martes, 19 de mayo de 2009

Escatología: la secta de la que salí


Nota del 20 de abril del 2018

(Día del nacimiento de un gran hombre en el siglo XIX - ¡no William Walter por supuesto!)

El contenido de esta entrada ha sido mudado a otro de mis blogs, uno dedicado a Escatología: aquí y también: aquí.

Salvo la entrada fija, ese sitio está abierto a comentarios.

Ahí los espero....

9 comentarios:

Chechar dijo...

Will Walter había tenido padres católicos y, como yo en 1985-1988—el tema de mi quinto libro de Hojas susurrantes—, también había librado una tremenda lucha contra la idea de un Dios personal, al cual, se colige de sus confesiones, tenía que exorcizarlo de su mente. Mi interpretación es que para compensarse de su vida miserable con un hijo minusválido y poderes mentales que nunca tuvo en realidad, Walter creyó que partiría la historia en dos. De hecho, en los capítulos finales tanto de La hoz como de La hoz afilada, tan bellamente impresos por la Eschatology Foundation, Walter interpreta el libro final de la Biblia a su favor. En La hoz, el único de los libros de la secta que ostenta una elegante foto del fundador de Escatología, Walter le anuncia a sus lectores que levantó el sello del Apocalipsis. Interpreta el pasaje 14:14 del libro de la Revelación profetizando su propia llegada, la de Walter:

“Miré todavía; y he ahí una nube blanca y resplandeciente, y sobre la nube, sentada una persona semejante al Hijo del hombre. Tenía sobre su cabeza una corona de oro, y en su mano una hoz afilada.”

Es importante señalar que incluso mi primer maestro de Escatología, Juan del Río, en una sesión en privado conmigo se burló de esa interpretación autoadulatoria en que Walter se había coronado en oro. Es una pena que Juan no haya llegado a apostatar definitivamente de los dogmas de escatol. De haberlo hecho se había mandado a hacer exámenes médicos y quizá estaría aún con nosotros...

Ana Maria dijo...

Ignoro quien seas, pero a mi me paso algo similar a ti. Cai en na profunda Fe y entusiamo por aprender Escatología en México, al grado de al tener esa Fe de que soy causa y todo lo puedo controlar, renuncie a mi TRabajo, Deje mis estudios, Diplomados y por ultimo tuve que dejar a mi Prometida, dado que ella era muy religiosa y no podiamos llegar a ningún acuerdo con mi fe tan fuerte en la escatología.

Ahorita despues de 5 años perdidos, parecidos a si hubiera estado en una Isla Desierta, intento recuperar parte de mi vida, en el aspecto Laboral, professional y sentimental, porque realmente me encuentro muy resagado por esa abusurda fe que tuve.
Se que debe haber un conocimiento en el cual aun no lo se, parte de eso lo deduzco por la Fisica CUantica, y aspectos Metafisicos que he comprobado que son reales. Pero lamentablemente la escatologia es una secta parecida a una Droga, muy dificil de salir y si te quedas te puede matar.
Yo tambiém trata de justificar y racionalizar tanta cosa m enseñaban, por ejemplo: QUe el SOL no te da nada, que la comida no te da nada, que nadie te puede quitar nada, que los animales no tienen vida, y al racionalizar esto cada dia tenia mas choques con mi vida social, aveces pracicamente me tenia que aislar porque no podia defeder esa racionalizacion bajo ningun concepto y mis maestros escatologicos tampoco lo podian defender solo se limitaban a decir que en niveles superiores lo entenderia.

Te agradezco mucho este comentario, tengo curiosidad por conocerte ...SAludos

Chechar dijo...

Hace muchos muchos años, recuerdo que alguien muy cercana a los maestros de Escatología Jaime Hall y Coco del Río dijo enfrente de mí: “¿Existen las ratas?” en son de crítica ante el absurdo dogma de que “Sólo el bien es real”.

Esta mujer que hizo la pregunta burlona le pegó al clavo. Tan locos están los escatólogos que, si tomáramos a pie juntilla sus dogmas, parecen estar diciendo precisamente eso: que las ratas no existen (dado que no “son buenas”, y “sólo lo bueno es real”). Naturalmente, nunca escuché una respuesta lógica sobre la crítica de esa mujer ante los dogmas de Jaime Hall y Coco del Río. Lo que sí recuerdo es que el difunto esposo de Coco, cuya foto aparece al tope de este artículo, había dicho que “los virus no existen”.

Gracias por tu comentario. Ojalá más ex escatólogos comentaran acá.

Un saludo,

C.

Posdata. Firmas como “Ana María” pero, al parecer, eres hombre ¿no? Sé que a veces hay hombres que se llaman José María, pero es la primera vez que escucho “Ana” como nombre de un varón.

Cosmopoetica dijo...

Leí tu artículo y no sé, me parece absurdo, siempre me ha parecido absurdo entregarse absolutamente a la fe y a los dogmas sin analizar hacia dónde te conducen.
La vida misma nos enseña que las cosas mueren o se transforman en otra materia si lo quieres ver desde la física. Es imposible creer que el pensamiento todo lo puede y menos en el caso de la salud.
Aún así pienso que el pensamiento es muy poderoso y podemos lograr muchas cosas, no ser dioses, pero si resolver problemas vanos y muy terrenales ja ja.

Alquimista dijo...

Leí con atención tu largo artículo, Chechar. Tu visión de escatología, la crítica y el análisis que publicas es desde mi punto de vista incompleto y tendencioso, ya que vicias tus conclusiones con tus apreciaciones y experiencias personales. Sin interés de entrar en polémica, quiero expresarte que como estudiante de doctrinas y religiones encuentro gran coherencia y similitudes entre los escritos de un W.W. Walter y nuestro contemporáneo Deepak Chopra por ejemplo, al igual que entre los fundamentos filosóficos de otros autores sobre el tema. También te comparto que más allá de las estadísticas y los procesos paranormales que tanto cuestionas, conozco más de de un centenar de personas que a diferencia tuya pudieron "curarse" y reencauzar sus vidas por un mejor camino en base a lo que entendieron independientemente de que fueran enseñanzas brahamánicas, cristianas o budistas. Mi sencilla conclusión es que cada quién arma su propia vida con las herramientas que cree las más convenientes; las que a unos les funcionan, a otros nó.
Saludos
Alquimista

Chechar dijo...

Gracias por tus comentarios. Como sabrás, en ciencia real (no en las sectas) el testimonio personal no tiene valor; sólo lo que puede comprobarse en laboratorio o en meta-análisis como aquellos que demostraron que los científicos cristianos mueren más jóvenes.

Anónimo dijo...

Me podrias vender tus libros de William Walter.
Estoy buscando la Hoz afilada y notas primarias.
ratitaaguamielera@yahoo.com.mx
Gracias.

lefou dijo...

hola mi nombre es carlos, he leido tu articulo de punta a punta y me resta una duda, para que querías tu hacer psicokinesis? Es sólo una pregunta no un juicio. Y Sabes donde se puedes descargar esos textos de los que hablas o podrías pasarmelos?
De antemano gracias por contestar

Chechar dijo...

Lefou,

Walter nunca usa esa palabra. Pero es una palabra moderna que usan los parasicólogos al referirse a la curación mental de la que hablan muchos promotores del Pensamiento Nuevo y la Nueva Era (incluyendo Walter). Eso significa que cada vez que Eddy o Walter hablaban de sanar el cuerpo por medio de la mente, en terminología moderna a eso se le llama “psicokinesis”. Si quería desarrollarla es precisamente porque eso es lo que vende Escatología desde el primer folleto.