qué hacer ante las bazofias que traicionan la obra de arte original. No a mis doce...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-8098138131105401668?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/8098138131105401668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=8098138131105401668' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/8098138131105401668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/8098138131105401668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/07/la-ultima-de-harry-potter-una.html' title='Dos grandes decepciones'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TGYwqZf8hgI/AAAAAAAAAnA/5x8GiK0YmQA/s72-c/pottervold.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-1697603058247316329</id><published>2009-06-25T07:53:00.001-05:00</published><updated>2010-03-29T14:08:07.193-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fjordman'/><title type='text'>El suicidio de Occidente</title><content type='html'>Refiriéndose a la suicida islamización de Europa por inmigración, &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Fjordman"&gt;Fjordman&lt;/a&gt; escribió:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;El hombre blanco ha conquistado el mundo y luego sufrió una suerte de colapso nervioso, una neurosis colectiva compartida por toda la civilización. Docenas de naciones alrededor del continente entero están siendo deliberadamente destruídas y los nativos despojados de sus tierras y cultura. Representa quizá el mayor crimen de nuestra época y, sin embargo, casi no se habla de ello; y de hacerse es ocasión de celebración. &lt;/blockquote&gt;Su libro es tan perturbador que ni siquiera pude pasar más de la mitad. Duele horrores leerlo. Pero aquellos que tengan las agallas de enfrentarse con el tema más terrible de nuestros tiempos pueden hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fjordman le permite a gente como a mí republicar su libro en internet. Y lo he hecho &lt;a href="http://defeatingeurabia.wordpress.com/"&gt;aquí&lt;/a&gt;. El único problema es que está en inglés y no ha sido traducido. Sin embargo, en mi blog  —también  en inglés— &lt;a href="http://caesartort.blogspot.com/2009/06/sweden-europes-nadir.html"&gt;recogí unos párrafos&lt;/a&gt; de su libro &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Defeating Eurabia&lt;/span&gt; que sintetizan el contenido de uno de sus capítulos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-1697603058247316329?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/1697603058247316329/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=1697603058247316329' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/1697603058247316329'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/1697603058247316329'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/06/el-suicidio-de-occidente.html' title='El suicidio de Occidente'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-6626352088308310451</id><published>2009-05-19T10:54:00.000-05:00</published><updated>2010-03-29T14:08:57.955-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas autobiográficas'/><title type='text'>Escatología: la secta de la que salí</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/ShLijvkNEcI/AAAAAAAAAB4/zGK9LzIc-jc/s1600-h/juan_del_rio.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 169px; height: 221px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/ShLijvkNEcI/AAAAAAAAAB4/zGK9LzIc-jc/s320/juan_del_rio.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337577612079075778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En memoria de&lt;br /&gt;Juan del Río&lt;br /&gt;(1923-2001)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;"Obviamente la mayor tragedia que puede sucederle a [los escatólogos] ocurre cuando mueren de una enfermedad curable por haber pospuesto consultar a un médico. Una forma más sutil de tragedia aflige a los creyentes que, por no haberse sanado por medio de la fe, suponen que el defecto está en ellos mismos". —Martin Gardner&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 9 de agosto de 1985 llegué a medianoche al aeropuerto de San Francisco desde la ciudad de México. Me encontraba solo esperando al encargado de inmigración. Únicamente otro joven se entrevistaba con el encargado, una persona mayor. Cuando tocó mi turno revisó todo lo que traía en mis maletas. Me sorprendió que fuera amable conmigo y que fácilmente me diera el pase para salir como turista a la ciudad. Lo había engañado: mi proyecto no era turistear sino emigrar. Me dije a mí mismo con entusiasmo: &lt;em&gt;"¡No saben lo que hacen! ¡No saben lo que hacen! ¡No tienen idea de la amenaza que represento! Ahora le llegó la hora al mundo..." &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que creía que poseía la clave para desarrollar poderes paranormales. Creía que yo y aquellos que desarrollaríamos tales poderes forzaríamos el &lt;em&gt;éscaton&lt;/em&gt; en la historia, irrumpiríamos en el devenir humano al grado de trasformar el mundo irreconociblemente como en la novela &lt;em&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/User:Cesar_Tort/discussion#The_Last_Generation"&gt;El fin de la infancia&lt;/a&gt;.&lt;/em&gt; ¿Cómo fue que llegué a creer semejante cosa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, no hay que prestarle la más mínima atención a los modelos médicos de los siquiatras. Tales modelos biologicistas, externos a la odisea interior de una persona, no pueden ser válidos por la sencilla razón que &lt;em&gt;otros&lt;/em&gt; me habían enseñado esas cosas en una secta llamada Escatología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como revelaré en los dos primeros tomos de &lt;em&gt;Hojas susurrantes&lt;/em&gt;, de adolescente sufrí una tragedia de catastróficas consecuencias. No es de extrañar que, en un estado de gran confusión, haya caído a una secta. Aunque estaba seguro que me salvaría, la secta me perjudicó aún más en lo que a adaptación social se refiere. Como creí que Escatología resolvería mis problemas no le vi caso a reanudar los estudios que había suspendido a causa del vapuleo al que se me sometió de chico. Pero en lugar de contar mis desventuras en Escatología he de hablar, a grandes rasgos, sobre el tipo de secta en la que caí, y cómo salí de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mary Baker Eddy&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy (1821-1910), una niña sensible de Nueva Hampshire, fue víctima de su padre, un calvinista que le inculcó la idea de la predestinación a la condenación eterna. Mary se trastornó. Los médicos que la atendieron eran tan ingenuos como los siquiatras de hoy día: abordaron su problema familiar mediante tratamientos físicos. Desde entonces Mary se resintió, con razón, de la medicina convencional. El trastorno producido por su familia fue profundo. Después de casarse y enviudar, Mary tuvo una vida naufragante hasta que halló refugió en la figura paternal de Phineas Quimby, uno de los típicos curanderos americanos que florecieron en el siglo diecinueve inspirados por Franz Mesmer. Quimby creía en el poder de la sugestión para tratar las enfermedades. El encuentro fue crucial. En lugar de usar métodos físicos Quimby se interesó en la persona de Mary, y sin proponérselo le ayudó a transfigurar el calvinismo de su padre en un cristianismo más benigno y sin infierno alguno. Quimby llegó a usar la expresión "ciencia cristiana" para sus enseñanzas curanderas, término que Mary Baker se apropió posteriormente para nombrar a la iglesia que formó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin darle crédito a Quimby como el mentor de sus ideas, en 1875 Mary Baker publicó la primera edición de su manual de texto &lt;em&gt;Ciencia y salud con llave a las escrituras sagradas&lt;/em&gt;. Al siguiente año formó una sociedad con algunos de sus seguidores. En 1877 se casó con Asa Gilbert Eddy. En 1879 Mary Baker Eddy fundó oficialmente una iglesia, que en 1890 ya contaba con cuatro mil seguidores. A partir de entonces la iglesia prosperó exponencialmente. En 1895 se construyó un templo frente al Parque Central de Nueva York, y para 1906 otro inmenso templo en Boston cuando Eddy ya contaba con ochenta y cinco años de edad. Stefan Zweig escribió: &lt;blockquote&gt;En veinte años hace de una maraña metafísica toda una terapéutica nueva. Una ciencia profesada por millones de adeptos y dotada de universidades, periódicos, maestros y tratados; levanta templos de gigantescas cúpulas, crea un sanedrín de sacerdotes y predicadores, y recoge para sí una fortuna particular de tres millones de dólares [...]. Desde Isabel de Inglaterra y Catalina de Rusia, ninguna mujer en el mundo consiguió triunfo semejante sobre el mundo, ninguna alcanzó a ver sobre la tierra un monumento a su gobierno como Mary Baker Eddy.[1]&lt;/blockquote&gt;Los seguidores eran legión. Surgieron cientos de curanderos y docenas de sectas con diversos nombres a lo largo de Estados Unidos; facciones por apóstatas o por aquellos que habían sido expulsados de la iglesia. Uno de éstos fue un tal William Wilfred Walter (1869-1941).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;William W. Walte&lt;/span&gt;r&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzando como peluquero, Will Walter tuvo que ganarse la vida desde los diecisiete años en Aurora, Illinois. Se casó a los veintiuno con Bárbara Stenger y la pareja tuvo un hijo. En una secta la información sobre el fundador no es muy asequible, pero de las pocas cosas que se dicen de Walter es que a los veintisiete consiguió un trabajo de agente comprador en un gran almacén. Inició contacto con la Ciencia Cristiana a raíz de una tuberculosis que padeció. Walter ignoraba que la remisión espontánea no es rara en casos de tuberculosis pulmonar, por lo que quedó convencido que una practicante de la iglesia lo curó por medios psíquicos. Desde entonces Walter fue un devoto seguidor de la iglesia y llegó a ser primer lector (aunque no hay clérigos en la Ciencia Cristiana, para un visitante el primer lector puede parecer lo equivalente al pastor Protestante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1912 Walter se distanció de la Ciencia Cristiana a causa de su revolucionaria idea de Dios. O quizá lo excomulgaron: la información de escatólogos que poseo es contradictoria. Sea como fuere, Walter aceptó el título de "El Método Walter de la Ciencia Cristiana" con el que sus seguidores distinguían a su incipiente organización; recibió correspondencia de algunos científicos cristianos decepcionados, y aseveró haber sanado enfermedades por medios mentales exclusivamente. En 1917 impartió su primera clase en su casa, pero sólo hasta 1928 cambió el nombre de su organización a "Escatología".[2]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la excepción del abandono del teísmo, Escatología comparte casi todas las increíbles doctrinas de la Ciencia Cristiana, como la creencia que para los entendedores avanzados es posible curar toda enfermedad e incluso no envejecer y permanecer siglos en este mundo. Pero tanto Eddy como Walter murieron a edades comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Walter falleció sin haber terminado una serie de folletos que había prometido serían setenta. En 1940 escribió: "Éste [el #31] es el primer folleto de la cuarta serie de diez de la &lt;em&gt;Common Sense Series&lt;/em&gt;".[3]  Pero apenas escribió el #34 cuando poco después le sorprendió la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de su fallecimiento la información que poseo es, una vez más, contradictoria. Algunos dicen que el movimiento se desbandó; otros, como en un panfleto de la organización, que la investidura pasó de Bárbara, la esposa de Walter, a Genevieve Rader. Lo cierto es que en los años 1960 la organización se mudó a California, donde florecen todo tipo de sectas y movimientos &lt;em&gt;new age&lt;/em&gt;. En los años 70 el terrateniente Mario Estrada, quien estudió con Rader, llevó las doctrinas de Walter a Cuernavaca en México. Estrada fue el maestro de Juan del Río, a quien conocí en 1977 a través de su hijo Ricardo. Ahora bien: 1977 había sido precisamente el año en que una descomunal agresión cometida contra el adolescente que fui, narrado en el mencionado libro que quiero publicar, estuvo a un tris de destruir mi vida: cosa que explica el estado confuso en que me encontraba al entrar al mundo de la Escatología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;La doctrina de Walter&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien los científicos cristianos no son muy devotos del teísmo, Walter concibió la deidad más o menos como el &lt;em&gt;new age&lt;/em&gt; posterior: llegó a creer que cada individuo es Dios, algo así como democratizar para la humanidad lo dicho sobre Jesucristo en los primeros concilios cristianos, la famosa fórmula &lt;em&gt;Vere homo, vere Deus&lt;/em&gt;. Walter libró batallas internas para deshacerse del teísmo que le enseñaron de pequeño, una agonía que me recuerda la crisis religiosa de Eddy, aunque Walter logró superar el introyecto parental eliminando de su mente toda creencia en Dios como un ser personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la cosmovisión de Walter, Jesús de Nazaret, a pesar de haber sido el individuo que mejor ha entendido la ciencia de la vida (llamada "Escatología" por Walter) y quien mejor ha desarrollado los poderes paranormales, era un hombre como cualquier otro. Potencialmente todos podemos desarrollar la percepción extrasensorial como Jesús le adivinó el pensamiento a la samaritana; y la psicokinesis, el dominio sobre el mundo material como Jesús sanaba o caminaba sobre las aguas. La "Mente Maestra Jesús", nos dice Walter, aprendió esos poderes gracias a una larga tradición hebrea de entendedores de la ciencia de la vida, registrada en la Biblia aunque de forma velada para ocultar la fórmula del poder mental "a los malpensados". Walter escribió: &lt;blockquote&gt;Los llamados prodigios realizados por Moisés fueron hechos a través de su propio entendimiento del poder mental, y por consiguiente no eran milagros sino el producto de fenómenos mentales producidos por métodos conocidos. Con el mismo grado de entendimiento podrían ser reproducidos, otra vez, en nuestros tiempos. El hecho es que prodigios más grandes están siendo producidos por los estudiantes de la Mente.[4]&lt;/blockquote&gt;Como no sólo Jesús sino cada ser humano es Dios encarnado, Walter dedujo que la era en que la humanidad tome conciencia de su divinidad, y por ende de sus potenciales poderes, llegará cuando sus estudiantes entiendan —como entendieron Jesús y Walter— la ciencia de la vida. Cuando esto suceda las consecuencias serán escatológicas. En &lt;em&gt;La hoz&lt;/em&gt;, título sacado de un pasaje del Apocalipsis, Walter nos dice: "Luego de la publicación de este libro vendrá el entendimiento de la aplicación del poder mental", cosa que devendrá en "el fin de la era".[5]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas grandilocuentes, aunque megalomaníacas ideas de Walter y sus seguidores, contagiaron al adolescente que fui y explican mi soliloquio en el aeropuerto de San Francisco. Para entender mi extravío no tengo más remedio que entrar en detalle sobre el arte de desarrollar el poder mental tal y como lo enseñaba Walter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La ley de la importunidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Escatología hay tres leyes que Juan del Río me enseñó a mí y a mis compañeras de grupo desde la primera clase formal, que recibí en diciembre de 1978, las cuales yo interpretaba de manera muy práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera, la &lt;em&gt;Ley de causa-efecto&lt;/em&gt;, nos muestra que dada nuestra naturaleza divina podemos crear &lt;em&gt;ex nihilo&lt;/em&gt; aquello que deseamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda, la &lt;em&gt;Ley de la proporción&lt;/em&gt;, nos muestra qué cualidad debe tener nuestro pensamiento para que sea causal: debe ser un sentir absoluto en la realidad objetiva de nuestro deseo. Walter interpretó que eso fue lo que quiso decir Jesús: "Cualquier cosa que desees cree que la posees, y la tendrás" (Mc. 11:24). La ilustración que nos puso del Río en clase fue la de una balanza de dos platillos. Cuando un platillo de la balanza acumula el 51 por ciento de pensamientos de nuestro sentir positivo ("cree que la posees") el brazo se inclina hacia un lado y la manifestación del deseo es automática (el lado del platillo opuesto representaría las "apariencias" y carestía "engañosa" en nuestras vidas). De ahí el nombre de "proporción" para esta ley. Pero el verdadero problema empieza aquí. Si poseemos la habilidad de causar (la primera ley) y conocemos la cualidad que debe tener nuestro pensamiento para que sea causal —una convicción profunda (la segunda ley)— ¿cómo llegamos a tal convicción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tercera ley, la &lt;em&gt;Ley de la importunidad&lt;/em&gt;, nos lo revela. Según los escatólogos importunidad significa "orar insistente y persistentemente hasta que la mente ceda", es decir, hasta que la suma de pensamientos genere un sentir positivo sin duda alguna. Esto es algo que Walter también dedujo de las enseñanzas de Jesús: la parábola del hombre que tiene un invitado a medianoche y le pide unos panes a su vecino, quien le contesta que ya están todos acostados pero que, a causa de su importunidad, se levantará a dárselos (Lc. 11: 5-13). La idea se repite en la historia de la viuda que con gran persistencia importuna a un juez rogándole justicia, parábola cuya moraleja es que "hay que orar siempre y no desfallecer" (Lc. 18:1-8). Walter interpretó la oración de estos versículos no como una súplica a un Dios personal inexistente, sino como la práctica mental del escatólogo avanzado. La vía para llegar al estado de convicción profunda ("¡cree que la posees!") es un ejercicio mental repetitivo y molesto, una importuna oración con uno mismo que culmina con el sentir de convicción. Siguiendo la analogía de la balanza, a través de la importuna repetición de pensamientos la mente acumula el 51 por ciento necesario en el platillo "correcto" para que el brazo de la balanza se incline a nuestro favor, es decir, genere el sentir de convicción.[6]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ilustrar cómo un entendido en Escatología utilizaría estas tres leyes supongamos que perdió una mano en un accidente y desea volver a tenerla. Según la primera ley puede hacerlo porque su pensamiento es causal y puede crear de la nada. Según la segunda ley para lograrlo tiene que sentir que &lt;em&gt;ya la posee&lt;/em&gt;. Ahora bien, para generar un sentir que contradice todas las apariencias hay que "orar", nos dice la tercera ley, hay que decirse a uno mismo que la mano existe con inexorable importunidad hasta lograr la convicción. La manera de hacerlo es irse a un lugar a solas, quizá tapando el muñón donde debiera estar la mano para que las apariencias no disturben al orador, y repetir una línea de pensamiento como "Mi mano existe y sé que está aquí" con tanto sentir como uno pueda generar. Con el tiempo, alegan los escatólogos, gracias a la importunidad devendrá un estado mental en que el orador creerá realmente que posee su mano. Eso significaría cumplir la segunda ley, y por ende, en el mundo objetivo aparecerá su nueva mano. Eso sí: se les dice a los estudiantes que para lograr semejante hazaña debe comenzarse por objetivos mucho menores, como curarse un catarro o una úlcera nerviosa. Estos logros modestos servirán de plataforma para desarrollar una fe invencible en la propia habilidad de causar; fe que, retroalimentada de logro en logro, nos permitirá resolver problemas cada vez mayores, como la reexpresión de un miembro perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Disonancia cognitiva&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esencia esa es la fórmula de cómo desarrollar la psicokinesis según Walter: un poder que, como ya he señalado, cuando muchos escatólogos lo desarrollen llegará "el fin de la era". (Aunque uso términos como "psicokinesis" en este artículo, los escatólogos no lo hacen. En parasicología a la psicokinesis también se le conoce con el nombre de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Telequinesis"&gt;telequinesis&lt;/a&gt;.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace veinte años, cuando creía fervientemente en el apocalipsis de Walter, me imaginaba que si los maestros de Escatología se enfermaban, envejecían y morían como cualquier otro mortal era porque no aplicaban bien las enseñanzas; creía que eran individuos mediocres y sin ambición alguna. Una de las razones por las que rompí con Juan del Río y con mi segundo maestro, Jaime López, fue porque no vi resultado psicokinético alguno no sólo en mi vida, sino en la de ellos. Del Río, quien murió de cáncer en 2001, era un señor que cuando estudiaba con él en 1979 aparentaba su edad: cincuenta y seis años. Cierta ocasión me contó un estudiante de recién ingreso que le había preguntado a del Río si conocía al menos un solo escatólogo que no envejeciera. Del Río se quedó pensando y respondió que no. "¡Entonces la Escatología todavía no plancha!" (las arrugas) exclamó el estudiante. Yo pensaba igual. ¿Dónde estaban los centenarios que habrían por necesidad que existir una vez que Eddy y Walter redescubrieron la "ciencia de la vida" que originalmente habían descubierto entendedores como Matusalén y los otros centenarios bíblicos? En teoría, el desarrollo más elemental de la psicokinesis habría de controlar, por medios psíquicos, al propio cuerpo. Eddy misma había enseñado que su ciencia podía impedir los estragos de la vejez, por lo que muchos de sus devotos seguidores pensaron que Eddy no moriría. Pero lo que veía contradecía rotundamente lo prometido por Walter, quien dedicó dos capítulos al tema de cómo vencer la vejez en &lt;em&gt;La hoz afilada&lt;/em&gt;, el libro de texto de Escatología. Walter escribió: &lt;blockquote&gt;La juventud, siendo una sensación de juventud, puede ser conscientemente continuada o mantenida con todo su vigor, energía y buenas emociones. Que esto no es una mera teoría puede establecerse por la longevidad de los personajes de la Biblia, quienes entendieron este hecho.[7]&lt;/blockquote&gt; Los discípulos de Walter se tragan esta afirmación. En uno de sus folletos Florence Stranahan escribió: "Dices que tu cabello está prematuramente gris. La edad nada tiene que ver con eso. Es tu propio pensamiento". Que los escatólogos realmente se creen poseedores del elixir de la juventud se advierte además en el comentario de Genevieve Rader sobre esos capítulos de &lt;em&gt;La hoz afilada&lt;/em&gt;: comentario que se les lee a los estudiantes avanzados y donde se reafirma y reelabora lo declarado por Walter.[8] Pero Rader, quien dirigiera Escatología por cuarenta años hasta 1981, al igual que Eddy, Stranahan y Walter envejeció y murió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que los grandes maestros envejecían y morían como cualquier mortal. Eso no me alarmaba porque yo también me tragué las racionalizaciones de los escatólogos: que Eddy, Stranahan y Rader no habían entendido del todo la ciencia de la vida, y que Walter hizo la "transición" al otro mundo porque así lo quiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creer en estas ingeniosas racionalizaciones me permitió continuar con mis estudios de Escatología. Durante mi primer año en la secta innumerables veces intenté cumplir la tortuosa Ley de la importunidad, pero no podía. Me sentía tonto repitiendo tanta línea como loro sin resultado alguno y nunca logré las maratónicas sesiones de horas e incluso días que, según del Río, Walter había realizado. Tenía entonces veinte años y quería convertirme en un virtuoso de la oración —la importunidad— a fin de manifestar mis jóvenes deseos. Pero jamás se me ocurrió dudar de la existencia de tales poderes. No se me ocurrió pensar que la falla no se encontraba en mí, o que otros escatólogos podrían haber tenido dificultades similares en la praxis de la importunidad. No osaba pensar que ellos habían cumplido con la Ley de la importunidad sin resultado alguno, y mucho menos me atrevía a pensar que las historias de las maratónicas sesiones de Walter eran exageraciones. Creo que fue Jaime Hall, mi más cercano amigo escatólogo (fallecido en 1996 por un fulminante paro cardiaco), quien me dijo que Walter había orado días; que necesitaba dinero y que un antiguo alumno le envió un cheque por correo: milagro que atribuyó a su maratón de importunidad. Jamás se me ocurrió cuestionar ese milagro o los atribuidos a Jesús. No concebía que lo que cuentan los evangelios podía no haber sido histórico sino que fuera ficción literaria; o que la interpretación "metafísica" de Eddy y Walter sobre las narrativas neotestamentarias fuera una patraña. Años y más años tenían que pasar para que cuestionara la historicidad de los relatos bíblicos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que he abandonado toda fe en la existencia de esos poderes veo cuestiones elementales que en su momento no vi por mi fe ciega. Si Escatología fuera una ciencia y si sus leyes fueran tan reales como la ley de la gravedad o la ley de la termodinámica, es más que elemental que habría atestiguado hartas demostraciones de tales leyes de parte de mis maestros Juan del Río y Jaime López (en una conversación con mi padre a principios de los años ochenta le llamé "&lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/4/4d/Yoda-ep2.jpg"&gt;Yoda&lt;/a&gt;" a este último). La gravedad no requiere demostrarse: la vemos todos los días. Pero ni yo ni ningún otro estudiante de Escatología había visto no se diga un Matusalén que reexpresara miembros perdidos, sino ni siquiera un logro paranormal relativamente modesto como mover un pequeño objeto por medio de la mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mueren más jóvenes...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo aquél que esté por caer a Escatología u otra secta le sugeriría que considere esta prueba de tornasol para distinguir la falsa ciencia de la verdadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los científicos demuestran la realidad de sus ciencias a la vista de todos: electricidad, ingeniería, computación, medicina, aeronáutica, petroquímica, mecánica automotriz y muchas más. Los seudocientíficos no pueden hacerlo. Si antes de emigrar hubiera razonado de esta forma, me habría percatado de que no necesitaba viajar en busca de material parasicológico "serio" para robustecer mi fe escatológica. El hecho que ningún escatólogo se mantuvo joven, o al menos más sano que la norma, debió haber sido suficiente motivo para no buscar en ese camino mi salvación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/American_Medical_Association"&gt;Revista de la Asociación Médica Americana&lt;/a&gt; del 22 de septiembre de 1989 se registraron los decesos de miles de seguidores de Eddy junto con un grupo de control. Si la Ciencia Cristiana de Eddy fuera una verdadera ciencia, uno esperaría que sus seguidores fueran más longevos que los del grupo de control. Pero la revista médica reveló algo muy distinto: &lt;blockquote&gt;Entre los científicos cristianos la proporción de muertes de cáncer duplicó el promedio nacional, y el seis por ciento de ellos murió de causas consideradas prevenibles por los doctores. En promedio, quienes no eran científicos cristianos vivieron cuatro años más que los científicos cristianos en el caso de las mujeres, y dos más en el caso de los hombres.[9]&lt;/blockquote&gt; Así que los seguidores de Eddy mueren más jóvenes por cáncer que el americano promedio debido a su renuencia de acudir al doctor. Si se hicieran los mismos estudios a los seguidores de Walter, quienes también son renuentes de ir al médico porque "la creencia en la enfermedad enferma", apostaría a que el estudio arrojaría cifras muy similares. Mi ex maestro Juan del Río se enfermó precisamente porque, a pesar de haberse hecho rico con el montón estudiantes de Escatología que tuvo, omitió hacerse chequeos médicos y cuando tuvo síntomas el cáncer ya estaba muy avanzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo decir que la mejor clase que jamás he recibido sobre la Ley de la importunidad me la dió del Río en privado. Su exposición fue más clara y didáctica que los mismísimos capítulos de &lt;em&gt;La hoz afilada&lt;/em&gt; en que se le enseña al estudiante cómo "orar". Veinte años después, cuando le detectaron el cáncer, del Río tuvo una ventana de oportunidad de más de cuatro años para orar con importunidad y vencer la enfermedad. &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=VeHHsulwPGY"&gt;Pero fracasó&lt;/a&gt;. Y fracasó por el simple hecho que el cáncer no tiene una etiología "mental" ni se cura con "pensamientos de salud" o "erradicando todo odio" como predicó Walter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi segundo maestro, Jaime López, fue más lejos que del Río respecto al dilema de ir o no al médico. Cierta vez hizo un comentario crítico sobre la familia del Río porque practicaban la vacunación profiláctica (Juan fue médico y había ejercido su profesión antes de entrar a la secta). En su estudio de Puebla López me dijo que él no vacunaba a sus hijos, y que lo habían decepcionado Juan y su esposa por hacerlo. Jaime López finalizó su comentario diciéndome que él se manejaba en la vida "como lo dice Walter".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante señalar que en 2006 Raquel Hall, la viuda de Juan del Río, imparte clases a 400 alumnos de Escatología, que ahora la llama "Aplicación Mental". Increíblemente, la larga agonía de su marido no le hizo dudar a ella o sus alumnos "aplicados" del dogma de que la enfermedad es curable por medios mentales. El creyente en una secta, religión o seudociencia rara vez madura al enfrentar lo que los psicólogos llaman &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Cognitive_dissonance"&gt;disonancia cognitiva&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque a mis veintes desconocía el estudio de la Asociación Médica Americana, creía que la vejez y muerte de los maestros se debía a que carecían del entendimiento que tuvieron Jesús y los centenarios del Antiguo Testamento. Una vez más: jamás se me ocurrió que las "leyes" de Escatología simplemente no existían, que eran una gran fantasía. No se me ocurrió porque no podía concebir la inexistencia de lo paranormal: una idea que mi padre me había inculcado de niño con sus bellas historias sobre los milagros de Jesús. Si bien de joven había abandonado al cristianismo, erróneamente creía que la existencia de la percepción extrasensorial y la psicokinesis, en las que tácitamente se basan los sistemas de Eddy y Walter, había sido demostrada científicamente por parasicólogos. Sólo necesitaba verlo para confirmarlo en los laboratorios gringos de parasicología. De ahí la necesidad de emigrar y mi soliloquio aquel día en el aeropuerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¡Dénme una lección a la Yoda!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La terrible experiencia en California en 1985-88, basada en mi quijotesco proyecto de desarrollar poderes, será tema del quinto tomo de mi serie autobiográfica &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hojas susurrantes&lt;/span&gt;. Por el momento lo único que puedo hacer es citar un pasaje de mi diario que muestra la madurez de mi ulterior apostasía de Escatología:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;2 septiembre 1997&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer leí dos capítulos de &lt;em&gt;La hoz afilada&lt;/em&gt; en inglés después de años de no leerla. Y pasó algo importante. El caso es que por vez primera dudo de la honestidad de Walter. ¿Recuerdas ese artículo de la revista &lt;em&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Skeptical_Inquirer"&gt;Skeptical Inquirer&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; donde anoté cómo debí haber reaccionado ante el alegato de la Ley de la importunidad?: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gurú: "No tomes mi palabra por sentado. Tú mismo puedes aprender a desarrollar la psicokinesis". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escéptico: "¡Magnífico, me encantaría! Pero antes de usar mi tiempo en intentarlo quisiera hacer una pequeña indagación de consumidor. ¿Que me dice usted de una demostración?" &lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el quid. Ni Walter ni Genevieve o Robert Durling pudieron realizar ni una monada psicokinética como eso que dice Walter en la página 219 de su libro de texto: que con su puro pensamiento afectó pedazos de acero, hule, piedra, madera y arcilla. Mi actitud actual sería &lt;em&gt;exigir&lt;/em&gt; la demostración ("antes de usar mi tiempo...") o &lt;em&gt;no&lt;/em&gt; intentar cumplir las interminables horas que exige la supuesta Ley de la importunidad. Es en este punto donde he cambiado. Quien lee ahora &lt;em&gt;La hoz afilada&lt;/em&gt; es otro: un escéptico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una golosina lo que dice Walter en la página 207: "Investiga los &lt;em&gt;resultados&lt;/em&gt; [¡énfasis en el original!] de quienes escoges como maestros y no te extraviarás". ¡Miren quién habla!: ¡si él mismo murió súbitamente! Y ve esta otra: "Que la señora Eddy no descubrió toda la verdad es evidente porque ya no está con nosotros", escribió Walter en el libro más atesorado por los escatólogos. ¡Otra gema, pues nada hay más fatal para la credibilidad de Escatología que Walter muriera aún más joven que ella!&lt;/blockquote&gt; Al final del capítulo "Conclusión" de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La hoz afilada&lt;/span&gt; anoté con tinta roja a pié de página: &lt;blockquote&gt;"OK, Walter o maestros contemporáneos de Escatología, se los pido sin burla alguna: Denme una lección a la Yoda levitando la nave frente a Luke como en la película &lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_imperio_contraataca"&gt;El imperio contraataca&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;, y mañana reiniciaré humildemente el estudio del primer folleto de Pláticas Francas..."&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Engañabobos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salvo algunas correcciones, eso fue lo que escribí en mi diario en 1997. El folleto referido es la primera clase para principiantes de Escatología. Vale mencionar que en su época hubo quienes consideraban a Walter un timador. Florence Stranahan, una de sus más fieles discípulas, escribió en el folleto &lt;em&gt; Messages on Christian Science series I&lt;/em&gt;:&lt;blockquote&gt; Escribes que la Sra. __ dice que el Sr. Walter es un engañabobos [...] que usa una treta para hacer dinero. &lt;/blockquote&gt; Stranahan dudaba de que la acusación de la señora cuyo nombre omite fuera cierta. Pero Oliver Roberts de La Fontaine, hombre rico de la Wells Fargo &amp; Co. en California, escribió en &lt;em&gt;The great understander&lt;/em&gt; que Walter le cobró $10,000 dólares por un curso para iniciados (lo que en ese entonces costaba una mansión). En su libro Oliver confesó que al oír semejante cifra albergó momentáneamente el pensamiento que Walter lo había estado cazando con cursos previos para, una vez convencido, sacarle un dineral. De hecho, algunos pasajes del libro de texto de Escatología denotan una gran falta de integridad de parte de quien, &lt;em&gt;in absentia&lt;/em&gt;, tomé por guía espiritual y maestro. Walter escribió: &lt;blockquote&gt;Existen dos etapas positivas en el desarrollo que preceden la transición conciente, las cuales deben entenderse y demostrarse del todo antes de que la tercera etapa de la transición consciente sea entendida y demostrada. Por lo tanto, cuando cualquiera de mis estudiantes me demuestre que entiende las primeras dos etapas, con gusto le enseñaré la ley que gobierna la tercera. La primera etapa es la demostración de invisibilidad. Jesús podía hacerlo a voluntad, como declaran las escrituras. El segundo estado es la transfiguración [...] .&lt;/blockquote&gt; ¿Realmente creía Walter eso? En sus palabras ("cuando cualquiera de mis estudiantes me demuestre que entiende las primeras dos etapas...") se da por sentado que, si Walter le pedía al alumno semejante demostración, él mismo podía volverse invisible y transfigurarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace años solía pensar que a Walter simplemente se le había aflojado un tornillo. Ahora comienzo a verlo bajo tonos aún más oscuros. Si Walter no se hacía invisible era moralmente peor que un chiflado: un charlatán. La diferencia entre chiflado y charlatán es que el chiflado se cree sus mitos, mientras que el charlatán engaña conscientemente. Martin Gardner distingue entre uno y el otro en su libro &lt;em&gt;La ciencia: lo bueno, lo malo y lo falso&lt;/em&gt;. El chiflado sería un Velikowski, quien creía en su lunática astronomía; el charlatán sería un Uri Geller, quien nos engañaba con trucos "psicokinéticos" de ilusionismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que ¿realmente creía Walter lo que le pedía a sus alumnos? Como dije, en tal demanda no sólo estaba implícito que él, Walter, se había hecho invisible sino que también se había transfigurado como Jesús. Pero es un hecho comprobado que Walter jamás demostró que podía hacerse invisible ante los hombres de ciencia en las universidades y laboratorios de su país. De haberlo hecho habría revolucionado al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente no creo que Walter se hiciera invisible. Y eso sólo puede significar una cosa: que Walter le mintió a sus alumnos y lectores al implicar, con la cita de arriba, que él podía lograr semejante hazaña parasicológica. Esto parecerá muy brusco a los escatólogos, dado que Walter había terminado &lt;em&gt;La hoz&lt;/em&gt; diciendo que, ante todo, uno tiene que ser sincero consigo mismo. Pero es un hecho consabido que entre gurús y sus creyentes este tipo de autoengaño es harto frecuente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien es imposible probar un negativo —como por ejemplo que Walter &lt;em&gt;no&lt;/em&gt; se hacía invisible—, es importante dar una breve clase de ciencia real en esta página. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay dos preceptos centrales para los escépticos. Uno es &lt;span style="font-style:italic;"&gt;"Afirmaciones extraordinarias requieren de evidencia extraordinaria"&lt;/span&gt;, por ejemplo, que Walter no sólo hubiera demostrado públicamente su invisibilidad sino que los escatólogos avanzados lo hicieran hoy día. Pero en su libro de texto Walter ni siquiera se tomó la molestia de describir una prueba &lt;em&gt; ordinaria&lt;/em&gt; para sus extraordinarias afirmaciones (la misma falta que aparece a lo largo y ancho del libro de texto de su gran mentora, Mary Baker Eddy). El otro precepto es &lt;span style="font-style:italic;"&gt;"La carga de la prueba recae sobre quien propone la afirmación extraordinaria"&lt;/span&gt;. Se ha observado que en las seudociencias se invierte la carga de la prueba: como un maestro que le exige al estudiante que se haga invisible ¡sin que él mismo, el maestro, le haya dado antes una demostración de invisibilidad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a suponer por un instante que Walter podía hacerse invisible. ¿Por qué no hizo demostraciones públicas? ¿Para ocultar su fórmula secreta de la importunidad sobre estos poderes a los mal pensados? ¡No me hagas reír, Walter! Imaginemos qué absurdo sería que Edison, cuando acababa de inventar el foco, no se lo quisiera enseñar a nadie sino que se guardara a sí mismo su máximo descubrimiento. Imaginemos que pusiera este requisito a sus estudiantes: que &lt;em&gt;ellos&lt;/em&gt;, no el inventor, le demostraran a Edison cómo crear luz en una bombilla al vacío ¡antes de dejarlos entrar al laboratorio para que vieran el foco encendido de su maestro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ponderando lo que dice &lt;em&gt;La hoz afilada&lt;/em&gt; con sano escepticismo, el veredicto sobre Walter parece insoslayable: muy bien pudo haberse comportado como un engañabobos, tal como escribió aquella conocida de Stranahan citada arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Lecturas recomendadas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para comprender a Walter no es mala idea leer biografías sobre las pícaras vidas de los creadores de imperios religiosos en suelo Norteamericano: desde &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Smith"&gt;Joseph Smith&lt;/a&gt; y sus mormones hasta el reverendo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sun_Myung_Moon"&gt;Sun Myung Moon&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://cienciologia.wordpress.com/"&gt;Ronald Hubbard&lt;/a&gt; pasando por quienes, como Walter e incontables otros, no lograron crear grandes organizaciones y sus seguidores apenas son conocidos. El libro de Martin Gardner, &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.amazon.com/Healing-Revelations-Mary-Baker-Eddy/dp/0879758384"&gt;The healing revelations of Mary Baker Eddy&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, es un buen comienzo; así como &lt;em&gt;The transcendental temptation&lt;/em&gt; de Paul Kurtz, a quien tengo el gusto de conocer personalmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien quiera saber por qué los verdaderos hombres de ciencia no creen en la existencia de poderes paranormales —que tantas sectas prometen a sus seguidores— no debe perderse de &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.amazon.com/o/ASIN/0387987207/ref=s9_asin_title"&gt;Leaps of faith&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; de Nicholas Humphrey. Al momento de escribir no está traducido al castellano, pero algunos libros de Gardner críticos de seudociencias y sectas que prometen tales poderes han sido traducidos: &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.casadellibro.com/libro-la-ciencia-lo-bueno-lo-malo-y-lo-falso/2900000255104"&gt;La ciencia: lo bueno, lo malo y lo falso&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; (1988) y &lt;em&gt;La nueva era&lt;/em&gt; (1990).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Espléndidas lecturas para curarse del pensamiento mágico!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Posdata&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 6 de marzo de 1941 el &lt;em&gt;Aurora Beacon News&lt;/em&gt;, periódico del pequeño pueblo donde Walter pasó la mayor parte de su vida, publicó la nota: "William Walter Muere Súbitamente en su Casa de Florida". El artículo especificaba que Walter estaba en su cálida casa de Florida para pasar los inviernos, y que la causa de su fallecimiento había sido un ataque cardiaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nota demuestra que lo que escuché en Escatología es un mito: que Walter no murió como todos sino que hizo la "transición" al siguiente plano de la existencia como Jesús (en los cursos más avanzados, los escatólogos afirman que la narrativa de la Ascensión del Nuevo Testamento describe la "transición consciente" de Jesús). El mencionado &lt;a href="http://www.amazon.com/gp/product/0879756454/ref=pd_rvi_gw_1"&gt;libro&lt;/a&gt; de Paul Kurtz desmitifica la Resurrección y Ascensión y nos muestra al Jesús histórico en toda su prosaica mortalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Artículo enciclopédico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wikipedia publicó &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escatología_%28movimiento_religioso%29"&gt;este artículo&lt;/a&gt; sobre la Escatología de Walter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1] Stefan Zweig, &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.casadellibro.com/libro-la-curacion-por-el-espiritu-mesmer-baker-eddy-freud/2900001124039"&gt;La curación por el espíritu&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; (Colección Austral, 1965), págs. 13 &amp; 110s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] Tanto las doctrinas de Eddy como las de Walter aparecen en publicaciones que las respectivas organizaciones venden al publico general. Escatología se anuncia &lt;a href="http://secure.cartsvr.net/catalogs/index.asp?category=229115&amp;count=1"&gt;aquí&lt;/a&gt;, donde es posible solicitar algunos textos de Walter. Parte de la información biográfica la obtuve del panfleto &lt;em&gt;Additional background information and a brief summary of the writings of William W. Walter&lt;/em&gt; (Eschatology Foundation, 1977). Los textos de Escatología en estas notas han sido publicados por esa organización. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3] William Walter, "Perfection" en &lt;em&gt;Common sense series, number thirty-one&lt;/em&gt; (1940), pág. 1. Walter había prometido una serie de setenta folletos en "Mental warfare", &lt;em&gt;Common sense series, number eleven&lt;/em&gt; (1932), pág. 1.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[4] William Walter, &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.antiqbook.com/boox/sac/502.shtml"&gt;The sharp sickle&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; (1928), págs. 484s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[5] &lt;em&gt;La hoz&lt;/em&gt;, traducción de Mario Estrada (1974), págs. 313s (&lt;em&gt;La hoz&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;La hoz afilada&lt;/em&gt; son dos distintos libros de Walter).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[6] Walter usó la expresión "Ley de la importunidad" en &lt;em&gt;&lt;a href="http://secure.cartsvr.net/catalogs/catalog.asp?prodid=1879985&amp;showprevnext=1"&gt;The unknown God, Vol. II&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, (1922), pág. 123, libro que alegadamente es "la interpretación metafísica", versículo por versículo, de los evangelios; y explica la importunidad en&lt;span style="font-style:italic;"&gt; Notas de la clase primaria&lt;/span&gt;, traducción de Mario Estrada (1975), págs. 105s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[7] &lt;em&gt;The sharp sickle&lt;/em&gt; (op. cit.), págs. 278s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[8] Genevieve Rader, &lt;em&gt;&lt;a href="http://secure.cartsvr.net/catalogs/catalog.asp?prodid=3886056&amp;showprevnext=1"&gt;The sharp sickle questions: Eschatology&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; (1962), págs. 256-284.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[9] Martin Gardner, &lt;em&gt;The healing revelations of Mary Baker Eddy&lt;/em&gt; (Prometheus Books, 1993), pág. 217.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-6626352088308310451?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/6626352088308310451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=6626352088308310451' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/6626352088308310451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/6626352088308310451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/05/escatologia-la-secta-de-la-que-sali.html' title='Escatología: la secta de la que salí'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/ShLijvkNEcI/AAAAAAAAAB4/zGK9LzIc-jc/s72-c/juan_del_rio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-3665827122030363919</id><published>2009-05-13T18:54:00.011-05:00</published><updated>2010-12-17T18:32:21.372-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicohistoria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulos de mi 4º libro'/><title type='text'>Lloyd deMause</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQwBCAwyJlI/AAAAAAAAAzc/xctXr-2M0h4/s1600/Lloyd_deMause.jpg" imageanchor="1" style="clear:left; float:left;margin-right:1em; margin-bottom:1em"&gt;&lt;img border="0" height="200" width="150" src="http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQwBCAwyJlI/AAAAAAAAAzc/xctXr-2M0h4/s200/Lloyd_deMause.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El Newton de la historia de la infancia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOHN BOWLBY muestra los fundamentos para entender el apego; Colin Ross, para entender el trastorno mental del ser humano, y tendré en mente su clase para explicar la psicohistoria. Pero Ross es médico, no historiador. En los siguientes capítulos expondré las razones de fondo de por qué los padres han maltratado a sus hijos desde tiempos inmemoriales. La perspectiva a nuestro pasado se abrirá de la manera más amplia posible: un marco de miles si no es que de cientos de miles de años sobre lo ocurrido en mi familia y en todas las demás familias de la raza humana y prehumana. Tanto en este como los siguientes capítulos desaparecerá mi biografía y sólo reaparecerá en mi siguiente libro, no sin antes haber expuesto la teoría psicogénica de la historia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloyd deMause (pronunciado de-Moss), nacido en 1931, estudió ciencias políticas en la Universidad de Columbia. Después de sus estudios universitarios pidió dinero prestado para establecer una casa editorial que consumió diez años de su vida antes de que retomara su trabajo de investigación. Si bien Freud, Reich, Fromm y otros habían escrito algunos ensayos especulativos sobre la historia en base al sicoanálisis, tales ensayos pueden considerarse la fase aristotélica de lo que hoy se entiende por psicohistoria. En 1958, el año en que nací, Erik Erikson publicó un libro sobre el joven Lutero en que propugnaba el surgimiento de un nuevo campo de estudio que llamó “psico-historia” (que no debe confundirse con la tontería ficticia de Isaac Asimov). Un decenio después, en 1968, deMause presentó un esbozo de su teoría a una asociación de analistas donde, a diferencia de Freud y sus epígonos, centraba la psicohistoria en las diversas formas de crianza de los niños. Después de que Occidente abandonó el colonialismo y padeció de una cruda moral por el trato que le había propinado a otras naciones y etnias, se volvió un tabú enfocarse en la parte oscura de las culturas no occidentales. Al escoger un área de investigación mal vista en la academia deMause tuvo que hacer su carrera intelectual de manera independiente. El móvil de su búsqueda siempre fue qué habrán sentido los niños en las muy diversas culturas del mundo. Como vimos en el capítulo anterior, el mamífero, y más aún el primate, está tan a la merced de sus padres que las formas específicas de puericultura no pueden soslayarse si es que hemos de entender la perturbación mental. Pero es precisamente esta temática, las prácticas de crianza y el abuso infantil, lo que ignoran los historiadores convencionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su ensayo “La independencia de la psicohistoria” deMause nos dice que la historia &lt;em&gt;qua&lt;/em&gt; historia describe lo que ha sucedido, no el por qué, y añade que la historia y la psicohistoria son campos distintos de investigación.&lt;blockquote&gt;Grandes segmentos de historia escrita son de poco valor para el psicohistoriador, mientras que otras vastas áreas que han sido relegadas por los historiadores súbitamente se expanden, de la periferia, al centro del mundo conceptual del psicohistoriador. &lt;/blockquote&gt;A deMause no le importa que se le haya acusado de ignorar la economía, la sociología y el uso de estadísticas. “La acusación común de que la psicohistoria ‘reduce todo a la psicología’ no tiene sentido filosóficamente. Por supuesto que la psicohistoria es reduccionista en este sentido, dado que todo lo que estudia involucra motivaciones históricas”. Pocos pronunciamientos de deMause me han agradado más que aquel en que dice algo que yo había estado manteniendo por muchos años antes de descubrirlo, cuando me decía en soliloquios que, si para entender las ciencias exactas como la física debemos ser objetivos, únicamente introduciendo la subjetividad podremos entender a las humanidades.&lt;blockquote&gt;La psicohistoria es una ciencia en la que los &lt;em&gt;sentimientos&lt;/em&gt; del investigador son tan o más importantes que su bagaje de investigación. El calibrar las complejas motivaciones sólo puede llevarse a cabo mediante la identificación con los actores humanos. La supresión común de los sentimientos en la mayor parte de la “ciencia” simplemente minusvalida al psicohistoriador tanto como si a un biólogo se le privara del uso del microscopio. El desarrollo &lt;em&gt;emocional&lt;/em&gt; del psicohistoriador es, por lo tanto, tan tema de discusión como su desarrollo intelectual. Actualmente no creo que los historiadores más tradicionales estén emocionalmente equipados. &lt;/blockquote&gt;Luego añade que, cuando habla con un erudito típico que sólo usa su intelecto, se topa con una mirada de total incomprensión. “Mi oyente generalmente se encuentra en otro universo de discurso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La publicación de &lt;em&gt;History of childhood&lt;/em&gt; en 1974, libro del cual capturé el &lt;a href="http://www.psicodinamicajlc.com/articulos/evolucion_infancia.html"&gt;capítulo principal&lt;/a&gt;, marca el año axial del campo que deMause creó. Haciendo a un lado las idealizaciones de previos historiadores, el libro examina por vez primera la historia de la infancia occidental. En el nuevo paradigma demausiano la fuerza del cambio no es la tecnología ni la economía, sino las interacciones entre padres e hijos. Por poner un ejemplo: la mayoría de los pensadores sociales y políticos parten de la premisa de que las guerras y otras catástrofes humanas tienen una explicación racional, digamos: la economía. Alice Miller y algunos psicohistoriadores mantienen que al menos algunas guerras son acciones irracionales y que resultan de un móvil inconsciente: ajustar cuentas con vejaciones no procesadas de la infancia. &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Instituto_Ross_del_Trauma_Psicológico#La_substituci.C3.B3n_de_la_zona_de_control"&gt;La sustitución del sitio de control&lt;/a&gt; de una parentela destructiva domina la conducta destructora del adulto. No obstante, la atrevida exposición de todo un rosario de brutalidades a la niñez, como las que mencioné al inicio de este libro, hizo que Basic Books rompiera el contrato que tenía con deMause de publicar &lt;em&gt;History of childhood&lt;/em&gt;. Cómo a partir de aquí fue que nació la psicohistoria contemporánea es fascinante. En este capítulo reciclaré y comentaré pasajes de uno de los artículos de deMause, “On writing childhood history” (Escribiendo sobre la historia de la infancia) publicado en 1988: una recapitulación de quince años de trabajo en la historia de la infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DeMause había tomado cursos en un instituto sicoanalítico y puso a prueba la idea freudiana de que la civilización, tan cargada de moral, era onerosa para los niños modernos; y que en la antigüedad habrían vivido en un edén sin el ogro del superyó. La evidencia le mostró lo diametralmente opuesto, y manifestó sus discrepancias al criticar al antropólogo Géza Róheim:&lt;blockquote&gt;Descubrí simplemente que no le encontraba sentido alguno a lo que Róheim y otros decían. Esto era particularmente cierto respecto a la infancia. Róheim escribió, por ejemplo, que los aborígenes australianos que observó eran excelentes padres a pesar que de cada dos niños que tenían se comían a uno, impulsados por lo que llamaban “hambre de bebés” [las madres también decían que sus bebés eran “demonios”] y forzaban a otros de sus hijos a comer partes de sus hermanos. Róheim dijo que esto “no parece haber afectado el desarrollo de la personalidad” de los hijos sobrevivientes y que, según concluye, éstas eran “buenas madres que se comen a sus propios hijos”. &lt;/blockquote&gt;La mayoría de los antropólogos no solían objetar las extraordinarias conclusiones de Róheim. En su artículo deMause llamó la atención a una lectura muy distinta, salida de la pluma de Arthur Hippler, sobre los aborígenes australianos. DeMause ya había consolidado su casa editorial y publicaba &lt;em&gt;The Journal of Psychological Anthropology&lt;/em&gt;, revista especializada en la que Hippler, quien había observado directamente a los mismos aborígenes de Róheim, escribió:&lt;blockquote&gt;La crianza de niños menores de seis años puede describirse como hostil, agresiva y negligente; con mucha frecuencia es brutal. &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Infanticidio#Australia"&gt;El infanticidio se practica con frecuencia&lt;/a&gt;. Es común que al bebé se le ofrezca el pecho cuando ya no lo desea y casi se ahoga con la leche. La madre suele ser muy abusiva verbalmente mientras el niño crece, usando epítetos como “eres mierda”, “vagina para ti”. La crianza se expresa a través de gritos; o no se expresa en absoluto si no va acompañada de cachetadas y amenazas. Nunca observé un solo cuidador de niños yolngu de cualquiera edad o sexo caminando con un niño que empieza a andar; mostrándole el mundo, explicándole las cosas o empatizando con sus necesidades. El mundo se le describe al niño como peligroso, hostil y lleno de demonios; aunque los únicos peligros provienen de sus guardianes. El niño también es estimulado sexualmente por su madre. El pene y la vagina son acariciados para pacificar al niño, y la acción claramente excita a la madre. &lt;/blockquote&gt;Recordando &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Talk:Ross_Institute_for_Psychological_Trauma#Discussing_removal_.232:_The_Locus_of_Control_Shift"&gt;lo dicho por Ross en el caso de la segunda niña&lt;/a&gt;, ya podemos imaginar la transfusión del mal que estos niños hijos de caníbales filicidas internalizarían; y cómo afectará su salud mental. Creo que es pertinente seguir citando extractos del artículo de deMause: es muy didáctico para entender la psicohistoria y cómo se contrapone con los postulados de los antropólogos y los etnólogos. Una vez que las observaciones de Hippler fueron publicadas, un defensor de Róheim respondió airado:&lt;blockquote&gt;Ciertamente me encuentro mucho más cercano a las observaciones de Róheim, y precisamente porque no se precipita a la conclusión a la que deMause llega. La cultura nativa de Australia sobrevivió muy bien, gracias, y sobrevivió por decenas de miles de años antes de que fuera devastada por interferencia occidental. Si eso no es adaptación ¿qué lo es? &lt;/blockquote&gt;La descripción que hacen Hippler y Róheim sobre esta cultura aborigen parece la peor de las pesadillas posibles para los niños. Pero para los antropólogos occidentales esgrimir juicios de valor condenatorios es el máximo de los tabúes. Algunos de ellos incluso aceptan la teoría freudiana de que el pasado histórico fue menos represivo para la niñez, y que la civilización occidental es corruptora del noble salvaje. Pero eluden el hecho de que Hippler y Róheim mismo observaron barbaridades hacia los niños impensables en el mundo civilizado, como comérselos. (Otras fuentes bibliográficas que sustentan este tipo de afirmaciones de canibalismo filicida aparecen en el quinto excurso, al final de este libro.) Aunque parezca increíble, los antropólogos y los etnólogos no condenan a estas madres caníbales. Bajo el primer mandamiento de su disciplina, “No juzgarás”, se ignora el saldo emocional de semejante forma de crianza: personalidades psicóticas y claramente disociadas como las que yo mismo vi en la clínica de Ross, y peores aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mundo académico Róheim no era tan conocido como Philippe Ariès, historiador que colaboró con Foucault y autor de un clásico en la historia de la infancia, &lt;em&gt;L'enfant et la vie familiale sous l'Ancien régime&lt;/em&gt;. Ariès partía de la premisa de Freud sobre la benignidad del medio hacia los niños en tiempos pretéritos. Al igual que Róheim no negó las palizas, el incesto y otras vejaciones hacia los niños descritas en su libro. Lo que negó fue que tales tratos causaran perturbaciones. “En otras palabras”, se burla deMause, “como todos azotaron y abusaron sexualmente de los niños, el maltrato no tuvo efectos en ellos”. Ariès ha sido tomado como una autoridad en la historia de la infancia. DeMause no sólo rechazó su supuesto de que no había saldo psicológico adverso, sino que giró ciento ochenta grados la premisa base de Freud. Las hipótesis de trabajo de deMause son simples: (1) en Occidente las formas de crianza eran más bárbaras en el pasado, y (2) comparado con el mundo occidental actual las otras culturas tratan peor a los niños. Estas hipótesis, que rompían las tablas de la ley mosaica de los antropólogos, darían luz a la nueva disciplina de la psicohistoria. Para el &lt;em&gt;Zeitgeist&lt;/em&gt; de la academia hablar no se diga de acciones criminales sino de maltratos a la infancia iba a perfecto contrapelo de todas las corrientes en historia, antropología y etnología, las cuales dan por sentado que no ha habido cambios sustanciales en las relaciones paternofiliales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los académicos no podían negar los hechos que le apasionaban a deMause. Como vimos, Róheim no los negaba sino que él mismo los publicaba. Ariès tampoco los negaba. La táctica que encontró deMause entre sus colegas fue el &lt;em&gt;argumentum ex silentio&lt;/em&gt;: sin registro histórico alguno, dar por sentado que los niños eran tratados de manera similar a como se hace en el Occidente actual. Un espléndido paradigma de este argumento es el siguiente. En 1963, diez años antes que deMause comenzara a publicar, Alan Valentine en su libro &lt;em&gt;Fathers and sons&lt;/em&gt; publicado por la Universidad de Oklahoma examinó cartas de padres a hijos en los siglos pasados. No halló una sola que transmitiera bondad del padre hacia el destinatario. Pero a fin de no contradecir el sentido común de que el trato de los hombres del pasado hacia sus hijos no fue distinto, Valentine concluyó:&lt;blockquote&gt;Sin lugar a dudas un número infinito de padres han escrito cartas a sus hijos que serían cálidas y elevarían nuestros corazones, si tan sólo pudiésemos hallarlas. Los padres más felices no dejan historia, y son los hombres que no se lucen con sus hijos los propensos a escribir las desconsoladoras cartas que sobreviven. &lt;/blockquote&gt;DeMause encontró la falacia del &lt;em&gt;argumentum ex silentio&lt;/em&gt; por doquier, incluso entre los mismos colegas que contribuyeron con los artículos que componen su libro seminal, &lt;em&gt;Historia de la infancia&lt;/em&gt;. Por ejemplo, cuando deMause le hizo una observación a Elizabeth Wirth Marwick sobre este tipo de cartas y, además, los diarios que escribían los padres, Elizabeth le respondió que sólo lo malo dejaba un registro en la historia. La mayoría de los historiadores estaban de acuerdo con ella. DeMause había comenzado a estudiar las fuentes primarias de este tipo de materiales. Elizabeth era sólo una entre doscientos historiadores a los que deMause les había escrito para el proyecto de su libro, de los que trabajó con cincuenta. DeMause afirma que entre todos ellos aparecía el &lt;em&gt;argumentum ex silentio&lt;/em&gt; a la hora de llegar a las conclusiones hacia las que apuntaba la evidencia. Las razones eran, naturalmente, psicológicas. Un historiador italiano le entregó a deMause el borrador de un capítulo que iniciaba diciendo que no consideraría “los temas del infanticidio o la pederastia” en la antigua Roma. DeMause tuvo que rechazarlo. Otros candidatos a contribuyentes fueron más lejos. Al inicio de este libro hablé del tormento que &lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/5f/Edward_S._Curtis_Collection_People_007.jpg"&gt;la empañadura con apretadas vendas o fajas&lt;/a&gt; ha representado para los bebés. John Demos, autor de un libro sobre la familia de los colonos norteamericanos, negó que la práctica europea fuera importada a suelo americano a pesar de la evidencia que deMause había reunido y publicado (en un programa televisivo de mayo de 2008 incluso vería un dibujo de un bebé anglosajón enfajado). Y sobre otro tipo de maltratos a la niñez norteamericana Demos usó el argumento de que la evidencia bibliográfica en cartas, diarios, autobiografías y reportes médicos era irrelevante; que lo que valía eran los documentos del Ministerio Público (más o menos equivalente al Ministerio Fiscal de España). El problema con este argumento es que, en tiempos coloniales, no existían las organizaciones de protección a la niñez que iniciaron en el siglo XIX en Inglaterra y que se han vuelto mucho más visibles a partir de la década de los ochenta del siglo XX. Demos no sólo esgrimió la falta de registros jurídicos como argumento en contra de la tesis que los padres maltrataban más a sus hijos en tiempos coloniales. También argumentó: “Si algunos niños sufrieron de severos maltratos a manos de sus padres en Nueva Inglaterra, otros adultos habrían estado dispuestos a responder”. Las conclusiones de Demos fueron alabadas en su tiempo. Pero al igual que su argumento del Ministerio Público este último razonamiento padece de la misma idealización sobre el pasado de su nación. Si otros adultos no estuvieron dispuestos a responder se debió simplemente a que en aquella época aún no surgía el movimiento social de la protección a la infancia. La indiferencia de parte de la sociedad que yo mismo padecería exactamente dos siglos después de la independencia de la Unión Americana, como lo demostré en mi anterior libro, pone en evidencia la falacia del argumento de Demos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que deMause descartó a todos aquellos que argumentaban a partir del &lt;em&gt;argumentum ex silentio&lt;/em&gt; quedaron nueve historiadores que entregaron artículos para su libro, aunque aún algunos de éstos mostraron reticencias en publicar toda la evidencia hallada. Antes de la publicación, los nueve contribuyentes —diez junto con deMause— circularon sus artículos entre sí. La mayoría quedaron estupefactos con el capítulo inicial de deMause, cuyas primeras líneas se harían famosas en el estudio de la psicohistoria: &lt;blockquote&gt;La historia de la infancia es una pesadilla de la que hemos empezado a despertar hace muy poco. Cuanto más se retrocede en el pasado, más bajo es el nivel de la puericultura y más expuestos están los niños a la muerte violenta, el abandono, los golpes, el terror y los abusos sexuales. Nos proponemos a recuperar aquí cuanto podamos de la historia de la infancia a partir de los testimonios que han llegado hasta nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los historiadores no han reparado hasta ahora en estos hechos es porque durante mucho tiempo se ha considerado que la historia seria debía estudiar los acontecimientos públicos, no privados. Los historiadores se han centrado tanto en el ruidoso escenario de la historia, con sus fantásticos castillos y sus grandes batallas, que por lo general no han prestado atención a lo que sucedía en los hogares y en el patio de recreo. Y mientras los historiadores suelen buscar en las batallas de ayer las causas de las de hoy, nosotros en cambio nos preguntamos cómo crea cada generación de padres e hijos los problemas que después se plantean en la vida pública. &lt;/blockquote&gt;Una vez superada la impresión inicial, algunos de los contribuyentes no querían que sus artículos aparecieran al lado del capítulo inicial de deMause, y, como dije, Basic Books rompió su contrato. Pero como deMause ya era dueño de una editora decidió publicarlo él mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien los contribuyentes finalmente aceptaron que sus artículos aparecieran bajo una sola cubierta, las reseñas de las revistas especializadas en historia fueron muy hostiles. Incluso una revista de centro-izquierda como &lt;em&gt;New Statesman&lt;/em&gt; denostó a deMause: “Su verdadero mensaje es algo que se acerca más a la religión que a la historia, y como tal es inasequible para los no creyentes. Por otra parte, sus colegas contribuyentes de &lt;em&gt;Historia de la infancia&lt;/em&gt; tienen mucho más información histórica que ofrecer”. A algunos reseñadores les llamó la atención el cuerpo de evidencia sobre el maltrato a niños en siglos pasados, pero supusieron que investigaciones futuras colocarían a tal evidencia en un contexto mucho más benigno. “Ariès mismo”, escribió deMause, “siguió convencido de que la infancia del ayer era el paraíso de los niños”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capítulo inicial del libro coordinado por deMause se tituló &lt;em&gt; “La evolución de la infancia”&lt;/em&gt;. Lo que más le llamó la atención a deMause es que, de las reseñas publicadas sobre ese capítulo en inglés, traducido al alemán, francés, italiano, español y japonés, ningún reseñador increpó la evidencia en cuanto tal; sólo sus conclusiones. “Ni un solo reseñador de ninguno de los seis idiomas en que el libro fue publicado escribió sobre cualquier error en la evidencia que presenté, y ninguno presentó ninguna evidencia de fuentes primarias que contradijera alguna de mis conclusiones”. Como veremos en los excursos, las teorías de deMause no están exentas de errores. Los hay, y muchos. Pero las verdaderas faltas en su legado no las vieron este tipo de críticos que se apresuraron en adjudicarle falsas culpas. Respecto a las reseñas publicadas, deMause escribió:&lt;blockquote&gt;Como era inverosímil que yo pudiera describir la infancia de todo aquel que hubiera vivido en Occidente por un período de dos milenios sin cometer errores, fue muy decepcionante para mí que las emociones de los reseñadores hubieran ofuscado completamente sus capacidades críticas. Ningún reseñador parecía estar interesado en la evidencia en lo absoluto. &lt;/blockquote&gt;Cierto que los hubo magnánimos como Lawrence Stone, quien en noviembre de 1974 escribió en &lt;em&gt;New York Review of Books&lt;/em&gt;: “El problema es cómo evaluar un modelo tan intrépido, tan provocativo, tan dogmático, tan entusiasta, tan contumaz y sin embargo tan documentado”. Pero la mayoría se adhirieron al sentido común, como lo hizo E.P. Hennock en una revista especializada:&lt;blockquote&gt;Que los hombres de otras épocas pudieran comportarse de manera muy distinta a nosotros y sin embargo ser no menos racionales o cuerdos ha sido un concepto básico entre los historiadores desde hace mucho. Pero esto no cabe en la cabeza de deMause. Las prácticas normales de las sociedades pasadas &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_modelo_del_trauma_de_los_trastornos_mentales#Tabla_psicohist.C3.B3rica"&gt;son constantemente explicadas en términos de psicosis&lt;/a&gt;. &lt;/blockquote&gt;Una vez más, se deja al lado la evidencia en cuanto tal para proclamar el sentido común, el cual se da por sentado. A pesar del rechazo en la academia, en las siguientes décadas el análisis a las teorías demausianas fue realizado por sus colegas que aportaban artículos al Instituto de Psicohistoria. Más de veinte estudiosos versados en el tema hicieron una crítica constructiva del legado de deMause. El primer académico que evaluó exhaustivamente su trabajo fue Glenn Davis en&lt;em&gt; Childhood and history in America&lt;/em&gt;. Davis concluyó: “Creo que la teoría psicogénica de la historia ha pasado su prueba inicial y se mueve a una nueva etapa de desarrollo”. El establishment académico pensaba lo opuesto. &lt;em&gt;The American Historical Review&lt;/em&gt; llamó a Davis “un converso” y &lt;em&gt;The Journal of American History&lt;/em&gt; publicó: “Si deMause parece ser el Pangloss de la historia de la infancia, con su libro Davis tiene derecho a proclamarse su Cándido”. Davis se sintió muy herido. Abandonó la psicohistoria para continuar sus estudios de doctorado, pero poco después se suicidó saltando por el Puente George Washington. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que la crítica constructiva hubo de reducirse a la misma revista que publicaba deMause. Dada la discrecionalidad de los contribuyentes esta situación conllevó a que los aspectos más débiles, e incluso fallidos, de la teoría demausiana no fueran criticados (como dije, en los excursos tercero y cuarto haré yo mismo la crítica). Aparecieron evaluaciones doctas de la evidencia que deMause había presentado sobre el trato a los niños en el pasado. William Langer, Richard Trextler, Barbara Kellum y R.H. Helmholz respaldaron la evidencia sobre el infanticidio. Uno de los aspectos más interesantes de esta segregación entre académicos ortodoxos y quienes se mueven en el círculo de deMause es que las enciclopedias de hoy día, como la &lt;em&gt;Britannica&lt;/em&gt; de 2007, siguen afirmando que el infanticidio se realizaba por pobreza. Langer y los otros autores demostraron que la gente rica cometía infanticidio a una escala mayor que los pobres. Este es uno de los problemas que surgen cuando la academia decide ignorar un campo de estudio. Entre los psicohistoriadores, en Alemania Friedhelm Nyssen escribió &lt;em&gt;Die Geschichte der Kindheit bei L. DeMause&lt;/em&gt;, donde examinó las referencias bibliográficas que pudo rastrear de los trabajos de deMause. Otro alemán, Aurel Ende, se concentró en verificar las fuentes históricas sobre las golpizas a los niños alemanes por sus padres. Raffael Scheck examinó más de setenta autobiografías de alemanes nacidos entre 1740 y 1820 y confirmó los hallazgos de Ende. Teniendo en mente la clase de Ross sobre &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Instituto_Ross_del_Trauma_Psicológico#El_problema_del_apego_con_el_perpetrador"&gt;el apego con el perpetrador&lt;/a&gt;, es interesante que Scheck escribiera: “En la mayoría de las autobiografías puede sentirse cuánto amaban los hijos a sus padres a pesar de que eran fríos, golpeadores y abusivos”. El apego hacia la figura del padre permea tanto la psique humana que no debe extrañarnos la identificación social con el perpetrador. Por ejemplo, en un par de trabajos en la revista de deMause, Karen Taylor documentó detalladamente cómo los sectores conservadores se opusieron al movimiento en contra de la violencia a los niños decimonónicos. Elizabeth Pleck estudió más de una centena de autobiografías, diarios y cartas de estadounidenses escritas entre 1650 y 1900 en &lt;em&gt;Domestic tyranny: the making of American social policy against family violence from colonial times to the present&lt;/em&gt;, y cuantificó sus hallazgos. Es interesante notar que, según Pleck, en la primera mitad del siglo XIX los padres comenzaron a cambiar de pegarles a sus hijos con objetos de castigo a darles nalgadas. El estadounidense Joseph Ilick, quien había contribuido con uno de los capítulos de &lt;em&gt;Historia de la infancia&lt;/em&gt;, escribió en 1985: “DeMause creó un interés en la historia de la infancia que no existía antes, y ha sido la fuente original de inspiración en este país para la mayoría de los estudios eruditos sobre la infancia desde la década anterior”. Peter Petschauer, un psicohistoriador alemán, expandió con gran detalle cómo era la empañadura y otras barbaridades de la educación alemana. Otros investigadores de la infancia europeos también se pronunciaron sobre el trabajo de deMause: Katharina Rutschky, Alice Miller y Linda Pollock. Miller aceptó el material de deMause y sus conclusiones. Rutschky sólo aceptó la evidencia pero rechazó sus conclusiones. Pollock rechazó ambas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque Rutschky es autora de libros sobre la historia de la pedagogía, y quien acuñó el término “pedagogía negra” que popularizó Miller y que tan útil me fue en mi libro anterior, diré sólo unas palabras sobre la otra autora, Linda Pollock. Su libro &lt;em&gt;Forgotten children: parent-child relations from 1500 to 1900&lt;/em&gt; es el más citado para negar la tesis demausiana de que el trato a los niños ha sido diferencial en el pasado. Según Pollock: “Con raras excepciones, los niños parecen haber estado bastante apegados a sus padres como infantes y continuaron manteniendo un profundo afecto hacia ellos”. Pollock no parece tener conocimiento de que, como en otros mamíferos, nuestra misma biología nos predetermina a que nos apeguemos a nuestros progenitores independientemente de su conducta. No obstante, la crítica más pertinaz que deMause hace de Pollock es que su estudio se basó en diarios de los padres mismos. “Un método similar sería construir una historia estadística de la criminalidad por medio de ignorar todos los reportes policiales y basarse solamente en los diarios de los criminales para establecer las estadísticas del nivel del crimen”. A pesar de realidad tan elemental, muchos reseñadores consideraron el libro de Pollock como definitivo en el campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad el fenómeno de estudiar la historia de la infancia continúa, tanto de parte de psicohistoriadores como de historiadores más académicos; por ejemplo, un estudio de Colin Heywood. Pero es precisamente por libros como el de Heywood, que aceptan la evidencia histórica de maltratos a la infancia aunque discrepan de las conclusiones de deMause, lo que me ha convencido que este último encontró una veta de oro que aún le resta mucho de explotar. DeMause termina su artículo retrospectivo de 1988 señalando que, a pesar de su rechazo en la academia, tanto su capítulo introductorio en &lt;em&gt;Historia de la infancia&lt;/em&gt; como los libros de Alice Miller y otros autores populares a favor de los niños son leídos por un importante nicho de la sociedad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tesis central en psicohistoria es que la dinámica de emergencia social es psicogénica: radica en el trato a los niños; no es económica. DeMause no se hace ilusiones. Como Thomas Kuhn, sabe perfectamente que las revoluciones de paradigma se logran gradualmente mientras los defensores del viejo paradigma van muriendo y son reemplazados por individuos nuevos. “Si la historia de la infancia y la psicohistoria significan algo”, escribe deMause, “es la reversión de la mayoría de las flechas causales usadas por los historiadores hasta la fecha”. En otras palabras, la manera de ver el mundo en las humanidades y ciencias sociales se encuentra de cabeza, y la psicohistoria vuelve a poner los pies en la tierra. Las relaciones entre padres e hijos han determinado los aspectos sociales, políticos, económicos y de derechos humanos en todas las civilizaciones del mundo. A diferencia de los hallazgos de Darwin sobre el organismo y su medio ambiente, en el &lt;em&gt;Homo sapiens&lt;/em&gt; el mundo exterior no moldea de modo tan definitivo su devenir como lo hace la propia emergencia psíquica (como veremos en el resto del libro). En una sola oración, el hallazgo principal de la psicohistoria es que la historia académica falla en reconocer el profundo papel que, en el devenir humano, juega el amor de los padres hacia sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La psicohistoria sigue siendo, a principios del siglo XXI, un campo controversial de investigación. No obstante, al momento de escribir se imparten cursos de psicohistoria en la Universidad de Boston y en otras universidades de Nueva York, y &lt;em&gt;The Journal of Psychohistory&lt;/em&gt; ha sido publicada por más de treinta años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-3665827122030363919?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/3665827122030363919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=3665827122030363919' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3665827122030363919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3665827122030363919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/05/lloyd-demause.html' title='Lloyd deMause'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQwBCAwyJlI/AAAAAAAAAzc/xctXr-2M0h4/s72-c/Lloyd_deMause.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-2249969733626799984</id><published>2009-04-16T11:22:00.000-05:00</published><updated>2010-03-29T14:11:34.420-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eurabia'/><title type='text'>Nuevas leyes orwellianas</title><content type='html'>En los pensamientos finales de su célebre serie &lt;em&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Civilisation_(TV_series)"&gt;Civilización&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; de 1969, la primera serie televisiva de su género, &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kenneth_Clark"&gt;Kenneth Clark&lt;/a&gt; nos confesó su más íntimo pensamiento: “Ante todo, creo en el divino genio de algunos individuos, y valoro la sociedad que hace posible su existencia”. &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Stefan_Zweig"&gt;Stefan Zweig&lt;/a&gt;, el biógrafo del alma humana, fue más lejos: &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;"El natural reflejo del individuo no es su opinión propia, sino su adaptación a la opinión de la época, y constituye el sometimiento ante la opinión de la mayoría. Si la mayoría, la mayoría aplastante no fuera tan maleable, si esos millones no renunciaran por instinto o por inercia a su propia opinión personal, ya hace mucho que la gigante maquinaria estaría en reposo. Se precisan cada vez energías especiales, un valor a toda prueba ¡y cuán pocos lo poseen! a fin de oponerse a esta presión espiritual de millones de atmósferas, que significan energías magnas. En un individuo deben reunirse fuerzas muy raras y muy probadas para que pueda subsistir en su singularidad. Debe poseer un exacto conocimiento del mundo, un espíritu de visión clara y rápida, un soberano desprecio por toda manada o agrupación, una arrogante y descomunal desconsideración y ante todo coraje, tres veces coraje, coraje tan firmemente cimentado que lo secunde para su propio convencimiento".&lt;/blockquote&gt;Estas ideas del individuo versus Leviatán son muy atacadas hoy día, especialmente por los ingenieros sociales que importan a millones de musulmanes a Europa y desean prohibir la libre expresión por medio de nuevas leyes llamadas “&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Hate_speech"&gt;expresiones de odio&lt;/a&gt;” que tienen como blanco a quienes tal ingeniería critican, como muestro en mis entradas de &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2009/02/la-islamizacion-el-suicidio-de-europa.html"&gt;Bruce Bawer&lt;/a&gt; y Oriana Fallaci &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2009/01/reseas-de-la-triloga-de-fallaci-vs-el.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;, y en los extractos de sus libros: &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2008/12/oriana-fallaci-iii-oriana-se-entrevista.html"&gt;Autoentrevista&lt;/a&gt;, así como &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2008/12/oriana-fallaci-ii-la-fuerza-de-la-razn.html"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2008/12/oriana-fallaci-i-la-rabia-y-el-orgullo.html"&gt;La Rabia y el Orgullo&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-2249969733626799984?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/2249969733626799984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=2249969733626799984' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/2249969733626799984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/2249969733626799984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/04/nuevas-leyes-orwellaias.html' title='Nuevas leyes orwellianas'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-9040767761242684799</id><published>2009-04-15T15:34:00.000-05:00</published><updated>2010-03-29T14:34:37.304-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Matrix</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;—Me imagino que te sientes como Alicia cayéndose por el hoyo del conejo— dijo Morfeo.&lt;br /&gt;—Se puede decir— contestó Neo.&lt;br /&gt;—Se te nota. Tienes la mirada de un hombre que acepta lo que ve porque está esperando despertar. ¿Sabes de qué hablo?&lt;br /&gt;—¿La matriz?&lt;br /&gt;—¿Quieres saber qué es eso?— dijo Morfeo hablando muy, muy pausadamente.&lt;/blockquote&gt;Neo asintió con su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;—La matriz está en todos lados— reveló Morfeo —. Está a todo nuestro alrededor. Incluso aquí, en este mismo cuarto. La ves cuando miras por la ventana o enciendes el televisor. La sientes al trabajar y en la iglesia; cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que han puesto sobre tus ojos para cegarte a la verdad.&lt;br /&gt;—¿Qué verdad?— preguntó Neo. &lt;/blockquote&gt;Morfeo acercó su rostro al del joven y le dijo en un tono muy confidencial:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;—Que eres un esclavo. Como todos, naciste cautivo. Naciste en una prisión que no puedes oler, probar o tocar: una prisión para la mente. Desafortunadamente no se le puede decir a nadie lo que es la matriz. Tienes que verla con tus propios ojos. &lt;/blockquote&gt;Morfeo abrió un cofrecillo con dos píldoras y las dispuso en cada una de sus manos. Luego añadió:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;—Esta es tu última oportunidad. Después ya no puedes echarte para atrás. Si te tomas la píldora azul la historia se acaba, despiertas en tu cama y crees lo que quieras creer. Con la roja te quedas en el país de las maravillas y te mostraré qué tan profundo es el hoyo del conejo. &lt;/blockquote&gt;Neo se tomó la píldora roja y fue violentísimamente despertado por vez primera en su vida al mundo real.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;—¿Qué es la matriz?— preguntó Morfeo retóricamente —. Control. La matriz es un mundo soñado generado por computadora construido para mantenernos bajo control a fin de cambiar a un ser humano en esto. &lt;/blockquote&gt;Morfeo le mostró a Neo una simple batería eléctrica: símbolo del engranaje útil que es el individuo para el sistema.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;—No. No lo creo. Es imposible— replicó Neo consternado.&lt;br /&gt;—No dije que fuera fácil. Pero es la verdad.&lt;br /&gt;—¡Basta! ¡Déjenme salir! ¡Déjenme salir! ¡Me quiero ir!— gritó Neo. El shock de la revelación de lo que es el mundo real casi lo volvió loco.&lt;/blockquote&gt;¿Por qué casi nadie ha despertado al hecho de la amenaza islamista y demográfica que atenta contra la civilización como nunca desde tiempos en que Constantino entrego el imperio a los obispos (como sugiero &lt;a href="http://caesartort.blogspot.com/2009/03/muslim-problem-is-not-hatemongering.html"&gt;en mi blog en inglés&lt;/a&gt;)? Si escribiera hace unas décadas usaría la metáfora de la caverna de Platón y diría que hablarles del mundo exterior a quienes viven adentro es inútil. Pero en estos tiempos del &lt;em&gt;Homo videns&lt;/em&gt;, y de una cultura unificada por los medios, la academia y el estado, debo usar una metáfora del espíritu de la época:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;—La matriz es un sistema, Neo— dijo Morfeo —. Y ese sistema es nuestro enemigo. Cuando estás dentro del sistema puedes ver a tu alrededor. ¿Qué ves? Hombres de negocios, maestros, abogados, carpinteros: justo las mentes que estamos tratando de salvar. Pero hasta que lo hagamos esta gente es parte integral del sistema, y eso los convierte en nuestros enemigos. Tienes que entender que la mayoría de la gente no está lista para ser desenchufada. Y muchos de ellos se encuentran tan metidos, son tan dependientes del sistema que lucharán para protegerlo.&lt;/blockquote&gt;Los pasajes de arriba están sacados de tres diversos momentos de la película &lt;em&gt;Matrix&lt;/em&gt;, escrita y dirigida por los hermanos Wachowski. El último pasaje son las palabras de Morfeo a Neo cuando le da una lección a su joven aprendiz mientras caminan en las calles de una metrópoli en sentido contrario a un conglomerado de peatones: toda la fauna de la gente que forma el sistema. A continuación haré una sinopsis de &lt;em&gt;Matrix&lt;/em&gt; para quienes no suelen ver películas de ciencia-ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un futuro no muy lejano el hombre se felicitó por haber construido la primera computadora con inteligencia artificial. Pienso luego existo, dijo la &lt;em&gt;Machina sapiens&lt;/em&gt;. Estas computadoras se reprodujeron a sí mismas y entraron en franca competencia con sus creadores. En la guerra entre el hombre y la máquina el hombre aprovechó que éstas se alimentaban de luz solar, y en una jugada desesperada chamuscó la atmósfera de la Tierra para cortarles su fuente de energía. Pero las máquinas pensantes encontraron una manera de abastecerse: criaron artificialmente a seres humanos en enormes campos. Los cuerpos humanos que hibernaban desde que nacían hasta que morían eran utilizados vivos como baterías eléctricas: la nueva fuente de energía para la sobrevivencia de las máquinas, ahora dueñas del mundo. Pero la primera matriz o mundo soñado ideado por las máquinas pensantes fracasó: los humanos se despertaban una y otra vez, perdiéndose cosechas enteras de baterías humanas en la planta de energía. Se inventó entonces una matriz más realista que evitó que los soñantes despertaran del eterno sueño. Tanto la primera matriz como la segunda eran sistemas de realidad virtual donde, enchufados sus cerebros con cables a una matriz computacional, billones de humanos yacían en un perene estado de coma. No obstante, podían vivir sus vidas soñadas e incluso interactuaban entre sí con las sensaciones que tenemos en nuestro mundo real. Pero aún en la segunda matriz algunos humanos despertaron de la &lt;em&gt;ciberprisión&lt;/em&gt;. Se construyó una matriz más realista, pero ocasionalmente continuaban apareciendo anomalías humanas: dotados que despertaban, se escapaban de la planta de energía y lideraban la lucha contra el totalitarismo de las máquinas. Así fue como Morfeo convirtió a Neo en un dotado guerrillero: un joven que, en el mundo virtual de la matriz, originalmente vivía de empleado en una compañía con oficinas en un rascacielos. Neo fue despertado al mundo real, fue desenchufado del sistema de engaño virtual de la sexta matriz: su cuerpo fue sacado de los campos de humanos dormidos en una violenta operación en la que casi pierde la vida. Luego Morfeo lo entrena para luchar y le da la lección citada arriba. Pero la película inicia cuando Neo se encuentra inmerso en la matriz (Matrix): un mundo de realismo virtual absolutamente indistinguible en sensaciones del nuestro, y hace contacto con un disidente del sistema, Morfeo, a través de su computadora personal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso es sólo una película, aunque los tonos casi religiosos del filme hicieron que en 2003 una secuela fuera prohibida en un país musulmán.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-9040767761242684799?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/9040767761242684799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=9040767761242684799' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/9040767761242684799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/9040767761242684799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/04/matrix.html' title='Matrix'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-1660594782717264453</id><published>2009-04-09T06:15:00.006-05:00</published><updated>2010-12-19T15:15:41.276-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relativismo cultural'/><title type='text'>Españoles relativistas: ¡No sean tan idiotas!</title><content type='html'>En uno de mis textos que deseo publicar había mencionado a una mexicana a la que critico por su grotesca interpretación en pro de la cultura indígena en tiempos de la conquista. Pero los españoles no se quedan atrás: ambos, españoles y mexicanos, ahora promulgan la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Leyenda_Negra"&gt;leyenda negra&lt;/a&gt;. El pasaje que recojo se refiere a la moda del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Usuario_Discusión:César_Tort/archivo1"&gt;relativismo cultural&lt;/a&gt; a la que han sucumbido muchos académicos y estudiantes en el siglo XXI. Escribí lo siguiente gracias a mi estancia de meses en una isla al lado de África. He aquí el pasaje:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2008 visité el museo y parque arqueológico llamado Cueva Pintada en el pueblo Gáldar en Gran Canaria. El documental exhibido expresaba el más puro maniqueísmo. A pesar de reconocer &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Infanticidio#Tribus"&gt;lo difundido del infanticidio de niñas en esas tribus&lt;/a&gt;, los conquistadores aparecen como los malos y los habitantes del asentamiento troglodita como los pobres nobles salvajes victimados por los europeos. En otro museo, El Museo Canario, el siguiente año consulté un texto académico sobre el infanticidio de estos prehispánicos blancos (curiosamente, más rubios que los españoles aunque apenas emergían del neolítico). Al igual que la mencionada María Alba Pastor que veía a los sacrificios mexicanos como “una reacción a la propia Conquista”, tres académicos españoles postularon que el infanticidio canario podría haber sido consecuencia de “la constante agresión militar, religiosa y cultural” infligida por los  conquistadores.* Esta interpretación ignora el hecho que la práctica predataba la llegada de los españoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de estos documentales y textos académicos que ven en Occidente la causa de todo mal, he aquí las primeras letras sobre la práctica del infanticidio en las siete islas de Canaria. La siguiente descripción proviene de Diego Gómez de Cintra, navegante portugués que escribió sobre lo que vio en La Palma:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;El padre y la madre toman al hijo y ponen su cabeza sobre una piedra y cogen otra piedra y le dan en la cabeza al niño y le quiebran el cráneo, y así lo matan, dispersos los ojos y el cerebro por tierra, lo que es una gran crueldad de los padres.&lt;/blockquote&gt;En la página 166 del mencionado artículo, en cambio, los académicos contemporáneos se ponen de parte de los perpetradores alegando que “la adopción de una medida tan extrema se justifica plenamente”. Una vez que las nuevas generaciones rompan con esta antropología inmoral y psicótica se verán estas matanzas con la debida compasión por las víctimas, como lo hicieron los primeros cronistas. La postura relativista, que a pesar de la declaración de 1999 de la Asociación Antropológica Americana persiste, me recuerda unas palabras de Terry Deary: “La historia puede ser horrible, pero a veces los historiadores pueden ser más horribles”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_____________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:80%;"&gt;* Julio Cuenca Sanabria, Antonio Betancor Rodríguez y Guillermo Rivero López: “La práctica del infanticidio femenino como método de control natal entre los aborígenes canarios: las evidencias arqueológicas en Cendro, Telde, Gran Canaria”, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Museo Canario, LI&lt;/span&gt; [número de la revista #51], 1996, pág. 124 (cincuenta páginas más adelante los autores reiteran esta interpretación). A pesar de que el título del largo artículo da por sentado que la etiología de la práctica era “el control natal”, en el mismo artículo se recogen las palabras de autores que ponen en entredicho esa explicación.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-1660594782717264453?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/1660594782717264453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=1660594782717264453' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/1660594782717264453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/1660594782717264453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/04/espanoles-que-se-autoodian.html' title='Españoles relativistas: ¡No sean tan idiotas!'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-437310934323792411</id><published>2009-03-17T18:58:00.001-06:00</published><updated>2010-12-15T23:13:33.956-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alice Miller'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas autobiográficas'/><title type='text'>Mi primer lector</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El sueco Andreas Wirsén, amante de la literatura, ha sido el primer lector de mi obra&lt;/span&gt; Hojas susurrantes, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;la cual comprende cinco libros. Por carta Wirsén me ha dicho que, para él, fue enormemente refrescante leerme; y textualmente me confesó que está agradecido de que comparta el mundo con alguien como yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, como apenas he mandado el primero de los cinco tomos de&lt;/span&gt;  Hojas susurrantes &lt;span style="font-style:italic;"&gt;a los agentes literarios aquí en España, sólo tengo la satisfacción de haberla terminado después de veinte años de trabajo, además de la remuneración que Wirsén me envió por un pesado encuadernado que le envié a Suecia de los primeros cuatro tomos. En pocas palabras,&lt;/span&gt;  Hojas susurrantes &lt;span style="font-style:italic;"&gt;edifica a partir del legado de Alice Miller y Lloyd deMause.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que respecta a sus fans, creo que la peor censura es la autocensura: y no deja de enfadarme que incluso los más lúcidos lectores de Miller se acobarden a la hora de hablar de su familia, o de aceptar los crudos hechos de la psicohistoria descubierta por deMause. Me refiero al neoyorkino Daniel Mackler y al holandés Dennis Rodie, a quienes conocí en 2006 a través de internet y con quienes mantuve una intensa conversación en diversos foros. He hablado de ello en la entrada &lt;/span&gt; “&lt;a href="http://caesartort.blogspot.com/2009/01/analysis-of-limits-of-daniel-mackler.html"&gt;An analysis of the limits of Daniel Mackler&lt;/a&gt;” &lt;span style="font-style:italic;"&gt; de mi blog en inglés. Me apetece traducir lo dicho por Wirsén en esa entrada, aunque él escribió en términos más cordiales que mi regañina a ese par. Nótese la afirmación de Wirsén de que, después de Miller, toda propuesta artística que presuma hurgar el alma debiera cumplir con las nuevas reglas del juego. Ya había hablado algo de esto en mi entrada sobre lo que llamo&lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2008/12/literatura-antidiluviana.html"&gt;"literatura antidiluviana"&lt;/a&gt;, la literatura previa a tocar con los dedos al monolito que aparece en la película&lt;/span&gt; 2001, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;por decirlo metafóricamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el foro de Dennis Rodie, Wirsén escribió: &lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Que el autor secretamente está contrabandeando, escamoteando y embelleciendo; frecuentemente mintiendo y anestesiando su infancia emocionalmente abusiva, es algo que Alice Miller tiende a implicar al abordar las obras de arte: un proceso mental en el que nosotros como sus lectores fácilmente caemos, ¿no? Que el trabajo de Kafka es básicamente explicable como una dramatización artística de la inseguridad de un niño sobre los verdaderos móviles de sus padres; que las mujeres vampiresas de los poemas de Baudelaire son de hecho su emocionalmente distante y seductora madre... —tal es la única entrada al trabajo de Baudelaire que puedo aceptar, la única manera en que puedo leer su trabajo con interés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo mismo, el trabajo artístico después de Alice Miller demanda una nueva apertura y concienciación del creador. No podemos masticar y masticar las emociones no procesadas de nuestra infancia encontrando ingeniosas maneras de presentarlas, y llamarles Arte. Estamos ante un nuevo juego y las apuestas están en el aire. (¿O será sólo el impulso de Pol Pot del artista buscando amor a través de que otros acepten sus grandiosas fantasías? Como Pol Pot, tratando de erradicar todo lo que se hizo antes. “¿No lo ves?: Shakespeare fue un escritor débil porque escribió antes de Miller y deMause. Disparémosle en el cuello y en las rótulas para dejar espacio para Mi, Mi, MI trabajo!”) Lo que nos conduce al tema de este posteado: la crítica de César Tort a la novela de Dennis Rodie, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Curse of the Third-rate Artist.&lt;/span&gt; Discutirlo nos conduce a las diferentes visiones del mundo y aun temperamentos de estos dos escritores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero quisiera decir que creo que César es un prometedor e interesante escritor que en su trabajo intenta abordar temas muy panorámicos, los cuales también son importantes para mí. Como brevemente mencioné arriba, creo que los artistas que trabajan después de Alice Miller tienen una nueva responsabilidad de estar conscientes. A ello le añadiría la meta-perspectiva de la historia desarrollada por Lloyd deMause, la cual dice que toda la historia humana, y en particular sus aspectos destructivos, se basa en el maltrato a la infancia. “La historia de la infancia es una pesadilla de la que hemos empezado a despertar hace muy poco....”, inicia su trabajo más importante. Miller dice lo mismo, pero no tan sistemática y claramente como la elaboración que, a pesar de todo, ha tenido lugar. Puesto en perspectiva, los maltratos emocionales y la estresante vida que a Martin Maag, el narrador de la novela de Dennis, le infligieron, pudieron ser tan destructoras como fueron, pero menos destructoras y menos generadoras de las psicosis aullantes hacia la luna y el pensamiento mágico que las puericulturas de la Edad Media europea produjeron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crítica a tu novela que César escribió en el contexto de la polémica alrededor del llamado Maltrato [Ritual] Satánico en otro lugar de este foro debe entenderse en este contexto. La novela de Dennis Rodie no tiene la misma meta-perspectiva de César Tort, algo que desde su punto de vista el Sr. Tort ve naturalmente como una debilidad. Como yo mismo estoy interesado en la idea de escribir y en la expansión de la conciencia de la que el escribir es la huella física con fines de comunicación como lo que César Tort está desarrollando, comparto, en parte, su crítica. Permítaseme, para agilizar y simplificar este posteado, citar las partes relevantes de una carta-reseña que recientemente le escribí a Rodie después de haber leído su novela &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Curse of the Third-rate Artist. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La reseña de Wirsén sobre la novela inédita de Rodie puede leerse en &lt;a href="http://www.wallsofsilence.com/forum2/viewtopic.php?f=1&amp;t=192"&gt;el foro online de este último&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Por otra parte, Daniel Mackler, el otro gran lector de Miller quien fuera nuestro amigo, nunca compartió su enorme autobiografía con ninguno de nosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa Wirsén:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Permítaseme por un momento personalizar el asunto. Sobre lo que deseo, y sobre el tipo de escritura que quisiera producir, una perspectiva que el mundo necesita, creo que César es pionero en desarrollar un nuevo deporte. Sus logros serán los míos, e incluso su fallos serán valiosas lecciones. La manera en que osa manifestarse expresivamente enojado es inspirador para mí, aunque en lo que a mí se refiere no estoy seguro adónde me llevaría. Quizá por mi temperamento (que no puede corregirse); quizá por falta de coraje (que, si es el caso, debiera conquistarse) no puedo manifestar tan claramente mi enojo. Por otra parte no el enojo, sino la sensibilidad, parece ser la estrella guía de la novela de Dennis Rodie. Para mí, el jurado está por emitir su juicio, y el desarrollo futuro de César y Dennis, como seres humanos y como artistas, me proporcionará la información necesaria para saber qué camino tomar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pentateuco de César, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hojas susurrantes,&lt;/span&gt; se expande a partir de una corajuda epístola a la madre, a través de un tratado antisiquiátrico, a una autobiografía brutalmente honesta (así se me dice, aún no he llegado a esa página), a la historia de su familia, a una crónica del sangriento pasado de su nación, hacia una evaluación de la raza humana y donde nos encontramos ahora, lo cual es una expansión y una nueva dirección del pensamiento demausiano: la rápida erradicación de quienes maltratan o hieren a los niños, impidiendo de ese modo que la humanidad se desarrolle de la manera más óptima. Cómo César desenlazará esto en su último libro será una experiencia muy excitante de compartir. Eso es todo lo que sé. El que esté o no de acuerdo y hasta qué punto, es otra de las cuestiones en que el jurado está por pronunciarse. Como contraparte negativa, él podría estar acerándose peligrosamente a una nueva motivación para el genocidio, un nuevo giro del viejo régimen nazi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Mackler, en sus escritos, parece implicar que existe una falta de lo que llama “iluminación” de César Tort en este sacar a la luz pública su vida emocional y la de su familia. Que es malsano exhibicionismo, un desafortunado desarrollo de un alma torturada, más bien que la perla que produce la calma por la piedrecilla de arena que tortura, corta y esculpe, en su vulnerable carne rosa a fin de parar el dolor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me inclino a la postura de César en este conflicto. Yo mismo tengo ambiciones de convertirme en un gran escritor y encuentro que, después de asimilar el pensamiento de Alice Miller, la obra de arte que no es intensamente personal y honesta no recompensa. ¿Estará sugiriendo Mackler que nos guardemos nuestras historias a nosotros y, así curados, nos sentemos en estado solitario y búdico cuando en vez de eso podemos hacer que nuestras historias salgan a cambiar la conciencia del mundo real? Como dije, me inclino a la interpretación de Tort, pero como siempre el jurado está por pronunciarse. Y creo que incluso Mackler no podrá evitar ver la obra de Tort, como lo ha hecho antes con las psicobiografías y autobiografías—la motivación de escribir que él encuentra dudosa—; no puede eludir mirarlas como un bello choque de automóviles provisto, como entretenimiento para el Buda, de la carne y sangre de otros. &lt;a href="http://www.amazon.com/Youre-Gonna-Do-Okay/dp/B001VJS3NU/ref=sr_1_3?ie=UTF8&amp;s=dmusic&amp;qid=1237416686&amp;sr=8-3"&gt;El Buda&lt;/a&gt; se la pasa flotando en el mundo sufriente con un rostro distante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que he escrito arriba debe apreciarse como mi hallazgo de los escritos de Daniel Mackler, César Tort y Dennis Rodie: una revelación y aspiración de la vida de una nueva conciencia integrada, pulsando con una auténtica capacidad a las emociones, la cual he hallado antes en la obra de Alice Miller y de Lloyd deMause acerca de la cual, una vez saboreada, nada se le compara. Por eso tanto me interesan estos tres [Mackler, Tort, Rodie], leerlos y reflexionar sobre ellos, así como el escribir este texto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andreas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Cuando Andreas Wirsén posteó el comentario de arriba aún no le había enviado el quinto y último libro de mis&lt;/span&gt; Hojas susurrantes. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;De ahí su preocupación sobre un nuevo motivo de genocidio, que hasta lo relacionó con el régimen nazi. No obstante, una vez que se lo envié y lo leyó, me comentó por carta: &lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;“Algo del manuscrito que me sorprendió, sin embargo, fue tu sensible tratamiento sobre el deseo de extermino total. Había imaginado que éste sería terreno de opiniones fuertemente discrepantes entre nosotros, pero manejaste el asunto con delicadeza. El odio es ideal, todo lo demás es Realpolitik. Incluso puedo suscribirme a esa opinión —¡a veces lo único que quiero es que todo este doloroso mundo vuele en llamas!”&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Wirsén se refiere a lo que llamo “el exterminio de los Neandertales”, y lo único que puedo adelantar por ahora es la referencia obligada a tres películas que produjo Stanley Kubrick. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Doctor Insólito &lt;span style="font-style:italic;"&gt;es una comedia de humor negro que termina con una guerra nuclear que extermina a la humanidad.&lt;/span&gt; 2001: Una Odisea del Espacio &lt;span style="font-style:italic;"&gt;finaliza con el advenimiento del Niño Estrella que está por metamorfosear a la humanidad en una especie más elevada. Respecto a&lt;/span&gt; Inteligencia Artificial &lt;span style="font-style:italic;"&gt;—la cual Kubrick planeó por once años pero no pudo dirigirla porque la muerte lo sorprendió y su esposa se la encargó a Spielberg—, la trama continúa aún cuando el&lt;/span&gt; Homo sapiens &lt;span style="font-style:italic;"&gt;está extinto…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-437310934323792411?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/437310934323792411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=437310934323792411' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/437310934323792411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/437310934323792411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/03/mi-primer-lector.html' title='Mi primer lector'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-4733155920483887672</id><published>2009-02-20T12:33:00.000-06:00</published><updated>2010-03-29T14:13:37.975-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eurabia'/><title type='text'>La islamización: el suicidio de Europa</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Bruce Bawer y otros autores mencionados en el subtítulo de este blog, Spencer y Fallaci, cambiaron mi visión del mundo. Antes de leerlos creía que Europa occidental, y los países nórdicos en particular, estaban más adelantados que los estadounidenses en lo que a moral y compasión por los que sufren se refiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los autores que leí en 2008-2009 transvaloraron mis valores. Siendo éste el tema más importante que pueda imaginar —si Europa no reacciona pronto se convertirá en Eurabia— me veo en la obligación moral de ir recogiendo algunos pasajes de sus libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año pasado publiqué en este blog extractos de la trilogía de Fallaci. Ahora capturaré extractos de las primeras páginas de “Antes del 11 de septiembre: la ceguera de Europa”, el primer capítulo del libro de Bruce Bawer &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mientras Europa duerme&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. Al igual que en mis citas de Fallaci, no interpondré puntos suspensivos entre los párrafos que me salte a fin de agilizar la lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en las primeras páginas Bawer se refiere al brutal asesinato de Theo Van Gogh —descendiente del hermano del famoso pintor— por un holandés musulmán:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Según testigos presenciales, Van Gogh le dijo a su asesino (que por aquel entonces vivía de prestaciones sociales que le pagaba el gobierno holandés): “¡No lo hagas! ¡Piedad!” Y: “Seguro que podemos hablar de esto”. El franco y directo Van Gogh había sido un crítico implacable de la pasividad europea frente al Islam fundamentalista: al contrario que muchos europeos, había entendido la conexión que existe entre la guerra del terror y la crisis de integración europea y había llamado a Estados Unidos “el último rayo de esperanza en un mundo cada vez más oscuro”. [págs. 14s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis amigos y conocidos holandeses dejaron claro que era un tema que no se podía tocar. Entonces llegó el 11-S. Sin embargo, aunque la mayor parte de los países de Europa occidental participó en la invasión a Afganistán y algunos ayudaron a derrocar a Saddam, la contundente respuesta de Estados Unidos dividió a la opinión pública del Continente y abrió un abismo filosófico que a veces se antojaba tan vasto como el propio océano Atlántico.&lt;br /&gt;¿Por qué se dio una diferencia de perspectivas tan acusada entre las dos mitades del Occidente democrático? Una razón fue que la clase dirigente europea occidental —la elite política, mediática y académica que formula lo que llamamos la “opinión europea”— tendía a considerar cualquier disputa internacional susceptible de una solución pacífica. &lt;br /&gt;Ni siquiera los atentados de marzo de 2004 en Madrid —el “11 de septiembre” de Europa— despertaron del todo a la elite europea de su letargo.&lt;br /&gt;Dos días después estaba en Ámsterdam. Me dirigí al escenario del crimen [de Van Gogh]. Había dado por hecho tontamente que me costaría encontrar el lugar exacto. Pero en realidad, habían acordonado un área de unos sesenta metros cuadrados en uno de los lados de la calle Linnaeusstraat. Había montones de tributos florales y alrededor de cincuenta personas abarrotaban la zona, la mayoría de ellas sumidas en profundas cavilaciones. Rodeé el lugar despacio, leyendo las notas que la gente había dejado. “Hasta aquí y no más lejos”, decía una de ellas. “¡Viva Holanda! ¡Viva la libertad de expresión!”, decía otra.&lt;br /&gt;Habían pasado muchas cosas desde que no vivía en Ámsterdam. Primero los atentados del 11-S, luego el asesinato de Pim Fortuyn y por último los atentados de Madrid. Tras cada una de estas atrocidades, yo esperaba que Europa occidental —al menos parte de ella— despertara y se diera cuenta de lo que estaba ocurriendo. [págs. 16-20]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después de mi segundo viaje —para entonces ya había decidido vender mi apartamento y mudarme a Europa— ocurrió algo totalmente inesperado. Para resumir diré que me enamoré y fue un amor correspondido.&lt;br /&gt;Conforme mis semanas en el Viejo Mundo se iban convirtiendo en meses, mi percepción cambió. Me encontré a mí mismo recopilando palabras que empezaran por “i”: individualidad, imaginación, iniciativa, inventiva, independencia de espíritu. A mi juicio, los norteamericanos eran más dados a pensar por sí mismos y a confiar en sus propias opiniones, y menos a dejarse intimidar fácilmente por las autoridades. Estados Unidos, a mi juicio, tenía otra cosa importante: su fe en el futuro. Es el país que gana la mayoría de los premios Nobel y que tiene el doble de licenciados universitarios que Europa. Y sí, este país era responsable de mucha cultura popular mediocre; pero los europeos, según empezaba a darme cuenta entonces, la consumían con la misma avidez.&lt;br /&gt;Como muchos otros norteamericanos, yo había identificado mi país con sus productos más insípidos de cultura pop, y Europa, con los más nobles de su noble cultura. Pero cuanto más tiempo permanecía en Europa, más me sorprendía a mí mismo considerando con buenos ojos la ambición tan característica de mi país. Sin ésta, veía que la vida podía ser algo muy apagado e insustancial. Además, había empezado a darme cuenta de que en gran parte de Europa occidental la apreciación de placares cotidianos estaba ligada a una sofocante conformidad. A veces podía dar incluso la impresión de que aquello en lo que Europa occidental verdaderamente creía era en la mediocridad.&lt;br /&gt;Conforme iba buscando integrarme a la sociedad holandesa, notaba que los holandeses me oponían resistencia. Los europeos occidentales no eran cristianos fundamentalistas. Pero estaba empezando a darme cuenta de que determinados elementos de la población inmigrante, en constante expansión, representaban una amenaza mayor para la democracia que los fundamentalistas cristianos en Estados Unidos.&lt;br /&gt;Durante nuestros seis meses en Ámsterdam, vivimos en tres apartamentos distintos. El primero era un amplio sótano sin ventanas en un barrio precioso; el segundo, aunque estaba en un barrio algo menos bueno, era elegante, con grandes ventanales y una maravillosa vista sobre el canal Oude Schans. El tercero estaba al oeste del centro y justo al otro lado del perímetro, en un barrio llamado Oud West, de mayoría musulmana. Nuestra dirección era Bellamyplein, una plaza claustrofóbica de fealdad dickensiana. Las mujeres llevaban &lt;span style="font-style:italic;"&gt;burka&lt;/span&gt;. Proliferaban los rótulos con caracteres árabes; también los cochecitos de bebé.&lt;br /&gt;Más tarde habría de encontrar similares contrastes en otras ciudades europeas. Por todo el Continente, el Islam era una presencia enorme y en expansión, y las personas a las que consideraban sus dirigentes no eran los miembros electos del Parlamento sino imanes.  Ese mismo año [2004] un orador musulmán dijo a su público en Copenhague que “el laicismo es una repulsiva forma de opresión. Ningún musulmán puede aceptar el laicismo, la libertad y la democracia. ¡Sólo es tarea de Alá legislar cómo debe regularse la sociedad! Los musulmanes desean y ansían que la ley de Alá reemplace la ley de los hombres”.&lt;br /&gt;Un musulmán en Europa no está aislado. Es parte de una familia que, a su vez, es parte de un gran clan, algunas de cuyas ramas viven en el país natal de la familia, y otras en otros países europeos y/o en Estados Unidos. También es parte de una comunidad cuyos miembros se tienen muy vigilados unos a otros. “En el universo del que provengo —declaró Hirsi Ali en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Guardian&lt;/span&gt;—, ser un individuo no es algo que uno dé por sentado. [págs. 28-38]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá la más bárbara y menos conocida de estas costumbres sea la mutilación de los órganos femeninos (ablación del clítoris). Luego está la práctica conocida como &lt;span style="font-style:italic;"&gt;dumping&lt;/span&gt;, mandar a los niños musulmanes europeos al país de origen de sus padres para que frecuenten allí las escuelas coránicas. El objetivo es claro: impedir que se integren en la democracia occidental. Los gastos de esta “reeducación” suelen financiarlos las mezquitas europeas que, a su vez, reciben fondos de los gobiernos musulmanes y europeos. Algunos niños son enviados a esas escuelas ya desde los tres años de edad. En 2004, mis amigas Hege Storhaug y Rita Karlsen de la Oficina de Derechos Humanos regresaron de un viaje a Pakistán con un terrible testimonio de primera mano de una escuela coránica, una madraza, en Gujarat: “Desde fuera parecía una cárcel. Estaba oscura, hacía frío y no tenía electricidad”. Las alumnas, todas niñas escandinavas, no tenían buen aspecto. &lt;br /&gt;En Holanda muchos jóvenes frecuentaban academias islámicas. Estas escuelas, que, como las mezquitas, reciben subsidios del Estado holandés así como de gobiernos islámicos, enseñaban el odio a los judíos, a Israel, a Estados Unidos y a Occidente. Enseñaban a los jóvenes a sentir desprecio por las sociedades democráticas en las que viven y a considerarlas transitorias, destinadas a ser sustituidas por un califato musulmán gobernado por la ley de la Sharia. Y reforzaban también la moralidad sexual que los chicos aprendían en casa, que permite la poligamia (para los hombres), percibe severos castigos para las adúlteras y las víctimas de violación (no así para los violadores) y exige que se aplique la pena de muerte a los homosexuales. &lt;br /&gt;Esas escuelas no existían comúnmente en Holanda, por supuesto, sino en toda Europa. Los libros de texto musulmanes utilizados en Alemania enseñan que “la existencia del pueblo musulmán ha sido amenazada por judíos y cristianos desde los tiempos de las Cruzadas, y es el deber de cada musulmán prepararse para luchar contra estos enemigos”.&lt;br /&gt;Storhaug y Karlsen también han señalado un hecho que la mayor parte de los políticos europeos preferiría pasar por alto, a saber: que un matrimonio forzoso probablemente implicaría relaciones sexuales forzosas, a veces cotidianas. La Oficina de Derechos Humanos estudió noventa casos de matrimonio forzoso en Noruega y descubrió que tan sólo tres de las esposas no sufrían violaciones. Una chica dijo que cuando gritó pidiendo socorro, su nueva familia política, que seguía celebrando la boda en una habitación cercana, “se limitó a subir el volumen de la música”. Otra chica dijo: “Nunca olvidaré el día después de la noche de bodas. Todo el mundo tenía que haber visto el dolor reflejado en mi rostro. Pero ni siquiera mi propia madre hizo ningún gesto que me diera a entender que podía esperar de ella el más mínimo consuelo o ayuda”. Tradicionalmente, en los países musulmanes, una nueva esposa se traslada a vivir con la familia del marido, nunca al contrario.&lt;br /&gt;Para los padres, este esfuerzo de antiintegración [desalentar europeizarse] es especialmente urgente cuando se trata de sus hijas. Algunos llegarán a extremos insospechados para impedir tal contaminación, combinando el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;dumping&lt;/span&gt; y el matrimonio forzado para lograr así la no integración más absoluta. Obligando a su hija a casarse con un pueblerino analfabeto que cree que el marido tiene el derecho de golpearla por cualquier motivo, un padre puede contrarrestar la influencia de Occidente y asegurarse de que su hija, pese a vivir en Europa, tendrá una vida muy similar a la de una campesina de cualquier aldea paquistaní.&lt;br /&gt;La típica chica musulmana residente en Europa occidental vive, así, con la probabilidad de que algún día se la obligue a casarse con un marido importado al que tendrá que obedecer sin falta. Y si lo desobedece públicamente —manchando así el honor de la familia— la familia entera quizá considere que es su obligación sagrada despacharla en un “asesinato de honor”. &lt;br /&gt;Lo que diferencia a estos asesinatos de otros que tienen lugar todos los días en Occidente es que numerosos miembros de la subcultura del perpetrador los consideran defendibles. Según declaraba el periódico &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Sun&lt;/span&gt;, la policía de Yorkshire, al investigar un asesinato “se topó con un muro de silencio en la comunidad paquistaní de la chica”. Tras el asesinato de Fadime Sahindal, cuando los periodistas entrevistaron a algunos musulmanes noruegos, éstos no quisieron condenar categóricamente el hecho. Más de uno insistió en que el padre había hecho lo que tenía que hacer. Resulta imposible colmar el abismo entre una mentalidad occidental y otra que permite que se lleven a cabo “asesinatos por honor”. Imagínense que violan a su hija, y que como consecuencia se sienten obligados a matarla.&lt;br /&gt;En 2000, una chica de doce años con pasaporte sueco se hallaba de compras con su madre y su hermano en la ciudad natal de su familia en el norte de Irak. Allí conoció a un vecino, que le dio un paseo en el coche. Esta contravención del honor —pasear a solas con un muchacho que no era familia suya— “enfureció a toda la familia”, relató un pariente. Unos sesenta miembros de la familia se reunieron para hablar de matar a la chica. Al final decidieron no hacerlo. No todos estaban de acuerdo. Pero un día de mayo de 2001, la chica, que entonces contaba trece años, salió de su casa y encontró a tres tíos y cuatro primos suyos esperándola en la puerta. Le metieron ochenta y seis balas en el cuerpo. (Como ella, dos de los tíos eran ciudadanos suecos.)&lt;br /&gt;Por horrible que esto pueda parecer, no es nada comparado con la Europa gobernada por la Sharia, que es el sueño de los imanes fundamentalistas. [págs. 40-51]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué, se pregunta Sajer, tiene que ser esto así? “¿Por qué tienen estos islamistas tanto poder sobre nosotros? ¿Por qué los respalda el Estado, sin supervisión sin control y sin que muchos otros musulmanes puedan expresar sus opiniones sobre ellos? Hay una gran diferencia entre un musulmán y un islamista, una diferencia tan grande como entre un alemán y un nazi”.&lt;br /&gt;Como yo me marché a vivir a Ámsterdam en 1999, aún no sabía nada de todo esto. Pero quería enterarme. Desgraciadamente, la información no era fácil de conseguir (internet todavía no era la fuente global y exhaustiva que es ahora). Día tras día me pasaba las horas en los cafés hojeando periódicos holandeses, británicos, franceses, alemanes, italianos y españoles (en muchos cafés holandeses hay una gran variedad de periódicos extranjeros al alcance del cliente), pero apenas encontraba referencias a los musulmanes europeos. Recorrí varias de las excelentes librerías de Ámsterdam así como la gran biblioteca de Prinsengracht pero apenas encontré nada. (Ahora sé que el primer libro de Pim Fortuyn, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Against the Islamization of Our Culture&lt;/span&gt;, se había publicado dos años antes, pero entonces nunca me topé con él.) Tan sólo hallé unos pocos sobre el Islam en Occidente. Casi todos adoptaban una perspectiva confiada y optimista. Por ejemplo, el estudioso estadounidense John Esposito, en su obra &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Islamic Threat?&lt;/span&gt; (1992), defendía largo y tendido que el Islam no suponía ninguna amenaza, y era categórico al respecto. Y se supone que Esposito era un experto. &lt;br /&gt;Exceptuando esto, poco sabía de los musulmanes europeos. Y no era el único. En 1998 los europeos no tenían ni idea. Los medios de comunicación no habían dedicado su atención al tema, los parlamentos no lo habían debatido y los profesores no habían enseñado nada al respecto en sus colegios. [págs. 54s &amp; 58]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus barrios no son guetos temporales que desaparecerán con la integración; son colonias embrionarias que seguirán creciendo como resultado de la inmigración y la reproducción. &lt;br /&gt;El término “colonias” no es ninguna exageración. Como lo expresa el historiador británico Niall Ferguson, “una joven sociedad musulmana al sur y al este del Mediterráneo espera preparada para colonizar una Europa senescente al norte y al oeste del Mediterráneo”. Bassam Tibi, un musulmán liberal que trabaja como profesor en una universidad alemana, ha advertido de que “o bien el Islam se europeíza, o Europa se islamiza”. (Él preferiría lo primero.) Y en julio de 2004, Bernard Lewis —tal vez el experto sobre el islam más destacado— predijo que antes del final del siglo, Europa será islámica. &lt;br /&gt;Los imanes lo saben. “Los musulmanes tienen el sueño de vivir en una sociedad islámica”, declaró un dirigente musulmán en 2000. “Ese sueño sin duda se realizará en Dinamarca. Allí llegaremos a ser mayoría”. En una camiseta popular de los jóvenes musulmanes de Estocolmo puede leerse el siguiente lema: “En 2030 el mundo será nuestro”.&lt;br /&gt;La razón principal por la que me alegraba abandonar Estados Unidos era el fundamentalismo protestante. Pero al final vi que Europa estaba cayendo en las garras de un fundamentalismo aún más alarmante cuyos cabecillas hacían que sus homólogos protestantes norteamericanos parecieran meros aficionados. Falwell era un desgraciado, pero no proclamaba &lt;span style="font-style:italic;"&gt;fatwas&lt;/span&gt;. Los consejos sobre vida familiar de James Dobson eran atroces, pero no le recomendaba a la gente que asesinara a sus hijas. Los liberales norteamericanos llevaban décadas luchando contra la derecha religiosa; los europeos occidentales ni siquiera se habían dado cuenta de que tenían una derecha religiosa. ¿Cómo eran capaces de no verlo? Desde luego, como homosexual &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;[recuérdese que es Bruce Bawer quien escribe]&lt;/span&gt;, no podía cerrar los ojos a una realidad tan lúgubre. Pat Robertson simplemente quería negarme el derecho al matrimonio; los imanes querían lapidarme.&lt;br /&gt;La situación era alarmante. Las cosas que yo precisamente más amaba de Holanda —y de Europa— eran las que estaban más amenazadas por el aumento del islam fundamentalista. Y sin embargo, los holandeses no hacían nada. ¿Por qué se negaron a tratar una cuestión que ponía en peligro de manera tan flagrante su libertad? ¿Acaso no veían ellos lo que yo veía? &lt;br /&gt;Una noche cenamos con Stephan Sanders, un escritor gay, conservador y a la vez inconformista, que aparecía frecuentemente en la televisión holandesa y era bien conocido por expresar con franqueza sus opiniones poco ortodoxas. Mencionó de pasada que Holanda, a diferencia de Estados Unidos, no tenía una derecha religiosa. Yo sabía muy bien que sí la tenía; que estaba compuesta de musulmanes, y no de cristianos, fundamentalistas; y que tarde o temprano los holandeses tendrían que afrontar abiertamente el desafío que suponía. Pero por aquel entonces, sin embargo, era obvio que la idea les resultaba demasiado incómoda. Criticar cualquier corriente del islam de la manera que fuera se les antojaba igual que expresar prejuicios raciales o étnicos. En efecto, los holandeses (como el resto de los europeos occidentales en general) consideraban al islam no tanto una religión, como una expresión de identidad étnica. Aunque condenaban con fervor el fundamentalismo protestante —que apenas existía en un país que había sido tan severamente calvinista— los holandeses no eran capaces de pronunciar una sola palabra negativa sobre el fundamentalismo islámico. Cuando me fui de Holanda, yo ya sabía todo esto. Y también sabía que llegaría el momento en que los holandeses también tendrían que afrontarlo.&lt;br /&gt;En abril de 1999 dejamos Ámsterdam y nos fuimos a vivir a Oslo; y el 8 de mayo, en una sencilla y bonita ceremonia en el juzgado, nuestra unión se hizo oficial. &lt;br /&gt;Al vivir en Oslo, pronto me di cuenta de que muchas conclusiones a las que había llegado sobre Holanda podrían aplicarse también a Noruega. En ambos países había una supremacía absoluta de lo políticamente correcto.&lt;br /&gt;Aproveché una oferta que el gobierno hacía extensible a todo nuevo inmigrante: quinientas horas gratuitas de clase de noruego. En las aulas a final del pasillo se veían mujeres con &lt;span style="font-style:italic;"&gt;hiyab&lt;/span&gt;, acompañadas de miembros varones de sus familias, sin cuya escolta no les estaba permitido salir de casa. Y éstas eran las que tenían maridos permisivos: muchas mujeres que habían de pasarse la vida entera en Noruega estaban casadas con hombres que, al considerar la lengua occidental como un instrumento de corrupción, nunca les permitirían aprender noruego. [págs. 63-69]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien es cierto que algunos jóvenes musulmanes beben alcohol, tienen relaciones sexuales y cometen delitos que no están verdaderamente motivados por la religión, otros, como el asesino de van Gogh y los terroristas del ataque de Londres de 2005 son cultos, devotos y célibes abstemios que nunca robarían ni matarían, pero sí están desando llevar a cabo acciones de asesinato en masa en nombre de Alá.&lt;br /&gt;Nuestro encuentro con una banda en el centro de Oslo tuvo lugar un jueves por la noche. A la mañana siguiente, los periódicos se hacían eco de las últimas investigaciones sobre el asesinato reciente de una anciana de ochenta y tres años. Resultó que los asesinos eran libios a los que se había concedido asilo político en Noruega, a uno de ellos porque había sido condenado a muerte en Libia. Vivía en un centro de refugiados y no se había informado a nadie, ni siquiera a la policía, de que había cometido un delito grave, porque eso no estaba permitido. Al día siguiente, la noticia que acaparaba todos los titulares era un tiroteo en el aeropuerto de Oslo: el resultado de un enfrentamiento por honor entre paquistaníes.&lt;br /&gt;Mientras tanto los problemas sencillamente empeoran. En algunas áreas urbanas de Europa no reina ya ningún orden. Grupos de jóvenes recorren las calles, cometen delitos a plena luz del día, frente a decenas de testigos, sin miedo a que se les detenga ni se les castigue. “En numerosas ciudades francesas con una población islamista radical creciente —observa el profesor de la Sorbona Guy Millière—, ninguna adolescente puede salir sola por la noche, al menos no si no se cubre con una &lt;span style="font-style:italic;"&gt;burka&lt;/span&gt; de los pies a la cabeza” porque de lo contrario estaría reconociendo que es una puta y pidiendo a gritos que la violen. Las estadísticas que conciernen a la ciudad holandesa de Amersfoot probablemente sean representativas de gran parte de Europa: la policía ha abierto expediente al 21 por ciento de los chicos marroquíes y al 27 por ciento de los somalíes, y sospecha que el 40 por ciento de los marroquíes de entre quince y diecisiete años está involucrado en asuntos de delincuencia. En 2005, un periodista holandés, sacando a colación un incidente sobre bandas marroquíes de Den Bosch que había salido en las noticias, hizo unos cuantos cálculos y determinó que el 80 por ciento de los adolescentes marroquíes de la ciudad estaba “involucrado en distintos tipos de violencia callejera”. [págs. 72-74]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué los policías de Oslo renunciaron a tratar el problema de los inmigrantes? ¿Por qué la gente de Ámsterdam se mostraba tan reacia a debatir seriamente nada que tuviera que ver con la inmigración? ¿Y por qué no se encontraba ni una alusión siquiera a la verdad sobre nada de esto en los periódicos y en los noticiarios de la televisión? Cuanto más tiempo vivía en Europa, más obvio me resultaba que la respuesta estaba en el multiculturalismo a prueba de bombas que gobernaba la mente del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;establishment&lt;/span&gt; político, mediático y académico. Por supuesto, me llevó un tiempo comprender que existía tal &lt;span style="font-style:italic;"&gt;establishment&lt;/span&gt;, y que ejercía un inmenso control sobre las noticias y las opiniones a las que el público estaba (y dejaba de estar) expuesto. El consenso ideológico que caracteriza a los políticos y periodistas de la clase dirigente de Europa occidental no tiene parangón en Estados Unidos.&lt;br /&gt;Y te considerarán “brillante” tus compañeros de la elite académica y mediática, que suscriben el mismo dogma y entienden que es parte de su labor preservar el poder de la elite y seguir ofreciéndole a la gente la misma línea de pensamiento sobre lo brillantes y perspicaces que son sus propios líderes y lo idiotas que son los Estados Unidos. Todo forma parte del legado de la larga tradición feudal europea (la política norteamericana es diferente). En Europa occidental, los que reciben las recompensas más espléndidas suelen ser los que hacen gala de la más firme lealtad al partido. Los que tienen ideas originales y propias no son bienvenidos. Y se arrincona a los que podrían sacudir esos cimientos.  [págs. 76-79]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuestiones importantes de filosofía política, las diferencias entre partidos disminuyen. Aunque los partidos “de izquierdas” son abierta y orgullosamente socialdemócratas y los de “derechas” no, en la práctica los partidos dominantes casi nunca desafían la fe socialdemócrata en una economía controlada y en la distribución de ingresos, un sistema que se enseña a los niños desde pequeños a ver como el equilibrio perfecto entre el capitalismo al estilo estadounidense y el comunismo al estilo soviético.&lt;br /&gt;En determinadas cuestiones, están todos hombro con hombro, incluso si tiene que ser en contra de una mayoría de la población. Pongamos por ejemplo la pena de muerte. La ficción casi universalmente aceptada es que los europeos desprecian a Estados Unidos por tener pena de muerte. La realidad es que muchos europeos —algunas encuestas sugieren que podría tratarse incuso de la mayoría— también les gustaría tenerla. El problema es que ningún partido dominante, de la tendencia que sea, la respalda.&lt;br /&gt;Hace tiempo que se sigue el mismo patrón con respecto a las cuestiones de inmigración e integración. Durante años, mientras que los europeos de pie se sentían cada vez más preocupados por esas cuestiones, los partidos europeos dominantes —en colaboración con los medios de comunicación y el entorno académico— eludían un debate público sobre ellas. Se ponía en la picota, se ridiculizaba y se mancillaba el buen nombre de casi cualquiera que intentara entablar un debate al respecto. La organización verticalista de los partidos principales mantenía a raya a los políticos; la rigidez filosófica de los jefazos de los grandes grupos mediáticos (muchos de los cuales pertenecían al gobierno o se sustentaban con sus subvenciones) mantenía toda opinión poco ortodoxa alejada de las ondas y las páginas de opinión. Sí, hay pensadores independientes y se puede acceder a sus opiniones (si se pone en ello el suficiente empeño) en algún otro artículo de periódico o, cada vez más, en las bitácoras de los blogs de Internet. En general, sin embargo, las opiniones discordantes se mantienen eficazmente alejadas de los medios de comunicación dominantes.&lt;br /&gt;Aquí es donde entran en escena los llamados “partidos populares”. En numerosos países europeos, tales partidos han sido los únicos en abordar con franqueza las cuestiones del islam fundamentalista, la inmigración y la integración. Y se les ha estigmatizado tremendamente por hacerlo. Los políticos del establishment hablan con altanería sobre lo que es mejor para la “sociedad”, para la “comunidad”, para el “pueblo”, pero cuando aparecen otros políticos que de verdad comunican con las preocupaciones del pueblo sobre las cuestiones más urgentes, los primeros los condenan tildándolos de “populistas”. Algunos de los partidos “populistas” del Continente, como el Vlaams Belang (antes llamado Vlaams Blok) en Bélgica, el Frente Nacional en Francia el Partido de la Libertad en Austria y el Parido Nacional en Alemania, son en efecto grupos más o menos fascistas, obsesionados con la identidad racial, étnica y cultural. Otros, como el Partido del Progreso en Noruega, el Partido de la Independencia en el reino Unido, el Lijst Pim Fortuyn en Holanda y el Partido del Pueblo Danés en Dinamarca, atraen quizá a elementos intolerantes y xenófobos, pero principalmente captan la atención de ciudadanos preocupados por preservar la libertad y la igualdad. Los partidos “populistas” partidarios de la libertad tienden a ver las cosas de una manera que a los estadounidenses les resulta más familiar. [págs. 80-83]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El libro de Bawer consta de más de 400 páginas y recomiendo mucho su lectura. Lo único que quisiera aportar aquí es que, en este último párrafo, estoy en completo desacuerdo con él. &lt;br /&gt;El querer preservar la identidad étnica y cultural de la propia nación no sólo no tiene nada de malo, sino que es la más grande de las virtudes en una época tan oscura como ésta. Adjetivarlo de “obsesión”, “xenofobia” e incluso “fascista”, como lo hace Bawer —o de “populismo” como lo hacen sus enemigos—, es calumnioso. Si hay algo que Europa necesita es una legión de gente preocupada por preservar tanto la cultura occidental como, digámoslo sin rubor, el genotipo y fenotipo de los occidentales nativos. Y eso no se hace importando a millones de extranjeros, mucho menos a quienes anhelan derrocar nuestro sistema para imponernos un califato mundial.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-4733155920483887672?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/4733155920483887672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=4733155920483887672' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/4733155920483887672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/4733155920483887672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/02/la-islamizacion-el-suicidio-de-europa.html' title='La islamización: el suicidio de Europa'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-3997738145495203384</id><published>2009-01-06T18:13:00.004-06:00</published><updated>2011-03-19T14:59:51.597-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas autobiográficas'/><title type='text'>San Francisco</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“¡O divino maestro!, que no me empeñe tanto en ser perdonado como en perdonar, en ser comprendido como en comprender, en ser amado como en amar; pues dando es cómo se recibe; perdonando es cómo se es perdonado y muriendo se resucita a la vida eterna” (San Francisco de Asís).&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Esta cita que pusiste a manera de posdata me recuerda algo que sucedió cuando fui a confrontar a nuestro padre. Era sobre aquello de las drogas que me ponía ya sabes quién, y que papá no me dijo nada en lo absoluto a sabiendas de lo que ella hacía. Papá salió con que me quería echar un rollo sobre san Francisco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratar de discutir con papá o contigo se me figura como meterse detrás del espejo en el país de las maravillas: el mundo de Alicia donde todo está invertido. Cuando le conté a Leonora que papá suele sacar a su religión como comodín cuando uno lo confronta con cosas que cometió, o que por su increíble pasividad ante las locuras de ya sabes quién estuvo involucrado, nuestra prima se rió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de papá y de ti que jamás leerían a un crítico de la religión, yo leo a mis antagonistas ideológicos. Me citas lo de arriba justo cuando me encuentro leyendo una biografía, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Francisco de Asís: El Santo que Quiso Ser Hombre&lt;/span&gt; de Donald Spoto. Aunque Spoto es un escritor católico y discrepo de su admiración por Francisco, encontré gemas en su biografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El de Francisco es el caso típico de hijo apaleado que no ajustó cuentas con su abusivo padre. Como jamás escribió un texto vindicativo como los que ahora escribo —algo impensable en la Edad Media y que no aparecería sino hasta la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Carta al Padre&lt;/span&gt; de Kafka—, internalizó con tal violencia el maltrato parental que sus ascetismos lo mataron prematuramente. Francisco mismo reconoció al final de sus días que había tratado muy mal a su “hermano cuerpo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hablemos del evento crucial de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre, Pedro Bernardone, lo azotó enfrente de todo el pueblo cuando Francisco le robó y vendió varios rollos de tela. Después de la flagelación que su padre le infligió con sus propias manos y humillación pública, un ciudadano de Asís le recordó que los estatutos le permitían encadenar al hijo rebelde. Pedro encerró a Francisco en un sofocante y oscuro almacén donde “Francisco languideció, sin ver la luz excepto cuando su padre abría la puerta para que Pica [la madre] le llevase un plato de sopa y un trozo de pan”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de estar encerrado varias semanas Francisco escapó y, temeroso de su padre, se escondió en una cueva. “Los textos más tempranos añaden que a menudo lloraba de miedo”, escribe Spoto. Luego Francisco hizo su gran show regresando a Asís, desnudándose en la plaza enfrente del obispo Guido y dirigiéndose a la multitud:&lt;blockquote&gt;Óiganme todos y entiéndanme. Hasta ahora he llamado padre mío a Pedro Bernardone. Pero le devuelvo el dinero por el que está tan enojado y todos los haberes que tengo, y quiero ahora decir: "Padre nuestro que estás en los cielos" y no "padre Pedro Bernardone”.&lt;/blockquote&gt;Así, para sorpresa de todos, Francisco rompió con sus padres —para siempre. Como yo, Francisco prefirió renunciar a su herencia que herir más su autoestima. Después de ser un hijo de familia rico se convirtió en pordiosero (como sabes, los franciscanos de su tiempo eran una orden mendicante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan rotunda fue la ruptura de Francisco que, continúa el biógrafo católico: &lt;blockquote&gt;A partir de ese día, Pedro y Pica desaparecen de todas las biografías de su hijo: no existen indicios de que se reconciliasen, y no disponemos de información sobre la vida posterior de la pareja ni sobre las circunstancias de su muerte.&lt;/blockquote&gt;Como ves, Paulo, a pesar de la florecilla que citas Francisco no perdonó a sus padres porque nunca cobró conciencia de lo que le hicieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;César.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El de arriba es sólo el fragmento final de una larga misiva que le escribí a mi hermano Paulo en febrero de 2006. El tema en cuestión es la transvaloración de un valor aceptado por la sociedad. Para Susan Forward, autora de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.metabase.net/docs/paniamor/1034.html"&gt;Padres que Odian&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;, Alice Miller y otros, perdonar unilateralmente al padre irredento es suicidio psicológico, como puede verse en estas &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/search/label/Pinocho"&gt;citas&lt;/a&gt; de mi blog: aquello que Miller llama "pedagogía negra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi respuesta a mi hermano y de un vídeo en YouTube en que hablo de Francisco, quisiera añadir algo fundamental: No objeto en lo más mínimo el hecho que, presumiblemente, Francisco no perdonara al padre agresor y a su pasiva madre ante la agresión. Incluso creo que su “gran show” exhibicionista fue una gran puntada para la época. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, es cierto que las fuentes sólo mantienen silencio. El “no perdonó a sus padres” en base a que quizá no los volvió a ver es mi conjetura personal. Pero es una conjetura razonable. No pasemos por alto el hecho que, como se colige de la biografía de Spoto, una vez que Francisco murió sus adeptos destruyeron muchos documentos a fin de que la aureola del santo quedara sin mácula para la posteridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo veo como algo positivo el hecho que, según parece, Francisco se distanciara de sus padres. Estoy convencido de que, al no haberlos odiado abiertamente en escritos autobiográficos, re-dirigió su odio hacia sí mismo. A lo que Francisco se hacía a sí mismo hoy le llamaríamos anorexia y autolesiones: como los estigmas que, según colegí de &lt;a href="http://www.amazon.com/Looking-Miracle-Weeping-Stigmata-Visions/dp/0879758406"&gt;un libro escéptico de Joe Nickell&lt;/a&gt; sobre los milagros, Francisco se autoinfligió. Esto lo convertiría en uno de los inauguradores del popular fraude de los estigmas autoinflingidos. Pues bien: por medio de severísimos ayunos el autoodio inconsciente de Francisco —esto es, su &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Instituto_Ross_del_Trauma_Psicologico#La_substituci.C3.B3n_de_la_zona_de_control"&gt;sustitución de la zona de control&lt;/a&gt; por usar un término de Colin Ross— terminó matándolo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me irrita de la carta de mi hermano es que, si bien Francisco podía haber sido más compasivo que sus coetáneos, en nuestra época no es ningún modelo. La razón de esto aparece en el concepto de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicohistoria#Periodizaci.C3.B3n_de_las_relaciones_paternofiliales"&gt;psicoclase&lt;/a&gt; elaborado por Lloyd deMause. En pocas palabras, ha habido tal emergencia psicogénica desde el siglo XIII que en la actualidad hay, literalmente, miles de hombres más “santos” que Francisco. El sentido de amor al prójimo es más íntegro en los hombres benevolentes de hoy día que en los franciscanos medievales. Comparados con ellos —recordemos los fraticelli de &lt;/span&gt;El Nombre de la Rosa&lt;span style="font-style:italic;"&gt;—, nosotros no albergamos autoodios autodestructivos tipo ayunos y estigmas que los "santos" se autoinfligieron para llamar la atención; no mantenemos psicóticas creencias en castigos eternos, ni obedecemos ciegamente a instituciones religiosas totalitarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongamos un solo ejemplo. Un crítico contemporáneo de la iglesia como Karlheinz Deschner ama incomparablemente más al prójimo que Francisco y sus seguidores, sean franciscanos del pasado o del presente. La razón es tan obvia que molesta escribirla. A diferencia de Francisco y compañía que lo único que hicieron fue regurgitar el milenario dogma (el último verso que escribió Francisco hace referencia al infierno), un librepensador contribuye más a la evolución del pensamiento, contribuye más a que la humanidad termine de romper con el dogma que la tuvo atada por siglos, que cualquier llamado santo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que mi hermano, mi padre y millones de católicos no quieren ver, y seguramente no verán hasta su muerte, es que del siglo XIII a la fecha hemos surgido miles de humanos mejores, desde el punto de vista tanto moral como de salud mental, que su “dulcísimo varón de Asís”.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-3997738145495203384?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/3997738145495203384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=3997738145495203384' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3997738145495203384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3997738145495203384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/01/respuesta-una-posdata-sobre-san.html' title='San Francisco'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-6976275651466914003</id><published>2009-01-03T18:16:00.000-06:00</published><updated>2010-03-29T14:13:56.497-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eurabia'/><title type='text'>Reseñas del libro de Fallaci vs. el Islam</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Para vergüenza de México no llegó, que yo sepa, la trilogía de Oriana Fallaci a las librerías nacionales (de cuyos libros recojo algunos pasajes—véanse mis últimas entradas de 2008). Y para vergüenza de España, no he visto la trilogía en las librerías a finales de 2008 e inicios de 2009. En las librerías españolas que he visitado la traducción de sus tres libros sólo está disponible sobre pedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera recoger unos brevísimos extractos de reseñas sobre el segundo libro de la trilogía, “La Fuerza de la Razón”, que leí en Amazon Books. Los comentarios que recojo son positivos. No encontré un sola reseña crítica o negativa de ese libro que presentara argumentos sustanciales. Si alguien sabe de una reseña negativa que presente argumentos sustanciales en vez de ad hominems (falaces acusaciones de “racismo”, etc.), hágamelo saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque cada libro vendió un millón de copias en Italia, la causa de que a Oriana no se le reconozca se debe, como dijo uno de los reseñadores de Amazon, a la gente políticamente correcta de la izquierda zombie que tiene el poder en Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí estos pasajes:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Murió en los Estados Unidos. Sus congéneres europeos básicamente la expulsaron del continente. Convirtieron los años finales de Fallaci en un infierno en vida” (19 septiembre 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Oriana Fallaci merece una estatua erigida en su honor. ¿Será su memoria una inspiración durante las inevitables pruebas y tribulaciones del futuro? Estoy convencido que ese será el caso” (David Thomson).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Leer este libro es como prender un cerillo en la oscuridad” (11 junio 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“…las meretrices que han dado nuestra civilización, nuestra cultura, a los puercos. Es sólo después de toda una vida de experiencia que uno puede legítimamente transformar o rediseñar las reglas de su profesión, y al hacerlo el escritor nos da el néctar de su sabiduría” (28 marzo 2006).&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La &lt;a href="http://www.amazon.com/review/R2QWF1L1BXC5XE/ref=cm_cr_rdp_perm"&gt;reseña del 17 de marzo de 2006&lt;/a&gt; vale la pena leerla toda en Amazon Books.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;“Se han caído las escamas de mis ojos. He visto el error de mis caminos, y dicho las mea culpas. Sí, yo también he sido un libertario…” (12 marzo 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿A qué se parecerá Europa? No será muy diferente de Arabia Saudita. Ese bravo nuevo mundo verá al Renacimiento y a la Ilustración como edades oscuras. La libertad de expresión será herejía. Una brutal policía religiosa mantendrá en vigencia la ley islámica. Las hembras serán ciudadanas de segunda categoría. Este es un libro provocativo y perturbador. No extraña que Fallaci sea la mujer más odiada sobre la tierra —el precio por no tolerar la intolerancia”.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Finalmente, Kat Bakhu escribió el 7 de marzo de ese mismo año:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;“Necesitamos mil voces de éstas, e incluso más. Necesitamos un entendimiento apasionado sobre lo maravillosa que es nuestra cultura [Occidente]”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-6976275651466914003?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/6976275651466914003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=6976275651466914003' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/6976275651466914003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/6976275651466914003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2009/01/reseas-de-la-triloga-de-fallaci-vs-el.html' title='Reseñas del libro de Fallaci vs. el Islam'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-7811694766971251084</id><published>2008-12-31T15:42:00.002-06:00</published><updated>2010-12-17T18:30:02.239-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eurabia'/><title type='text'>Oriana Fallaci III: “Oriana se entrevista a sí misma” &amp; “El Apocalipsis”</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Oriana Fallaci dedica el tercer libro de su trilogía, entre muchas otras víctimas de la Yihad, “a los ciento cincuenta niños y ciento noventa adultos que los ‘guerrilleros’ chechenos exterminaron con la ayuda de tres árabes. A las niñas las habían matado en las letrinas después de haberlas violado una a una”. Además, continúa Oriana, “se lo dedico al director holandés Theo van Gogh”, así como “a los soldados americanos que todos los días mueren en Irak pero nadie los llora”. &lt;br /&gt;En el primer capítulo Oriana habla del cáncer que acabaría matándola:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Extractos de su tercer y último libro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Pero aparte del hecho de que mi enfermedad nunca la he escondido, Occidente Europa e Italia están más enfermos que yo. Amiga mía, vamos a hacer una entrevista política, ¿lo sabe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Comencemos por los ochocientos mil ejemplares o mejor por la enésima edición de su libro “La Fuerza de la Razón”, de dedicatoria feroz, diría yo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No. Es justa y necesaria. Porque han sucedido cosas nefandas. Cosas atroces y, sin embargo, acogidas, a menudo, con las consabidas mentiras de la “resistencia iraquí”. Basta con que abra la boca para que me agredan con articulazos, grandes titulares. Es ya una moda. Pero yo seguiré hablando mientras me quede un hálito de vida. Lo importante es que al leerme alguien termine razonando y encontrando el coraje que ahora no tiene. &lt;br /&gt;Me floreció entre las manos  &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/span&gt;, y cuando escribo un libro me comporto como una mujer embarazada que sólo piensa en el feto que está en su vientre y en nada más. Sólo cuenta él. Me percaté, sí, de que el Otro [el cáncer] se había despertado. Una tos seca, dura y parecida a la que en pocos meses se había llevado a mi padre con un cáncer de pulmón. Pero en vez de irme inmediatamente a Boston o buscar un médico en Nueva York seguí trabajando. Si voy y me confirma que se ha despertado, me opera. Si me opera, interrumpo el embarazo. Aborto. En definitiva me encontraba en las mismas circunstancias de una mujer que tiene que elegir entre la propia vida y la del hijo. [págs. 21-34]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…los hipócritas que se atreven a comparar una cabeza encapuchada [de la prisión de Abu Ghraib], la fotografía del iraquí a cuatro patas, con el vídeo de Nick Berg que es decapitado. ¿Por qué los editoriales sobre la decapitación de Nick Berg fueron tan cautos? [págs. 39s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Significa la renuncia a hacer frente a un Hitler que nos destruirá. Hasta que un Churchill se despierta para ganarse la acusación de belicista… Ignorando tales verdades la mayoría no entiende dónde está la similitud entre ayer y hoy. Entre el nazifascismo de ayer y el llamado integrismo islámico es decir el nazi-islamismo de hoy. Porque es precisamente esa similitud la que me quita el sueño. Ese dolor de mi Otro o del cáncer de esta Eurabia de nuevo vendida por los Chamberlain y los Daladier. ¡Cuánto tendremos que tragar antes de darnos cuenta de que Eurabia, perdón, la Unión Europea es la Europa de 1938! [págs.46s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Esos pertenecen también a la Derecha, sin embargo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero qué Derecha. Hoy, para mantenerse a flote, hay que estar con la izquierda. Por lo demás, ya lo escribí en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/span&gt;: Derecha e Izquierda son ya las dos caras de la misma moneda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Y cómo han reaccionado estos dos “equipos de fútbol” al segundo libro sobre el Islam? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La orden fue perentoria: “Callar. Ignorarla como a una vieja loca, que ya no goza de sus facultades mentales”. O como máximo decir: “Yo no la he leído ni lo haré”. Por eso, esta vez no hubo ofensas, ni difamaciones, ni pintadas “Fuck-you Fallaci”. Dios, qué alivio. Y qué favor. Porque eso evitó el consabido lavado de cerebro de los italianos y favoreció el éxito del libro. Un éxito mucho más inmediato que el que bendijo a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Rabia y el Orgullo. &lt;/span&gt; De hecho, éste tardó cerca de un año en llegar al millón de ejemplares. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/span&gt;, en cambio alcanzó los ochocientos mil ejemplares en menos de cuatro meses. Además, he permanecido casi siempre primera en las clasificaciones de los libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Tengo una gran curiosidad sobre aquel libro en apariencia difícil: saber quiénes son los lectores. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los de siempre, gente del pueblo. Mi tendero me reconoció y: “¡Porca miseria, es la Fallaci! Querida Fallaci he leído su nuevo libro y no le doy un kilo de judías, le doy un kilo y medio. Y gratis”. Palabras por las que incluso los demás clientes me reconocieron y me cubrieron de abrazos. “¡Gracias, valiente!” Después fui a la gasolinera. “¡Oh usted! Mi mujer ha leído su libro. Y dice que habría que hacerle un monumento a la Oriana”. Por lo que se refiere a las cartas que recibo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Quién se las manda? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo tipo de personas. Escuche esta de un camionero boloñés: “Querida señora, acabo de leer &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/span&gt;, el único libro que he regalado a mis familiares. ¡Cuánta gente le ha caído encima, Oriana! No les haga caso. El pueblo la quiere, la quiere mucho. Me gustaría llamar a su puerta con mi mujer y llevarle muchas flores y muchos tortellini”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Ninguna que le insulte? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta hoy, sólo dos. No llevan remitente. Una de esas me insulta indirectamente contándome que no consigue hacer leer &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/span&gt; a sus colegas y estudiantes de la Universidad de Verona. Al parecer se niegan a leerlo diciendo que la fascista soy yo.&lt;br /&gt;“Querida Oriana, hasta ayer presumía de la bandera del arcoiris. En mi universidad dicen ‘a la Fallaci no hace falta leerla’ y mi profesor añade que ‘ni siquiera hay que pronunciar su nombre’. Mi chica en cambio te quiere con locura. Ha gruñido que si no los leía de principio a fin me dejaba. Los he leído, y me he dado cuenta de que he estado viviendo con gente que me tomaba el pelo. Gente que desnaturalizaba los hechos para su propio consumo. Veo lo que antes no veía, a los presuntos pacifistas les llamo belicistas, y si alguien me habla mal de la Fallaci me revuelvo como un animal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Léame otra. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Apreciada señora, gracias por llamarle al pan pan y al vino vino. Gracias por ser valiente. Es muy incómodo tener las ideas que usted tiene. Incluso para nosotros los jóvenes, ¿sabe? Como mínimo te llaman racista. Hace tiempo se hizo un debate en clase. Yo puse el ejemplo de los talibanes que mataban a las mujeres por llevar las uñas pintadas, y los bienpensantes me ofendieron a muerte. Uno me gritó indignado la regla fundamental: no se pueden expresar juicios sobre los comportamientos, las costumbres y las religiones de los demás. Ayer por la noche, cenando, los amigos de mi familia dijeron que en 1945 Francia y Alemania no fueron liberadas por los americanos sino por la URSS y a mí casi me comen vivo por haber dicho que Stalin era igual que Hitler”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pero dígame ahora si ninguno de sus lectores le hace reproches. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hay. Por ejemplo, el inteligente médico de Roma me escribe: “Acabo de terminar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/span&gt;, libro que he devorado literalmente en los escasos momentos libres que me concede el trabajo. Pero en mi mente se agolpan las preguntas. ¿Qué puedo hacer yo?, ¿cómo podemos hacer sobrevivir nuestra cultura?” No tengo respuesta a la pregunta del médico amable e inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Realmente no la tiene? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No porque apunta a los límites y a las mentiras de la democracia. Lo sostengo también en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/span&gt;. Por medio de Tocqueville , que de esas cosas sabía lo suyo. [págs. 50-65]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Conoce a Fassino? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco. Lo vi a finales del verano de 2002, cuando los antiglobalización querían entrar en el Centro Histórico de Florencia y pintarrajear los monumentos. Alguna gentuza de esa intentó quemar mis libros. Quemarlos como en 1933, en Berlín. [págs. 80s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Pero no hay nadie en la Izquierda que suscite hoy en usted un poco de confianza? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me temo que no. Cuando más lo pienso más me convenzo de que todos son iguales aunque con formas diferentes. Tome el caso del engreído con la cabeza rapada a lo Yul Brinner. Ese que pertenece al Partido de los Comunistas Italianos y que como el petulantísimo verde que se declaró bisexual nos aflige siempre con su manía de exhibicionismo. ¿Recuerda lo que dijo en el debatucho electoral organizado en piazza Navona?:  “Desde Florencia para arriba Italia fue liberada por los partisanos comunistas”. La sangre me subió al cerebro. Ignorante, grité. ¡Florencia no fue liberada por los partisanos comunistas, por Dios! ¡Fue liberada, el 11 de agosto de 1944, por el Octavo y el Quinto Ejército de los Aliados! ¡Ignorante! ¡Vete a hablar mejor a las fosas comunes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Vamos, no se enfade…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es mi sacrosanto derecho el enfadarme. Porque yo estaba allí. Y no necesito leer los libros de historia que el engreído con cabeza rapada a lo Yul Brinner no ha leído, o finge no haber leído. ¡Con las ristras de balas en la espalda, balas de francotiradores que me disparaban desde los tejados, por Dios! Y yo no era una partisana comunista. De todas formas, los motivos por los que no hay nadie que me guste en esa Izquierda son otros muy diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Cuáles? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésos de los que hablo en mis dos libros. La hegemonía cultural que gracias a ello estableció la Izquierda en todos los ganglios de la sociedad. En las escuelas, en la universidad. En los periódicos, en las televisiones, en el cine. Válgame Dios, sólo la Iglesia Católica había conseguido imponer tal hegemonía cultural. Hay que volver a la tiranía con la que la Iglesia Católica nos ha atontado para encontrar algo parecido a lo que estamos viendo desde hace sesenta años en toda Europa. [págs. 84-90]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se da usted cuenta de que en la última campaña electoral ninguno de ellos habló de inmigración, de los problemas relacionados con ella? Ninguno. Era un tema que tenía que ver, que tiene que ver con Europa, con nuestras ciudades. Diría que es el tema más evidente. El más urgente. Silencio de tumba. Algo así como dijesen. “¿Has visto? Esos cretinos no se dieron cuenta de que sobre la inmigración ambos hemos tenido el pico cerrado”. Me plantean la pregunta a la que no acierto a responder: “¿Y entonces con quién votamos, para quién votamos?” Y me duelo con toda el alma. [págs. 95-97 &amp; 100]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;De acuerdo. Y olvidemos el cuchillo de sierra, la cabeza en el frigorífico, hablando de Europa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué Europa? Europa no existe. Es una mentira para mantener en pie el fortísimo euro y sostener el antiamericanismo, el odio hacia Occidente. Y sobre todo es un instrumento para introducir cada vez más invasores en nuestro territorio. [págs. 142s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La ONU estaba tan preocupada en ser amable con el Islam que no tuvo tiempo de ocuparse del Darfur. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el mundo sabe que se trata de una limpieza étnica, de un genocidio. Pero la ONU nunca habla de limpieza étnica, ni de genocidio. Sus tomas de postura son siempre a favor del Islam. ¡Caramba! La ONU nunca se ha pronunciado, de forma clara y rotunda, contra los secuestros y los asesinatos realizados por los terroristas islámicos. Nunca. La Asamblea General nunca puso en el índice a Bin Laden. [págs. 148-151]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Islam ávido, rastrero, ambiguo. Occidente ciego, sordo, chocho. Su cáncer moral e intelectual, su debilidad, su timidez. Su masoquismo. Mi deber de hablar de todo ello, de decir lo que la gente piensa pero no dice. &lt;br /&gt;Estamos en guerra. Una guerra que no queríamos, pero que el enemigo nos ha declarado y que por consiguiente tenemos que hacer. Una guerra que se alarga cada día, que cada día corre el riesgo de aniquilarnos, y que por lo tanto me atañe incluso personalmente. Haberme criminalizado e incuso demonizado, no les basta. [págs. 178s &amp; 183]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Oriana Fallaci&lt;br /&gt;En una parte de Toscana,&lt;br /&gt;Verano de 2004 &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;POSDATA: EL APOCALIPSIS&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;No soy la única que sostiene que con la ayuda de la Bestia el Monstruo está ya venciendo. El pasado junio Jean Raspail, el escritor que con su libro &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Campo de los Santos&lt;/span&gt; ya en 1973 había anunciado la descomposición de nuestra civilización, publicó en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Le Figaro&lt;/span&gt; un artículo que parecía escrito por Juan el evangelista. Léalo. Habla del tam-tam martilleante que también en Francia se hace sobre la acogida, sobre el multiculturalismo, sobre los derechos del hombre aplicados a una parte solamente. Denuncia las leyes represivas que hoy se llaman antirracistas. Describe la autoagresión con la que por medio de la escuela, los partidos, los periódicos y la televisión, su país se está entregando a los inmigrantes, y concluye: “Tal situación es irreversible. En el 2050 los franceses originarios serán sólo la mitad”. Toda Europa, toda, marcha hacia su propia muerte”. [págs. 192-193]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha convertido en una moda hablar del Islam Moderado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ya. ¿Y qué es? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ni idea! Se lo pregunto a usted. ¿Es moderado o no un musulmán que no tiene vínculos con el terrorismo pero tiene dos o tres mujeres y las esclaviza, las humilla? ¿Es moderado o no un musulmán que no tiene vínculos con el terrorismo pero mata a bastonazos a la hija de diecinueve años porque se niega a casarse con el hombre que él eligió para ella? ¿Es moderado o no un musulmán que no tiene vínculos con el terrorismo pero que cuando una niña ofrece buñuelos de arroz corre enfurecido a ver al director y monta un numerito, le advierte de que no debe dejar que lleven a la escuela ese alimento manchado por el alcohol? ¿Es moderado o no un musulmán que no tiene vínculos con el terrorismo pero que se niega a aceptar nuestro sistema de vida, no quiere ni siquiera aprender el italiano? [págs. 201 &amp; 208-210]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Islam moderado no existe. Lo hemos inventado nosotros los occidentales con nuestro optimismo. Pero sí hay musulmanes moderados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que los hay. Obviamente los hay. Incluso según el matemático cálculo de probabilidades tiene que haberlos. Piense en mi amado Abdel Rahman al-Rashed. Pero son una minoría exigua. Tan exigua que apostar por ellos, esperar que puedan cambiar el mundo al que pertenecen es pura utopía. Abra los ojos: nueve de cada diez casos de los Abdel Rahman al-Rashed están en el cementerio o en la cárcel. En sus países no tienen peso alguno, no cuentan para nada, son ignorados. Incluso en los países que parecían tener manga ancha como Egipto o Túnez o Argelia. [págs. 219s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Me gustaría que se equivocase&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera equivocarme. Si me equivocase, moriría en paz. Bernard Lewis, el viejo sabio que llaman el historiador el Islam, nos dice que muchos occidentales se engañan pensando que el Islam radical no es una amenaza para el futuro. Nos dice que a finales del 2100 Europa será toda o casi toda musulmana. [págs. 222s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Turquía la práctica de matar a las hijas rebeldes u obligarlas a suicidarse es ampliamente tolerada. Esto, incluso a los más altos niveles del poder ejecutivo y judicial. Raramente las autoridades hacen investigaciones. En Arabia Saudita para no ofender al Corán dejaron quemarse a treinta y seis mujeres en un incendio. Supongo que Mortadella conoce también la historia de las cinco chicas de dieciséis años ahogadas [en el mar, también para no violar un estatuto islámico - págs. 236ss].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo está en llamas, occidente hace agua por todas partes. Todos callados. Todos chantajeados por la tiranía de lo Politically Correct. [pág. 250]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[El matrimonio gay y la adopción de niños por éstos] muestra la prueba definitiva de nuestra autodisolución, del ansia de autodestrucción que devora a Occidente por medio de su cáncer intelectual y moral.&lt;br /&gt;Esta Eurabia antiamericana y antiisraelí donde, no contento con haber mandado a Ohio cincuenta mil cartas invitando a no votar por Bush, el diario inglés &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Guardian&lt;/span&gt; se atreve a escribir en su editorial que “Bush merecería que le echasen a patadas en el culo”. Esta Eurabia antisemita y anticristiana de donde el bolchevismo salió por la puerta para entrar por la ventana y donde si tocas a la Izquierda o a eso que ellos llaman Izquierda estás frito. &lt;br /&gt;Fue entonces cuando me dije basta, ya no pertenezco más a Eurabia. Italia ya no es mi patria. [págs. 262-268]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Para ir dónde? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;América es todavía el baluarte de la Libertad, y sin duda el único defensor de Occidente. Pero se agitan los mismos problemas. Piense en sus universidades invadidas por estudiantes y por profesores que apoyan el Islam. Piense en sus grandes periódicos, por ejemplo en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The New York Times&lt;/span&gt; y en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Washington Post&lt;/span&gt; y en las cadenas televisivas (con la CNN a la cabeza) que apoyan las causas de lo Politically Correct. Piense en ese estúpido de Michael Moore al que le dieron el Oscar por una película que es la estatua más indigna erigida a la gloria del Monstruo. [pág. 271]&lt;br /&gt;Y sin embargo, no fue eso lo que me indujo a superar el cansancio del alma, a encontrarme conmigo misma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Qué fue entonces? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue el lago de lágrimas que en Italia vi derramar [por Arafat cuando murió]. Y también la apoteosis que le tributó el Parlamento cuando al oír el nombre de Arafat todos se pusieron de pie. &lt;br /&gt;Me siento incluso un poco mejor, poniéndoles los cuernos. Quiero decir, un poco mejor respecto a cuando creía durar sólo unas cuantas semanas, unos cantos meses. No hay que ceder. Quiero resistir. Porque quiero ver la derrota del Monstruo, quiero ver la victoria del Angel que lo encarcela. Quero estar entre los que mueren sin haber tenido nunca en la frente o en la mano la marca de la esclavitud o de la complicidad. ¿Lo conoce, no, el bello pasaje en el que el evangelista Juan cuenta estas cosas? “Entonces vi bajar del cielo a un ángel que tenía en la mano la llave del abismo y una gran cadena. Y el ángel agarró al Monstruo, lo arrojó al abismo y con las llaves cerró la entrada. Y encima de él puso un sello para que no extraviase a nadie. Después, sentados en el trono, vi a aquellos a los que Dios había pedido que juzgasen a los siervos del Monstruo, a los cómplices del Monstruo. Eran las almas de los decapitados, aquellos jueces, las almas de las personas asesinadas por el Monstruo porque se habían puesto de parte del Bien. Eran también las almas de los que a los pies del Monstruo nunca se habían arrodillado, que al Monstruo nunca habían erigido estatuas, y que por lo tanto no habían tenido la marca sobre la frente y sobre la mano. Y aquellos muertos volvieron a la vida, vivieron por mil años”. [págs. 300 – final del libro]&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;Oriana murió poco después de haber terminado ese libro. &lt;br /&gt;A pesar de que quería resistir; de que quería “ver la derrota del Monstruo” (el Islam en Occidente), la enfermedad que no se atendió a fin de cumplir con su deber de escritora, liberándonos así de nuestra ceguera, acabó con su vida.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-7811694766971251084?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/7811694766971251084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=7811694766971251084' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/7811694766971251084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/7811694766971251084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2008/12/oriana-fallaci-iii-oriana-se-entrevista.html' title='Oriana Fallaci III: “Oriana se entrevista a sí misma” &amp; “El Apocalipsis”'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-5096487289122191693</id><published>2008-12-28T14:30:00.000-06:00</published><updated>2010-03-29T14:14:13.470-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eurabia'/><title type='text'>Oriana Fallaci II: La fuerza de la razón</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hace unos siglos los europeos eran más inteligentes de lo que son hoy. Si fuera leída más de lo que es por una raza que ha perdido la fe en sí misma, Oriana Fallaci sería la Carlos Martel de Europa. Ya he capturado algunos pasajes del primer libro de su trilogía en que lamenta el reciente suicidio de los europeos ante el Islam y aquí capturo algunos otros de su segundo libro, dedicado a las víctimas del terrorismo en Irak que fueron “degollados como cerdos” por islamofascistas, en la que Oriana habla también de los marines cuyos cadáveres chamuscados fueron exhibidos “y todo esto sin que los falsos pacifistas expresen la indignación expresada por las personas civilizadas ante los abusos cometidos en la cárcel de Abu Ghraib”. La lectura de los libros de Oriana Fallaci es materia obligatoria para todo disidente de la corrección política que impera en los medios de comunicación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Extractos de su libro &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Fuerza de la Razón&lt;/span&gt;:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado más de dos años desde el día en que, como una Casandra que habla al viento, publiqué &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Rabia y el Orgullo&lt;/span&gt;. Y si escribes que la Tierra es redonda, no te quepa duda: te convertirán de inmediato en un fuera de ley.  El infierno que aquel santo Oficio desencadenó también me ha proporcionado mucho amor. En Francia, por ejemplo, una página web abierta con el nombre de “thankyouoriana” acumuló sólo en un año cincuenta y seis mil mensajes de agradecimiento. De Bosnia, por ejemplo, de Marruecos, de Nigeria, de Irán, sobre todo por mujeres musulmanas bajo el yugo de la Sharia. En Moscú el director de una fábrica hizo una traducción pirata (en Rusia no se había publicado todavía) con la que hizo una serie de lecturas en voz alta a sus empleados. El &lt;span style="font-style:italic;"&gt;New York Post&lt;/span&gt;, por ejemplo, me definió como “la excepción en una época en la que la honestidad y la claridad ya no se consideran virtudes preciosas”. Uno de Nueva York añadió: “Al parecer, el de Oriana Fallaci es el único intelecto elocuente que ha producido Europa desde que Winston Churchill pronunció su célebre discurso sobre la Cortina de Hierro". [págs. 11-14]&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pero también hubo&lt;/span&gt;:&lt;/blockquote&gt;Repugnantes artículos. Vehementes injurias por periódicos tanto de derechas como de izquierdas. En un periódico de extrema izquierda, el “Fuck-you Fallaci” apareció con grandes caracteres y ocupando toda la página. Obscenidades escritas en los muros de las calles (“Oriana puta”). Presentadores de televisión que durante la transmisión pintan grotescos bigotes sobre mi fotografía. Senadores y senadoras que en mis ideas ven una perturbación neurológica sugieren que me encierren en una clínica psiquiátrica. [págs. 15s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los charlatanes que, de buena o mala fe, le echan la culpa de la guerra a los americanos, y punto, a los israelíes, y punto. La guerra de Vietnam fue una guerra civil en todos los sentidos, y el que no lo admita es un mentiroso o un cretino. Piensa en la guerra de Camboya que fue exactamente lo mismo. [págs. 19-21]&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Oriana había arriesgado su vida durante su trabajo como reportera in situ en ambas guerras. Ayer que veía las noticias era patente el sesgo pro Palestina de la televisión española estos días en que Israel emprendió una campaña militar contra Hamas.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;En discursos públicos se han rebajado patéticamente a emplear mi apellido como un adjetivo despectivo, hablando de “fallaci-engaños” o “fallaci-ilusiones”, incluye también el proceso judicial que se instruyó contra mí en París en 2002 por racismo, xenofobia, blasfemia, instigación al odio contra el Islam. &lt;br /&gt;En Suiza se aprobó en 1995 el artículo 261 bis del Código Penal, en el cual un inmigrante musulmán puede ganar cualquier proceso ideológico apelando al racismo religioso. En noviembre de 2002 la Oficina Federal de Justicia de Berna osó pedir mi extradición al Estado Italiano y abrieron contra mí y contra mis editores un procedimiento penal por los contenidos de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Rabia y el Orgullo&lt;/span&gt;. La petición fue rechazada de inmediato por el Ministro italiano de Justicia Roberto Castelli que recordó a su colega suizo que el artículo 2 y especialmente el artículo 21 de la Constitución italiana garantizan al ciudadano italiano el inviolable derecho a manifestar libremente su ideas de palabra y por escrito. Que pedir al Estado Italiano que me procesase habría atentado contra un principio fundamental de nuestra Constitución. La denominada Extrema Izquierda protestó deseando que al menos en Suiza fuese procesada. &lt;br /&gt;Son muchas las víctimas del 261 y del 261 bis. El defensor de los animales suizo Erwin Kessler no soporta el sacrificio [musulmán] de animales al estilo&lt;span style="font-style:italic;"&gt; halal&lt;/span&gt; y por haberlo criticado se tragó dos meses de cárcel sin derecho a libertad condicional. Gaston Armand Amadruz que publicaba un pequeño mensual revisionista (revisar la Historia es decir contarla de forma diferente de la versión oficial está hoy prohibido, viva la libertad) fue condenado en 2000 por el Tribunal de Lausana a un año de cárcel. Otra sanción es la del historiador francés Robert Faurisson. También él, y a pesar de su avanzada edad, sin derecho a libertad condicional. Para terminar tras las rejas en Berna o en Lausana o en Ginebra me basta con ir a tomarme un café a Lugano. O con encontrarme a bordo de un avión que a causa del mal tiempo o de un cambio de ruta aterrice en Zurich. [págs. 24-28]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es obvio, todo esto también ocurre por culpa de la filoislámica ONU. Esa ONU de la que los imbéciles y los hipócritas hablan siempre quitándose el sombrero como si fuese una cosa seria. [pág. 30]&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;En las siguientes páginas Oriana menciona casos más que abyectos de filoislamismo y censura de los críticos del islamofascismo de parte de la ONU y la UNESCO, por lo que comenta:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Ergo, la rabia que me consumía hace ya más de dos años no se ha aplacado. Sólo me arrepiento de haber dicho menos de lo que habría debido decir y de haber llamado sólo cigarras a los que hoy llamo colaboracionistas. Es decir traidores. Añado además que la rabia y el orgullo se casaron y han dado a luz un hijo robusto: la indignación. Y la indignación ha alimentado la reflexión, ha fortalecido la Razón. La Razón ha enfocado las verdades que los sentimientos no habían enfocado y que hoy puedo expresar sin medias tintas. Preguntándome por ejemplo: ¿qué clase de democracia es una democracia que veta disenso, lo castiga, lo transforma en delito? ¿Qué tipo de democracia es una democracia que favorece la teocracia? &lt;br /&gt;Troya arde en llamas mientras Europa se convierte cada vez más en una provincia del Islam, una colonia del Islam. [págs. 34-36]&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hasta acá, el prólogo del libro. A continuación recojo los pasajes de los capítulos, comenzando por el primero, recapitulación histórica que me hizo cuestionar la imagen idealizada que tenía sobre la “edad de oro” del Islam. Oriana habla de:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;…las crucifixiones de Córdoba, sobre los ahorcamientos de Granada, sobre las decapitaciones de Toledo y de Barcelona, de Sevilla y de Zamora. Las de Sevilla, decretadas por Mutamid, el rey que adornaba los jardines de su palacio con cabezas cortadas. Crucificados o decapitados o ahorcados. Y a veces empalados.&lt;br /&gt;De España en el 721 pasaron a la no menos católica Francia. Tomaron Narbona. Ahí masacraron a toda la población masculina. En 731 una oleada de trescientos ochenta mil soldados de infantería y dieciséis mil de caballería llegó a Burdeos que se rindió de inmediato. De Burdeos pasó a Poitiers y si en 732 Carlos Martel no hubiese ganado la batalla de Poitiers-Tours, hoy en día los franceses también bailarían flamenco. En 827 desembarcaron en Sicilia. La islamizaron hasta que fueron expulsados por los Normandos. Llegaron hasta Roma. Para prevenir otros ataques, León IV levantó las murallas leoninas.&lt;br /&gt;Abandonada Roma ocuparon Campania, ciudad en la que sacrificaban todas las noches la virginidad de una monja. ¿A que no sabes dónde? En el altar de la catedral. &lt;br /&gt;Ocuparon Turín y Casale, incendiaron iglesias y bibliotecas, mataron a miles de cristianos, después pasaron a Suiza y… Hoy está de moda darse golpes de pecho a cuento de las Cruzadas, echar pestes de Occidente a cuento de las Cruzadas, considerar las Cruzadas una injusticia cometida contra los pobres musulmanes inocentes.&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Al momento de capturar este pasaje se ve en la televisión la película &lt;/span&gt;El Reino de los Cielos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;donde Ridley Scott idealiza a Saladino durante la Segunda Cruzada.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Las Cruzadas fueron la respuesta a cuatro siglos de invasiones, ocupaciones vejaciones carnicerías. Fueron una contraofensiva para bloquear el expansionismo islámico en Europa, para desviarlo hacia Oriente, hacia Rusia y Siberia, donde los Tártaros convertidos al Islam estaban ya difundiendo el Corán.&lt;br /&gt;Y en 1453 asediaron de nuevo Constantinopla que el 29 de mayo cayó en manos de Mehmet II, una fiera sanguinaria que estranguló a su hermano de tres años. Por cierto ¿conoces el relato que sobre la caída de Constantinopla nos ha legado el escribano Phrantez? Quizá no. Europa llora sólo por los musulmanes, pero jamás por los cristianos o los hebreos o los budistas o los hinduistas.&lt;br /&gt;Irrumpen en la catedral y decapitan hasta a los recién nacidos. Y con sus cabecitas apagan las velas. Mientras, la ciudad ardía. La soldadesca crucificaba y empalaba. Los jenízaros violaban y después degollaban a las monjas (cuatro mil en unas pocas horas). Sí, sí, así fue como Constantinopla se convirtió en Estambul. Lo quieran oír o no los de la ONU.&lt;br /&gt;Tres años después conquistaron Atenas. Después atacaron la república de Venecia. Luego Solimán alcanzó Buda, hoy Budapest, la incendió, y adivina cuántos húngaros terminaron inmediatamente en el mercado de esclavos que distinguía a Estambul. Cien mil. Adivina cuántos terminaron el siguiente año en los mercados. Tres millones. Solimán armó otro ejército con otros cuatrocientos cañones y en 1529 pasó de Hungría a Austria. Tras cinco semanas de inútiles asaltos prefirió retirarse. Pero en la retirada masacró a treinta mil campesinos.&lt;br /&gt;La reforma de la armada le permitió convertir el Mediterráneo en el feudo marítimo del Islam, de ahí, tras haber sofocado una conjura palaciega haciendo estrangular al primero y al segundo de sus hijos y a los seis hijos de éstos, es decir, a sus nietos. [págs. 39-50]&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Después de ultrajes aún peores Oriana habla de los sucesos del siguiente siglo, cuando se puso de nuevo el cerco a Viena:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Pero el hecho es que en aquella época los europeos eran más inteligentes de lo que son hoy, y excepto los franceses del rey Sol (que había firmado con el enemigo un tratado de alianza) acudieron todos a defender la ciudad considerada como el baluarte del Cristianismo. Todos. Ingleses, españoles, alemanes, ucranianos, polacos, genoveses, venecianos. El 12 de septiembre consiguieron una extraordinaria victoria que obligó a Kara Mustafa a huir abandonando camellos, elefantes, mujeres, concubinas degolladas, y… [pág. 52]&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Oriana pasa luego a temas de mayor actualidad:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Son también los inmigrantes que se instalan en nuestra casa, lo que incluye Suiza donde son más del diez por ciento de la población. En la Europa sojuzgada el tema de la fertilidad islámica es un tabú que nadie se atreve a desafiar. Si lo intentas, vas derecho ante un tribunal acusado de racismo-xenofobia-blasfemia. No es casual que entre las acusaciones del proceso al que fui sometida en París figurase una frase (brutal, estoy de acuerdo, pero exacta) con la que me había traducido al francés. “Ils se multiplent comme les rats. Se multiplican como las ratas”.&lt;br /&gt;Las regiones más densamente pobladas de la ex Unión Soviética son las musulmanas, comenzando por Chechenia. &lt;br /&gt;Ninguna ley liberticida podrá nunca desmentir que precisamente gracias a esa extraordinaria fertilidad en los Años Sesenta y Ochenta los chiítas lograron imponerse en Beirut y destronar a la mayoría cristiano-maronita. Basta recordar aquello que Bumedián (que destituyó a Ben Bella con un golpe de Estado tres años después de la independencia de Argelia) dijo en 1974 ante la Asamblea de las Naciones Unidas: “Un día millones de hombres abandonarán el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irrumpirán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria”. [págs. 54-56]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sí. En la Europa que arde en llamas se ha reproducido la enfermedad que el siglo pasado convirtió en fascistas incluso a los italianos no fascistas, en nazis incluso a los alemanes no nazis y en bolcheviques a los rusos no bolcheviques. Y que ahora convierte en traidores incuso a los que no querrían serlo: el miedo.&lt;br /&gt;“El Islam es teocracia. La teocracia niega la democracia. Ergo, el Islam está contra la democracia”. Un silogismo que don Tassi utilizaba para explicar que en manos de una teocracia la religión sólo sirve para mantenernos en la ignorancia, privarnos del conocimiento, asesinar nuestro intelecto. &lt;br /&gt;¿Es el Corán es el nuevo Das Kapital, Mahoma el nuevo Karl Marx, Bin Landen el nuevo Lenin y el Once de Septiembre la nueva toma de la Bastilla? [págs. 59-61]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;FRANCIA:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Que el sueño de destruir la Torre Eiffel es ante todo una gran estupidez lo entendí una tarde de la primavera de 2002, cuando &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Rabia y el Orgullo&lt;/span&gt; salió en Francia donde un novelista acababa de ser incriminado por haber dicho que el Corán era el libro más estúpido y peligroso del mundo. ¿Sabes quién fue el primero en amontonar leña para mi suplicio? El mismo semanario parisino al que el editor le había concedido permiso para publicar extractos del libro en primicia. Publicado, junto a mi texto, las requisitorias de los psicoanalistas, islamistas, filósofos. ¿Sabes quién prendió fuego a la pira? El periódico de extrema izquierda que me dedicó una portada con el titular “Anatomía de un Libro Abyecto”. ¿Sabes qué pasó después? Muchos libreros atemorizados se vieron obligados a venderlo a escondidas.&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Oriana nos confiesa a renglón seguido cómo le afectó esto:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;No hacía otra cosa más que torturarme durante esos días. No hacía otra cosa más que sacudir la cabeza y repetirme: “No lo entiendo, no lo entiendo”. [págs. 63-66]&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A lo que continúa escribiendo sobre Francia, específicamente sobre los llamados “asesinatos de honor” en el mundo musulmán:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Donde hace diez años una muchacha franco-turca de Colmar fue lapidada por su familia porque se había enamorado de un católico (“Mejor muerta que deshonrada” fue el comentario de su familia). Donde el mes de noviembre de 2001 una estudiante franco-marroquí recibió veinticinco puñaladas de su padre porque estaba a punto de casarse con un corso, también católico (“Mejor presidiario que deshonrado”, fue el comentario del padre).&lt;br /&gt;Marsella en la práctica ya ha dejado de ser una ciudad francesa. Es una ciudad árabe. Ve y visita el barrio de Bellevue Pyat, convertido ahora en un arrabal de porquería y delincuencia donde los policías se niegan a aventurarse. Ve y visita la famosa Rue du Bon Pasteur donde todas las mujeres van con velo, todos los hombres con chilaba y la barba larga. &lt;br /&gt;El colaboracionismo [de quienes promueven aún más inmigración] nace casi siempre del miedo. Pero su caso me recuerda al de los banqueros hebreos alemanes que, confiando en salvarse, le prestaron dinero a Hitler y que, a pesar de ello, terminaron en los hornos crematorios. [págs. 67-70]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;INGLATERRA:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Es en Inglaterra, no en Francia, donde viven los cerebros de esta ofensiva, ideólogos que teorizan sobre ella, los intelectuales y los editores que la propagan, los sultanes que poseen los edificios y los hoteles más bellos de Londres. Porque también allí no se hace otra cosa que publicitar la sociedad pluriétnica, plurirreligiosa, pluricultural. [págs. 75s]&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Oriana dedica las siguientes páginas a hablar de la escandalosa situación no sólo en Inglaterra, sino en  Alemania, Holanda, Suecia y España, donde “desde Cádiz a Sevilla, desde Córdova a Granada, los ricachones de la realeza saudita han comprado las tierras más bellas de toda la región” (la antigua Al-Andaluz) y donde hay escuelas “en que enseñan exclusivamente a memorizar el Corán”.  Luego se pregunta:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Y de todo esto nace el interrogante que me desgarra desde hace dos años: ¿pero cómo es posible que hayamos llegado a esta situación?&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pasa luego revista a la situación en su propio país, Italia, en la cual cita a un yihadista que dice: &lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Que para conquistarnos no necesitan pulverizar nuestros rascacielos o nuestros monumentos: les basta nuestra debilidad y su fertilidad. Entendámonos, lo dijo de forma simplona, burda, pero lo dijo con mucha claridad. “Esto no significa que nosotros queramos conquistaros con los ejércitos. Quizá todos los italianos terminen convirtiéndose. Porque a cada generación nosotros nos duplicamos más. En cambio vosotros os reducís a la mitad". [págs. 95s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay religión [salvo el Islam] que se identifique con la Ley. En su vocabulario ni siquiera existe el término Libertad. Para decir Libertad dicen Liberación, Hurriya, palabra que deriva del esclavo derivado. Por Dios bendito, con todo lo que hemos luchado por romper el yugo de la Iglesia. Y después de haberlo roto, ¿vamos a entregarnos al yugo de un credo que no es el nuestro? ¿Para quién ha sido redactada la Constitución? ¿Para los italianos o para los extranjeros? Pregunto, en definitiva, si los extranjeros cuentan más que los ciudadanos. Si son una especie de superciudadanos. [págs. 97-100]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tradición islámica” significa total subordinación de la mujer. Esclavitud total. El Proyecto de las Comunidades Islámicas pide en cambio que en nuestras escuelas se enseñe el Corán como se enseña en sus escuelas privadas o en sus mezquitas. Y esta vez, lo piden sin ambigüedad. [págs. 127 &amp; 131]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Italia vuestros antepasados no han traído nada salvo el grito “Mamá, los turcos”. Vuestros antepasados sólo han venido a robar. Robar y punto. Y mientras escribo, la pregunta “cómo es posible que hayamos llegado a esto” vuelve a surgir. Y mientras vuelve a surgir me pregunto si fue por falta de perspicacia o por la fatalidad del destino por lo que gente como yo no se ha dado cuenta a tiempo de lo que se nos estaba viniendo encima. [págs. 135s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, nadie se dio cuenta. La Guerra Fría distraía de todo. En aquella época sólo se hablaba del comunismo. No se oía la palabra islamismo.&lt;br /&gt;Mira, el mundo que vislumbré con los Black Muslims [musulmanes negros] de Miami sólo lo volví a ver en 1971. Cuando fui a Bangladesh para cubrir la guerra indo-paquistaní y en Daca asistí a la matanza de los jóvenes impuros. Vi también la cantera de cemento donde un par de días antes los musulmanes de Mujib Rahman habían masacrado a ochocientos hindúes y donde los cuerpos de los ochocientos hindúes yacían abandonados al apetito de los buitres. Miles de buitres que desenrollaban en el cielo lo que parecían larguísimas serpentinas. Pero no eran serpentinas. Eran las vísceras que entre graznidos cogían con sus picos. &lt;br /&gt;Entrevisté a George Habash [el rival de Arafat], el hombre al que le debíamos la mayor parte de los atentados en Europa. Y la entrevista con Habash me abrió los ojos. Porque mientras su concienzudo guardaespaldas lo protegía apuntándome con la ametralladora a la cabeza, con suma claridad Habash me explicó que el enemigo de los árabes no era Israel: era Occidente. Y aquí escúchame bien. No pierdas una palabra, una coma de lo que voy a contar. Ahí va: “Nuestra revolución es una etapa de la revolución mundial. No se limita a la reconquista de Palestina. Es necesario que toda la nación árabe entre en guerra con América y Europa. Que desencadene una guerra total contra Occidente. Y la desencadenará. Que América y Europa sepan que estamos apenas en el principio del principio. Que lo mejor está aún por llegar”. Y añadió: “Avanzar paso a paso, milímetro a milímetro. Año tras año. Década tras década”. [págs. 146-152]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya habían surgido [a mediados de los años noventa] la gran mezquita de París, la gran mezquita de Bruselas, la gran mezquita de Marsella. Habían surgido grandes y pequeñas mezquitas en Londres, Birmingham, Bradford, Colonia, Hamburgo, Estrasburgo, Viena, Copenhague, Oslo, Estocolmo, Madrid, Barcelona con el dinero de Arabia Saudita y de Kuwait y de Libia. Había estallado el Renacimiento del Islam apenas caído el Muro de Berlín. Ha llegado pues el momento de responder con claridad a la pregunta que ya por dos veces he dejado en suspenso. La pregunta de cómo hemos llegado a esto, qué hay detrás de esto. [págs. 157s]&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;En el siguiente capítulo Oriana expone su teoría. Una vez expuesta, culpa de colaboracionismo a la izquierda europea de la situación actual, y en subsecuentes capítulos escribe:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Aclarar ante todo que cuando hablo de derecha e Izquierda no me refiero a dos entidades opuestas y enemigas. ¿Sabes por qué? Porque en Occidente la Derecha ya no existe. Por eso hay momentos en los que me maldigo por no haberlo visto antes, por haberme dejado tomar el pelo durante buena parte de mi vida. [págs. 225s &amp; 235]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, las culpas [de la izquierda] superan ampliamente a los méritos. Una de estas culpas que por medio de los cineastas, periodistas, maestros de escuela, profesores universitarios, se ha envenenado a dos generaciones. Y que ahora se está envenenando a la tercera. Salieron del vientre de la Izquierda. A los antiglobalización y los sedicentes pacifistas no los ha creado mi tía. Los ha creado la Izquierda. &lt;br /&gt;Habitualmente son aquellos que cuando escribía contra la guerra de Vietnam se ponían en pie para aplaudirme. En cambio desde Hanoi cuando contaba las monstruosidades del régimen comunista, me comían viva. Pero la mayor culpa con la que se manchó la Izquierda durante los últimos cincuenta años es la culpa de haber favorecido la islamización de Italia. [págs. 239s &amp; 245]&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mahoma consumó el matrimonio con una niña de nueve años y los musulmanes devotos tratan de imitarlo (a sus treinta años, el ayatolá Jomeini se casó con una niña de diez años). En el capítulo 11 Oriana habla de los estatutos sexuales que elaboró Jomeini cuando impuso la ley de la Sharia en Irán después del régimen secular del desterrado Sha. Oriana comenta:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/blockquote&gt;En 1979 la Izquierda italiana mejor dicho la europea se había enamorado de Jomeini. La izquierda habla de progreso. ¿Cómo es posible que fornique con la ideología más retrógrada y más represiva de la tierra? ¿Cómo es posible que aplauda a un mundo en el que una niña puede ser viuda a los nueve años? Sufrí una especia de enfermedad, sí. De obsesión mejor dicho. Les preguntaba a todos: “¿Tú lo entiendes, usted entiende por qué la Izquierda está de parte del Islam?” Y todos respondían: “Claro que sí. La Izquierda es tercermundista, antiamericana, antisionista. Y el Islam también”. O bien: “Simple. Con el hundimiento de la Unión Soviética y el resurgir del capitalismo en China, la Izquierda ha perdido sus puntos de referencia. Ergo, se aferra al Islam como su tabla de salvación”. Por eso seguí atormentándome hasta que me di cuenta de que mis preguntas estaban equivocadas.&lt;br /&gt;Eran preguntas equivocadas porque estaban equivocados los razonamientos o mejor dicho presupuestos en los que se basaban. Primer presupuesto, que la Izquierda es laica. Pues no: no es laica. La Izquierda es confesional. Eclesiástica. De una parte sus fieles y de otra parte sus infieles más bien los perros-infieles. Como el Islam, nunca reconoce sus culpas y sus errores. Se considera infalible, nunca pide perdón. Como el Islam, no acepta que pienses de una forma diferente. Autocrática, totalitaria, incluso cuando acepta el juego de la democracia. No en vano el noventa y cinco por ciento de los italianos convertidos al Islam proceden de la Izquierda o del la Extrema Izquierda roji-negra. Como el Islam, por último, la Izquierda es antioccidental. Y el motivo por lo que es antioccidental te lo digo con un extracto del liberal austriaco Friedrich Haynek a propósito de la Rusia bolchevique y de la Alemania nazi: “Aquí no sólo se abandonan los principios de Adam Smith y de Hume, de Locke y de Milton. Aquí se abandonan las características más básicas de la civilización desarrollada por los griegos y los romanos y el cristianismo, es decir, la civilización occidental. Aquí no se renuncia sólo al liberalismo del XVIII y del XIX, es decir al liberalismo que completó dicha civilización. Aquí se renuncia al individualismo que gracias a Erasmo de Rotterdam, a Montaigne, a Cicerón, a Tácito, a Pericles, a Tucídides, heredó esa civilización. El individualismo, el concepto de individualismo, que a través de las enseñanzas proporcionadas por los filósofos de la antigüedad clásica, del cristianismo, del Renacimiento y de la Ilustración nos ha hecho tal y como somos”. [págs. 249-254]&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;En las siguientes páginas Oriana arremete contra aquellos que, en aras del multiculturalismo y la corrección política —jamás considerar a una cultura más patológica que la nuestra—, hacen la apologética de la ablación del clítoris en algunos países musulmanes. Una vez concluido este tema, Oriana habla sobre:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Una mezquita de Túnez donde se suele decir “espero que todos mis hijos mueran mártires”. A los tipos como yo se les procesa, se los denigra, pero a los hijos de Alá hay que tratarlos con sumo cuidado, ¿verdad? [págs. 275s]&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ya en el epílogo de su libro, Oriana cita a Tocqueville: que en las democracias, es decir: la dictadura de las mayorías, se puede decir todo menos la verdad porque la verdad pone entre la espada y la pared. “Da miedo. Los más ceden al miedo y trazan en torno una invisible pero infranqueable barrera de la cual sólo se puede o callar o unirse al coro”. Luego añade:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Cuando en el mes de octubre de 2002 publiqué en Italia el texto de la conferencia titulada “Wake up Occidente”, esperaba que en torno a él se abriese un debate. Era un texto sobre el sueño que ha narcotizado a Europa transformándola en Eurabia, y merecía una discusión. Pero… el círculo infranqueable, la barrera insuperable, existe también en América. Lo sé. De hecho, Tocqueville descubrió el triste fenómeno estudiando las democracias en América. Piensa en los oportunistas que vestidos de profesores infestan las universidades contando a los estudiantes que la cultura occidental es una cultura inferior e incluso perversa. &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A tales ideologías de autoodio Oriana contrapone lo mejor que Occidente ha dado:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;“El secreto de la felicidad es la libertad, y el secreto de la libertad es el coraje”, decía Pericles. &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pero en nuestro mundo gobernado por lo Politically Correct lo que impera es el—:&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;miedo, y expresar una opinión diferente a la expresada o aceptada por la mayoría. Miedo de no estar suficientemente alineados, obedientes, serviles, y por lo tanto poder ser condenados a la muerte civil con la que las democracias inertes chantajean a los ciudadanos. En definitiva, miedo a ser libres. A arriesgarse, a tener coraje. Hoy el coraje es una mercancía de lujo, en cambio la cobardía es el pan que se vende en las tiendas.&lt;br /&gt;Si muere la democracia, la libertad se va a hacer puñetas. Porque, queridos míos, es necesario un examen de conciencia. Eso que nadie quiere hacer, se atreve a hacer. Y una vez establecido esto, intentemos responder a la pregunta más difícil que jamás me hayan planteado. La pregunta: ¿estamos todavía a tiempo de apagar el incendio?&lt;br /&gt;Quizá no. &lt;br /&gt;He aquí el problema, porque para apagar el incendio no basta sólo con América. No es sufriente. Es cierto que América es fuerte y generosa. Tan fuerte y tan generosa que en los últimos sesenta años ya ha apagado dos incendios. El del nazifascismo y el del comunismo. Pero para apagar este incendio hace falta ante todo y sobre todo contar con Europa. Y todo lo que sucede en Europa, en Eurabia, es declive de la Razón. Pensar ilusamente que hay un Islam bueno y un Islam malo, es decir no darse cuenta que existe sólo un Islam; no defender el propio territorio, la propia casa, los propios hijos, va contra la Razón. Ir contra la Razón es también esperar que el incendio se apague por sí solo. Por lo tanto, escuchadme bien, por favor. Escuchadme bien porque, como ya he dicho, no escribo por diversión o por dinero. Escribo porque es mi deber. Un deber que me está constando la vida. Y por deber he examinado a fondo esta tragedia, la he estudiado a fondo. En los últimos dos años no me he ocupado de otra cosa. Y me gustaría morir pensando que tanto sacrificio ha servido para algo. En mi “Wake up Occidente” decía que habíamos perdido la pasión, que es necesario reencontrar la fuerza de la pasión. Y Dios sabe que es cierto. Para no acostumbrarse, para no resignarse, para no rendirse, es necesaria la pasión. Para vivir es necesaria. Pero aquí no se trata sólo de vivir y punto. Aquí se trata de sobrevivir. [págs. 288- final del libro]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-5096487289122191693?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/5096487289122191693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=5096487289122191693' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/5096487289122191693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/5096487289122191693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2008/12/oriana-fallaci-ii-la-fuerza-de-la-razn.html' title='Oriana Fallaci II: La fuerza de la razón'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-4379893814523516826</id><published>2008-12-28T09:32:00.001-06:00</published><updated>2010-12-17T18:30:38.073-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eurabia'/><title type='text'>Oriana Fallaci I: La rabia y el orgullo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQwABaqKb2I/AAAAAAAAAzU/_p4tU33KnVo/s1600/OF.jpeg" imageanchor="1" style="clear:left; float:left;margin-right:1em; margin-bottom:1em"&gt;&lt;img border="0" height="160" width="147" src="http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQwABaqKb2I/AAAAAAAAAzU/_p4tU33KnVo/s200/OF.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Oriana Fallaci es una heroína que merece un monumento en cada ciudad de Europa. Europa: una Troya en llamas por el Islam por culpa de los gobiernos, la academia antioccidental y multiculturalista, y los medios de comunicación.&lt;br /&gt;Como no tengo los medios para construirle una escultura, me limito a capturar los pasajes más iluminadores de su trilogía, empezando por&lt;/span&gt; La Rabia y el Orgullo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;(España: La Esfera de los Libros, 2002), sin intercalar puntos suspensivos al saltarme un párrafo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Extractos de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La rabia y el orgullo&lt;/span&gt;:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivo en el autoexilio político que contemporáneamente a mi padre me impuse hace muchos años. Es decir, cuando ambos nos dimos cuenta de que vivir codo a codo con una Italia cuyos ideales yacían en la basura se había convertido en algo demasiado difícil, demasiado doloroso; y desilusionados, ofendidos y heridos cortamos los lazos con la mayoría de nuestros compatriotas. [pág. 7]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por disciplina, por coherencia, he permanecido callada durante todos estos años como un lobo desdeñoso. Un viejo lobo consumido por el deseo de destripar las ovejas, descuartizar los conejos. Así, dieciocho días después del Apocalipsis de Nueva York [el 11 de septiembre], rompí el silencio con el larguísimo artículo que apareció en un periódico italiano. [pág. 14]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y justo cuando me preguntaba “qué hago”, “qué hago” la TV me mostró las imágenes de los palestinos que locos de alegría celebraban la masacre. Berreaban Victoria-Victoria. Entonces, con el ímpetu de un soldado que sale de la trinchera y se lanza contra el enemigo, me arrojé sobre la máquina de escribir. Hice lo único que podía hacer: escribir. Conceptos que durante años había tenido aprisionados en mi cerebro y en mi corazón diciéndome: “Es inútil. La gente está sorda. No escucha. No quiere escuchar”. Y lo que escribí en aquellos días era realmente un llanto incontenible. Por los vivos, por los muertos. Por los que parecen vivos pero están muertos como los italianos, los europeos, que no tienen cojones [“huevos” se diría en México] para cambiar. Regresé a la máquina de escribir donde el incontenible llanto se transformó en un grito de rabia y de orgullo. Un &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“ J’accuse ”&lt;/span&gt;. Trabajé todavía un par de semanas. Sin parar, sin comer, sin dormir. No sentía ni siquiera el hambre, no sentía ni siquiera el sueño. Me sustentaba sólo con cigarrillos y café. Bien: las páginas que siguen a este prólogo son el pequeño libro, el texto completo que escribí en las dos semanas las cuales no comía, no dormía, aguantaba despierta con café y cigarrillos. [págs. 16-19 &amp; 23]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para comprenderlo basta mirar las imágenes que encontramos cada día en la televisión. Las multitudes que abarrotan las calles de Islamabad, las plazas de Nairobi, las mezquitas de Teherán. Los rostros enfurecidos, los puños amenazadores, las pancartas con el retrato de Bin Laden, las hogueras que queman la bandera americana y el monigote de George Bush. Quien en Occidente cierra los ojos, quien escucha los berridos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Allah-akbar, Allah-akba&lt;/span&gt;r. ¿Simples grupos de extremistas? ¿Simples minorías de fanáticos? Son millones y millones los fanáticos. Esos millones y millones para los que Osama bin Laden es una leyenda comparable con la leyenda de Jomeini. Esos millones y millones que, desaparecido Jomeini, se reconocen en el nuevo líder, el nuevo héroe. Hace unas cuantas noches vi a los de Nairobi (lugar del que nunca se habla). Abarrotaban la plaza del mercado más que en Gaza o Islamabad o Jakarta, y un reportero de TV preguntó a un viejo: “Who is for you Bin Laden?” “A hero!, our hero!” respondió.  Y el verdadero protagonista de esta guerra no es Osama bin Laden. No es la parte visible del iceberg, la cumbre de la montaña. Es la Montaña. Esa Montaña que culpa a Occidente de las pobrezas materiales del mundo islámico. [págs. 27s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy Toscana y Florentina. Pienso en la Galería de la Academia con el David de Michelangelo (un David escandalosamente desnudo, Dios mío, luego especialmente mal visto por los fieles del Corán.) Y si los jodidos hijos de Alá me destruyeran uno solo de estos tesoros, uno solo, sería yo quien se convertiría en una asesina. Así que escuchadme bien, secuaces de un dios que predica el “ojo por ojo y diente por diente”: yo no tengo veinte años pero nací en la guerra, en la guerra crecí, en la guerra he vivido la mayor parte de mi existencia. De guerra entiendo y tengo más cojones que vosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas informado de que el artículo se estaba convirtiendo en un libro, el profesor Howard Gotlieb de la Boston University, la universidad americana que desde hace décadas recoge y cuida mi trabajo, me llamó y me preguntó: “Cómo definiremos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Rabia y el Orgullo&lt;/span&gt;?” “No lo sé”, respondí explicándole que esta vez no se trataría de una novela ni de un reportaje y tampoco de un ensayo o de unas memorias o de un panfleto. “Cómo esperas que se lo tomen los italianos, los europeos?” “No lo sé”, respondí. “Un sermón se juzga por los resultados, no por los aplausos o los silbidos que recibe. Y antes de ver los resultados del mío tendrá que pasar mucho tiempo. No se puede despertar de repente y con un pequeño libro escrito en pocas semanas a quien duerme como un oso en letargo. No sé tampoco si el oso despertará, profesor Gotlieb. De veras no lo sé...” En compensación sé que cuando se publicó el artículo en cuatro horas el diario agotó un millón de ejemplares y ocurrieron episodios conmovedores. Cuando el director ahora espantado vino a Nueva York para incitarme a romper el silencio ya roto, no me habló de dinero. Y esto no me desagradó. Me pareció casi elegante que él no tocase el tema del dinero respecto a un trabajo avalado por la muerte de tantas criaturas y en mi intención destinado a taladrar las orejas de los sordos, abrir los ojos de los ciegos, inducir a los descerebrados a usar el cerebro. [págs. 38-41 &amp; 51s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a los que se arrojaron contra las Torres y el Pentágono, los juzgo particularmente odiosos. Se ha descubierto que su jefe Muhammad Atta dejó dos testamentos. Uno que dice: “En mis funerales no quiero seres impuros, es decir, animales y mujeres”. Otro que dice: “Ni siquiera cerca de mi tumba quiero seres impuros. Sobre todo los más impuros de todos: las mujeres embarazadas”. [pág. 62]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intimidados como estáis por el miedo de ir a contracorriente o parecer racistas —palabra inapropiada porque como resultará claro el discurso no es sobre una raza, es sobre una religión. No entendéis o no queréis entender que aquí está ocurriendo una Cruzada al Revés. Y no tengo ninguna intención de ver mi racionalismo, mi ateísmo, ofendido y perseguido y castigado por los nuevos inquisidores de la Tierra. Por los bárbaros que usan el cerebro sólo para memorizar el Corán. Por los obtusos que rezan cinco veces al día, que cinco veces al día están arrodillados y con el trasero expuesto... [págs. 83] &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Racista, racista!” Fueron las cigarras, los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;soi-di-san&lt;/span&gt;t progresistas —en aquel tiempo se llamaban comunistas— los que me crucificaron. Por lo demás el insulto racista-racista me lo gritaron de igual modo cuando los soviéticos invadieron Afganistán. ¿Recuerdas a los barbudos con sotana y turbante que antes de disparar el mortero o mejor a cada golpe de mortero, berreaban preces al Señor, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Allah-akbar&lt;/span&gt;? Yo les recuerdo bien. Y, a pesar de mi ateísmo, aquel acoplar la palabra de Dios al golpe de mortero me daba escalofríos. Horrorizada decía: “Los soviéticos son lo que son. Pero debemos admitir que con esta guerra nos protegen incluso a nosotros. Y se los agradezco”. Ayuda, ayuda: se volvieron a abrir los cielos: “¡Racista, racista!” Cegados por su mala fe, su cinismo, su oportunismo, no querían tampoco considerar las monstruosidades con las que los afganos mataban a los prisioneros soviéticos. A los prisioneros soviéticos les cortaban las piernas y los brazos, ¿recuerdas? El pequeño vicio al que sus correligionarios ya se habían dedicado en el Líbano con los cristianos y los judíos. (Y no hay que asombrarse visto que durante el siglo XIX mutilaban y mataban de la misma manera a los diplomáticos y los embajadores británicos de Kabul. Relee la historia y apunta los nombres, los apellidos, las fechas… A los diplomáticos británicos, a los embajadores, les cortaban también la cabeza. Después, con ella, jugaban al polo. Las piernas y los brazos, en cambio, los exponían en las plazas o los vendían en el bazar.) Eh, sí: también de esto rehusaban hablar las cigarras. [págs. 86s]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si América cae, cae Europa. Cae Occidente, caemos nosotros. [pág. 89]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la entrevista de la CNN, cuatro veces Christiane Amanpour le preguntó a Chirac de qué modo y en qué medida pensaba oponerse a la Yihad. Y cuatro veces eludió la respuesta escurriéndose como una anguila. Cuatro. Y la cuarta vez grité: “Monsieur le Président! ¿Recuerda el desembarco en Normandía? ¿Recuerda cuántos americanos cayeron en Normandía para expulsar de Francia a los nazis?”&lt;br /&gt;El problema es que de España a Suecia, de Alemania a Grecia, ni siquiera en los otros países europeos veo a Ricardos Corazón de León. [pág. 90]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a propósito de inteligencia: ¿es verdad que en Europa los actuales líderes de la izquierda o de lo que llaman izquierda no quieren oír lo que digo? ¿Es verdad que al oírlo montan en cólera, berrean “Inaceptable, inaceptable”? ¿Por qué? Si las monstruosidades de su Corán osan imponerlas en mi país… Lo pretenden. Osama bin Laden ha declarado muchas veces que toda la Tierra debe ser musulmana, que todos debemos convertirnos al Islam, que por las buenas o por las malas. Y me dan ganas de invertir los papeles, de matarlo él. La Cruzada al Revés dura desde hace demasiado tiempo, amigo mío. Y seducida por nuestro bienestar, nuestras comodidades, nuestras oportunidades, alentada por la flaqueza y la incapacidad de nuestros gobernantes, sostenida por los cálculos de la Iglesia católica y por oportunismos de la izquierda, protegida por nuestras leyes complacientes. Los quince millones de musulmanes que hoy viven en Europa (¡quince!) son solamente los pioneros de las futuras oleadas. Y créeme: vendrán cada vez más. Exigirán cada vez más. Pues negociar con ellos es imposible. Razonar con ellos, impensable. Tratarlos con indulgencia o tolerancia o esperanza, un suicidio. Y cualquiera que piense lo contrario es un pobre tonto. [págs. 96-99]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las cigarras de sexo masculino, o sea los hipócritas que nunca pronuncian una palabra contra el burkah, nunca mueven un dedo contra los nuevos nazis de la tierra, no tengo nada que decirles. A las cigarras de sexo femenino, o sea las feministas de mala memoria, por el contrario, tengo algo que decirles y aquí está. Fuera la máscara, falsas amazonas. ¿Cómo es que ante las mujeres afganas, ante las criaturas asesinadas torturadas humilladas por los cerdos-machistas con la sotana y el turbante, imitáis el silencio de vuestros varoncitos? ¿Cómo es que nunca vais a ladrar ante la embajada de Afganistán o de Arabia Saudí o de cualquier otro país musulmán? Sois y siempre habéis sido gallinas. [págs. 112-114]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, cada objeto sobreviviente del Pasado es sacro. Los dos Budas de Bamiyán… esos hijos de puta me los han destruido. [pág. 116]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los he visto en Beirut. Aquella Beirut donde habían sido acogidos por los libaneses, se habían apropiado de la ciudad y luego del país entero. Dirigidos por ese Arafat que hoy se hace la víctima, que descaradamente reniega de su pasado (y presente) de terrorista. &lt;br /&gt;¿Nadie se acuerda del santo eslogan lanzado por Lenin, “La religión es el opio de los pueblos”? Miradme a los ojos, cigarras de lujo y no lujo: ¿adónde ha ido vuestro laicismo? En Europa defender la propia cultura se ha convertido en un pecado mortal. [págs. 125-127]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paren demasiado, esos hijos de Alá. Los europeos y particularmente los italianos ya no paren: estúpidos. Sus huéspedes, al contrario, no hacen más que parir. Se multiplican como ratones. [pág. 136]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy diciendo que en Italia, en Europa, no hay sitio para los muecines, los minaretes, los falsos abstemios, el maldito chador. Equivaldría a regalarles nuestra alma, nuestra patria. En mi caso, Italia. Y mi Italia no se la regalo a nadie. Naturalmente mi patria, mi Italia, no es la Italia de hoy: la Italia mezquina, estúpida, cobarde. [pág. 143 &amp; 149]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ex comunistas me han ofendido con su prepotencia, su terrorismo intelectual. Esos curas rojos que me trataban como una Infiel. Cuando les señalas la luna con el dedo, los cretinos miran el dedo, no la luna. [págs. 153 &amp; 176]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah! ¡Cómo soñaba a Europa cuando era joven, muy joven! Bueno. Los italianos de las Italias que no son mi Italia cacarean que hemos hecho Europa [la Unión Europea]. Los franceses, los ingleses, los españoles, los alemanes (etcétera) que se asemejan a los italianos dicen lo mismo. Pero este Club Financiero que roba mi parmesano y mi gorgonzola, que sacrifica mi bella lengua y mi identidad nacional, que me irrita con el Politically Correct y con sus ridículas demagogias populistas, “todos los perros son iguales”, “todos los culos son iguales”, esta mentira que facilita la invasión islámica y hablando de Identidad Cultural fornica con los enemigos de la civilización, no es la Europa que yo soñaba. No es Europa, es el suicidio de Europa.&lt;br /&gt;Lo que tenía que decir lo he dicho. La rabia y el orgullo me lo han ordenado. [págs. 180-final del libro]&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Extensas citas a los siguientes libros de Oriana sobre la islamización también pueden leerse en este blog &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2008/12/oriana-fallaci-ii-la-fuerza-de-la-razn.html"&gt;aquí&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://cesartort.blogspot.com/2008/12/oriana-fallaci-iii-oriana-se-entrevista.html"&gt;acá&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-4379893814523516826?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/4379893814523516826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=4379893814523516826' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/4379893814523516826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/4379893814523516826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2008/12/oriana-fallaci-i-la-rabia-y-el-orgullo.html' title='Oriana Fallaci I: La rabia y el orgullo'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jsTbWFeCtdY/TQwABaqKb2I/AAAAAAAAAzU/_p4tU33KnVo/s72-c/OF.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-3178304750636901916</id><published>2008-12-21T15:46:00.000-06:00</published><updated>2009-08-19T16:20:22.375-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicología'/><title type='text'>La falsa y la verdadera psicología</title><content type='html'>En mi página de usuario de Wikipedia cité a Robert Godwin: &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ya van más de dos siglos desde que Kant probara la futilidad de usar el lenguaje del "esto" del naturalismo objetivo de la razón pura para describir o capturar el dominio del "yo", la subjetividad. No obstante, la envidia de la física de la mayoría de los sicólogos universitarios hace que cometan el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Error_categorial"&gt;error categorial&lt;/a&gt; de estudiar el yo interno como un objeto, cosa que los convierte en eruditos de lo obvio (por ejemplo, los conductistas) o en campeones de lo absurdo. Si tu única herramienta es un martillo tratarás todas las cosas como si fueran clavos, y si tu único método es la "ciencia empírica" tus conclusiones están escondidas en tu método: el yo es reducido a otro hecho objetivo, sin diferencia alguna de las rocas o los planetas.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Cuando leemos la inscripción del oráculo de Delfos, "Conócete a ti mismo y conocerás al universo y a los dioses", lo último que nos viene a la mente es la sicología, el sicoanálisis y la siquiatría. Como dijo Godwin, quienes las promulgan cometen el error categorial de pretender usar el método del mundo empírico para pronunciarse sobre el reino de lo subjetivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron los sicoanalistas quienes hace unos decenios solían decir que si Eisenhower se hubiera analizado la historia habría tomado un rumbo diferente. Pero si hay individuos que no se conocen son la mayoría de los profesionales en salud mental. Éstos han levantado un edificio ideológico ignorando la endospección entre muros; cómo fuimos tratados de chicos, y, lo más importante, cómo rescatar nuestras abismales emociones sobre ello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es que la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;p&lt;/span&gt;sicología del futuro (aquí sí le añado la "p") ha de promulgar un mandamiento, tendría que ser reintroducir en su estudio las humanidades y la ética: expulsadas virtualmente de su campo de estudio por las ciencias sociales y las disciplinas relacionadas con el movimiento de salud mental. Lo que es más, sólo reconociendo los daños que nos inflingieron nuestros padres, y cómo por esos daños hemos desplazado nuestra ira en otros, será posible entendernos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mis textos por publicar he escrito tanto sobre el tema que no creo que sea necesario hurgar más, al menos por el momento, en el asunto.&lt;br /&gt;_________________&lt;br /&gt;César&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/568164975892123417-3178304750636901916?l=cesartort.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cesartort.blogspot.com/feeds/3178304750636901916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=568164975892123417&amp;postID=3178304750636901916' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3178304750636901916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/568164975892123417/posts/default/3178304750636901916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cesartort.blogspot.com/2008/12/en-mi-pgina-de-usuario-de-wikipedia-cit.html' title='La falsa y la verdadera psicología'/><author><name>Chechar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-N99_Zr-OLsM/TYUzNo2z1rI/AAAAAAAABEM/Y79Ix3DPX2Y/s220/Tree_of_Gondor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-568164975892123417.post-697357281638581159</id><published>2008-12-21T14:06:00.001-06:00</published><updated>2010-10-03T00:12:45.704-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rousseau'/><title type='text'>Los abandonados bebés de Rousseau</title><content type='html'>A pesar de que Rousseau fue el primero que cruzó la línea de las autobiografías religiosas a las autobiografías seculares —un gigantesco avance—, tomó el título de sus Confesiones de las remotas confesiones de Agustín. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entender el papel que los pensadores han jugado en la historia de occidente hay que leer la devastadora crítica que hace Karl Popper sobre Platón. Popper nos dice la gran verdad acerca de los filósofos: "Debemos romper con la deferencia hacia los grandes hombres creada por el hábito". Yo le habría puesto comillas a la palabra "grandes" y habría dicho simplemente que debemos romper con el respeto a los clásicos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para lograrlo hay que percatarse de que "gran hombre" significa, en realidad, "individuo influyente": es decir, un individuo que otros hombres tuvieron la ocurrencia de seguir. Si mucho de lo que dicen los clásicos son patentes falsedades, sólo a través de una vocación iconoclasta el auténtico pensador podrá percatarse de las taras no sólo de ellos, sino de la humanidad. En &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La sociedad abierta y sus enemigos&lt;/span&gt; Popper se saltó de Platón a Marx. Habría que expandir su crítica a Agustín, Rousseau y a otros. Así como Agustín fue el pensador más influyente en el medievo, Rousseau fue el pensador más influyente en la edad moderna, el arquetipo del intelectual contemporáneo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que hay que notar sobre Rousseau es que este hombre se creía dotado de un amor excepcional hacia la humanidad, y que por medio de su puro intelecto y buena voluntad podía mostrarnos un camino más justo en cuestiones de pedagogía infantil y teoría política. Habrá pues que analizar su contribución en estos dos campos, aunque sea muy sumariamente, como corresponde a todo ensayo en internet (las grandes disertaciones son para la imprenta y el papel). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más llama la atención de este hombre que ostentaba su supuesto humanitarismo es que &lt;span style="font-weight:bold;"&gt; envió a sus cuatro bebés a un orfanato donde dos tercios de los niños morían antes del año; y los que sobrevivían se convertían en vagabundos.&lt;/span&gt; Esto es algo que me sorprendió enormemente al leer &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Los intelectuales&lt;/span&gt; de Paul Johnson. Este breve artículo es básicamente un resumen de lo escrito por Johnson en ese libro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rousseau escribió cosas como: "Aún no ha nacido la persona que pueda amarme como yo amo". "Nadie tuvo jamás mayor capacidad de amar". "Nací para ser el mejor amigo que jamás haya existido". "Dejaría esta vida con aprensión si llegara a conocer un hombre mejor que yo. Mostradme a un hombre mejor que yo, un corazón más amante, más tierno, más sensible". "La posteridad me honrará... porque es lo que me corresponde". "Si hubiera tan sólo un gobierno ilustrado en Europa, me habría erigido estatuas". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal megalomanía me recuerda el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ecce hom&lt;/span&gt;o de Nietzsche. Sobra decir que, si Rousseau hubiera sido realmente un hombre con un corazón "tan amante, tan tierno y tan sensible" como nos dice, no habría abandonado a sus bebés a un destino donde morían o terminaban en la calle. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que hizo Rousseau con sus hijos fue un crimen. Y esto es vital para entender por qué creo que la autobiografía secularizada de Rousseau aún se encuentran en un etapa alquimista comparada con el genuino estudio del yo. El autorretrato que Rousseau hace de sí mismo es apócrifo, un corazón que se presume sincero ante sus lectores pero que está saturado de nefando egoísmo, cegueras y fatales omisiones de un auténtico examen de conciencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rousseau había dicho en sus confesiones: "Me he mostrado a mí mismo como fui, tan vil y despreciable cuando mi comportamiento fue tal". Esto es absolutamente falso. En 1764 Voltaire había acusado a Rousseau por haber abandonado a sus bebés en un orfanato. Las excusas de Rousseau ante tal acusación son paradigma de una total carencia de autocrítica, y de un remordimiento absolutamente nulo, ante sus acciones. Rousseau escribió: "¿Cómo podría tener la tranquilidad mental necesaria para mi trabajo con mi buhardilla llena de problemas domésticos y el ruido de los chicos? [...]. Sé muy bien que ningún padre es más tierno que lo que yo hubiera sido". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Más tierno de lo que él "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;hubiera&lt;/span&gt; sido"! Esto es una total locura. Pero sigamos escuchando a Rousseau:&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡No! Lo siento y lo afirmo a gritos, ¡es imposible! Nunca, ni por un solo momento de su vida, pudo Jean-Jacques haber sido un hombre sin sentimientos, sin compasión, o un padre desnaturalizado.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Ni por un momento de su vida... En su libro Paul Johnson dice que lo más terrible de este hombre y de otros intelectuales pagados de sí mismos no es tanto su casi nula calidad moral, sino que sus seguidores los han tomado por sus palabras, no por sus acciones. Por ejemplo, cuando Rousseau murió y fue enterrado en Île des Peupliers, ese lugar se convirtió en centro de peregrinaje para muchos hombres y mujeres que lo visitaron: como los católicos peregrinan ante las reliquias de un santo. Los hechos de la vida de Rousseau, tan horriblemente expuestos por Voltaire y sus sucesores, no perecen haberle restado luminosidad a la aureola del nuevo santo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La veneración a Rousseau no se limita a peregrinos supersticiosos. Kant, Schiller, John Stuart Mill y Tolstoi lo alabarían en sus escritos. El poeta Shelley fue más lejos: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;siguiendo el ejemplo de su ídolo Rousseau, Shelley abandonó a su propio hijo en un orfanato, quien murió ahí a los dieciocho meses de internado. &lt;/span&gt;Johnson, quien cree que el historiador no debe reservarse el derecho a juzgar, concluye que "todo esto es muy desconcertante y sugiere que los intelectuales son tan poco razonables, tan ilógicos y tan supersticiosos como cualquiera". A mi modo de ver, lo que hicieron Rousseau y Shelley es justo lo que Lloyd deMause llama una forma discreta de infanticidio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La india chingada&lt;/span&gt; (inédito: pronto buscaré editor), cuando hablaba de mis desventuras en el Colegio Tepeyac Del Valle, me pregunté que cómo era posible que, desde la publicación del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Emilio&lt;/span&gt; de Rousseau, un siglo después aún existieran escuelas en Europa como la que atormentó a Stefan Zweig; y dos siglos después del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Emilio&lt;/span&gt; escuelas como la que me atormentó a mí. Cuando escribí el primer borrador de ese libro, hace ya más de ocho años, no sabía cómo contestarme. Ahora sé cómo hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la primera página del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Emilio&lt;/span&gt; podemos leer: &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Casos hay en que un hijo que falta el respeto a su padre puede merecer una disculpa; pero si en un lance, sea cual fuere, se hallare a un hijo de tan mal natural que falte respeto a su madre [...] bueno fuera sofocar a este desventurado, como un monstruo que no merece ver la luz del día.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;En subsecuentes páginas da la impresión de que Rousseau condena la educación tradicional en términos muy semejantes a como Zweig lo haría en el siglo XX. Pero, como dije, al leer esta primera página del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Emilio&lt;/span&gt; no pudo sino venirme a la mente el análisis de deMause sobre el impulso infanticida de los padres hacia sus hijos. El hecho que "la mayor utopía pedagógica de todos los tiempos", como la llaman los ingenuos, inicie con una monstruosidad como la que cito arriba, le pega al clavo para ilustrar aquello que en mis escritos denomino neandertalismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rousseau no era, como presumía ser y como lo ven las generaciones venideras, un aventurero de la mente que, con el puro apoyo de su razón, nos ayudó a entender y construir una sociedad mejor. Más bien, fue una criatura del ambiente cultural de su tiempo. Parte de lo que dicen sus escritos no son sino lugares comunes llevados al papel en su despacho "sin los problemas domésticos y el ruido de los chicos". Por ejemplo, la propuesta de Rousseau de "sofocar" al hijo, ese "monstruo que no merece ver la luz del día" que "le falta el respeto a la madre" refleja en grado extremo lo que Alice Miller ha llamado pedagogía negra. Como lo demuestra Foucault, desde el edicto del Rey Sol en 1656 había sido la nación en que nacería Rousseau el país que dio a luz una seudociencia inquisitorial que se alía con los padres en conflictos con los hijos, la siquiatría. La cultura francesa del siglo XVIII no había reconocido la existencia de terribles abusos de los padres hacia los hijos. Ni Voltaire mismo, quien escribió que uno debe honrar a sus padres (&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Diccionario filosófico&lt;/span&gt; Tomo II, Madrid: Ediciones Temas de Hoy, publicado el año 2000, página 318). Dos siglos tendrían que pasar para que Alice Miller escribiera libros cuestionando abiertamente el mandamiento de honrar a los padres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rousseau no sólo fue egoísta hacia sus hijos. Acerca de Thérèse Lavasseur, quien dio a luz a los bebés que internaría en el orfanato y con quien vivió hasta que Rousseau murió, éste dijo: "Nunca sentí el menor rastro de amor por ella [...], las necesidades sensuales que satisfice con ella fueron puramente sexuales y no tenían nada que ver con ella como individuo". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, Thérèse era un objeto sexual. Una vez que el objeto fue usado y que Rousseau se sintió "satisfecho", desechó al producto de sus "necesidades sensuales" —los niños—, con mayor egoísmo que con el que se expresaba de su mujer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Thérèse no fue un caso aislado. Madame de Warens h
